27 mar 2009

Salvemos la Ruinosa Torre del ubetense Palacio de los Mancera.


En la calle María Soledad Torres Acosta se sitúa el palacio de los Molina Valenzuela.

Estimado lector, deberás celebrar en su justo valor el singular porte de la torre de la residencia del señor Marques de Mancera, ex virrey del Perú, una extraordinaria mansión levantada por dos hermanos canónigos de la Colegial de Santa María, los Molina Valenzuela (Según han señalado Juan Barranco y Gines Torres Navarrete) debe su nombre a su posterior propietario D. Pedro de Toledo, primer marqués de Mancera y virrey del Perú.

La torre de planta cuadrada, flanquea uno de los laterales de la fachada, y se articula en cuatro cuerpos, destacando el superior a modo de galería abierta con arquitos de medio punto, según el modelo que Vandelvira inaugura en la ciudad en el palacio Vela de los Cobos. Sobre una ventana de la torre la tradicional representación de Eros y Thanatos cristianizado, el amor y la muerte de la que nace la resurrección, una versión antigua del Cristo Niño de Pasión. Datado en las dos últimas décadas del siglo XVI, se encuentra en la monumental plaza Vázquez de Molina, buque insignia de la declaración de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad, y presenta una impresionante torre (la Torre del Tesorero) justo frente a la puerta de la Consolada de la emblemática iglesia de Santa María de los Reales Alcázares. Por lo tanto, se trata de un inmueble de gran valor, económico, histórico y monumental.

En el interior, el patio presenta una sencilla composición de doble galería adintelada con columnas, que en la superior incorpora también balaustres y zapatas de madera. Cabe además destacar del interior su bonita capilla conventual neogótica de gran valor artístico.

La portada repite el esquema difundido en la arquitectura civil palaciega a partir de la segunda mitad del siglo XVI.

Su estado de conservación es regularmente generalizado. Ha sufrido varias intervenciones significativas: De 1955 a 1959 obras de consolidación de la torre y cubiertas. En 1981 a través de la Dirección general del patrimonio Artístico, se organizan mejoras en la Torre y resto del edificio. En septiembre de 2006 y tras 106 años de estancia en Úbeda, pues llegaron en 1900 a nuestra ciudad, se marchan las Siervas de María. Como sabrán los lectores estas monjas tienen una importantísima labor, como es el cuidado desinteresado de enfermos en su propia casa, y están instaladas en el palacio conocido como del Marqués de Mancera, a pesar de haber sido construido por los canónigos Molina Valenzuela. La falta de vocaciones, la avanzada edad de varias de las monjas, lo que les impedía realizar su labor, así como lo costoso de seguir manteniendo el edificio, las ha llevado a decidir esta salida, aún con gran pena, pues el pueblo de Úbeda en numerosas ocasiones les ha manifestado su afecto. De hecho, se llevaron el premio Chache 2005 a la labor de una vida, otorgado por los lectores de Úbeda Información. También la Cofradía de la Caída le concedió en 2001 el premio Cristo de la Caída a los valores humanos.

Como curiosidad, el palacio fue comprado al Marqués de Mancera por un sacerdote (Francisco Fernández Santa María) para cederlo a la congregación, y por eso ahora «es justo» que la iglesia disponga de él. Así las cosas, el Obispado tendrá la última palabra sobre el uso que se da al inmueble.

Aunque tres años después del cierre del edificio, ya sabemos cuál es el uso que el obispado le esta dando al inmueble. El Abandono.

El tejado, de la conocida Torre del Tesorero, necesita ser rehabilitado urgentemente. A simple vista, se ve el estado de ruina que presenta dicha cubierta. Esperemos que el Consistorio, tome urgentemente cartas al asunto, llegue a un acuerdo con el obispado, para apropiarse del edificio y así consiga rehabilitarlo.

26 mar 2009

IGLESIA DE SAN MILLÁN DE ÚBEDA; APUNTES HISTÓRICOS.









Bellos detalles de la Iglesia de San Millán



Es fama que el edificio de esta iglesia fue mezquita de los moros, ennobleciéndose por lo tanto su antigüedad a más allá de la conquista de nuestra ciudad. Y la importancia y nombre que esta parroquia tuvo, lo justifica el haber provocado pleito para que en ella se estableciera la colegial y no en Santa María.[1]

Una historia particular nos sirve en muchas ocasiones como reflejo de una historia más global. Úbeda es una magnifica ciudad, testigo mudo de acontecimientos y episodios trascendentales en la historia.

Uno de esos testigos que conforma la ciudad de los Cerros, es la Ilustre Iglesia de San Millán. Sus muros también descubren otros aspectos desconocidos que a simple vista no observamos, la memoria de un pueblo; la crónica de las grandezas y miserias de una ciudad.
Según Ginés Torres Navarrete; dándose a contar bien la historia, “…Úbeda extiende su caserío hacia levante y aquí se alzó la Merced con sus comendadores y la cercana Plazoleta de los Olleros donde se asomaron los muros del camarín de la Soledad. San Millán, que llegó a tutear a la Colegial, extendió su jurisdicción más allá del grandioso Santuario de Madre de Dios del Campo, dando abrigo al más viejo de los oficios de la humanidad. San Millán, historia y laboriosidad…”

Descripción Artística De San Millán.

Sabemos por el ya comentado Ginés Torres Navarrete; la iglesia fue considerada por Ruiz Prieto una de las primeras fundaciones cristianas de la ciudad, siendo erigida por la comunidad mozárabe y salvándose de la servidumbre islámica.[2]

El primer prior de San Millán, pide en 1233, a San Fernando III, la fundación de una Real Colegiata, causa de un pleito habido entre la comunidad de San Millán y Santa María de los Reales Alcázares. Extinguida la parroquia de San Juan, esta pasa a ser filial de San Millán. Tras la desamortización numerosas imágenes, retablos, etc.; de la iglesia de Santa Catalina; Compañía de Jesús y del convento de la Merced; pasan a formar parte del patrimonio de San Millán. De entre las imágenes, la más popular y devota fue Ntra., Sra., de la Soledad, de factura visigótica.

El 6 de junio de 1843, dejó de ser parroquia. Y en el mes de julio de 1936, su rico patrimonio; fue pasto de las llamas. Es un templo, de una sola nave de tipo románico mudéjar. Remodelado a lo largo del siglo XVI. De la que pudo ser una iglesia de tres naves, sólo se realizo el ábside. De la antigua fábrica del presbiterio nada queda. En 1580 se procede a su remodelación, bajo dirección del arquitecto Solís; en estilo renacimiento de gran sobriedad. Una entrada lateral de acceso a la sacristía mediante un arco con molduras renacentistas en el lado izquierdo[3] del ábside, en el altar mayor, hay una hornacina rematada con molduras renacentistas. El frontal del ábside esta realizado con piedra de rica sillería, y está elevada sobre el resto de la nave con una escalinata de piedra, de grandes dimensiones.

Se cubre mediante bóveda de arista. Su capilla mayor; sabemos por el ya citado Ginés Torres, que fue patronato de los Garrido. Su desaparecido y monumental retablo mayor fue costeado en el siglo XVIII; en tiempos del obispo Fray Benito Marín.

El resto del interior sanmillanero; es de una sola nave de tipo mudéjar zaragozano; sus muros se conforman, aprovechando elementos arquitectónicos, de una anterior construcción visigótica. De sus muros sobresalen sencillos pilares adornados por capiteles jónicos. En líneas generales, es una iglesia de estilo mudéjar, que en otros tiempos se cubría de un rico artesonado de madera, que fue sustituido en el siglo XVI por la actual bóveda encamonada. Consta de una serie capillas en los laterales, quebrantando la nave con unos originales arcos apuntados; de influencia gótica mudéjar zaragozano

El acceso a la nave se hace mediante dos puertas: una a la fachada Este que tiene reminiscencias románicas, y otra a la parte Sur de estilo renacentista. En la misma se observan unos arranques de arcos y pilar de factura renacimiento, sin duda para futuras obras de ampliación.

Salvemos La Románica Y Ruinosa Torre De San Millán.

Úbeda, se conquista algunos años más tarde que Baeza –siete años según Cristóbal Torres Delgado y en 1233 según Juan R. Martínez Elvira-. Una vez tomada la ciudad, su mezquita mayor, situada dentro del alcázar y una vez purificada, se consagra al culto cristiano, a la par que se fundan, bien sobre mezquitas o no, una serie de iglesias parroquiales.

Situada en el barrio y collación del mismo nombre; la iglesia de San Millán obra del siglo XVI; aunque aprovechando los materiales de la primera construcción, su torre, que a merced a su buena arquitectura, de un acento muy románico, fue aprovechada de la iglesia primitiva, se conserva intacta y no ha sufrido ninguna reforma a lo largo del tiempo.

La anchura de la torre es desproporcionada en relación con su profundidad. Los cuatro vanos para cobijar las campanas son muy simples y carecen de ornamentación. El tejado se dispone a cuatro vertientes, la escalera de caracol se sitúa a la derecha y para darle luz se abren en el muro, unas sencillas troneras, mientras en la otra mitad de la torre, la de la izquierda, se intercalan una serie de dependencias añadidas.

El historiador Lázaro Gila Medina nos expone acerca de esta torre: “… nos encontramos ante una torre, donde para su primer cuerpo se aprovechó una construcción anterior –tal vez una torre adelantada de la musulmana muralla-, mientras el segundo fue creado y hecho en época posterior, marcándose la separación entre uno y otro a través de una amplia moldura en formas de caveto...”

Por lo tanto, la torre de San Millán[4], es el campanario más antiguo y humilde de Úbeda; una original torre que merece ser restaurada y así ponerla en valor y uso para la cultura ubedí.

Bajo mi modesta opinión la Venerable, popular y antiquísima Hermandad Sanmillánera Ntra. Sra. De la Soledad; gran benefactora de este sencillo y humilde templo; podría instalar en las dependencias de la torre, una vez restauradas; un Museo acerca de la Cofradía. Así mismo, las autoridades competentes deberían de restaurar la Torre, antes de que podamos lamentar su desaparición

Las Capillas De Santa Lucía En San Millán.

Nos cuenta Ginés Torres Navarrete[5] “…Sobre el arco o junto a él, en la Puerta de Ibiut, razón por la que también se le conoció por Puerta de Santa Lucía, intramuros, se labró Dios sabe cuando una hornacina dedicada a la abogada de la vista. Esta desapareció en 1865 al ser derribada lo que de dicha puerta quedaba…”

Es de opinar, que la imagen pasara a la ya existente Capilla de Santa Lucia de San Millán. Dónde la imagen fue destruida en 1936; con el resto del patrimonio mobiliario que poseía la iglesia.
El templo a lo largo del tiempo ha poseído dos capillas dedicadas a Santa Lucía. La primera se situaba colateral al acceso de la Sacristía. Y sabemos por Ginés Torres: “…éste de Santa Lucía es la misma que la de San Cristóbal, entierro igualmente de los Moya. En el mismo altar debieron de venerarse ambas imágenes…”. Ruiz Prieto, nos dice acerca de esta Capilla “había restos de una nave donde estaba la Capilla de santa lucía y el altar de Ntra. Sra. de las Mercedes. Se tapizaron no hace muchos años los arcos…, y la imagen de Santa Lucía se mudó a la primera Capilla del lado de la Epístola… Colateral a la segunda puerta de entrada á la iglesia… fue antiguo baptisterio…”[6]

Con este escrito, podemos teorizar que la actual capilla de Santa Lucía[7], fue su nave tapiada a finales del siglo XIX, para así colocar el altar y la imagen de la santa. Así mismo durante Agosto de 2005; la cofradía restauró la aludida capilla, abriendo la nave de la antigua capilla bautismal, restaurando la bóveda, el arco; etc.… etc.…

Las Últimas Obras De Rehabilitación En San Millán.

En el libro que publicara Andrés Moreno Siles (dep.) allá por el año 2000, titulado Datos Históricos Cofradía de la Soledad y Asociación Benéfica de Albañiles; localizamos en el apéndice núm. 6, el siguiente texto: …J) Se aprueban obras para restaurar San Millán y el Cementerio, según el siguiente detalle: …1. OBRAS EN LA IGLESIA DE S. MILLÁN a) Quitar papel del altar; b) Pedir presupuesto de piedra de Osuna o Belerda; c) Picar y ver que hay debajo del enlucido en laterales; d) Reparar tejados; e) Blanqueo en general f) Capilla de Santa Lucía; g) Confesionarios h) Campanario… 2.CEMENTERIO: Con tiempo repaso general. Úbeda a 10 de Octubre de 1994. El secretario; Fdo. Juan Moreno López.

En Julio de 1998, se cierra el templo al culto, ya que la cofradía de Ntra. Sra. De la Soledad acometió obras de restauración. Colaborando la Escuela Taller en el picado de paredes para dejar la piedra vista, la Parroquia colaboró en la pintura posterior, y la cofradía se encargó de la restauración en sí, tejados, techumbres, arreglo de campanas. etc.[8]

Con ayuda de muchas personas, a iniciativa de la Hermandad de la Soledad, se recaudó fondos vendiendo los carteles anunciadores de la Semana Santa de 1997, en la que se reflejaba a la Cofradía subiendo por la Cuesta de la Merced, Exaltaciones de Saetas y Versos, etc.…

Durante el año 2000, el pintor local Manuel García Villa cañas, hizo una gran pintura mural. En una de las paredes situada junto al altar mayor, el pintor ubetense representó al Santo que da nombre al templo de San Millán. La figura aparece en el interior de una cueva, donde se simboliza toda la vida y obra del santo ermitaño[9].

El diez de Noviembre de 2004, comenzaba una nueva intervención en el templo; que duró hasta el día 20 de Enero de 2005. En la misma, se le ha colocado una nueva solería a la iglesia gracias a la intervención de la concejalía de Turismo del Excelentísimo Ayuntamiento con una inversión económica procedente de los fondos PATY, que aporta la Junta de Andalucía. Posteriormente la Cofradía, ha soterrado el cableado eléctrico, ha puesto en valor dos nuevas capillas, ha pintado todo el interior del templo.[10] Y además se han colocado nuevas lámparas de forja; donadas a la Cofradía de la Soledad.

En Agosto de 2005, se restauró la capilla de San Lucía, otra vez a cargo de la Cofradía de la Soledad, con la participación de diversos hermanos cofrades de la misma.
En dicha intervención, se descubrió una capilla cerrada por tabiquería (capilla del baptisterio) para la imagen de Santa Lucía;…

A finales del año 2005, en la nueva Capilla del Sagrado Corazón, se instala una imagen del niño Jesús de Praga. La Cofradía de la Soledad; instala una bella vidriera en la Capilla de Santa Lucía con el escudo de la Hermandad. Como última intervención; la iluminación artística del exterior de la iglesia; realizada por la Concejalía de Turismo, realizada en Agosto de 2006. Hace unos días, mientras escribo estas líneas, parte de la tabiquería de la cubierta del presbiterio, se desprende, siendo inmediatamente reparada por hermanos cofrades de la Soledad…

[1] Nos cuenta Alfredo Cazaban en su Historia de Úbeda, pág 207.

[2] Historia de Úbeda en sus Documentos. Tomo Parroquias.

[3] Lado de El Evangelio.

[4] Curioso poema del investigador Juan Ramón Martínez Elvira, acerca de la Torre de San Millán:

La torre de San Millán
llora de pena
cuando se va la Virgen
hacia la cuesta.
Y a sus campanas,
les ordena que toquen
a genérala.
. -No te me vallas,
que si te vas, entonces,
¿quién te acompaña?

La torre de San Millán
tiembla de espanto
cuando el Stabat Mater
vienen tocando.
Y a su veleta,
con el arco del viento
muda en saeta


La torre de San Millán
Al costalero,
le regala los aires
que hay en su alero.
Por eso corre:
porque tiene pulmones
de piedra y bronce.



[5] Historia de Úbeda en sus Documentos… pág 123; tomo VI.

[6] Ruiz Prieto, Historia de Úbeda; pág. 83 Historia Eclesiástica.

[7] Antigua capilla del baptisterio, cuya pila bautismal de mármol del siglo XVI, con heráldica del prelado que la costeó, el obispo Francisco de Mendoza.

[8] La iglesia estaba en muy mal estado; había partes de la cubierta que estaba sobre cañizo apenas inexistente, paredes con humedades, desconchones y grietas…

[9] San Millán o Emiliano (en muchos textos figura como Aemilianus), (Vergegio, actual Berceo, La Rioja – , † 574) fue un ermitaño, discípulo de san Felices de Bilibio.

Hijo de un pastor, Millán ejerció ese oficio hasta la edad de veinte años. Desde finales del siglo IV se dio con cierta frecuencia entre los cristianos de Occidente la conversión ascética. Millán fue uno de estos que eligió ser un eremita ascético en un lugar retirado. El sitio escogido fue en medio de una exuberante vegetación, en la vertiente oriental de la sierra de la Demanda, que separa la meseta del valle del Ebro. En la roca del monte excavó su propia celda y allí vivió como asceta hasta su muerte.

La iniciación como ermitaño la comenzó con otro eremita llamado Félix, del que se dice fue "varón santísimo". En aquel rincón escondido levantó altares y vivió 40 años en soledad, hasta que se le unieron otros ermitaños, entre ellos una mujer llamada Potamia. Excavaron nuevas cuevas, colocadas en dos pisos que estaban unidos por un pozo, donde habitaba Millán. Allí murió y allí fue enterrado hasta el año 1053 en que lo bajaron al monasterio de Yuso.

Con la llegada de los árabes no cambió nada en aquel lugar y sus alrededores. Las tierras de las cuencas del Ebro y del Duero eran tierras de nadie, habitadas únicamente por ermitaños como Millán.

La vida de san Millán la contó, en latín y por primera vez, San Braulio, obispo de Zaragoza, en el siglo VII en una famosa Vita Aemiliani. Más tarde, en el siglo XIII, la contó Gonzalo de Berceo en versos alejandrinos. En el siglo X, en tiempos de García Sánchez I de Navarra y el conde Fernán González de Castilla, se multiplicaron los milagros de san Millán junto a su tumba y el cenobio pasó a ser lugar sagrado.

Los cristianos, en sus luchas contra los musulmanes, eligieron a san Millán como patrono y así, el mencionado Berceo en su Vida de San Millán nos cuenta la promesa de los votos legendarios, de una parte Ramiro II de León a Santiago y de la otra, Fernán González a san Millán. Luego nos refiere la maravillosa aparición de ambos patronos en la batalla de Hacinas en la que elogia la intervención a favor de los vasallos con estos versos:
non quisieron embalde la soldada levar
primero la quisieron merecer e sudar,
tales sennores son de servir e onrar

Pese a la "imposición" del patronazgo de Santiago tras la unificación de Castilla y León, los castellanos continuaron reclamando a san Millán como patrono y así en tiempos de Enrique II de Castilla en 1373, la Universidad de Ciudad y Tierra de Ávila llegó a negarse a pagar el voto a Santiago y sus procuradores llevaron el asunto a las cortes.

En el siglo XVII, al desarrollarse un amplio debate sobre patronos, san Millán volverá a ser reclamado como patrón de Castilla y por lo mismo copatrón de España junto a Santiago, patronazgo que se mantuvo en los misales hasta la reforma litúrgica del concilio Vaticano II.
En la portada del Monasterio de San Millán de Yuso y en el altar mayor, lo mismo que en la iglesia de san Millán y san Cayetano de Madrid aparece representado san Millán luchando contra los moros, al igual que el apóstol Santiago.

[10] Capillas del Sagrado Corazón y Virgen del Carmen.

25 mar 2009

UNA EVAPORADA REJA DE MADERA DEL SIGLO XVII EN SANTA MARÍA

Desaparecida reja, en Marzo de 2.002

Como todos sabemos Santa María de los Reales Alcázares es la iglesia principal de Úbeda y la de más antigua fundación. Construida sobre la mezquita aljama de la ciudad hispanomusulmana, fue titulada desde 1259 Iglesia Mayor Colegial. Su tipología es el resultado de la suma de cuerpos y volúmenes incorporados a lo largo de un prolongado proceso de construcción que abarca desde el siglo XIV al XIX. El aspecto del exterior está condicionado por el hecho de que hasta el siglo XVII

Éste estuvo configurado por la muralla del alcázar, al cual se adosaba el templo. A partir de este momento, sobre el lienzo defensivo, se construye la fachada principal a modo de gran pantalla arquitectónica y se incorporan las dos portadas conforme a modelos netamente renacentistas. El acceso se realiza a través de un claustro gótico de finales del siglo XV, que ocupa el espacio en el que se localizaba el patio de abluciones de la mezquita. En la organización del interior, de planta cuadrada, con cinco naves y cinco tramos de igual longitud, se trasluce la disposición de las naves del iwan de la antigua mezquita.


Las capillas, construidas a finales del siglo XV y principios del XVI, conservan excelentes ejemplos de rejería renacentista del XVI y XVII. Lo más destacable son las rejas de las capillas de la Yedra y los Becerra.

A lo largo de los últimos cincuenta años, la iglesia ha perdido dos bellos ejemplos de rejería.

La primera reja perdida fue la que cerraba el antiguo coro. De su estado y composición antes del desmantelamiento, nos habla Molina Hipólito: “Esta reja sin puerta y mutilados algunos de su elementos decorativos se levanta sobre dos sencillas banquetas. Los cuatro paños laterales, de barrotes retorcidos, separados por frisos decorados con delfines y terminados en dos cabezas de guerreros. El paño central lleva como tema principal, dos escudas en círculo con dos ángeles tenantes, del obispo D. Francisco Mendoza, que rigió la diócesis de Jaén de 1536 a 1543 y por cuyo mandado se hizo la reja en la primera fecha mencionada. El friso superior está decorado con aves estilizadas, y la coronación con tema de zarcillos y flores. Todos los elementos descritos se conservan modificados en su disposición. Para completar la descripción, basta decir que la coronación se articulaba con balaustres y eses simétricas adosadas a éstos en riguroso verticalismo, salvo en la parte central en la que aparecía una cruz; que los motivos repujados de los frisos iban dorados y que abundaban las rosetas”. Situada en la nave central, fue desmantelada en la década de los sesenta por mandato del párroco de aquel entonces de la iglesia Diego García Hidalgo; para cerrar diversas capillas de la iglesia,… En cuanto a la autoría, hay general acuerdo en que se debe al maestro Bartolomé.

La otra reja desaparecida, es la que cerraba la antigua capilla Bautismal; la primera de la nave izquierda (o del Evangelio),… En el año 2003, desaparece de este lugar, para su posterior restauración. Lo cierto es que cinco años después, la reja de madera se encuentra en muy malas condiciones, en la capilla de Jesús, a la espera de su restauración,… Dar tiempo al tiempo, que una vez que concluyan las imperecederas obras de rehabilitación de la iglesia de Santa María, vuelva a su origen la reja, ya restaurada.

Por el historiador, Antonio Almagro, sabemos que esta reja madera, “…fechada en 1600, de tres calles y dos cuerpos. En el bajo, las calles, compuestas de balaustres, se separan con pilastras coronadas de ménsulas muy sobresalientes, que articulan el friso de separación con el segundo cuerpo, en el que las calles laterales son dos grandes aletones, y la central, de balaustres, se corona con un frontón triangular partido de cuyo tímpano surge un pináculo piramidal. En toda predomina una labor decorativa geométrica de carácter abstraizante cercano al manierismo arquitectónico de obras tan cercanas como la puerta de la Consolada…”.

24 mar 2009

LA RESTAURADA IMAGEN DE SAN MIGUEL ARCANGEL, DE LA CASA DEL CONCEJO


Juan Ángel López Barrionuevo, ante la imagen del santo, recién restaurada, en el taller de Pepe Muros, días antes de ser presentada al pueblo de Úbeda.





En 1512 la Reina Juana “La Loca” manda que se construya una Audiencia en Úbeda según traza de Diego de Siloé. En 1604 el Concejo de la ciudad decide remodelar la sede del Consistorio, que durante todo el siglo XVI había estado ubicado en este lugar, pero en un edificio de características más modestas.

La nueva construcción se organizó siguiendo el modelo común de los edificios civiles públicos del Renacimiento italiano, con fachada de doble galería porticada a modo de logia. La galería abierta a la Plaza del Mercado, lugar donde históricamente han transcurrido todos los acontecimientos de carácter público, cumplía la doble función de balcón para que los miembros del Concejo asistieran a las celebraciones, y de lugar de encuentro ciudadano bajo cubierto, siguiendo la disposición de toda la plaza que se encontraba porticada. La galería inferior presenta tres arcos de medio punto, muy estilizados al estar sustentados por dobles columnas sobre plinto, y se cubre con bóveda vaídas reforzadas por tirantes de hierro. La superior se desarrolla en seis arcos de menor proporción sobre columnas simples y pareadas en correspondencia con la inferior.

El edificio tuvo otra galería que daba a la Plaza de Abajo, hoy calle de María Molina, suprimida por ruina a finales del siglo XVII. Y para que quedara constancia de esta última intervención mandaron labrar en el friso del primer piso una inscripción donde se dice quienes gobernaban por entonces la ciudad: “SIENDO ALCALDE MAYOR D. JOSÉ AFÁN DE RIVERA Y MAYORDOMO D. RODRIGO DE MOLINA, CABALLERO VEINTE Y CUATROS DE ESTA CIUDAD DE ÚBEDA. AÑO 1680”. Tomará alguna vez nuestro equipo de gobierno local, la culta decisión de rotular esta transcripción, para que podamos leerla mejor.

La fachada se encuentra flanqueada por dos grandes pilastras que muestran los escudos de la ciudad con los leones afrontados; además se encuentran dos hornacinas que albergan sendas imágenes. Una tiene la imagen del santo dominico Jacinto. En 1674, cuando Juan de Yepes (San Juan de la Cruz), es proclamado copatrón de la ciudad, el Cabildo Municipal acordó hacer una imagen del mismo para colocarla en esta hornacina, pero al no haber suficientes recursos económicos, se optó en transformar la imagen de un santo por otro. El cantero, solventó el problema poniendo en la mano del bienaventurado San Jacinto, una cruz. La otra hornacina tenía la imagen del patrón, el Arcángel San Miguel. Tenía, ya que en el mes de Marzo de 2002, la pierna de la imagen no pudo aguantar más el paso de los siglos y se desmorona desde su hornacina. En Abril de 2003 siendo Alcalde de la ciudad, Marcelino Sánchez y Eduardo Jiménez, Hemano Mayor del grupo parroquial “San Miguel Arcángel” deciden y toman la culta idea de que el maestro local cantero y artesano José Muñoz “Muros”, sea el encargado de restaurar tan bella imagen. La Corporación del Ayuntamiento y el grupo parroquial “San Miguel Arcángel”, deciden además que para la Feria de San Miguel de 2003, la imagen deba de volver otra vez a su senda hornacina. En Julio de 2003, tras tomar posesión la actual corporación municipal, encabezada por Juan Pizarro; los trabajos de restauración de tan bella imagen se suspenden. En Enero de 2006 y gracias a la iniciativa de la concejal Luisa Leiva; se reanudan los trabajos de restauración; siendo otra vez el encargado de la restauración José Muñoz “Muros”. El pasado Miércoles 27 de Septiembre de 2006, la imagen ya restaurada, es presentada al pueblo de Úbeda; en el Archivo Histórico; ante la presencia del alcalde Juan Pizarro; la concejal Luisa Leiva y el entallador José Muñoz “Muros”; que con esta restauración; ha manifestado con su técnica y agudeza que la artesanía entalladora ubedí, aún perdura en nuestra ciudad, con la misma habilidad y maestría de nuestros antepasados.


Este legado implantado en Úbeda, por artistas como Esteban Jamete. Convendría ser explotado por los organismos competentes; para recuperar y mantener todo el rico patrimonio escultórico que ennoblecen las innumerables fachadas de los monumentales inmuebles que se alzan en el Casco histórico de la ciudad. Repito…


Pasemos a descubrir el significado simbólico que aporta la imagen. ¨San Miguel es primeramente... el protector del Santísimo Sacramento del altar. La segunda gran tarea del Arcángel San Miguel es ser el ayudante nato y escogido de la Madre de Jesucristo en la lucha contra el Demonio... Al colocarnos al lado de San Miguel, en él y con él, ayudamos a la querida Madre de Cristo a vencer al Demonio y a los poderes demoníacos en el mundo actual. (Palabras del Padre Kentenich a la Liga Apostólica en 1966).


La escultura que tratamos de El Arcángel posee tres atributos: la Lanza, signo de su lucha victoriosa contra Lucifer; una Diadema decorada con una cruz central, que muestra su condición de príncipe de los ejércitos y la Balanza lo identifica como el que defiende y acompaña al alma en la hora de la muerte. Bajo los pies de la imagen del santo y sujeto a la altura del cuello por el extremo puntiagudo de la lanza se sitúa la imagen de Luzbel; el ángel caído.


Según opinión del restaurador de la imagen; la factura de la citada escultura es de un siglo anterior a la construcción de la galería alta de las Antiguas Casas del Concejo, es decir, del siglo XVI; es de sospechar que al no haber suficientes recursos económicos, el Cabildo Municipal se inclinó en escoger la imagen de otro lugar de la ciudad. O que fuera donada por alguna Congregación Religiosa al Concejo Municipal.


Por último, es de mucho suponer, que la imagen fuera realizada por prestigiosos escultores renacentistas; como Esteban Jamete o Lorenzo Brogio, entre otros…

IGLESIA DE LA SANTISIMA TRINIDAD; UN BELLO EJEMPLAR BARROCO EN UN ESPACIO URBANO RENACENTISTA, (ANTES Y DESPUÉS)

Aspecto Actual, de la Cúpula Mayor de la Iglesia. (Foto de Juan Carlos Guijarro; http://www.flickr.com/photos/guijarro85/3357866847/in/pool-ubeda)



Aspecto de la Cúpula, antes de noviembre de 2.005, antes de la restauración.

CURIOSIDADES DEL RINCÓN MÁS BELLO DE ÚBEDA (LA FACHADA DE EL SALVADOR).



La monumental fachada del plateresco edificio, bajo título de la capilla funeraria de El Salvador del Mundo, cierra por el Este una de las plazas que, con mayor razón se puede llamar monumentales: la de Vázquez de Molina. Plaza declarada Patrimonio de la Humanidad, hace ya casi seis años junto a Baeza. Es de planta irregular y desproporcionada, cuya inmensidad resta, en gran parte, grandeza a los monumentos que la rodean. Así esta imponente fachada del panteón funerario de la familia Cobos, situada en el extremo menor, pierde proporción y necesitamos una escala humana para apreciar su monumentalidad. En sentido vertical se divide en tres cuerpos separados por dos contrafuertes adecuados a los muros de la Iglesia.

Obra capital del renacimiento español en su fase de transición desde el plateresco, este templo, es fundación del mecenas Francisco de los Cobos, secretario del emperador Carlos I y Adelantado de Cazorla, es diseñada por Diego de Siloé, con la apasionada y decisiva intervención del francés Esteban Jamete, constituye una tesis doctoral de Andrés de Vandelvira. En frase de Chueca Goittia añade: “… El Salvador no es Vandelvira, pero en el Salvador está Vandelvira y de allí ha de salir…”.

El cuerpo bajo de la portada se ejecutó, deliberadamente, con arreglo al canon marcado por la puerta del Perdón de Granada. Columnas que se alzan sobre pilastras. Columnas pareadas de orden corintio complejo, adornadas de guinarldos y frutas. Arco de medio punto; en su intradós están esculpidos los dioses del Olimpo (Netupno, Atenea, Eolo, Diana, Mercurio…). En la clave Cupido. En las enjutas dos figuras femeninas sujetando una cartela con la inscripción de la Fe y la Justicia.

En las retropilastras, cuajadas de decoración escultórico, aparece en medallones de altorrelieve las figuras de Cesar, Carlos V, Santa Helena, Cobos… entre los capiteles podemos ver temas alusivos al abrazo de San Joaquín y Santa Ana ante la puerta Dorada y el nacimiento de María de Nazaret.

Destaca el entablamento con escenas bíblicas de la caída del Maná y de la adoración de la serpiente de bronce. En el centro escenas clásicas de Ovidio.

En el segundo cuerpo destaca el recuadro moldurado, que representa la Transfiguración de Cristo. Entre los intercolumnios, las imágenes de San Pedro y San Andrés. En el tercer cuerpo una ventana ser liana, en alusión a la Santísima Trinidad, rematándose el monumental conjunto con un frontón triangular liso.

La fachada es flanqueada en los extremos por dos torres circulares, con decoración de brucaneos, cabe destacar, dos sarcófagos sobre los que se levantan dos guerreros vestidos de centurión romano y dos mandonas sosteniendo las armas heráldicas de Francisco de los Cobos y su esposa María de Mendoza., destacable son también dos medio relieves que escenifican las luchas entre Hércules y Gerión

Hay curiosas opiniones, de esta admirable obra de arte, a lo largo de los años, así, los viajeros Pi y Margall, se expresaron hace más de dos centurias sobre esta fachada:”… arte que únicamente habla a los sentidos…” “…es la iglesia más pagana y sensual del Renacimiento andaluz”, y el catedrático y profesor Joaquín Montes Bardo”…cabe señalar la complejidad de este monumento funerario, el cuál se mezclan, el pensamiento de Erasmo o el discurrir de la liturgia católica…”

23 mar 2009

IGLESIA DE LA SANTISIMA TRINIDAD; UN BELLO EJEMPLAR BARROCO EN UN ESPACIO URBANO RENACENTISTA.

(fotografia gentileza de Manuel Garcia Villacañas, http://www.flickr.com/photos/27240947@N04/3357593429/)

La sobria austeridad geométrica impuesta por Juan de Herrera en el monasterio de El Escorial se mantuvo en la arquitectura barroca española de la primera mitad del siglo XVII. Los ideales contrarreformitas y el espíritu de la casa de Austria facilitaron la pervivencia de este modelo arquitectónico, tal como se aprecia, por ejemplo, en las construcciones de Juan Gómez de Mora. El gusto por formas cada vez más ricas lleva, a partir de mediados de siglo, a eliminar los vestigios herrerianos, enriqueciendo la decoración con múltiples elementos naturalistas localizados en los vanos de las fachadas.

La iglesia de
Santa María la Real de Montserrat, de Sebastián Herrera Barnuevo, y la fachada de la catedral de Granada, de Alonso Cano, son buenas muestras de ello.

Ya en el siglo XVIII la riqueza y fantasía decorativas alcanzan su apogeo con las construcciones de la familia Churriguera, especialmente en Madrid y Salamanca, así como también en la obra de arquitectos como el madrileño Pedro de Ribera y el gallego Fernando Casas Novoa, autor de la fachada del Obradoiro de la catedral de Santiago de Compostela.

Iglesia De La Santísima Trinidad[1]; Un Bello Ejemplar Barroco En Un Espacio Urbano Renacentista

Dicho edificio se alza majestuoso en uno de los extremos de la plaza de Andalucía Situada en la calle Corredera de San Fernando y Trinidad con una superficie de parcela: 2.475 m2. Su cronología data del s. XVIII en estilo barroco.

Todo el conjunto responde a reedificaciones de la primitiva fundación conventual del siglo XIII que sufre varios hundimientos a partir del siglo XV. La iglesia es uno de los escasos ejemplos de arquitectura barroca en Úbeda, cuya singularidad estriba en la utilización de un planteamiento formal y decorativo novedoso, incluso a nivel provincial, en unos momentos en que los modelos renacentistas continúan estando muy presentes en la arquitectura de la ciudad.

En el interior, de planta rectangular de tres naves, destaca la profusión de estucos y yeserías decorando la nave central y la cúpula del crucero. Al exterior, la ornamentación se concentra en ambas portadas, organizadas a base de grandes molduras y líneas quebradas de gran relieve.

A los pies del templo aparece una tribuna, en donde destaca la aparición de la estrella de David combinada con la cruz de los Trinitarios.

Junto a la iglesia se encuentra el convento que fue de los Padres Redentores Calzados y del cual se conservan dos claustros. El mayor, levantado a fines del siglo XVI, repite la estructura de patio palaciego renacentista de doble galería porticada. El segundo claustro conserva dos laterales, uno del siglo XVI y otro levantado a comienzos del XIX.

En 1967 se demuele un tercer claustro del convento, para la construcción de la Oficina de Correos y Telégrafos. En buen estado de conservación generalizado. De 1981 a 1984 se realizan reparaciones en las cubiertas y bóvedas. Cerrada el pasado mes de noviembre de 2005, al culto, por motivo de obras de mejora y restauración que se han desarrollado en el interior, el próximo Viernes 27, abre sus puertas
[2].

Bello ejemplo de arquitectura barroca ubetense es la puerta que comunica la Iglesia trinitaria con el claustro mayor, ubicada en el lado del Evangelio, se halla bellamente decorada con motivos vegetales realizada en yeso, molduras irregulares y columnas salomónicas.

De los muchos conventos que se fundaron y edificaron en la ciudad tras la Reconquista hoy conservamos en perfectas condiciones cinco. El Real Monasterio de Santa Clara; el Convento de La Limpia Concepción; el de Madre de Dios de las Cadenas; Siervas de Maria y el Convento Trinitario; hoy colegio Público; cuya Iglesia es el mejor ejemplo de arte barroco, dentro de un conjunto urbano particularmente renacentista.

COMENTARIOS SOBRE UN CURIOSO CUADRO DE LA MAGDALENA PENITENTE; EN LA SACRA CAPILLA DE EL SALVADOR


Significado Simbólico; Magdalena Penitente

Mientras que el cristianismo oriental honra especialmente a María Magdalena por su cercanía a Jesús, considerándola "igual a los apóstoles", en Occidente se desarrolló, basándose en su identificación con otras mujeres de los evangelios la idea de que antes de conocer a Jesús se había dedicado a la prostitución.

Esta idea nace, en primer lugar, de la identificación de María con la pecadora (Lc 7:36-50); de quien se dice únicamente que era pecadora y que amó mucho a Jesús; en segundo lugar, de la referencia en la Biblia (Lc8:2); donde se dice, esta vez refiriéndose claramente a María Magdalena, que de ella "habían salido siete demonios". Como puede verse, nada en estos pasajes evangélicos permite concluir que María Magdalena se dedicase a la prostitución.

No se sabe con exactitud cuando comenzó a identificarse a María Magdalena con María de Betania y la muerte de ella; (Lc 7:36-50), pero ya en una homilía del papa Gregorio Magno (
[1]) se expresa indiscutiblemente la identidad de estas tres mujeres, y se muestra a María Magdalena como prostituta arrepentida. Por eso la leyenda posterior hace que pase el resto de su vida en una cueva en el desierto, haciendo penitencia y mortificando su carne, y son abundantes en el arte occidental la representación de "Magdalena penitente".

La imagen de Maria Magdalena como penitente también puede ser confundida gracias a la tradición de Maria Egipciaca, santa del s. V, quien según ''La vida de los Santos'' de Jacobo de la Vorágine, se había dedicado a la prostitución y se retiró al desierto a borrar sus culpas. Es común ver representaciones de Maria Egipciaca, con los cabellos largos que cubren su cuerpo o envuelta con carrizos símbolos de su penitencia en el desierto. Estos atributos en ocasiones acompañan a la Magdalena, creando a veces la confusión de ambas santas.

En la tradición católica, por lo tanto, María Magdalena pasó a ser un personaje secundario, a pesar de su indudable importancia en la tradición evangélica. El relegamiento que sufrió María Magdalena ha sido relacionado por algunos autores con la situación subordinada de la mujer en la Iglesia. A esta opinión se oponen algunos teólogos católicos la especial consideración que guarda la Iglesia con santa María, madre de Jesús, venerada con hiperdulía, en tanto que los apóstoles y los otros santos son venerados con dulía.

En 1969, la Iglesia Católica retiró del calendario litúrgico el apelativo de "penitente" adjudicado tradicionalmente a María Magdalena; así mismo, desde esa fecha dejaron de emplearse en la liturgia de la festividad de María Magdalena la lectura del evangelio de Lucas (Lc7:36-50) acerca de la mujer pecadora. Desde entonces, la Iglesia Católica ha dejado de considerar a Maria Magdalena una prostituta arrepentida. Sin embargo, esta visión continúa siendo la predominante para muchos católicos.

La Magdalena Penitente De La Sacra Capilla De El Salvador.
Francisco de los Cobos el príncipe del Renacimiento, escribió un lema para simplificar su vida y alumbrar el significado de su más imperecedera obra. “La fe, el trabajo y la diligencia dan éstas y mayores cosas”. Para Cobos no era extraño que la unión de estos tres conceptos condujera al hombre a su realización en vida y a la perpetuidad de su memoria.

La Sacra Capilla Funeraria de El Mundo; es la mayor obra religiosa privada del siglo XVI. La concepción del edificio, de gran complejidad programática, se efectúa desde los más puros planteamientos del Humanismo del siglo XVI, y como una continua referencia simbólica a la muerte, al pensamiento del momento y a la autoafirmación del promotor. La capilla se organiza mediante la yuxtaposición de una nave basilical, con capillas en nicho, y de una cabecera de planta circular cubierta por cúpula, según el modelo de panteón funerario clásico. La portada principal, réplica de la del Perdón de la Catedral de Granada, se estructura a modo de arco de triunfo con una decoración escultórica que funciona en correspondencia con la del retablo (Alonso de Berruguete), ambas presididas por la Transfiguración de Cristo. El programa iconográfico desarrollado en las esculturas de las portadas y sacristía (Esteban Jamete) toma como base intelectual el Humanismo erasmista y el neoplatonismo, utilizando alegorías de la Biblia, el mito clásico y el tiempo histórico del patrono de la obra, para exaltar la gloria del Salvador del Mundo, de la cristiandad y del propio Francisco de los Cobos.

Sobre este edificio nos dice Pasquau:”…Una inspiración de ostentoso decadentismo, espejearte ritmos rotos, caudalosos y suntuarios, ensaya El Salvador una caligrafía preciosista cuyos rasgos paganizan, no dañan su maravilloso entronque clásico y cristiano. Las limpias cariátides de tipología helénica de la sacristía, de una parte; el Cristo Transfigurado de Berruguete,…”; “…fijan normas, en la redundante y azorada configuración del templo conmovido de audacia en su arquitectura y en su exorno…”


Acerca de la Magdalena penitente, sabemos por Arsenio Moreno Mendoza lo siguiente
[2]: “…perteneciente a los fondos de la Sacra Capilla –aunque no figure relacionada en los iniciales inventarios- es la Magdalena penitente, conservada en la actualidad en el toledano Hospital de Tavera, atribuida tras su reciente restauración en el Metropolitano Museo de Nueva York al pintor sienes Sodoma, Givanni Bazzi (1477-1549)…”

Por Ruiz Prieto
[3], sabemos que esta pintura hasta los trágicos sucesos de 1936; se veneraba en la antigua capilla de El Sagrario, frontera al acceso de la monumental sacristía de la ubetense Capilla del Salvador: “…en el lado de la Epístola hay una Capilla, sobre la que se levanta la torre de la iglesia. Tiene sobre la mesa altar un retablo que gira sobre ella, en el que hay un cuadro de Santa María Magdalena de mucho mérito, pintado por Ticiano; y por el otro frente tiene una urna sostenida por cuatro ángeles, que sirve para depósito del Santísimo, el Jueves y el Viernes Santo…”




En las fotos que acompañan al texto, gentileza de José Luis Latorre Bonachera; podemos contemplar la suntuosa bóveda de esta capilla en la actualidad cuyos frescos y pinturas murales han sido consolidadas recientemente por el Ministerio de Cultura y un bello detalle del Cuadro de la Magdalena penitente en su primitiva ubicación, antes de 1930 en la Capilla del Sagrario de la ubetense iglesia de El Salvador. Tabla que según Arsenio Moreno “…presenta en su ángulo inferior izquierdo, sobre la moldura, la siguiente inscripción “ALVARI DE MEª ABULENSIS”, por lo que, con absoluta certeza, debió de tratarse de un regalo a Doña María de Mendoza de su hermano, don Álvaro de Mendoza, obispo de Ávila...”

Acerca del mismo, Ramón Martos López
[4]; nos apunta: “… Esta pintado en un tablero de 130 x 100 cm. (aproximados). Personifica a la Santa en los comienzos de su purificación (aún no marchita sus gracias) una seductora mujer trigueña, de amables contornos y carnes doradas, vestida con rústica piel de cordero tostada por el sol. La arrepentida pecadora que hace penitencia en un paraje solitario del bosque, en el que arrodillada reza fervorosa junta las manos en actitud de adoración ante un crucifijo entronizado en una peña, interrumpe sus preces y vuelve la cara atraída por el aleteo de un ángel, mensajero del cielo que desciende hacia ella portando un pez y un cáliz (alimento y bebida) como símbolo de que el Eterno le es grata su rediviva pureza…”.

[1] Muerto en 591
[2] Francisco de los Cobos y su época;
Francisco de los Cobos, Mecenas de las Artes… Arsenio Moreno Mendoza. Pág. 34.

[3] Historia de Úbeda. Miguel Ruiz Prieto. 3ª Edición; Historia Eclesiástica. Pp. 158-159.
[4] Monumentos de Úbeda. La Iglesia de el Salvador. Ramón Martos López.
Aspecto actual del cuadro

22 mar 2009

ELEMENTOS BARROCOS QUE OCULTARON LA PUREZA GÓTICO MUDÉJAR DE SANTA MARÍA DE LOS REALES ALCÁZARES


El estilo barroco se desarrolla desde finales del siglo XVI hasta mediados del siglo XVIII. Este estilo se inicia en Italia, pero se extiende por toda Europa, desde el Atlántico hasta las ciudades rusas, y por toda América latina, desde California hasta Buenos Aires.En las iglesias todo está dominado por la sensación de movimientos, todo el conjunto recuerda un escenario donde desarrolla la liturgia religiosa.


El interior de las iglesias como la de Santa María; se dispone para que la mirada del espectador vaya hacia el altar mayor, el resto es complementario y se halla al servicio de ese punto central.


El investigador Ginés Torres Navarrete, nos apunta en un documento público ante el escribano de Úbeda Juan de Alaminos Calatrava, fecha 20 de julio de 1723, dicen los canónigos de la Colegial respecto a la inminente ruina de los tejados, por el mal estado de las maderas a causa de los continuados temporales; lo siguiente:

“…Don Pedro Gómez Castaño, prebistero, Canónigo de la Iglesia Mayor Collegial de esta ciudad y mayordomo de los bienes y rentas de su fábrica, como más haya lugar en derecho digo: Que ya V.M. tiene noticia de la peligrosa ruina que amenaza la cubierta de madera y texados de las tres naves de dicho texados y bovedas en lugar de el enmaderado antiguo, y para su remedio, habiéndose regulado por los maestros alarifes el coste de mucha consideración que declararon, se hizo representación por el Cabildo al Ilmo. Sr. Obispo de que dicha fábrica se hallaba sin medios algunos para hacerlo…”


El obispo autoriza al Cabildo Colegial a tomar dinero a censo sobre las rentas de la fábrica, por decreto de 17 de julio de 1723, hasta seiscientos ducados de principal…;


Pierde entonces Santa María su viejo y artístico artesonado a cambio de las bóvedas; dentro de las coordenadas anti estéticas del momento, sus naves, muros y pilares se vieron enfundadas de pastiches barrocos, con lo cuál su interior perdió diafanidad y volumen. Aspecto que ostentó Santa María hasta 1986.


El elemento más importante perdido de la fábrica, tras la actual restauración, han sido las consabidas bóvedas encamonadas de medio cañón de las tres naves mayores. Formadas de medio cañón, lunetos, arcos fajones y similar altura, y de muy dudoso gusto. Para tal construcción, los muros externos hubieron de ser recrecidos dos metros para permitir la colocación de las ventanas en las naves laterales. Y así el espacio pasó a ser uno más luminoso.
Las bóvedas descansaban sobre una cornisa de escayola, resaltada con ménsulas de cuerpo bulboso y decoración de grutescos en los arcos fajones. Estos seguían la línea de los pilares en todos los tramos salvo en el falso crucero, que descansaban en la clave de los arcos rebajados, construidos en el siglo XVI. Los lunetos también se decoraban de decoración vegetal. Lo único salvado, fue los cinco escudos de armas de los benefactores de la Colegial (cuyos nombres eran Don Pascual; Don Gutierre Téllez; Don García Pérez; Don Nicolás de Biedma y Don Diego de los Cobos) que se situaban en la nave central. Hasta hace poco tiempo, antes de la tercera fase de restauración del templo, estos blasones pintados al óleo, que se guardaban en la capilla del Santo Entierro.


Otros elementos barrocos de que se enriqueció el templo a lo largo del siglo pasado ha sido la construcción del altar Baldaquino, realizado por el malagueño Francisco Palma Burgos en 1956, para la capilla de Jesús. Formado con estructura soportando un recargado entablamento de líneas curvas y abarrotada ornamentación barroca. (Elemento que será restaurado en la quinta y última fase de restauración del templo) También fue el encargado de realizar la decoración barroca de la capilla del Santo Entierro a base de tablas talladas con decoración de grutescos verdes y dorados. Que aún se conservan.


Otros componentes barrocos que aún conserva la fábrica Colegial son, el más importante, la cúpula churrigueresca del altar mayor del siglo XVIII.La citada cúpula barroca con linterna decorada de grutescos, se sostiene sobre el arco de acceso, los arcos de los muros laterales en cuyos frontones se abren ventanas y cuyas claves presenta decoración abarrocada y bulbosa y el arco del testero en cuyo frontón campean los anagramas de Cristo y María y decoración bulbosa en forma de corazón y los escudos de los Benavides-Cuevas a la izquierda y al derecha la heráldica de Manrique-Mendoza-quiñones, ambos fueron benefactores de la capilla mayor. Los cuatro arcos forman las pechinas sobre las cuales se sostiene la cúpula. Las pechinas se decoran de rocalla y con los medallones de los cuatro evangelistas.
Otros elementos barrocos son; la cúpula de la capilla de San José y la portada de la sacristía y el interior de la misma.De la capilla de San José, se perdió en la tercera fase de restauración, la recargada decoración, dorada y pintada de finales del siglo XIX, ofrecía varios temas: clásicos como grutescos y rosetones, geométricos, se limitaban a resaltar las formas arquitectónicas y pintadas que simula los paramentos de los murosEn la restauración llevada a cabo en esta capilla de San José (capilla Canónigo Molina), lo único que ha permanecido casi intacto ha sido la cúpula sobre pechinas (con las figuras de los Evangelistas) articulada con arcos radiales que descansa sobre ménsulas resaltadas a partir de un friso de triglifos y metopas. También guarda esta capilla tres retablos. El de mayor mérito el central, de dos cuerpos y una calle, presenta columnas corintias con fuste decorado de angelotes y hojarasca, de inspiración barroca.
La antigua sacristía, situada en la nave de la Epístola, es la antigua capilla de Nuestra Señora de la Merced. La fundación data del siglo XIV y es el antiguo enterramiento del Roque. La fábrica es posterior y es una de las mejores portadas del templo y presenta dos partes claramente diferenciados: una primera gótica y otra segunda del siglo XVIII. La parte del siglo XVIII, presenta arco de medio punto bajo friso, situado a la altura de la línea de impostas del arco gótico, y un gran tímpano con el relieve policromado de la colegial y dos laureles de azucenas. Las obras de la sacristía es un gran recinto triangular de muros lisos con cornisa alta sobre la que descansa una bóveda encamonada rebajada. Todo aparecía enlucido y con una exclusiva decoración abultada de formas simétricas. La sala capitular es de gran simplicidad.

Una vez terminada la quinta y última fase de restauración; y después de la apertura de Santa María; la antigua Sacristía y Sala Capitular serán utilizadas como dependencias culturales. Pasando así a ser utilizada una de las dependencias del claustro como Sacristía.

Tras la finalización de las obras de Santa María, se recobrara escenográficamente la pureza y modestia de un templo gótico-mudéjar sevillano. Claros ejemplos de este estilo arquitectónico, lo tenemos en la sevillana iglesia de Santa Marina(http://aprendersociales.blogspot.com/2008/02/la-iglesia-de-santa-marina-de-sevilla.html). O en la baezana iglesia de San Salvador (http://www.arquivoltas.com/10-Andalucia/01-Baeza-Salvador.htm). Dicha iglesia, sufrió en los años sesenta del siglo XX, un restauración, similar a la de Santa María de Úbeda, la de eliminar sus elementos barrocos, y así devolver al templo, en la medida de lo posible, a su primitiva estructura.

En mi modesta opinión, acerca de Santa María, que se recupere el arte mudéjar, lo apruebo estéticamente. Lo que suspendo, es que no se pinten, otra vez de blanco, los muros del templo, para resaltar, las portadas de las capillas del templo.También suspendo, que se haya perdido la decoración barroca de las Capillas de Los Molina (San José),...

20 mar 2009

Articulo Publicado en La Revista Cofrade Getsemaní 2009 "RETABLO DE LA TRANSFIGURACIÓN DE LA SACRA CAPILLA DE EL SALVADOR"


(fotografía Gentileza de Pedro Mariano Herrador Marin)

La Sacra Capilla de El Salvador, obra capital del Renacimiento Español, es fundado como panteón familiar por Francisco de los Cobos, secretario de Carlos I de España, en un momento determinado de la década de 1530.

Es proyectada por Siloé y ejecutada por Vandelvira. La construcción concluyó en 1559, muerto ya el fundador.

El altar mayor, panteón familiar o rotonda funeraria, es sin duda uno de los más espectaculares de la ciudad y más bonitos de la cristiandad. En el podemos admirar en su retablo el grupo escultórico de la Transfiguración de Cristo en el Monte Tabor, obra de Berruguete, e inspirado en su obra realizada en el coro de la Catedral Primada de Toledo[1].

El autor de la Historia de Úbeda, Miguel Ruiz Prieto, dice hablando de la Sacra Capilla del Salvador, fundada por el Comendador Mayor de León Don Francisco de los cobos:




…El retablo del altar mayor es suntuoso y de un mérito incomparable, obra según tradición, de Alonso de Berruguete, amigo de Pedro de Vandelvira…

…En el centro, se destaca la sublime imagen del Salvador, transfigurado en el Tabor; tiene a su lado a los profetas Elías y Moisés y recostadas a sus pies, las enérgicas figuras de los Apóstoles, Pedro, Santiago y Juan, poseídos de asombro. Parece que vibran en el espacio las señaladas palabras del primero: ¡Señor, hagamos aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías! A los lados del depósito del Sacramento hay cuatro hornacinas, ocupadas por pequeñas imágenes de Adán y Eva, San Sebastián y san Roque. A los lados del retablo, se abren cuatro nichos que ocupan los evangelistas, que fueron tallados en piedra por Pedro Evieta en 1631, por cuyo trabajo recibió cien ducados…

Tiene este altar la indulgencia de sacar un ánima del Purgatorio, en cada misa que se celebre; concesión debida al Papa Paulo III y que concedió por su breve fechado a 2 de Mayo del 1537.

Saqueado el templo por incontrolados e incultos, la imagen del Señor del grupo escultórico del Tabor, se salvó sorprendentemente del expolio, llevada a Barcelona para ser vendida, recuperada por Coca Weglinso, la imagen fue devuelta al templo el 28 de marzo de 1941. Las demás imágenes del grupo escultórico fueron reconstruidas por Juan Luis Vasallo entre 1958 -1965.

La categoría de Juan Luis Vassallo como escultor y su prestigio como imaginero le permitieron la realización de encargos tan importantes y de tan gran responsabilidad como las restauraciones de la Inmaculada de Montañés conocida popularmente como "la cieguecita", el San Cristóbal del mismo autor o el Jesús del Silencio de Pedro Roldán.

Pero por encima de todas destaca la restauración que hizo para la Sacra Capilla del Salvador de Úbeda, en la que trabajó durante varios años, sacrificando de buen grado mucho tiempo y algunos encargos. En el marco de un completo arreglo del templo, se le encargó la reconstrucción de las figuras de Moisés, Elías y los tres apóstoles destruidas totalmente y la restauración de la del Salvador, todas del grupo de la Transfiguración en el Monte Tabor, obra de Alonso Berruguete en el altar mayor de dicha iglesia, realizada por el artista renacentista hacia 1559. Como tantas obras de arte, resultó prácticamente destruida durante la Guerra Civil, de tal modo que la restauración ofrecía serias dificultades y no menos riesgos…


Sin embargo, Vassallo puso todo su cariño y conocimientos durante mucho tiempo de tal modo que al final el acierto coronaría su quehacer. En cuanto a la figura del Salvador, restañó las mutilaciones sufridas y las partes dañadas con gran sensibilidad y atención. Por su parte, para la realización de las cinco figuras destrozadas que se disponían a los pies del Salvador, estudió detenidamente la información gráfica que existía. Tras ello, se planteó la ejecución de un grupo que, sin ser una copia exacta del original, lo recordara por la disposición de las figuras, por las líneas generales de la composición y por el violento movimiento de las mismas, logrando un trabajo que evocara el espíritu de Berruguete, lo que, sin duda, tuvo que costar un gran esfuerzo a Vassallo, cuya producción religiosa se caracteriza por el equilibrio y la serenidad.
El resultado fue la realidad que hoy podemos contemplar en la que el gaditano nos dejó una obra actual que armoniza perfectamente con la imagen del Salvador que había tallado Berruguete. Esto no lo habría podido hacer un simple copista ni un imitador, sino un escultor con verdadero talento, minuciosa observación e impecable técnica. En definitiva, Vassallo volvió a lograr, con la humildad y la sencillez que siempre le caracterizó, una perfecta conjunción de lo nuevo con lo antiguo.

Al igual que el retablo de la Transfiguración, también sufrió daños el órgano construido por el organero Francisco Javier Fernández en 1795.

Tras las negociaciones mantenidas entre Rodrigo Madrid, maestro de seises y maestro organista de El Salvador, y la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, se acuerda la restauración del mismo.

El pasado mes de Agosto de 2008, coincidiendo con el día del titular de la Capilla, festividad de la Transfiguración, el órgano de la Sacra Capilla de El Salvador volvió a sonar después de 72 años. Han sido muchos los años que este instrumento litúrgico estaba en desuso, ya que en el año 1936, con motivo de la Guerra Civil española, fue destruido. Por este motivo, y por la importancia que tiene escuchar este impresionante órgano, el capellán realizó una fiesta especial el día seis de agosto debido a la efemérides de la fiesta del titular, previa consulta con la casa de Medinaceli. Según notificó el administrador de la Sacra Capilla, Antonio García Soria, a partir de ahora el órgano se tocará en la misa de diez, por lo que cualquier ubetense que lo desee podrá disfrutar de este sonido tan espectacular. No obstante, todavía no se ha preparado ningún acto oficial que inaugure la restauración de este instrumento, a pesar de que desde la casa Ducal se está pensado que se debería preparar algún evento especial. Dicho órgano ha sido restaurado por el turolense Carlos M. Álvarez Ramírez, en un tiempo de cuatro años, aunque no ha sido una restauración periódica. Toda la inversión económica ha corrido a cargo de la 'Fundación Medinaceli'.

Esperemos que también pueda utilizarse con fines culturales, por ejemplo en la organización de conciertos de música sacra en el interior de la Sacra Capilla.

Desde 1998, la Casa Ducal, viene desarrollando obras de embellecimiento y mejora. Entre los proyectos que ya se han desarrollado destaca la mejora del pavimento, restauración de la sacristía, bóveda de la antesacristía y antigua capilla del sagrario y recuperación de los frescos de la cúpula mayor, obras subvencionadas por el Ministerio de Cultura. Así como la restauración del órgano. Aún queda pendiente el pintado y mejora de los muros y bóvedas de la nave y capillas, como la instalación de un Museo. En la actualidad, se está reconstruyendo, el coro alto.


Bibliografía Recomendada.
- Úbeda y Baeza, Patrimonio de la Humanidad. Editorial El Olivo año 2004.
- www.juanluisvassallo.com/htm/obras.htm.
- Don Lope de Sosa. Febrero 1928, núm. 182.
- Ideal. es
[1] La Transfiguración de la Catedral Primada toledana, es una gran obra de Berruguete trabajada en alabastro y terminada en 1548 y que se encuentra encima de la silla arzobispal. En su estilo se adelanta en más de un siglo a las formas barrocas con las que triunfaría Bernini en Roma.
El grupo escultórico con la escena de la Transfiguración de Jesucristo está concebido con profundidad, algo muy novedoso para la época y con una disposición escenográfica propia del barroco venidero. Lo mejor del conjunto son los tres apóstoles que recuerdan el buen hacer de los escultores helenísticos. Se considera obra maestra del conjunto la figura de Dios Padre, incluido en un medallón[] con un fondo dorado cuya cabeza parece estar en movimiento; está acompañada en los ángulos por pequeñas figuras de los evangelistas con escaso relieve. Los animales representados se muestran con atrevido expresionismo. Las figuras principales están esculpidas en bulto redondo de manera que la luz puede deslizarse entre ellas dando así un resultado efectista poco conocido hasta el momento. A los lados del grupo están los escudos del cardenal Silíceo. Fuente: es.wikipedia.org/wiki/Coro_de_la_catedral_de_Toledo

El patrimonio sacro de Úbeda en la exposición En la Tierra del Santo Rostro (año 2000): arte, devoción e identidad cofrade en torno al Santísimo Cristo de la Humildad

Cristo de la Humildad de Úbeda. Tras Finalizar la Exposicion “En La Tierra del Santo Rostro”.  Diciembre del Año 2000. Dentro del Coro  de L...