Mostrando entradas con la etiqueta SantaClara. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SantaClara. Mostrar todas las entradas

3 dic 2023

La Reina Isabel la Católica en Úbeda


 

Santa Clara de Úbeda es un monasterio inigualable. En sus aposentos pernoctó la reina Isabel la Católica, cuando iba a la conquista del último grano de Granada en manos del moro Boabdil.

Finales del siglo XV, encauzaba Isabel la Católica su camino hacia el último reducto ocupado por los musulmanes en la península ibérica: El impenetrable reino de Granada. Era el año 1489, que marcaba el comienzo del fin del reino nazarí, cuando en otoño, Isabel de Castilla se dirigía a la campaña de Baza. Ya había caído Málaga, Loja, Ronda, Álora, Lucena, Alhama y Zahara. Con la conquista de la ciudad de la hoya, Granada quedaba prácticamente sitiada. Cuando cae Baza, los árabes entregan con ella Guadix y Almería sin esperar al cerco cristiano para centrar sus esfuerzos en la ciudad de la Alhambra.  Dada la importancia de esta batalla, la mismísima reina decidió ir en persona a alentar a las tropas organizadas por su marido, Fernado con más de 12000 soldados de caballería y 50000 de infantería. La visita de Isabel, unida al buen tiempo y la obvia superioridad numérica y logística de los cristianos hizo que, la víspera de Santa Bárbara, el sitio llegara a su fin.

Viajes por las tierras de Castilla

Isabel la Católica, que por entonces tenía su corte en diferentes ciudades en función de la realidad política del país, decide trasladar su corte a la línea de batalla. Isabel había dado a luz a su última hija, Catalina, 4 años antes, dejó a sus cinco vástagos en manos de cuidadores y preceptores de confianza y partió hacia el sur de España. Los caminos de la España del S.XV dejaban que desear. Llenos de saqueadores y peligros, las malas condiciones se acentuaban conforme más cerca se estaba del lugar de la frontera. En su caminar hacia Baza, Isabel decide pernoctar en la primera ciudad que encuentren esa noche del 5 de noviembre de 1489. ¿Qué ciudad encuentran? ¡Úbeda!

La Úbeda que encuentra Isabel la Católica

La Úbeda de 1489 poco o nada tiene que ver con la Úbeda que vemos hoy día, fruto del esplendor que vivió en los S.XVI  ya durante el reinado del nieto de la monarca, Carlos I de España. Era una ciudad pequeña, deteriorada, consecuencia de llevar años siendo tierra de frontera y víctima de incursiones de musulmanes y luchas internas.

En el corazón de esta ciudad, se situaba el convento de Santa Clara. Se trata del convento más antiguo de Úbeda, fundado después de la reconquista  por las monjas Franciscanas. El primero documento del que se tiene constancia de la existencia de este convento es de 1290.

No es de extrañar que la piadosa reina eligiera este lugar para pernoctar. Un lugar donde orar por la fortuna de las tropas cristianas y un rincón donde descansar su largo viaje.

Isabel la Católica duerme en el convento de Santa Clara

Lo que hoy vemos no tiene mucho que ver con lo que vio la reina. La portada principal, en la plaza del mismo nombre, data de 1779, por lo que es de estilo barroco. Detrás de ella hay otra portada mudejar, que aunque más cercana a la época de Isabel la Católica, es posterior a su visita.

Por desgracia, las condiciones del convento dejan mucho que desear. Con muy pocas religiosas desde comienzos de este siglo, sobreviven a duras penas con la venta de deliciosos dulces caseros.



La leyenda de la puerta de Granada que dejó Isabel la Católica

Como todas las visitas magnánimas, con su paso, se dejó una leyenda que pervive a día de hoy. La puerta de Granada es una puerta de la muralla árabe que se sitúa en Úbeda. Cuenta la tradición que por ella pasó Isabel la Católica en su reconquista, camino hacia el último reducto de la civilización mora, Granada. Cargados como iban de víveres y recursos para las tropas, abandonaron un cofre cargado de oro y joyas sin darse cuenta. Los responsables de la ciudad, no permitieron que este dinero acabaron en manos equivocadas por lo que lo escondieron esperando el regreso de sus dueños.

Dice la leyenda que este cofre fue escondido cerca de la puerta. ¿Cómo recuperarlo? Sólo aquél que consiga comerse una granada en el dintel de la puerta sin que se le caiga un grano al suelo será quien lo descubra.




Monumento de Isabel La Católica en Mengibar.

 «el 26 de noviembre de 1504 moría, en Medina del Campo, la más célebre reina que ha dado la Historia de España: Isabel I de Castilla, 'la Católica'. La reina paciente que conquistó Granada, la que creyó en aquel navegante genovés apellidado Colón que acabaría descubriendo América, la que inspiró películas y series siglos después de su muerte. Y, siguiendo sus deseos, emprendió un camino hacia la ciudad de la Alhambra donde pidió ser enterrada. Pero el trayecto estaría lleno de vicisitudes, de caminos embarrados, de noches de lluvia eterna. Sólo así pudo nacer este proyecto. A las orillas del Guadalquivir a su paso por Mengíbar: La Tormenta que cambió la Historia. Porque fue una tormenta la que hizo que el Cortejo fúnebre de la Católica desviase su ruta, cruzase el río embravecido que acabaría tragándose alguna montura desafortunada, y llegase a velar el real cuerpo en la Iglesia de San Pedro Apóstol. Desde ese momento, la historia de Mengíbar quedaría para siempre unida a la figura de la reina más mediática de nuestro país». 

21 jul 2009

Monasterio E Iglesia De Santa Clara.

Monasterio E Iglesia De Santa Clara.


Es opinión general que este Monasterio fue fundado recién conquistada Úbeda: en 1235, siendo el primero de los erigidos por esta Orden en Andalucía. La Reina Isabel la Católica se hospedó en este Monasterio el 4 de noviembre de 1489, a su paso por Úbeda, camino del sitio de Baza y regaló a la comunidad una basquiña de paño bordado, que fue utilizado por las monjas para hacer una casulla y un frontal, que se perdieron en la guerra civil. En recuerdo de esta visita regia, aún se denomina a la zona ocupada por la reina y su séquito, en su visita.
,



Años más tarde, abadesas de los más ilustres linajes de la ciudad –el convento y su capilla mayor eran patronato de la familia Salido- lo enriquecen y amplían, destacando la labor de Sor Catalina de Biedma, fallecida en 1568, a cuya iniciativa se debe la reconstrucción de gran parte del claustro, coro alto y bóvedas de la iglesia.

Recordar que en 1979, por Real Decreto, el edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional y en los años 1998- 1999 la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, restauró la estructura, las cubiertas, tejados y muros del edificio

Santa Clara, es un edificio de grandes dimensiones que da tres plazas: Álvaro de Torres, San Pedro y Santa Clara. Su espacio externo en la plaza de Santa Clara, es de un barroco clasicista, no exento de claros resabios renacentistas, es levantado, al menos en cuanto a la portada se refiere, en 1779. Ésta presenta hueco de medio punto con decoración de casetones en jambas y arquivoltas y pilastras pareadas. Rematada por frontón triangular partido, en su tímpano aparece una hornacina con la imagen de Santa Clara. A los lados los escudos de la Orden. Otra portada más modesta, la del acceso al torno, presenta también frontón partido con el escudo de la Orden en su tímpano y la fecha de 1779.

Existen en el interior del convento una curiosa portada románica, una portada renacimiento del siglo XVI de Vandelvira y dos claustros. El pequeño, más antiguo, es de estilo mudéjar con reminiscencias estilísticas propias de un románico tardío. En él tuvo que estar instalada la antigua caja de la escalera. El otro. De doble galería, ofrece una irregularidad notable en sus elementos constructivos; tramos de arcadas y tramos de zapatas; columnas dóricas, jónicas y otras de fuste de sección poligonal. Otra dependencia de este convento, de gran interés, es el llamado palacio, sala de planta rectangular cubierta por un magnífico artesonado aún policromado.

Pasada la puerta principal del Monasterio, se acceda a un pequeño patio, en el que se abre la puerta de la iglesia conventual.

Esta iglesia que es de estilo gótico mudéjar del siglo XIII. Es el mejor ejemplo que queda en la ciudad de este estilo. La iglesia se remodela a lo largo del siglo XVI. El altar mayor está separado de la nave por un gran arco toral. La nave, de planta casi cuadrada de divide en tres naves, a base de cuatro columnas cubiertos en el siglo XVII por falsas bóvedas encamonadas. En el mismo siglo XVII, se realizan todos los retablos del templo de forma uniforme de estilo barroco y se pavimenta la iglesia.

El coro alto separado por celosía de madera policromada. Fue construido en 1553 por la abadesa Catalina de Biedma y tiene una elegante sillería realizada en el siglo XVI. Presenta cúpula central de casetones sostenida por bóvedas de horno lateral. En él se conserva una pintura mural de San Blas del siglo XVI. Y además en él se venera al Santísimo Cristo de la Pasión. Símbolo e imagen titular de la Hermandad de Costaleros. Busto en terracota, obra del alfarero Paco Tito y que mide unos 40 CMS., simbolizando el esfuerzo del costalero. El coro bajo, queda separado por verja de hierro. En él existe un buen cuadro de San Vicente de Alcántara.

Conserva interesantes piezas del patrimonio del mueble, pinturas pasionales, orfebrería, relicarios y una valiosísima colección de Niños Jesús.

Tras el saqueo al templo en 1936, la iglesia pierde sus retablos, siendo el de la Capilla Mayor (patronato de lo Salidos) el más interesante. Tallado y dorado en 1760 por Agustín Jurado. En él se veneraron San Francisco de Asís y Santa Clara, San Cayetano y San Blas. Entre 1756 y 1766 este artífice labra el resto de los retablos y altares, todos uniformes como ya queda dicho.

En el lado del Evangelio, frente a la puerta de entrada, estuvo situado el altar de la Aurora con el niño Jesús, procedía del Arruinado Convento de San Francisco de Asís donde se veneró hasta su desamortización bajo la advocación de la Virgen del Socorro. A su derecha se alzó el altar de la Inmaculada Concepción y San Francisco de Asís. En el lado de la Epístola, el primero a la derecha entrando por la puerta principal, recibió culto la Virgen de los Dolores, y junto a éste el Sagrado Corazón de Jesús.

Tras la finalización de la guerra la iglesia se abre al culto el 2 de agosto de 1939 se realizaron obras de urgencia en la misma y de decoración, volviendo adquirir nuevos altares, retablos e imágenes, destacando la imagen de Nuestra Señora de la Amargura realizada en 1952 por Juan Luis Vasallo y donada al Convento de las Clarisas por el mismo escultor en 1953. La imagen ocupa el antiguo altar de la Aurora.


Bibliografía Consultada:
- HISTORIA DE ÚBEDA EN SUS DOCUMENTOS: Conventos, Ginés Torres Navarrete, Úbeda 1996.
- NUEVA GUÍA DE ÚBEDA, Ramón Molina Navarrete, Úbeda 1982.
- PATRIMONIO PERDIDO, Úbeda Información, Juan Ángel López Barrionuevo, Úbeda; VIII-2.001 II- 2002.

12 mar 2009

RINCONES DESCONOCIDOS UBETENSES.


EL Patio Conventual De Santa Clara.
Santa Clara es el primer convento de monjas que hubo en Úbeda (Jaén) después de la Reconquista. Ya desde septiembre de 1290 se conocen documentos que hacen referencia al Real Convento de Santa Clara, fundado por franciscanas, y del mismo modo se tiene constancia de que la Reina Isabel la Católica se hospedó en él, el 5 de noviembre de 1489, cuando se dirigía a Baza (Granada). Nada de eso ha sido suficiente para acelerar un proyecto de intervención, que el Ayuntamiento de Úbeda, la Junta de Andalucía y el Obispado mantienen estancado desde hace años. El convento, de casi 4.000 metros cuadrados y declarado Monumento Nacional en 1979, se ha convertido en paso obligado de curiosos y turistas que visitan Úbeda.

Pero las nueve hermanas que se hallan dentro del inmueble hallan cada vez mayores dificultades para mantener el edificio en pie a pesar de las diferentes obras que se han venido ejecutando en los últimos años. "Somos conscientes de que la inversión necesaria para mejorar el estado del edificio es millonaria, pero es que se nos está cayendo", reconoció Sor María Auxiliadora, la que fuera abadesa durante más de 20 años. En 1986, el convento fue declarado en ruina por los técnicos de las diferentes Administraciones y tuvieron que recurrir a los medios de comunicación y a la Casa Real para que "aquí viniera alguien, porque no teníamos donde dormir", explicó la hermana María Auxiliadora.

Fue en aquel tiempo cuando, desde la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, se llevó a cabo la primera fase de un proyecto que durante más de dos años se había venido estudiando y se invirtieron cerca de 540.000 euros en la parte norte del edificio, la más afectada, correspondiente a la zona destinada a la morada de las clarisas. Años después, en 1992, el monasterio ha tenido que hacer frente a diferentes obras de emergencia debido, sobre todo, al hundimiento de parte de la estancia que albergó a Isabel la Católica, a la canalización de las aguas, y a las continúas goteras que "han dañado las cubiertas de los techos así como la estructura de los muros que ya no aguantan más", indicó la hermana Auxiliadora. Del mismo modo, parte de las vigas de los sótanos del edificio están apuntaladas y éstas, al ser de madera, están podridas por la humedad y la carcoma, lamentó la hermana clarisa. Incluso la iglesia necesita de una urgente intervención en sus cubiertas. Hace dos años, el Ayuntamiento arregló algunas cubiertas,… Pero el convento necesita ser restaurado en su totalidad,…

A continuación atesoramos el presente articulo, con una publicación acerca del patio del Real Convento de Santa Clara, escrito por el ilustre historiador ubedí Juan Pasquau,…

^Lo conventual está lejos… El mundo, tan moderno, no cree en la austeridad. Le fastidia al mundo el silencio. El monasticismo ¡qué rareza!... Y nó es que el mundo aya dejado de ser religioso. Lo que tiene es que, para su uso, ha adaptado el mundo una religión… motorizada. Acción, acción, acción…Pero, ¿y la oración? ¡Bah!; la oración estaba anticuada; oración; si, pero en comprimidos. Lo demás no va con los tiempos. Porque hay que moverse, hay que moverse… ¿Y la contemplación? ¿Y la penitencia? Bueno… pero ¡hay que moverse, hay moverse! Lo conventual está lejos. Lo del día es la vorágine. Moverse, muchas veces sin saber porqué, ni hacia donde, ni para qué. Moverse porque así lo exigen la vida y los tiempos y nó se cuantas cosas más…

En el mismo centro de Úbeda este Convento de Santa Clara, es una réplica muda –muda y elocuente- a la concepción moderna de la existencia. Este Convento es una isla de quietud. Todas las épocas históricas tienen sus náufragos supervivientes. Los náufragos del medioevo son los frailes y las monjas de las antiguas órdenes: los cartujos, los benedictinos, los trapenses… y también los dominicos, los mercedarios, los camerlitas; y, sobre todo, las monjas de los conventos de clausura. Los conventos de las monjas de clausura, deben haber inventado una vacuna contra el tiempo… Los días resbalan por los muros patinosos de estos refugios de oración. Dentro, el tiempo, por no resultar liviano, se disfraza de eternidad. Las mismas oraciones, las mismas ocupaciones, los mismos trabajos, la misma quietud.

El Real Convento de Santa Clara de Úbeda fue visitado una vez por la reina Isabel de Castilla. Quizás fue esta la única novedad histórica que llevó su humillo de mundo al ambiente quieto –incienso, armonium, bisbiseo y bordados- del monasterio. Después los días, los años, los siglos… Siempre igual: incienso, armonium, bisbiseo, bordados.

Este patio del Real Convento une a su mérito artístico el “mérito espiritual” de su silencio, de su luz tamizada, de su quietud… y de su aislamiento.-P.


El mencionado patio desconocido del Real Convento, de doble galería, ofrece una irregularidad notable en sus elementos constructivos; tramos de arcadas y tramos de zapatas; columnas dóricas; jónicas y otras de fuste de sección poligonal. Junto a este patio, otro muy pequeño, románico, y dos curiosas portadas; una mudéjar y otra renacentista de la escuela de Vandelvira, que sigue el mismo esquema de la puerta de la Capilla del Deán Ortega de la ubetense iglesia de San Nicolás de Bari.

La restauración de la Casa de las Torres de Úbeda: conservación patrimonial y adaptación funcional en el siglo XX

Cronología de una restauración científica: Fases del desmontaje controlado, catalogación y reconstrucción de la fachada de la Casa de las T...