3 jul 2012

IX ANIVERSARIO PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD ¿y QUÉ?





Hoy 3 de Julio de 2012, después de cumplirse nueve años del nombramiento de Úbeda y Baeza, como ciudades Patrimonio de la Humildad, la Iglesia de San Lorenzo, aún sigue 76 años de agonizante abandono y ruina


Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, nueve años más tarde pocos son los cambios que se puedan palpar en nuestra ciudad. Es cierto que se han realizado algunas obras orientadas a revitalizar determinados espacios de nuestra ciudad, si bien no todas las necesarias, pues aún se deberían realizar alguna que otra intervención: eliminación del asfaltado y cableado aéreo en el casco histórico, adecentamiento de la muralla, aumento de la zona peatonal y disminución del tráfico rodado, etc.


Sin embargo, una de las primeras asignaturas pendientes es la concienciación de sus habitantes de lo que significa vivir en una ciudad con esta distinción. Es tarea fundamental de TODOS de cuidar el patrimonio histórico-artístico de la ciudad, que no es solo nuestro y de nuestros descendientes, sino que pertenece a toda la Humanidad, siendo nuestra labor la de salvaguardarlo y protegerlo para disfrute de TODOS. Con todo, existe otra lección que no estaría de más aprender, que afectaría a los ciudadanos de cualquier ciudad, y que sería referente a la educación urbana y aplicación de normas cívicas: respeto, limpieza, etc.
 
Hoy la dejadez, el pasotismo, el negocio, los intereses comerciales y políticos, la especulación…, son el pan nuestro. De ahí que rincones únicos, vayan desapareciendo, como muchas calles y plazas recatadas, claro ejemplo de ello han sido y son la plaza de San Lorenzo; del Marqués o la calle Real (Con una chapucera pavimentación de losas de escaso valor ) . A lo que se refiere a Úbeda a la arquitectura, no hemos podido ni querido ampliar nuestro patrimonio, más bien lo estamos y lo hemos reducido. Perdiéndose en calles, plazas y edificios, su ambiente especial, su sabor único y especial, que las caracteriza de las ciudades y urbes modernas.




Nuestros predecesores, hay que reconocerlo, nos ganan en perspectiva histórica. Hacían sus obras pensando en ellos, pero también en las generaciones venideras. Gozaban del y con el arte que creaban o patrocinaban y se sentían orgullosos de dejarlo en herencia a los suyos porque se veían, en cierta manera, perpetuados en ello. Ahora construimos y urbanizamos, sin intención de perpetuidad, así volvemos aprovechar el mismo espacio, con mejores edificaciones y de mayor categoría.



Resulta gratificante, a la vez que provoca una sana envidia, el visitar centros históricos de ciudades como Segovia o Toledo, ambas Patrimonio de la Humanidad.



La Ciudad de Úbeda, todavía conserva un rico patrimonio y excepcional. Aunque lo contrario de las ciudades de Segovia y Toledo; nuestro pueblo demanda un centro histórico peatonal; palacios; templos; conventos abiertos al visitante con horario similar al de un centro comercial; un constante grado de preocupación, en especial de nuestro Ayuntamiento; Unión de Cofradías y de nuestro actual equipo de gobierno, y como no de los propietarios de nuestros edificios religiosos y civiles, por la conservación y recuperación y puesta en valor del patrimonio, son, entre otras cosas, las razones que hacen que estas urbes de Toledo y Segovia, sean núcleos visitados durante todo el años por millares de personas, creando así beneficios, para ellos.



Úbeda, que se despierta poquito a poco, como un cuenta gotas; para llegar a la altura de estas ciudades, mucho camino tiene que andar. La realidad, es bien distinta; Jardines sin construir, como los Parques del Alcázar, del Carmen; o mal cuidados; Murallas y Torreones sin arreglar, como la Redonda de Miradores; Mirador de San Lorenzo o Calle Cava; Iglesias y conventos cerrados al visitante, como el Convento de Santa Clara o Iglesias como la de Santo Domingo de Silos o San Pedro; buenos ejemplos de arquitectura religiosa, que no son disfrutados, por dejadez e irresponsabilidad de aquellos que se dicen ser servidores públicos, y del bien; caos circulatorio del trafico rodado por toda la ciudad, escasez de aparcamientos subterráneos en el centro histórica (A la espera ya del Aparcamiento del Mirador de Santa Lucía); escasez además de servicios para el visitante; calles sucias de pintadas, mobiliario urbano en mal estado por la barbarie juvenil e inculta, etc.…




Así, así es la cruda realidad, la triste y penosa realidad que se intenta esconder y disfrazar; para vendernos la imagen de una ciudad Patrimonio de la Humanidad, Ciudad Saludable o Ciudad de Congresos.

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