Aspecto actual de la vivienda en el número 11 de la calle Compañía (Úbeda), emplazamiento original de la desaparecida portada plateresca de la Casa de los Aranda, trasladada a Sevilla en la década de 1920.
La historia del patrimonio ubetense está llena de grandezas, pero también de ausencias que hoy habitan otras geografías. Uno de los casos más fascinantes de "arquitectura viajera" es, sin duda, la portada plateresca que hoy engalana el número 21 de la calle Lope de Rueda, en el corazón del Barrio de Santa Cruz de Sevilla. Un trozo de la Úbeda del siglo XVI que late en la capital hispalense.
Origen: El esplendor de los Aranda en Úbeda
La pieza formaba parte del Palacio de los Aranda, originalmente ubicado en la calle Compañía nº 11, frente a la calle Obispo Cuevas (junto a la actual sede de la Cofradía de Jesús Nazareno). Fue mandada construir en la primera mitad del siglo XVI por don Pedro de Aranda y Serrano y doña María de Molina y San Martín, miembros de una familia de hondo arraigo que incluso contaba con capilla propia en el claustro de Santa María de los Reales Alcázares.
Durante más de un siglo, entre 1722 y 1845, el inmueble fue conocido popularmente como la "Casa de la Teda". A principios del siglo XX, la casa pertenecía a los hermanos Nicolás y Luis López de Villalta —capellán del Salvador y médico, respectivamente—, de quienes desciende la línea familiar vinculada a María de la Torre Obra.
Anatomía de una joya plateresca
La portada es un ejemplo canónico del Renacimiento temprano ubetense. Se estructura en dos cuerpos de piedra:
Cuerpo inferior: Presenta un arco de medio punto con dovelas radiales de gran tamaño, flanqueado por columnas corintias exquisitamente decoradas. El entablamento muestra un repertorio de figuras fantásticas: carneros, caretas y grutescos.
Cuerpo superior: Destacan dos ventanas separadas por un balaustre, con una rica carga heráldica de leones rampantes y bustos de personajes barbados. El conjunto está coronado por un entablamento donde asoma una enigmática cabeza infantil.
Aunque de autor desconocido, su calidad técnica sugiere la mano de los grandes maestros que transformaron Úbeda en el siglo XVI bajo el influjo de Siloé, Vandelvira o Jamete.
El traslado: La intervención de los Pickman
El cambio de destino de esta obra se produce cuando Carlos Pickman Pérez, descendiente del fundador de la famosa fábrica de loza de la Cartuja de Sevilla, decide adquirirla. Según las investigaciones del historiador José Manuel Almansa Moreno, la compra no fue un hecho aislado. En 1921, Pickman también adquirió tablas tardogóticas del convento de Santa Clara por 10.000 pesetas, aprovechando un informe desfavorable de Manuel Gómez Moreno sobre su calidad.
Se cree que a finales de la década de 1930, la portada y parte del patio (con sus columnas toscanas) fueron desmontados piedra a piedra y trasladados a Sevilla para formar parte del Palacio de los Marqueses de Pickman.
El solar que quedó en Úbeda
Tras la marcha de la portada, la casa original en Úbeda tuvo diversos propietarios. Tras el fallecimiento de los hermanos Villalta, la propiedad pasó a María de la Torre Obra y su esposo, el dentista Manuel Cejudo Rojas. Posteriormente, la casa pasó por manos del dentista Juan Tejada y el constructor Tomás Doña Siles, hasta llegar a sus actuales propietarios en 1992, quienes realizaron una reforma respetuosa con el pasado del inmueble.
Conclusión
Hoy, gracias a documentos gráficos como la fotografía de Arturo Cerdá y Rico de 1906, podemos recordar cómo lucía esta pieza en su ubicación original. Aunque su ausencia deje un vacío en la calle Compañía, su presencia en Sevilla actúa como una embajada permanente de la belleza ubetense, recordándonos que el Renacimiento de nuestra ciudad es un legado universal que traspasa nuestras fronteras.
La Familia Pickman: De Londres a la aristocracia sevillana
La historia de los Pickman es el relato de una meteórica ascensión social a través de la industria.
Charles Pickman Jones (1808-1883): Nacido en Londres, llegó a Cádiz en 1822 para reflotar el negocio de exportación de loza de su hermano. En 1841, fundó la fábrica en el Monasterio de la Cartuja de Sevilla, tras las desamortizaciones de Mendizábal.
Innovación y prestigio: Charles introdujo métodos industriales ingleses, creando un producto de lujo accesible para la clase media. Su éxito fue tal que en 1873, el rey Amadeo I le otorgó el título de Marqués de Pickman.
Vínculo con el patrimonio: La familia no solo fabricaba arte, sino que lo coleccionaba. Carlos Pickman Pérez, quien adquirió la portada de Úbeda, seguía la tradición familiar de rodearse de símbolos de nobleza histórica para consolidar el estatus de su linaje.
Dato curioso: El sello de las vajillas Pickman incluía un cinturón con hebilla, inspirado en la Orden de la Jarretera inglesa, un guiño sutil a los orígenes británicos del fundador que hoy convive con los leones ubetenses en Sevilla.
El Duelo del Marqués: Sangre y Honor en la Cartuja
En 1904, la familia Pickman protagonizó uno de los últimos duelos a muerte legales (o "tolerados") de España. El protagonista fue Rafael de León y Primo de Rivera, quien ostentaba el título de Marqués de Pickman por su matrimonio con la nieta del fundador.
El motivo: Un asunto de honor personal. El capitán de la Guardia Civil, Vicente Paredes, supuestamente insultó al Marqués en el Círculo de Labradores de Sevilla.
El lugar: El enfrentamiento tuvo lugar en el recinto de la propia Fábrica de la Cartuja, propiedad de los Pickman.
El desenlace: A pesar de que los testigos intentaron evitar la tragedia, el Marqués murió tras recibir un disparo en el pecho.
Este evento fue un escándalo nacional. Ya que la familia buscaba desesperadamente reafirmar su prestigio décadas después. La compra de la portada de Úbeda en los años 20 no fue solo un capricho estético; fue un intento de rodear el nombre de los Pickman de una "nobleza de piedra" antigua y sólida, tratando de dejar atrás los ecos trágicos del duelo del Marqués.
"Mientras los Pickman lidiaban con las tragedias de la aristocracia moderna, buscaron refugio en la solidez del Renacimiento ubetense. Al comprar la portada de los Aranda, no solo adquirían arte, sino el aura de los viejos linajes de Úbeda para lavar las heridas de un apellido marcado por el duelo."
Simbolismo y Heráldica: El mensaje en la piedra
La portada del Palacio de los Aranda es un "libro abierto" del pensamiento humanista del siglo XVI.
El Escudo de los Aranda
Aunque la portada fue trasladada, originalmente proclamaba el poder del linaje Aranda. El apellido Aranda, de origen castellano (Burgos), suele representarse con un puente de piedra sobre un río, símbolo de paso y dominio territorial.
Los Leones Rampantes
En Úbeda, el león no es solo un adorno. Los Doce Leones son el símbolo máximo de la ciudad, otorgados por Alfonso XI tras la épica defensa de doce caballeros ubetenses en el cerco de Algeciras. Al colocarlos en su fachada, los Aranda subrayaban su compromiso y linaje con la historia local.
Elementos Fantásticos y Bustos
La decoración plateresca utiliza un lenguaje llamado "grutesco":
Elementos Fantásticos y Bustos
La decoración plateresca utiliza un lenguaje llamado "grutesco":
Carneros y caretas: Representan la abundancia y, a menudo, sirven como protección simbólica de la entrada.
Bustos barbados: En el Renacimiento, estas figuras en medallones evocaban a los antepasados o a héroes clásicos, vinculando la casa con la sabiduría de la Antigüedad.
Cabeza infantil: Coronando el conjunto, suele interpretarse como una representación del Eros o el alma, simbolizando la pureza o la continuidad del linaje a través de la descendencia
El viaje de la portada de los Aranda desde la calle Compañía hasta Sevilla es un recordatorio de la fragilidad del patrimonio. Aunque nos queda el sabor agridulce de no poder admirarla en su ubicación original, su conservación en el Palacio de los Pickman permite que el nombre de Úbeda siga resonando con fuerza fuera de sus murallas. La piedra se mueve, los linajes se transforman, pero la esencia del Renacimiento ubetense permanece inalterable, ya sea bajo el sol de la Loma o entre los naranjos sevillanos.
Juan Ángel López Barrionuevo. Úbeda 18 de Mayo de 2026.
Fuentes Bibliográficas Clave
Almagro García, A. (2000): Guía de Úbeda: ciudad de aire renacentista. Una referencia esencial para ubicar los palacios desaparecidos y las familias nobles.
Moreno Mendoza, A. (1993): Úbeda y Baeza: Guía Artística. Contiene detalles sobre la dispersión del patrimonio ubetense a principios del siglo XX.
Ruiz Prieto, M. (1906): Historia de Úbeda. Obra fundamental para entender el linaje de los Aranda y la ubicación original de sus posesiones en la calle Compañía.
Torres Navarrete, G. (2005): Historia de Úbeda en sus documentos. Ideal para rastrear la cronología de la "Casa de la Teda".
Arquitectura y Urbanismo en Sevilla
Morales, A. J. (1992): Guía artística de Sevilla y su provincia. Menciona las portadas "importadas" que se instalaron en el Barrio de Santa Cruz durante las reformas regionalistas.
Villar Movellán, A. (1979): Arquitectura del Regionalismo en Sevilla. Explica el contexto de las primeras décadas del siglo XX, cuando era común que la burguesía sevillana comprara piezas arquitectónicas de otras provincias.
Archivos y Hemeroteca 🏛️
Archivo Municipal de Úbeda: Expedientes de reforma urbana de la calle Compañía y registros de propiedad de la familia López de Villalta.
Catastro de Ensenada (Siglo XVIII): Para verificar la estructura del inmueble cuando era conocido como la "Casa de la Teda".
Hemeroteca de "La Provincia" o "Don Lope de Sosa": Revistas culturales de la época (1910-1930) que solían lamentar o reseñar la venta de antigüedades locales.
Documentación Digital Recomendada
Base de Datos del Patrimonio Inmueble de Andalucía (IAPH): Registro de la casa de la calle Lope de Rueda nº 21 en Sevilla.
Blog "Vbeda" / "Úbeda Barroca": Repositorios de investigadores locales que han seguido el rastro de la heráldica de los Aranda.








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