Blog que os recomiendo; Santa María de los Reales Alcázares, Iglesia Mayor de Úbeda

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Blog que os recomiendo; Santa María de los Reales Alcázares, Iglesia Mayor de Úbeda

30 jun. 2009

La desamparada calle de La Compañía de Jesús de Úbeda.

La desamparada calle de La Compañía de Jesús da comienzo en la calle Real y termina prácticamente en la desolada plaza de la Aguardentería. A esta zona, se ha conocido con los siguientes nombres: Santa Catalina; de la Imagen; del Jurado Gómez; del Jurado Extremera; de la Compañía de Jesús; Calvo Sotelo y Compañía.

Sobre esta calle y sus edificios, ha escrito Juan Ramón Martínez Elvira, Vicente Miguel Ruiz Fuentes, Gines Torres y Juan Barranco, entre otros.
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El nombre de esta calle, se debe precisamente del extinguido Colegio de la Compañía de Jesús, que ocupaba la acera de los impares, ocupando la iglesia el número 1 y el Convento los números del 3 al 7.

Los padres Jesuitas permanecerán en Úbeda desde 1581 hasta su expulsión, regresando de nuevo a la misma en 1940.

La iglesia, o capilla jesuita, recibía el nombre de Santa Catalina, abandonada tras la expulsión de los Jesuitas por el Rey Carlos III en 1767. Es edificada, al igual que el Convento, en los inicios del siglo XVII, bajo la protección de Jorge Becerra. La fábrica de la capilla, que era de tres naves con bóvedas de arista y altar mayor con cúpula de media naranja, parte de iglesia, tras ser utilizada como cuartel fue convertida en un montón de escombros.

El edificio jesuita y nave del Evangelio, del templo; fueron utilizados tras la desamortización en el siglo XIX, en Casino.

Añadir, que del convento, aún conservamos su monumental fachada con su severa portada manierista, (Hoy Cámara de Comercio). Del antiguo Casino, conservamos unos salones con bellas vidrieras modernistas y un patio con columnas de forja artística.

Aunque más modernas, son también dignas de mencionar, las fachadas de las casas número 4, 8 y 13. En esta última, se sitúa la Casa de Jesús, perteneciente a esta Antigua Hermandad de Nuestro Padre Jesús, fundada en 1577.

Como curiosidad, apuntamos que circunstancialmente esta zona, a lo largo de los años, debido al expolio, se ha empobrecido de su diverso patrimonio, histórico artístico.

Así, al final de esta calle, se alzó la plaza de Santa Catalina o Aguardentería, muy amplia era. Daba a su vez a la calle Ventanas y a la puerta del Castellón. Sobre los terrenos de esta plaza, se alzaría en 1916, bajo el patrocinio de Vicente Veguer, una fábrica de harinas, con el nombre de “La Aurora”. José Castro Mecías, la bautizaría con el nombre de “Santa Elena”; hasta que una calurosa tarde de Junio de 1982, sería destruida por un fortuito incendio. En 1996, este solar, es utilizado como parking publico. En un futuro, no muy lejano, se prevé urbanizar esta zona, con viviendas unifamiliares y bajos comerciales.
En un extremo de esta plaza se levantaba una bella casa, cuyo escudo es el único elemento que se conserva en casa de un particular. Este escudo pertenecía a la familia Aranda-Godoy-Biedma.

UNA LAMENTABLE DESAPARICIÓN.

Junto al Convento de la Compañía de Jesús; donde hoy se alza la vivienda número 11, -es decir, frente a la bocacalle del Obispo Cuevas- , existía una esplendida y sorprendente fachada plateresca.

Debido a una mala vigilancia de nuestro patrimonio, en el pasado siglo, se perdió tan bello edificio, que hoy puede ser admirado en el sevillano barrio de la Santa Cruz, sita en la calle Lope Rueda, 21.

Barranco Delgado nos afirma: “…construido en los albores del siglo XVI nos atrevemos a decir que quizás fuese don Pedro de Aranda y Serrano u su esposa doña María de Molina y San Martín, los mismos que fundaron la capilla de los Aranda, situada en el claustro de Santa María…”

También se le ha conocido como Casa de la Teda, y casa del médico de Rayos X, Luís López de Villalta, siendo este último propietario, el que hizo desaparecer la fachada, en los años 1920.

La pérdida de esta casa junto a otras y a la plaza de Aguardentería, ha ocasionado que este rincón ubetense, pierda su identidad, monumentalidad e interés turístico.

“…Golpe a Golpe, piedra a piedra, pocos años después desaparecía del entorno para el que fue creada. Su nueva ubicación, para admirarla es Calle Lope de rueda 21. Sevilla...”

Como última curiosidad, traemos a esta página, el siguiente articulo escrito por Alfredo Cazabán, publicado en el mes de Diciembre de 1917, en la Revista Lope de Sosa.

“…una calleja ubetense con suave declive. Es una calle de los que formaban laberinto de estrechas vías, vecino al ex -convento de Santa Catalina, antigua residencia de los Padres de la Compañía de Jesús. A la izquierda, la línea que corta vetustos edificios, que inclinan sus muros, como los ancianos inclinan sus cuerpos, al peso de los años…”

“…Y en el fondo, como precioso telón de la escena, el más apropiado en pueblo, donde el arte se revela espontáneo, en cada punto de vista, la severa casa del docto medico D. Luís López de Villalta, con su portada románica, su decoración plateresca y su ventanal partido, convertido en achatado balconcillo por las obligadas exigencias de la reforma interior; balconcillo que con esfuerzo y gran cariño a toda lo tradicional e histórico, habrá de restaurar el dueño de un monumento tan lindo…”.

23 jun. 2009

EL ARTE PLATERESCO EN EL TRIÁNGULO DE EL RENACIMIENTO ANDALUZ.

Sabiote; EL ARTE PLATERESCO EN EL TRIÁNGULO DE EL RENACIMIENTO ANDALUZ.


El Renacimiento español presenta unas características muy peculiares respecto al que se extendió por Europa a fines del siglo XV. Algunos autores lo han calificado de estilo poco definido y poco canónico, dada la pervivencia de una sociedad que tenía muy asimiladas aún las características propias de la Edad Media, y en la que la ostentación del gótico tardío impedía la introducción de los nuevos valores procedentes, sobre todo, de Italia. Pero, por otro lado, también son notables las influencias que, en los primeros momentos, llegaron de Francia, Alemania y Flandes. De todo ello resultó un Renacimiento que algunos comentaristas definen como periférico, y que despuntó con fuerza desigual por regiones.

A finales del s. XV, los Reyes Católicos, deseosos de establecer su protagonismo político frente a la nobleza, se esfuerzan por atraer a artistas, sobre todo italianos, y por adquirir obras, algunas de ellas vinculadas con talleres florentinos, como los de Donatello y S. Botticelli. Con todo, la fuerte tradición gótica no consigue que se cambien las directrices, de manera que algunos edificios representativos de esta época, como puede ser San Juan de los Reyes en Toledo, de fines del s. XV, se caracterizan por contener un alto grado de decoración arquitectónica a base de blasones y emblemas nobiliarios o monárquicos, en consonancia con el espíritu político del momento. A esta etapa que transcurre entre las últimas manifestaciones claramente góticas y la lenta implantación de los principios renacentistas, se ha convenido en llamar arte plateresco, lectura localista del Renacimiento italiano, y que tiene como principal característica la idea de aplicar a la arquitectura y, sobre todo, a las fachadas, la técnica y la ornamentación de los orfebres. Una de las primeras obras que manifiesta esta tendencia es la fachada del hospital de la Santa Cruz en Toledo y la fachada de la Universidad de Salamanca, mucho más decorada que la anterior. Hay que tener en cuenta, no obstante, que esta tendencia decorativista ya se encuentra localizada en la Lombardía, concretamente en Milán, a fines del s. XV. Resulta claro, pues, que este decorativismo peninsular no se puede entender como una ampliación del gótico sino como una adaptación del modelo italiano lombardo. En otros ejemplos, como pueden ser los hospitales de Santiago de Compostela (1501), parece más clara la pervivencia del gótico.

El Plateresco es una fusión de los componentes del mudéjar y del gótico flamígero: inclusión de escudos y pináculos o fachadas divididas en tres cuerpos (mientras que las renacentistas están divididas en dos). Pero incorpora también elementos renacentistas como las columnas o algunos elementos decorativos. Está caracterizado por fachadas fuertemente adornadas, como si se tratasen de obras de orfebrería.
Un buen ejemplo de plateresco en Jaén es la portada del castillo de Sabiote. Este se encuentra en un extremo de la muralla, sobre las alturas, en que termina el núcleo urbano del mismo nombre, municipio de la comarca de La Loma y Las Villas de la provincia de Jaén. Las fuentes árabes la nombran como Castillo de Sabiyuta, de la demarcación de Úbeda en la Cora de Jaén, ya que desde tiempos del Califato cordobés existió aquí una fortificación.

La primera noticia documental se sitúa en torno al año 1137, cuando la ciudad fue atacada por el ejército de Alfonso VII, que no logró conquistarla. Sabiote era puerta de entrada no sólo a su comarca, sino a la capital, por lo que no es de extrañar que durante los siglos XI y XII se redoblaran los esfuerzos para reforzar sus defensas. Pero los sucesivos ataques cristianos tuvieron finalmente éxito, y en el año 1226 fue conquistado por Fernando III el Santo, que le concedió una nueva reglamentación jurídica, el fuero de Cuenca, cuyo códice, del siglo XIII, aún se conserva. El castillo árabe fue reedificado por Juan de Zúñiga hacia el año 1230. El dominio de la Sabiote cristiana se lo disputaron el obispo de Baeza y el arzobispo de Toledo, Rodrigo Ximénez de Rada, adelantado de Cazorla. Sin embargo Alfonso X el Sabio le otorgó el título de Muy Leal Villa y la concedió a la Orden de Calatrava. Durante el siglo XV Sabiote jugó un papel destacado en las luchas ocurridas en la zona de la Loma, a raíz de las disputas dinásticas tras la muerte de Enrique IV.


El siglo XVI fue el de mayor esplendor para la villa de Sabiote. En el año 1537 el emperador Carlos V vendió la villa a su secretario, Francisco de los Cobos, quien hizo de Sabiote y su castillo el centro de su mayorazgo, remodelando, entre los años 1537 y 1543, la antigua alcazaba hispano-musulmana en un palacio renacentista, al tiempo que reforzaba su carácter militar. En sus extremos se incorporaron por primera vez en España los principios de la fortificación abaluartada, seguidos en esa época en Italia, mientras que el interior se engalanó con un refinado patio de dobles galerías en tres de sus lados. La realización de la zona palaciega se atribuye a Andrés de Vandelvira, maestro del Renacimiento andaluz, y la militar a alguno de los ingenieros de Carlos V, como Benedetto de Ravenna.


A la muerte de Cobos, su viuda, María de Mendoza, mantuvo el amplio patrimonio que más tarde heredó el hijo de ambos. En 1573 la titularidad de Sabiote pasó a la casa de Medinaceli. El castillo posee una bella portada plateresca con pilastras adornadas de grutescos, rematándose dicha fachada con un escudo que porta las armas de Cobos Molina y doña María Mendoza, promotores del castillo palacio.

20 jun. 2009

CURIOSIDADES EN LA CALLE CUESTA DEL ROSAL.

La calle Cuesta del Rosal, se sitúa en la antigua collación parroquial de San Pablo y comunica con la zona extramuros de San Millán, por la puerta del Rosal o de Sabiote.

Muchos de los encantos que hechizan al viajero que se aproxima a Úbeda no están en sus iglesias y monumentos, están en sus calles. Quizás nosotros, los ubetenses, estemos en una situación de privilegio para disfrutar del ameno paseo por las callejas de la zona histórica, fuera de las prisas y horarios de cualquier viaje organizado a otras ciudades históricas como Córdoba. Esto mismo fue ya descubierto por nuestro desaparecido Cronista Juan Pasquau, el cual dejó escrito esta bella apología del “rincón” callejero que no podemos dejar de transcribir: …Rincones bellos de Úbeda. El encanto de nuestra ciudad no se agota en El Salvador, en los templos, en los gráciles palacios. Todavía otra categoría de belleza reclama en ella nuestra admiración: lo que se muestra sencilla y perdurable –perdurable asimismo- en el fondo de sus calles olvidados, homenajeados cada año, en los íntimos atardeceres de octubre, por el sol de otoño.

El ciudadano culto posee sobre cualquiera que disfrute del paseo de nuestras callejas un especial sentido del tiempo de la eternidad. Desde sus primeros años aprendió a “convivir” con estos testigos de otros períodos, incluso a jugar ante sus fachadas o entre sus columnas (me viene a la memoria el recuerdo de mi infancia en los antiguos patios conventuales del Colegio de la Trinidad,). Cuando muera, tarde o temprano, sabe que los mudos testigos de su existencia continuaran guardando sus secretos muchas generaciones venideras, casi eternamente. Mientras la vida “biológica” se renueva constantemente, la áspera quietud de los siglos permanece inalterable.

Esto lo sabe el ciudadano de Úbeda.

Juan Pasquau agudizaba así sobre las callejas de la Úbeda histórica: “… son calles “, o mejor decir, “incunables”. Bueno; son calles “manuscritas”, anteriores a la invención de la urbanización. La urbanización fue como la imprenta: cambio la caligrafía por la máquina. Ahora las calles “se hacen a máquina”. Así salen de derechitas.
Por eso, transitar por estas calles es como pasar la vida por los infolios de un códice miniado”.

Ocurre en ocasiones que las calles toman un papel activamente “significativo” en sus blasones, casas y símbolos pétreos, que hacen de ellas “literatura viva”. Al transeúnte siempre le cabe la posibilidad de iniciar su “lectura” por la “pagina” y orden que deseé.

Este es el caso de nuestra calle Cuesta del Losal o Rosal. En esta calle que se rodó varias escenas de una serie de TVE, dedicado a la vida de Juan de Yepes (San Juan de la Cruz), ante la gran demanda de turismo que viene a la ciudad, se tiene previsto la edificación de un hotel y una hospedería.

Los diversos autores que han escrito sobre Úbeda han destacado la peculiaridad de sus nombres callejeros, este es el caso enigmático de esta calle, que toma el nombre de la puerta del Rosal. De estilo mudéjar, consta de un doble arco de herradura apuntado y sustentado por columnas octogonales. Le precede un arco de medio punto de doble tamaño, que conecta la muralla con el torreón. En el espacio interno se conserva una viga de madera que hacía de bisagra a los desaparecidos portones. Enmarcada por dos torreones, del que destaca el popular de las “gallinas”. Actualmente, libre de edificaciones, la antigua puerta de Sabiote, o del Losal es uno de los monumentos más notables de Úbeda, cuya conservación es excelente.

Traspasamos la monumental puerta y acometemos decididos la subida a la cuesta. Antes al lado izquierdo vemos una capillita hornacina, muy popular y antigua, dedicada a la Virgen de la Soledad. Patrona de esta popular y noble barriada de alfareros. Construida en 1670, por vecinos muy beatos de la Virgen, fue embellecida en 1981, por algunos de sus vecinos; siendo este uno de los rincones más escondidos, desconocidos, pintorescos y bellos de Úbeda. En su interior se conserva una pintura al fresco en muy mal estado, de la Virgen del Rosal.

Subiendo ya por la cuesta, y a nuestra izquierda, tenemos la primera de las mansiones de esta popular calleja, la Casa Solariega de la familia de los Río. En ella moraba un tal Juan Martínez del Río Jurado de Úbeda, y otros miembros de esta familia vinculados a la Santa Inquisición (que poco tenia de santa); curiosamente esta casa de finales del siglo XVII de estilo tardo renacimiento, fue sede en 1929 de la primera comunidad cristiana Evangélica de la ciudad.

Casi al frente tenemos una sencilla hornacina de Santa Ana en mosaico, muy popular, mandado poner por un tal Moral Almagro, en 1920, en honor a su fallecida esposa. Más arriba tenemos el recientemente Restaurado Palacio del Obispo Canastero.

Lo peculiar de esta gran mansión es su rehabilitada fachada, en la que se observan restos de su policromía original que cubrían algunos de sus relieves y también sus marcados gustos italianizantes como sus almohadillados y elementos cerámicos; en este palacio edificado en el XVII, también esta vigente la influyente huella de Vandelvira, demostrada en la clásica portada con tenantes que sujetan el borrado escudo de armas de Gil Ortega y Sotomayor, que fue chantre del Colegio de Canónigos del templo de Santa María de los Reales Alcázares y morador del citado palacete, todo el conjunto aparece bajo un gran manto sujetado por un esclavo con sortijas.

En los laterales dos relieves en piedra. Uno de ellos con el sello de la iglesia colegial de Santa María, al que estaba muy ligado Gil Ortega; el segundo relieve presenta la figura mutilada del obispo que fue de Cuenca, San Julián, haciendo canastas de mimbre (de donde toma nombre la casa). Lástima que no se le haya recuperado la cabeza a esta singular imagen.

16 jun. 2009

SANTA MARÍA DE LOS REALES ALCÁZARES, IGLESIA MAYOR.



Hoy nace un nuevo blog, titulado "Santa María de los Reales Alcázares, Iglesia Mayor de Úbeda". Este blog tratará sobre noticias pasadas y actuales, en los últimos 26 años, acerca de la citada Iglesia. Además incluiré, artículos de investigación o fotos, también de la misma Iglesia.

9 jun. 2009

La Desaparecida Sillería De La Iglesia Funeraria De El Salvador; Un Caso Excepcional Renacentista.




Varios Detalles de la Desaparecida Sillería Alta del Salvador.


Los precedentes de las sillerías corales la tenemos que buscar en los asientos que se colocaban en los ábsides de las basílicas romanas para el magistrado y los asientos corridos para sus asesores.

En las primitivas iglesias tanto orientales como occidentales, tras la mesa del altar, en el centro, se situaba la cátedra exenta del Obispo, realizada bien en piedra, bien en madera, y detrás de ella, adosados al ábside, los bancos corridos pétreos para los concelebrantes. Ejemplos significativos de estos coros primitivos lo tenemos en la Iglesia de Santa Irene de Constantinopla.

Con el desarrollo de la liturgia, los bancos corridos adosados al ábside entorpecían el normal desarrollo de las ceremonias, lo que dio pie por un lado, a la construcción de ábsides más profundos y por otro, al traslado de las sillerías coral bien a la capilla mayor, bien a la nave central, mermando en este caso el espacio disponible para los fieles.

Con la contrarreforma y tras el concilio de Trento, con el fin de acercar más el pueblo fiel al sacrificio de la misa, se fueron trasladando nuevamente las sillerías corales desde el primer tramo de la nave central al presbiterio, dando lugar como el caso francés a capillas más largas y profundas para acoger a un numero cada vez más elevado de canónigos. Sin embargo en la España de Felipe II se produce el caso contrario, la sillería pasa del presbiterio al primer tramo de la nave central.

La Desaparecida Sillería De La Iglesia Funeraria De El Salvador; Un Caso Excepcional Renacentista.

La construcción de la tribuna es coetánea a la de la iglesia funeraria. Efectivamente el coro ocupa todo el ancho de la nave de salón de el Salvador y llega desde el hastial hasta la vertical del primer arco fajón de la bóveda del templo. Su ubicación responde al modelo constructivo de los Reyes Católicos. La colocación del coro a los pies del templo constituye una de las tres modalidades de emplazamiento más frecuente en los templos españoles. Si el coro de los pies está en lo alto, es usual disponer de otra sillería en la planta baja del templo, tal como antaño ocurrió en la ubetense capilla funeraria de el Salvador. Los casos de coro a los pies ya en la planta baja son abundantes en nuestro país. Así, tenemos, por ejemplo, los de los monasterio de los Jerónimos de Granada; Santo Tomás de Ávila…

Gracias a los estudios de Martínez Elvira se ha clarificado la autoría de tan magnifica sillería, desgraciadamente desmantelada en la Guerra Civil. Blas de Briñó fue el entallador de tan magna obra, comenzada en 1556. Doble sillería de madera de nogal; muy bien tallados con medallones, grutescos y molduras de excelente ejecución; los quince sitiales altos, en cuyos respaldos separados por balaustres estaban talladas figuras de Santos; Apostolado; Arcángeles San Miguel y San Gabriel. El sitial del Capellán Mayor simbolizaba la Encarnación de la Virgen María. El órgano obra de Javier Fernández del siglo XVIII, ha sido restaurado recientemente.

Desde 1998, la Fundación Casa Ducal Medinaceli, viene desarrollando obras de embellecimiento y mejora en el templo panteón de Francisco de los Cobos.


Entre los proyectos que ya se han desarrollado destaca la mejora del pavimento, restauración de la sacristía, bóveda de la antesacristía y antigua capilla del sagrario y recuperación de los frescos de la cúpula mayor y órgano, obras subvencionadas por el Ministerio de Cultura. Aún queda pendiente pintado y mejora de los muros y bóvedas de la nave y capillas, como la instalación de un Museo de arte Sacro de la Fundación; o la reconstrucción de la sillería alta… Ya que aún se conservan tablas con imágenes de santos, balaustres, trozos de guardapolvos, sitiales,… y parte de la sillería del coro bajo, que según Ruiz Prieto “…formado por sillones de nogal, tallados con primor superior a toda ponderación, figurando primorosas figuras y escenas de la sagrada escritura…”
Por ultimo, en cuanto al enlosado de la tribuna del coro alto, hemos de destacar su bello pavimento de cerámica formado por bellos dibujos de lacería mudéjar.

3 jun. 2009

La Ubetense Fachada Principal Del Templo Del Salvador, A Imagen Y Semejanza De La Portada Del Perdón De La Catedral Granadina.

Yo, Ante la Puerta del Perdón, de la Catedral de Granada.


Vista General, Puerta del Perdón de la Catedral de Granada.

Vista General Fachada de El Salvador de Úbeda.

Puerta Perdón de la Catedral de Granada.

Fachada de El Salvador de Úbeda.




A primer golpe de vista, la fachada del Salvador, exultante en decoración escultórica, ofrece una silueta recortada, un cierto aire oriental en la torre, unos resabios medievales en los contrafuertes y un frontón desnudo en el último cuerpo, bajo el cual se sitúa una triple ventana, probable alusión al misterio de la Santísima Trinidad, y una imponente portada renacentista que, a imagen y semejanza de la portada del Perdón de la catedral granadina, sigue una estructura de gran arco de triunfo.

En cuanto a contenido simbólico, es una de las fachadas más ricas del Renacimiento español. Realizada por Esteban Jamete, desarrolla un complejo y abrumador mensaje escultórico que alude a la muerte, al honor, a la gloria familiar y a Cristo Salvador, todo bajo un lenguaje en el que se utiliza el Antiguo y Nuevo Testamento y el mundo clásico pagano.

Es el panteón del palacio de don Francisco de los Cobos y fue mandada construir por él en 1536. Tiene una trabajada y muy detallista portada plateresca. El labrado de la piedra es simplemente único y sublime. El sol poniente arranca a las piedras calizas unos tonos dorados inigualables; además sólo con esta luz se puede distinguir perfectamente todos los detalles. La puerta, en arco de medio punto, tiene en el intradós dioses mitológicos: Eolo, Neptuno, Vulcano, Anteo, Diana, Mercurio, Venus, Febo, Marte, Júpiter y Saturno. El friso está decorado con escenas del Exodo. En el segundo cuerpo un relieve de la Transfiguración de Jesucristo, y sobre él, en el tercer cuerpo, ventanas de medio punto, sobre las que va un frontón triangular. A los lados de la puerta, dos escudos sostenidos por tenantes, -tan del gusto de la arquitectura renacentista y que encontraremos con frecuencia en Ubeda-, con las armas de los Cobos -siempre en el lado del Evangelio-, y de los Mendoza, la esposa del mecenas, lo que se repite en lo más alto de los contrafuertes y en los óculos. En la parte baja de los contrafuertes a la izquierda, la lucha de Hércules y Gerión y, a la derecha, Hércules y los toros de Gerión. De noche, iluminada resalta todavía más. En el segundo cuerpo un relieve de la Transfiguración de Jesucristo, y sobre él, en el tercer cuerpo, ventanas de medio punto, sobre las que va un frontón triangular.

Diversas opiniones expertas se han lanzado a interpretar esta fachada, que aparte de su carácter humanista, sorprende por un diálogo cristiano-pagano único en la arquitectura religiosa de la comarca. Es un templo que Francisco de los Cobos levanta a Dios Salvador, pero, sobre todo, a sí mismo, en una exaltación de la inmortalidad tanto del hombre como de Cristo[1].

Por último, hablemos de la Puerta del Perdón de la Catedral de Granada.
Esta es, una de las puertas más interesantes de la catedral de Granada, una versión de un modelo desarrollado a fines del siglo XV en Lombardía que tuvo una importante difusión gracias a los tratadistas.

Presenta columnas pareadas y exentas sobre pedestales, con dos cuerpos de nichos en los intercolumnios, a ambos lados del arco, esquema que recuerda numerosos ejemplos de la arquitectura triunfal romana.

Es espléndido el primer cuerpo de esta Portada del Perdón, donde se muestra excepcionales los dotes arquitectónicas y maestría escultórica, de Siloé. Compuesta a la manera de arco triunfal romano, la puerta queda flanqueada entre columnas pareadas con hornacinas superpuestas, los arcos se adornan con vivos motivos, y sobre ellos aparecen las figuras de la Fe y la Justicia tendidas, con una cartela clásica renacentista; los fustes estriados se adornan con guirnaldas y el friso con medias figuras humanas acabadas en follaje, talladas con gran expresividad.

La Puerta del Perdón, es un trabajo magnífico de Diego de Siloé quien también construyó La Puerta de San Jerónimo, en la misma Catedral.

[1] Fuente: http://www.ubeda.com/El_Salvador/index.htm

2 jun. 2009

Una ciudad de 6.000 años.


En el yacimiento arqueológico de las Eras del Alcázar están los restos más antiguos hallados hasta el momento de una ciudad europea


ALBERTO ROMÁN A. R.
ÚBEDA

En el yacimiento arqueológico de las Eras del Alcázar se encuentra la secuencia más amplia de un asentamiento humano de cuantas se han excavado en Europa occidental. Esta afirmación, equivalente a decir que en Úbeda están los restos más antiguos hallados hasta el momento de una ciudad europea, la hizo ayer el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Huelva, Francisco Nocete, en la presentación del libro con los resultados científicos de las excavaciones y trabajos realizados en el yacimiento ubetense.


El exhaustivo estudio deja de manifiesto que en este lugar ya existía un asentamiento hace 6.000 años y que se mantuvo con el paso del tiempo, como queda reflejado en los distintos estratos de la excavación. Así, Francisco Nocete, que se mostró apasionado con los resultados de varios años de investigación, manifestó que las Eras del Alcázar serán «un referente de la prehistoria».
Entre otras conclusiones, destacó la que determina que hace 6.000 años ya existía en Úbeda un sistema agrícola controlado y con rotación de cultivos, que evitaba el obligatorio barbecho. O que en este lugar está el dato más antiguo del cultivo del olivo de Europa occidental. Asimismo, se ha constatado que se utilizaban animales como sistema de tracción o que existió una intensa actividad artesanal, sobre todo del hueso, la cerámica o el textil.


El estudio, que incluye un proyecto de puesta en valor y uso social del patrimonio arqueológico de Úbeda, además del catedrático de Prehistoria lo firman Rafael Lizcano, que es el arqueólogo del Ayuntamiento ubetense, y Ana Peramo, que ha colaborado en la investigación. Y en él se ha empleado un modelo metodológico y científico que «no se había desarrollado anteriormente en Europa occidental», según destacaron sus responsables.


No en vano, en este riguroso trabajo han participado más de una decena de universidades europeas y americanas y centenares de científicos. Entre otras muchas cosas, se ha analizado el polen de los distintos periodos, superpuestos unos sobre otros en el terreno de este mismo asentamiento, y de los restos humanos hallados se ha averiguado incluso su sexo y las enfermedades que padecieron. También se han estudiado los restos de animales, las semillas y los distintos objetos y útiles encontrados, todo lo cual ha sido analizado mediante las tecnologías más modernas de las que se dispone en la actualidad para estudiar el pasado. Como ejemplo, decir que ha habido hasta 35 dataciones mediante la prueba del Carbono 14. Entre los restos destaca un hueso de lince, del tamaño de un bolígrafo, tallado de forma minuciosa.


Con todos los datos obtenidos no sólo se ha podido elaborar un completo informe histórico, también se ha logrado un perfil social y del ser humano que habitó este lugar a lo largo de la historia, obteniendo conclusiones sobre sus costumbres, organización, relaciones, creencias y un largo etcétera.


El alcalde adelantó que se organizarán varias charlas para dar a conocer todo esto a la ciudadanía, y que se desarrollarán aprovechando el perfil cultural que se quiere dar a las próximas Fiestas del Renacimiento.


Exponer los restos
Todos los restos hallados en los últimos años, que acumulan más de 6 milenios de historia, están clasificados y a buen recaudo hasta que el yacimiento sea visitable y exista un espacio específico para ellos en el futuro centro de interpretación de las Eras del Alcázar. Ese es el compromiso del equipo de gobierno, según aseguró el alcalde, aunque reconoció que aún hay mucho por hacer para poner en valor el entorno.


No obstante, avanzó que se ha sugerido a la Junta de Andalucía la posibilidad de exponerlos una vez que se amplíe el Museo Arqueológico Casa Mudéjar, para lo cual ya se adquirió el inmueble contiguo.

Dos Buenos Ejemplos de Arquitectura Civil Renacentista







En la presente entrada, le quiero mostrar, estimado lector, dos buenos ejemplos de Arquitectura Civil Privada Renacentista, en Andalucía, El Palacio de Juan Vázquez de Molina en Úbeda (Jaén); y El Palacio de Carlos V en Granada.

1 jun. 2009

Las Ubetenses Iglesias De Santo Tomás.

Los templos parroquiales de nuestra ciudad se caracterizan por la superposición de estilos a lo largo del tiempo. En estos predomina la planta longitudinal de una o tres naves, excepto Santa María que tiene cinco. Poseían cubiertas de madera que fueron sustituidas por bóvedas de crucería o posteriormente de cañón, con ábside poligonal, como en las iglesias de San Pedro y San Pablo o cabecera plana, como San Lorenzo. En el siglo XVI y XVII existió un impulso por transformar la ciudad medieval en un nuevo escenario urbano renacentista. Se remodelan las iglesias y se construyen numerosas portadas monumentales de estilo en gran parte de las parroquias, como San Lorenzo, Santo Domingo, San Pedro, San Nicolás y Santa María.

Pero hablemos de la antigua iglesia parroquial de Santo Tomás Cantúriense.
La desaparecida iglesia de Santo Tomás se alzaba junto al callejón Navarro, de la que milagrosamente se han salvado sus restos arqueológicos, gracias a la corporación municipal, (encabezada, en el año 1999 por el actual Regidor, Marcelino Sánchez), tras la desaprobación del proyecto de construcción de viviendas sociales realizado en 1998, . El historiador Miguel Ruiz Prieto, nos relata que a fines del siglo XIX “…un paredón circular se mantiene en pie a través del tiempo… indica al curioso el emplazamiento de esta antigua iglesia… “que era espaciosa y tenía tres naves y muchas capillas laterales. Aunque la hemos visto en pie, nos recordamos el orden de su arquitectura; por referencias sabemos que era un hermoso templo de tres naves y que había en él obras de mucho mérito”. La iglesia comenzó arruinándose a mediados de la década de 1830.

Por Cazaban se sabe que “…la parte que se conserva del edificio es la magnífica capilla contraída por la familia Cobos… Al lado de la derruida capilla… hay restos de construcción diferente a la capilla…” Y Pasquau añade…” hasta 1951 quedaban algunos vestigios, cuyas ruinas fueron arrasadas para construir en su aplazamiento –por iniciativa del Alcalde don Pedro Sola- viviendas sociales”. Resulta incompresible que casi ni un solo investigador o curioso realizase un solo plano, croquis o fotografía. Solo se conserva una fotografía de una derruida capilla del templo. Esta foto muestra la portada de la Capilla de los Cobos. En la década de los cincuenta fue desmontada, para ser trasladada a otro lugar. En los inicios de la década de los ochenta del siglo XX, bajo dirección de Rafael Vañó Silvestre en la restauración de la iglesia de Santo Domingo de Silos, esta citada portada es montada junto a otras dos, en el antiguo coro del templo a los pies del mismo. No es este solo el único vestigio de la iglesia de Santo Tomás.

En 1995, se demolieron las viviendas apareciendo restos arqueológicos del templo, meses después los investigadores Ruiz Fuentes y Almagro García realizan un completo trabajo sobre los restos arqueológicos aparecidos, este mismo trabajo es publicado en Ibiut.

En 2002, se realizan otra vez obras arqueológicas, que bajo un metro de escombros de la antigua iglesia, sobre los mismos se alzaba las casas sociales, se encuentra el suelo y la cimentación. Se descubre además parte del ábside, embaldosado y gradas de la capilla mayor, un horno de alfarería, restos de varias portadas de capillas y criptas. En el Museo Abierto del Renacimiento, podemos observar un escudo procedente de una capilla fundada por la familia, según Torres Navarrete, Mateo Sánchez de Segura en este templo.

Hablemos ahora de la moderna parroquia de Santo Tomás Apóstol, esta parroquia se erigió el 8 de Noviembre de 1973.




Durante unos años, la vida Parroquial giró alrededor a una pequeña escuela capilla en la que se veneraba a María Auxiliadora.

Posteriormente se construyó el templo actual en la zona Nordeste de Úbeda. Siendo inaugurado y bendecido este templo el 14 de Abril de 1981. Su torre es más elevada que el resto de las edificaciones, de este barrio. El interior actualmente, ha sido reformado y cambiado en su totalidad. Es de una sola nave, cubierta de artesonado de madera y el altar mayor se adorna en su testero de mosaicos. Anterior a esta reforma, el altar mayor estaba presidio por un gran Cristo, obra del Ubetense Baltasar Raya. En la entrada al templo se encuentra un alto relieve en piedra de María Auxiliadora, realizado por el imaginero Francisco Palma Burgos.

UNA IMAGEN VALE MAS QUE MIL PALABRAS.

A continuación le mostramos dos fotografías de la portada de la Capilla Funeraria de Los Cobos o Capilla de Nuestra Señora de la Concepción. La primera es una foto antigua que nos muestra el antiguo emplazamiento de esta portada en la capilla de los Cobos en el lado Norte de las ruinas de Santo Tomás Cantúriense. En la segunda podemos observar la portada en su actual emplazamiento. Se sitúa a los pies del templo de Santo Domingo de Silos, antiguo emplazamiento del coro de la iglesia.