Las hermandades ubetenses tienen
sedes canónicas de sus imágenes marianas titulares en diferentes capillas, parroquias y templos
de distintas épocas y siglos. Hay corporaciones que se encuentran en iglesias
creadas por Fernando III el Santo cuando reconquistó la ciudad en 1234.
La gran mayoría de las iglesias
históricas se encuentran en el casco histórico de la urbe y, prácticamente
todas, han tenido reformas o restauraciones a lo largo de su historia debido a
terremotos, inundaciones o saqueos como el de los franceses durante la Guerra
de la Independencia o en la Guerra Civil de 1936 a 1939. Úbeda era una ciudad
de iglesias y conventos, aunque muchos han sido destruidos o reconvertidos.
Fuera de las antiguas murallas,
se construyeron barrios y, en ellos, parroquias a partir de los años 50, 60 y
70. Allí se fundaron hermandades que hoy tienen gran popularidad en la Semana
Santa de Úbeda. En estos templos también hay mucho patrimonio gracias a las
corporaciones que han ayudado a enriquecer estas iglesias alejadas del casco
histórico.
Por ejemplo en la parroquia de
San Nicolás; tenemos las siguientes
Capillas: Nuestra Señora de la Paz; Virgen de las Lágrimas y María
Santísima de la Concepción, situadas en la iglesia gótica homónima y en la
barroca iglesia de la Santísima Trinidad, perteneciente a dicha Parroquia,
tenemos la Capilla de la Virgen del Amor y la Capilla de la Virgen de los
Dolores.
Capilla María
Santísima de la Concepción. Cofradía de la Santa Cena. Capilla del Deán Ortega de la
de Iglesia de San Nicolás.
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Capilla del Deán Ortega. Imagen de Nuestra Señora de la Concepción. |
Una obra excepcional, tanto por
lo temprano de su ejecución, como por la suntuosidad iconográfica y monumental
de su fábrica, es la capilla mandada levantar por don Fernando Ortega Salido
hacia 1530 en la parroquia de San Nicolás De Bari.
Esta capilla, situada al lado del
evangelio entre el crucero y su arco toral, previamente había debido pertenecer
al linaje Molina y Salido, con quienes habían emparentado los Ortega al casar
el padre de nuestro deán con una miembro de la familia Salido, doña Elena.
Es muy probable que, nada más
tomado posesión Fernando Ortega del deanato de Málaga, en 1526, ideara la
creación de esta capilla, que adoptaría el título de la Purísima Concepción de
Nuestra Señora, en homenaje a sus padres y como enterramiento -ya en sí lo era-
de él mismo y sus antepasados.
Esta voluntad inicial, su
primitivo deseo de honra filial, es fundamental para comprender el verdadero
significado de la fundación y todo el programa ideológico que ésta conlleva.
Por ello sería oportuno no olvidar la personalidad y carácter del padre de
nuestro patrono, Bartolomé Ortega Cabrio, un ilustre caballero que había tomado
parte en los hechos de guerra de la conquista de Granada "con los hombres
de armas de su casa"
En 1537 Paulo III había otorgado
su bula a Don Francisco de los Cobos, autorizándole para nombrar, patronos,
proveerla de capellanes y formalizar estatutos y constituciones. Requisito
formal éste que será cumplimentado por el deán Ortega en 1550. (Nos cuenta Juan
Barranco, acerca del escudo heráldico o blasón que está en esta citada
Capilla:... En contra de lo que se creía, este ostentoso blasón no corresponde
a nuestro Deán sino a don Andrés de Ortega Cabrío y Magaña, su sobrino y
heredero y a la esposa de esta doña Felipa de Carvajal y Valenzuela...).
En estas constituciones se
establece un número de seis sacerdotes capellanes para el servicio divino,
auxiliados por un sacristán tonsurado y dos acólitos; encargándose de la visita
anual preceptiva el capellán mayor del Salvador y dos dignidades de la Colegial.
Y, lo que tal vez sea más interesante, un ritual "de moribus" muy
semejante al de la Sacra Capilla del Salvador, con liturgias conmemorativas del
nacimiento del Emperador, día de San Matías, misa cantada de difuntos por su
alma; así como la celebración solemne de la fiesta de Todos los Santos ,y día
de los Difuntos, Pascuas, viernes y sábados de la Semana Santa, Ascensión de
Nuestra Señora, Corpus Christi. Transfiguración del Señor, Epifanía y fiesta
del Nombre de Jesús.
Por lo demás, el número de mandas,
censos, rentas y juros, dejados como donación es ciertamente cuantioso; también
la riqueza de su ajuar litúrgico, entre el que debía encontrarse un célebre
cáliz labrado -según el parecer de Ruiz Prieto, aunque ignoramos su fundamento-
por Benvenutto Cellini.
Más, frente a este caudal
inagotable de noticias de índole reglamentista. Son mínimos los datos de que
disponemos sobre los pormenores, maestros y fechas, de la edificación de su
fábrica. En las tarjetas, no obstante, entre las molduras exteriores e internas
de las columnas, se halla una inscripción con la fecha de 1537.
Este dato hizo sospechar a Ruiz
Prieto que el inicio de la construcción debió adelantarse entre siete y diez
años. Y, posiblemente, no le faltara razón y a nosotros motivo para dudar, a un
tiempo, sobre la atribución de su maestría que tradicionalmente se ha venido
asignando a Andrés de Vandelvira, toda vez que por esas fechas el maestro
tendría una edad oscilante entre los veintidós y veinticinco años, manteniendo
aún su residencia en la ciudad de Alcaraz.
Y sin embargo, la traza de la
gran portada funeraria refleja ya un cabal conocimiento del lenguaje
clasicista, cuya estructura de arco triunfal, "marco de la fama y honor
por excelencia",*' responde a planteamientos plenamente renacentistas.
Bien merecería la pena recordar
que en 1527 Ortega ha dispuesto de los servicios del maestro jiennense Diego
López, quien ha acompañado al deán a Málaga para hacerse cargo de la maestría
de su catedral y que, por tanto, debía gozar de la absoluta confianza del
eclesiástico.
Sin duda alguna, un mejor
conocimiento de la trayectoria profesional de este maestro, quien hasta 1540
trabajará al frente de las obras catedralicias, nos reportaría mayor luz sobre
la hipótesis de su intervención en esta obra privada de su patrono. Entre
tanto, será prudente aguardar otras noticias.
Por lo demás, tampoco debemos
perder de vista -como en el anterior caso- la presencia activa de Aquilis, a
quien -documentalmente comprobado- se había encomendado la ejecución de su
retablo, simultaneando por aquellos años su actividad en Granada y Úbeda.
Finalmente, sería bueno también
no olvidar que, desde 1526, Luis de Vega ha entrado al servicio del Comendador
Cobos, quien este año le ha encargado la construcción de su palacio en
Valladolid. Un hecho a tener en cuenta pues sus contactos con el deán bien
podrían haber dado comienzo desde esta fecha. Lo que sí parece incuestionable
es que sea el propio Fernando Ortega el autor de los programas doctrinales y
simbólicos desarrollados en el monumento funerario y, de manera fundamental, en
su espléndida portada.
Nos explica Miguel Campos Ruiz :
“…en el interior de la capilla se destacan por su mérito artístico la bóveda de
nervios y el retablo…”. Acerca de la fábrica interior de la capilla Lázaro Gila
Medina , nos cuenta: “… su interior, cuya riqueza mobiliaria hubo de ser
excepcional, por los pocos restos que nos quedan, se cubre con una elegante
bóveda estrellada de cuatro puntas –la más hermosa de toda la zona-, adornada
con ricos florones de madera, con delicados relieves y filigranas…”
El retablo, según carta de pago
firmada por Julio de Aquilis en 1554, debió haberse labrado a partir de 1545
habida cuenta que cuatro años más tarde el maestro admite haber recibido el
segundo tercio de los pagos establecidos.
En su ejecución, desempeñando las
tareas de entallador, intervinieron Juan de Reolid.
Tras los graves daños sufridos en
la guerra civil de 1936, en la Iglesia de San Nicolás. Aún conservamos su mesa
y estructura: dos pares de columnas abalaustradas, friso superior de grutescos
y un muy volado entablamento y cornisa, semejante a la composición establecida
por Vandelvira, para la portada de acceso a la sacristía de El Salvador de
Úbeda.
Sin embargo aún disponemos de las
descripciones que nos han dejado autores como Ruiz Prieto o Romero de Torres.
A tenor de éstas el retablo debió
presentar tres calles, enmarcadas por pareadas columnas, ocupando la central
una hornacina con la imagen de la Inmaculada Concepción "Tota
pulchra", de talla natural, elevada por los ángeles y coronada por la
Santísima Trinidad. En sus calles laterales, sobre predelas, cuatro cuadros
-dos a cada lado- con la representación de "pasajes de la historia de
María y la de su Santísimo Hijo".
Es bastante posible que dos de
éstos, concretamente una Presentación en el Templo y la Visita de la Virgen a
su prima Santa Isabel, obras en las que su autor desarrolla un culto lenguaje a
través de una gran escenografía arquitectónica, de gusto plenamente romanista
-depositadas - en la Basílica Menor de Santa María de Úbeda-, pertenezcan a
este retablo. La época y el estilo nos inducen a creer que estas son ejecutadas
por Aquilis.
Recientemente, y gracias a la
buena opción la del actual párroco de la Iglesia de San Nicolás y la junta
directiva de la Santa Cena, de embellecer este monumental retablo mutilado, de
la capilla del Deán, al instalar esta bella escultura obra de Antonio Espadas
Carrasco, en dicho retablo y haciéndonos recordar cómo era este retablo antes
de 1936. La Imagen de María Santísima de la Concepción es una obra de belleza
enorme que responde cuidadosamente al encargo de la hermandad y que no deja a
nadie indiferente ya que se escapa del estereotipo de imágenes de vestir ya que
forma parte de un grupo escultórico que dará sentido pleno al proyecto de la
hermandad presentado ante el obispado. No es una Virgen de palio ni será
llevada por costaleros, pues irá sobre un trono a ruedas y sólo procesionará en
la noche del Miércoles Santo, no formando parte de la Procesión General del
Viernes Santo. Es una imagen de talla completa en madera de cedro y formará un
grupo escultórico junto a dos ángeles. Se venerará en la capilla del Deán
Ortega de la iglesia de San Nicolás de Bari, una capilla que siempre ha sido de
la Inmaculada Concepción, hasta que esta imagen fue destruida en la Guerra
Civil, como ya he dicho anteriormente.
Esta es la primera talla de
Espadas Carrasco para la Semana Santa de Úbeda, donde hasta ahora sólo ha
realizado el diseño del trono del Cristo de la Noche Oscura y las cartelas del
trono del Cristo de la Sentencia. Fuera de Úbeda sí tiene numerosas esculturas,
como un Cristo Yacente para Albatera (Alicante), la imagen del Cristo titular
de la Cofradía del Traslado de Cristo al Sepulcro y Nuestra Señora de la
Esperanza de la ciudad albaceteña de Hellín y su misterio, un Cristo Cautivo
para la ciudad valenciana de Carcaixent o la Virgen del Camino de la Luz de
Viveiro (Lugo), además de algunas restauraciones y otras imágenes secundarias.
Curiosidades: En 1982 cuando se
declara el estado de ruina de la iglesia de la Stmª Trinidad, la junta
directiva de la Cofradía de la Expiración, decide trasladar sus imágenes a la
Capilla del Deán de la iglesia San Nicolás. Las obras se iniciaron un tiempo
después, finalizando el verano de 1984. Las imágenes de nuevo se trasladaron a
sus capillas en la iglesia de la Trinidad el 28 de agosto de 1984.
Capilla de Nuestra
Señora de las Lágrimas. Iglesia de San Nicolás.
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En 1998, desaparece el retablo que albergaba la imagen del Cristo Caído,
ya que fue vendido por la Parroquia. Francisco Anguita Gámez fue el párroco,
que vendió el retablo a una parroquia de Guarromán, durante las reformas de la iglesia de los
años 1998-1999. Junto a otros dos retablos realizados por Francisco Palma
Burgos. Foto Alda, Fernando.
Desde el año 2012, recibe culto en este lugar, el grupo escultórico de Nuestra Señora de las Lágrimas, San Juan y Santa María Magdalena. |
Desde mediados del siglo XX,
hasta el año 2012, aquí en este lugar se
ha venerado la imagen de un Cristo
Caído.
En 1998, desaparece el retablo
que albergaba dicha imagen, ya que fue vendido por la Parroquia. Francisco
Anguita Gámez fue el párroco, que vendió el retablo a una parroquia de
Guarromán, durante las reformas de la
iglesia de los años 1998-1999. Junto a otros dos retablos realizados por
Francisco Palma Burgos.
En cuanto a la citada imagen de
Jesús Caído, cabe decir que el 11 de
Abril de 1970, la parroquia de San Nicolás de Bari, hace donación a la Cofradía
del Cristo de la Clemencia de Jaén, de un San Juan Evangelista, (anónimo Siglo
XIX) que se veneraba en la iglesia, a
cambio de un Cristo Caído. Esta imagen de San Juan, se vestía de Ángel, para la
procesión del Domingo de Resurrección.
Desde el año 2012, recibe culto en este lugar, el grupo escultórico de
Nuestra Señora de las Lágrimas, San Juan y María Magdalena. La imagen de la Dolorosa
realizada en 2012; es obra de Alfonso
Castellano Tamarit, un joven imaginero que ha sido discípulo del maestro don
Francisco Romero Zafra, autor entre otras de la bella Imagen de la Virgen de
las Penas de la Cofradía de la Sentencia de Úbeda. En cuanto las imágenes de
San Juan y Santa María Magdalena, son
obra también del mencionado escultor cordobés Alfonso
Castellano Tamari, realizadas en 2018.
Capilla Virgen de
los Dolores. Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración. Iglesia de la
Santísima Trinidad.
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Capilla de Nuestra
Señora de los Dolores, antes de su restauración. Año 2009.
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Capilla de Nuestra
Señora de los Dolores, después de su restauración. Foto Juan Antonio Martínez
Esta es la antigua capilla
camarín del grupo escultórico del Calvario, cuya imagen de la Expiración, era
obra realizada por Luis de Zayas.
Curiosidades: Si en el caso de la
talla del Cristo Crucificado se había tratado con tres escultores, casualmente
va a ocurrir lo mismo en esta ocasión. Fracasadas las negociaciones con los
Sres. Palma Burgos y Vassallo, a pesar de que habían trabajado con anterioridad
para la hermandad, el encargo definitivo seria encomendado a los escultores
sevillanos D. Manuel Mazuelos y D. Manuel Guzmán Rodríguez Doblas
La imagen se realiza en Sevilla y
es traída el 18 de diciembre de 1960 a Úbeda, donde es recibida por los
hermanos, quienes expresan su conformidad por la ejecución de la obra. Su
importe fue de 18.000 ptas., abonadas por el Vicepresidente (más tarde
presidente) D. Ramón Díaz Saro.
Hasta el año 1963, se veneró en esta
capilla hornacina, la actual imagen del Señor de la Expiración. En 1983, la
capilla fue reformada con la construcción de una mesa altar de mármol natural.
Dentro de la religiosidad popular
que lleva a la creación de la Semana Santa la Virgen comienza a aparecer detrás
de todos los pasos de misterio, pero existen dos momentos en que la Virgen no
puede estar triste y si llora no lo hace de dolor, sino de alegría,
concretamente nos referimos a los que tradicionalmente (salvo excepciones) son
el primer y último paso de la Semana Santa; la Entrada Triunfal de Jesús en
Jerusalén y la Resurrección del Señor. Hay que denominar a estas vírgenes como
gozosas derivadas, pues no acompañan al Niño pequeño, pero sí están presentes
en la idea de la glorificación de Jesús.
Toda esta clase de vírgenes
suelen recibir advocaciones muy concretas que se distancian de las dolorosas,
Paz, Amor…
Capilla Virgen de
la Paz. Real Cofradía del Santísimo
Cristo Resucitado. Iglesia de San Nicolás.
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Capilla de Nuestra Señora de la Paz. Foto Juan Antonio
Martínez. En la Actualidad.
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Desaparecido Retablo de
la Purísima Concepción, obra de Palma
Burgos. Foto de Alda, Fernando. Actualmente lo ocupa el Altar de la Virgen de
la Paz.
Antaño fue el altar de las
Ánimas, después de la Guerra Civil de
1936 estuvo dedicado a la Purísima Concepción hasta que en 1997 su retablo fue
vendido, a una Parroquia de la localidad de Guarromán.
Desde 1999, recibe culto en este
lugar la imagen de la Virgen de la Paz; titular de la Cofradía del Resucitado. Anteriormente, la imagen recibió culto en
la Capilla del Deán, de la Iglesia de San Nicolás.
Curiosidades: la imagen de la Virgen de la
Paz, como ya dije, es titular de la
hermandad de Jesús Resucitado, es obra del ubetense Bartolomé Alvarado,
realizada en 1970, antaño se veneraba en la Capilla del Deán Ortega de San
Nicolás. En el año 2018, hermanos de la cofradía embellecen el altar con un
nuevo dosel y elementos decorativos.
Como última curiosidad, son los Dragones dibujados en la bóveda, que representa a las Energías Telúricas.
Capilla Virgen del
Amor. Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén. Iglesia de la Santísima
Trinidad.
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En la primera foto, desaparecida
portada de la Capilla de la Virgen del Amor (Cofradía de la Entrada de Jesús en
Jerusalén) , de estilo grecorromano, en la Iglesia de la Trinidad, era obra
realizada en los talleres de los Hermanos Cuadra Moreno, y desapareció en la
última restauración de la iglesia en el año 2009, en la segunda foto aspecto
actual de la Capilla. (Foto de Diego Godoy Cejudo).
La imagen mariana titular de la
Cofradía, es obra realizada por José María Palma Burgos, a finales de la década
de 1980.
Volviendo a la advocación
mariana, como en la mayoría de las vírgenes de candelero no podemos encontrar
un atributo que nos pueda demostrar la advocación del Amor, simplemente la
placa que toda Virgen muestra sobre su pecherín. Sin embargo debemos de tener
en cuenta que las advocaciones marianas salvo casos muy especiales no se
muestran, se reflexionan. Una advocación no se marca por mero capricho, sino
que es un gesto definitorio de la misma hermandad que ha de tener en cuenta, en
la forma de vida de sus hermanos aquella virtud cual han querido arcar en sus
vidas como cofrades.
En la última restauración de
2.009 (¿restauración? o mejor dicho, lavado de cara), llevada a cabo, en el
interior de la iglesia de la Santísima Trinidad, han desaparecido, la portada neo-renacentista de la Capilla de
la Virgen del Amor, junto a otros elementos, como la policromía de la bóveda de
la Capilla de la Virgen de los Dolores o cuadros de buena factura del siglo
XVIII.
Otros elementos patrimoniales,
perdidos durante el siglo XX, en dicha iglesia, fueron el monumental pavimento a base
de losas de cerámica a cuerda seca y lápidas sepulcrales de antiguos
enterramientos de los monjes trinitarios.
Dicho pavimento que fue sustituido en 1963 por el actual de mármol, fue
costeado por la Cofradía de la Expiración y la Parroquia de San Nicolás.
Fuente:
Úbeda Renacentista ©Arsenio Moreno Mendoza,
1993.
Aurelio Valladares Reguero, La
Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración de Úbeda: Apuntes para su
historia.
RUIZ PRIETO, Miguel. Historia de
Úbeda.
Nuestras Cofradías en el Siglo
XX. Pedro Mariano Herrador Marin