INTRODUCCIÓN
Hay quienes confunden la divulgación histórica con el simple postureo digital; quienes creen que defender el patrimonio de una ciudad consiste en subir una foto bonita a las redes sociales para cosechar el aplauso rápido y el "me gusta" fácil del algoritmo. Pero la historia no se rescata desde la superficie ni se escribe a golpe de filtros. Se rescata en la penumbra de los archivos, devorando legajos y dedicando horas silenciosas a la investigación seria y rigurosa.
Frente a esa tendencia de escaparate, reconforta comprobar que todavía queda quien sabe distinguir el ruido de las nueces y valora la constancia de este espacio, reconociendo abiertamente el peso de una labor divulgadora incansable que no busca el halago, sino la verdad histórica.
Porque hacer cultura es aportar contenido real. Por eso, lejos del exhibicionismo visual de usar y tirar, en Vbeda Recatada preferimos seguir picando piedra, arrastrando el bolígrafo y ofreciendo análisis documentados que perduren en el tiempo. Como muestra de ese compromiso con el rigor escrito, os presento este nuevo trabajo de investigación: PLAZA VÁZQUEZ DE MOLINA DE ÚBEDA: EVOLUCIÓN HISTÓRICA, TRANSFORMACIONES URBANAS Y CONSERVACIÓN PATRIMONIAL.
Plaza Vázquez de Molina constituye el principal espacio monumental de la ciudad de Úbeda y uno de los conjuntos renacentistas más relevantes de España. Su configuración actual es el resultado de un largo proceso histórico iniciado tras la desaparición del antiguo alcázar medieval y continuado mediante sucesivas transformaciones urbanísticas, reformas arquitectónicas y actuaciones de restauración patrimonial. El presente trabajo analiza la evolución de la plaza desde sus orígenes hasta las intervenciones contemporáneas, prestando especial atención a la gran reforma desarrollada entre 1949 y 1956 por la Dirección General de Arquitectura, así como a las actuaciones de mejora realizadas en 2010 dentro del denominado Plan E promovido por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
1. Orígenes y configuración del espacio urbano
La actual Plaza Vázquez de Molina ocupa el espacio que antiguamente se conocía como el Llano de Santa María, una amplia explanada surgida tras la demolición del alcázar de Úbeda ordenada por los Reyes Católicos y ejecutada durante el reinado de Juana I de Castilla en los primeros años del siglo XVI. Las piedras procedentes de aquella fortificación fueron empleadas para rellenar el cercano valle del arroyo Azacaya.
La construcción de la Sacra Capilla del Salvador (1536-1559), promovida por Francisco de los Cobos, secretario de Carlos V, junto a la edificación de importantes palacios nobiliarios como el Palacio del Deán Ortega, el Palacio Vázquez de Molina o el Palacio del Marqués de Mancera, transformó aquel espacio abierto en uno de los conjuntos urbanísticos más destacados del Renacimiento español. Desde entonces comenzó a conocerse como Llano del Salvador.
Durante siglos la plaza fue evolucionando junto a los edificios que la rodeaban, convirtiéndose en el corazón institucional, religioso y social de la ciudad.
2. La plaza en el siglo XIX: del Llano del Salvador al Paseo de las Delicias
La primera gran transformación urbana documentada tuvo lugar en 1833. Con motivo de la proclamación de la princesa Isabel como heredera al trono, el espacio fue acondicionado como zona de recreo y recibió el nombre de Paseo de las Delicias de la Princesa.
Se plantaron árboles, se diseñaron jardines y se construyeron bancos y espacios de descanso. En 1839 se enriqueció el paseo con una fuente artística, surgiendo la conocida Plaza del Jardinero.
Las mejoras continuaron en 1847 con el acondicionamiento de caminos, nivelación del terreno, ampliación de accesos y construcción de nuevos asientos y antepechos. A finales del siglo XIX y principios del XX la plaza recibiría distintas denominaciones, entre ellas Paseo de María de Molina y Paseo de la Cárcel, hasta consolidarse definitivamente el nombre de Plaza Vázquez de Molina.
3. Reconocimiento patrimonial y primeros hitos del siglo XX
La importancia monumental del conjunto comenzó a recibir reconocimiento oficial durante el primer tercio del siglo XX.
Entre los hitos más destacados figuran:
Declaración de la Iglesia de Santa María como Monumento Histórico-Artístico Nacional mediante Real Orden de 8 de mayo de 1926.
Inauguración en 1927 de la placa dedicada al arquitecto Juan Moya Idígoras en la fachada del Ayuntamiento.
Apertura del Parador Nacional de Turismo Condestable Dávalos el 10 de noviembre de 1930 en el Palacio del Deán Ortega.
Declaración como monumentos histórico-artísticos de la Capilla del Salvador y del Palacio Vázquez de Molina en 1931.
Tras la Guerra Civil se instalaron diversas cruces conmemorativas de los Caídos, entre ellas la situada en la fachada de Santa María, retirada en 1979.
4. La gran reforma de 1949-1956
A mediados del siglo XX la plaza presentaba un evidente estado de deterioro y abandono. La Dirección General de Arquitectura impulsó entonces un ambicioso proyecto de ordenación redactado por los arquitectos Rodolfo García Pablos y Ramiro Moya Blanco.
Las obras, iniciadas a finales de 1950 y desarrolladas entre 1951 y 1956, pretendían resolver la excesiva amplitud del espacio y reforzar la relación visual entre los monumentos.
La fuente de la plaza Vázquez de Molina en su ubicación original Fotografía histórica que muestra la actual fuente de la plaza Vázquez de Molina cuando todavía se encontraba en el interior del palacio de Francisco de los Cobos, propiedad a la que pertenecía originalmente. Las imágenes capturan el estado del monumento antes de que el interior del palacio se derrumbase, quedando en pie únicamente su fachada.
Fuente de la publicación: Juan Antonio García Blanco (Fotos de Úbeda)
Fotografía: Autor desconocido / Archivo histórico
4.1. División en tres ambientes urbanos
El proyecto estructuró la plaza en tres sectores diferenciados:
Primer ambiente: frente a la Sacra Capilla del Salvador y el Palacio del Deán Ortega. Se creó una amplia lonja de piedra acompañada por alineaciones arbóreas destinadas a ocultar edificaciones de escaso valor arquitectónico.
Segundo ambiente: frente al Palacio Vázquez de Molina. Se diseñó una gran explanada de piedra con escudos heráldicos de la ciudad ejecutados mediante empedrado decorativo. Se instalaron pedestales ornamentales y espacios ajardinados.
Tercer ambiente: en torno a Santa María, la Cárcel del Obispo, el Palacio de Mancera y el antiguo Pósito. Se optó por un tratamiento más libre y pintoresco con caminos, jardines y arbolado de menor porte.
Vista de la Plaza Vázquez de Molina (Úbeda) a mediados de los años 50 Panorámica de la plaza tras concluir su reforma de urbanización, capturada desde la torre de la Sacra Capilla del Salvador. A la derecha, se aprecia la palmera del desaparecido palacio de Rosa Izpizua.
Fotografía: Autor desconocido / Anónimo/ Mejorada con IA
Fuente de publicación: Recopilado por Gabriel Delgado Juan.
Restos arqueológicos del palacio inacabado de don Rodrigo de Orozco
Vista del solar situado justo enfrente del Parador Nacional de Turismo (Palacio del Deán Ortega) en la Plaza Vázquez de Molina. En la primera década del siglo XXI, durante las obras de excavación para la construcción de unos aparcamientos en una vivienda adquirida por el Parador, salieron a la luz los restos arqueológicos de este palacio inacabado del siglo XVI.
Fuente del texto y catalogación: Fernando Padilla / Fotos de Úbeda
Fotografía: Autor desconocido / Registro de excavación arqueológica
4.2. Traslado de la fuente histórica
Una de las actuaciones más significativas fue el traslado de la antigua fuente pública situada frente a la Cárcel del Obispo. La fuente fue desplazada al Arroyo de Santa María (actual calle Prior Monteagudo), donde permanece actualmente, aunque sin el antiguo abrevadero.
Décadas después se colocaría en los jardines centrales la fuente procedente del desaparecido Palacio de Francisco de los Cobos.
Perspectiva del alzado urbano en la Plaza Vázquez de Molina Dibujo técnico e histórico que ilustra la fisonomía de las edificaciones de la plaza, destacando la fachada del antiguo Pósito (rotulado en esa época como Caja de Reclutas y que llegó a albergar la cárcel del partido judicial) junto al emblemático Palacio de Mancera con su torreón. A la izquierda de la Caja de Reclutas se observa el portón de entrada que reutilizó los arcos originales de la Casa de los Padilla, seguidos por la hilera de viviendas modestas que posteriormente serían objeto de debate urbanístico para homogeneizar el entorno neoclásico y renacentista de Úbeda.
Investigación histórica: Juan Gabriel Barranco Delgado
Autor del dibujo: Anónimo / Archivo Histórico Municipal (Sección de Urbanismo)
Basílica de Santa María de los Reales Alcázares y jardines de la Plaza Vázquez de Molina, Úbeda, ca. 1950.. Archivo Gabriel Delgado Juan. Colorización digital basada en los tonos históricos de la sillería de arenisca del conjunto monumental ubetense.
4.3. Restauraciones monumentales
Paralelamente se desarrollaron importantes intervenciones en los edificios históricos:
Restauración de la Capilla del Salvador.
Obras de consolidación en Santa María de los Reales Alcázares.
Reconstrucción parcial de la torre del Palacio del Marqués de Mancera.
Reforma interior del Palacio Vázquez de Molina (Ayuntamiento).
Adecuación de la Cárcel del Obispo para nuevos usos administrativos y culturales.
Estas actuaciones consolidaron la imagen monumental que hoy identifica a la plaza.
Evolución y Unificación Estética del Lateral Derecho de la Plaza Vázquez de Molina
Estudio comparativo del frente urbano del antiguo Pósito de Úbeda
Infografía histórica y arqueológica basada en las investigaciones de Juan Gabriel Barranco Delgado. En ella se detalla la cronología institucional del Pósito (almacén de grano, cárcel y caja de reclutas), las propuestas de unificación estética planteadas por Molina Hipólito en 1951 y el esquema estratigráfico del subsuelo donde se localizó el basamento del palacio inconcluso de don Rodrigo de Orozco (debajo del relleno conocido como "Cerro Oreja").
Fachada rehabilitada en la actualidad. Muestra el resultado de las directrices de la Dirección General de Bellas Artes y las reformas posteriores, donde se picó el revoco de las viviendas, se rebajó la altura de los inmuebles para preservar la armonía de la plaza y se revistió el muro del Pósito con sillería de piedra recuperada, empleando además los arcos originales trasladados de la Casa de los Padilla como portón de entrada.
Investigación histórica: Juan Gabriel Barranco Delgado (Octubre de 2020)
Compilación gráfica y diseño: Autor institucional / Geminis IA
5. Transformaciones posteriores (1960-2000)
Durante las décadas siguientes continuaron las mejoras patrimoniales:
1963: adaptación de la Cárcel del Obispo como Palacio de Justicia.
1965-1966: traslado de la portada de la Casa del Capitán Luis de Medina desde la Plaza de San Lorenzo hasta su emplazamiento actual junto a Santa María.
1969: inauguración del nuevo Juzgado Municipal.
1977: instalación del monumento a Andrés de Vandelvira, obra de José María Palma Burgos.
2000: inauguración de la nueva iluminación monumental coincidiendo con la Feria de San Miguel.
Estas actuaciones reforzaron la dimensión cultural y turística del espacio histórico.
Resumen visual de «Los Leones de Úbeda». La infografía destaca el origen medieval del monumento basado en la hazaña de los doce caballeros en 1344, repasa el estilo artístico de su autor, Juan de Ávalos, y muestra el mapa de sus esculturas más célebres en España y América.
6. La reforma de 2010 y el Plan E del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero
En el año 2010 la Plaza Vázquez de Molina fue objeto de una importante actuación financiada mediante el Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local, conocido popularmente como Plan E, impulsado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
La intervención tuvo como objetivo principal la mejora de la accesibilidad, la renovación de infraestructuras urbanas y la puesta en valor del conjunto monumental declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2003.
Entre las actuaciones más relevantes destacaron:
Renovación y mejora de pavimentos deteriorados.
Supresión de barreras arquitectónicas para facilitar la accesibilidad universal.
Modernización de redes de abastecimiento y saneamiento.
Mejora del alumbrado público y de la eficiencia energética.
Adecuación de espacios peatonales para compatibilizar la conservación patrimonial con el uso turístico.
Recuperación de elementos urbanos degradados y mejora del entorno paisajístico.
Estas actuaciones permitieron actualizar las infraestructuras sin alterar la imagen histórica de la plaza, consolidando su función como principal espacio monumental de Úbeda y uno de los lugares más visitados del patrimonio andaluz.
(Imagen del evento multitudinario frente al muro original)
Texto para el blog: Una valiosa ventana al urbanismo ubetense de la primera mitad del siglo XX. Esta fotografía de época capta una vibrante celebración popular en los exteriores de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, revelando una fisonomía hoy completamente desaparecida. Como se puede apreciar en la toma, antes de la remodelación que reconfiguró este espacio monumental, el entorno inmediato del templo estaba cerrado por un imponente muro de piedra avanzada. Este lienzo arquitectónico se erigía en una línea mucho más adelantada que la actual, extendiéndose de manera continua hasta conectar directamente con la emblemática Puerta de la Consolada, configurando un compás cerrado que confinaba el acceso al templo.
.Autor / Procedencia: Archivo PEMA.
El origen plateresco en la Plaza de San Lorenzo
(Imagen en blanco y negro de la portada descascarillada en su sitio primigenio)
El testimonio gráfico de la portada de la Casa del Regidor don Lorenzo de Medina en su contexto fundacional: la Plaza de San Lorenzo. Capturada antes del progresivo deterioro del inmueble solariego y su posterior desmontaje a mediados de los años sesenta, la imagen nos muestra esta estructura imbuida de su nobleza original. Se trata de una joya del plateresco y el primer Renacimiento andaluz labrada en piedra a mediados del siglo XVI, donde destacan sus columnas de fustes entorchados y los característicos medallones con relieves esculpidos de perfil flanqueando el arco de medio punto. Un documento visual imprescindible que narra la transición entre el esplendor doméstico del Quinientos y la posterior ruina de los palacios nobiliarios.
Autor / Procedencia: Archivo Almansa Moreno.
Integración monumental en los Reales Alcázares
(Imagen actual a color con los carteles al fondo)
La realidad monumental contemporánea de la portada plateresca, plenamente integrada en el eje histórico-religioso de Úbeda. Tras ser cuidadosamente recuperada y trasladada en 1965 para salvarla de la desaparición, la estructura renacentista fue reubicada en el espacio dejado por el antiguo muro perimetral de la basílica. Emplazada estratégicamente entre la Puerta de la Consolada y los actuales Juzgados (antigua Cárcel del Obispo), la portada sirve hoy como el umbral de bienvenida para las visitas culturales al templo. Asimismo, ejerce como acceso solemne y directo a dos de los espacios devocionales más significativos del edificio: la Capilla del Sagrario —donde recibe culto la venerada imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno— y la Capilla de la Virgen de Guadalupe, patrona de la ciudad.
Procedencia: Fotografía de la ubicación actual del monumento.
7. Conservación y restauración del conjunto monumental en los siglos XX y XXI
La conservación de la Plaza Vázquez de Molina no puede entenderse únicamente desde la perspectiva del espacio urbano, sino también a través de la continua restauración de los monumentos que conforman uno de los conjuntos renacentistas más importantes de Europa. Desde finales del siglo XX, las distintas administraciones públicas, junto con instituciones privadas y fundaciones patrimoniales, han impulsado importantes proyectos destinados a garantizar la preservación de este excepcional legado histórico.
7.1. La restauración de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares (1983-2011)
Uno de los proyectos más complejos desarrollados en la plaza fue la recuperación integral de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares. Tras décadas de deterioro estructural, agravado por problemas de cimentación, humedades y los daños acumulados desde la Guerra Civil, la Junta de Andalucía emprendió un largo proceso de restauración iniciado en 1983.
Las obras se desarrollaron en sucesivas fases durante casi tres décadas, incluyendo estudios arqueológicos, consolidación estructural, restauración de cubiertas, recuperación de elementos decorativos y adecuación litúrgica del templo. La intervención permitió recuperar importantes vestigios históricos correspondientes a las distintas etapas constructivas del edificio, desde la antigua mezquita mayor islámica hasta las ampliaciones góticas, renacentistas y barrocas.
La reapertura oficial al culto y a las visitas patrimoniales en 2011 supuso uno de los hitos más relevantes de la recuperación monumental de Úbeda durante las últimas décadas, devolviendo a la plaza uno de sus edificios más emblemáticos y completando visualmente el conjunto histórico.
el plano técnico original del Proyecto de urbanización de la Plaza de Vázquez de Molina (1949), firmado por los reconocidos arquitectos Rodolfo García Pablos y Ramiro Moya Blanco. En él se detalla la "Sección A-A" correspondiente al emblemático Rincón de Santa María, concebido durante la gran reforma de mediados de siglo para dotar de un aire más libre, pintoresco y ajardinado al entorno de la basílica.
una recreación hiperrealista generada con Inteligencia Artificial que traslada al plano tridimensional el alzado de dicho proyecto. La imagen digital dota de volumen, textura de cantería y sombras a la edificación proyectada, permitiéndonos visualizar con asombrosa precisión la propuesta volumétrica: un juego de cubiertas de teja árabe, fachadas de sillería integrada, arcos de medio punto y la icónica fuente pública exenta que articulaba este rincón monumental antes de las remodelaciones que redefinieron el corazón del Renacimiento ubetense.
Créditos: Plano histórico de la Dirección General de Arquitectura (1949) / Recreación artística digital generada por IA.
7.2. La Sacra Capilla del Salvador: restauraciones históricas y proyectos actuales
La Sacra Capilla del Salvador, obra maestra del Renacimiento español promovida por Francisco de los Cobos, ha sido objeto de continuas actuaciones de conservación desde mediados del siglo XX.
Entre 1955 y 1969 se desarrolló una importante restauración de los retablos, esculturas y elementos artísticos de la Capilla Mayor bajo la dirección del escultor Juan Luis Vassallo, impulsada por la Casa Ducal de Medinaceli. (Fundación Medina Celi)
En la actualidad, la Fundación Casa Ducal de Medinaceli impulsa un ambicioso proyecto de recuperación integral del conjunto monumental formado por la Capilla del Salvador, el Hospital de los Honrados Viejos y el Palacio de Francisco de los Cobos. Las actuaciones previstas incluyen la restauración estructural de cubiertas, cúpulas y espacios históricos, así como la creación de nuevas áreas museísticas y culturales. (Cadena SER)
Este proyecto aspira a recuperar la concepción original diseñada en el siglo XVI por Francisco de los Cobos como un gran complejo asistencial, religioso y humanístico integrado en el entorno de la Plaza Vázquez de Molina. (Fundación Medina Celi)
7.3. El Palacio Vázquez de Molina y su restauración contemporánea
El Palacio Vázquez de Molina, actual sede del Ayuntamiento de Úbeda y considerado una de las obras maestras de Andrés de Vandelvira, inició en 2020 un importante proceso de rehabilitación financiado por el Programa del 1,5 % Cultural del Gobierno de España.
La primera fase, concluida en 2024, permitió la restauración de fachadas, cubiertas, sistemas estructurales e instalaciones interiores, con una inversión superior a los dos millones de euros. El proyecto global contempla varias fases destinadas a garantizar la conservación integral del edificio y su adaptación a las necesidades administrativas y culturales del siglo XXI. (Europa Press)
Estas actuaciones constituyen una de las intervenciones patrimoniales más importantes realizadas en el monumento desde las reformas llevadas a cabo durante la década de 1950.
El rincón de la fuente desaparecida: El Palacio de Mancera antes de su transformación
Pie de foto: Una magnífica instantánea costumbrista de la Plaza Vázquez de Molina antes de perder su fisonomía tradicional decimonónica. La imagen nos sitúa frente a la imponente torre del Palacio del Marqués de Mancera, enmarcada por la sombra de los árboles del antiguo paseo. En primer plano, destaca la presencia de la antigua fuente pública monumental que durante generaciones abasteció a los vecinos frente a la antigua Cárcel del Obispo.
Como parte de la gran reforma urbanística desarrollada entre 1949 y 1956 por los arquitectos Rodolfo García Pablos y Ramiro Moya Blanco, se ordenó el traslado definitivo de esta estructura hidráulica hacia el Arroyo de Santa María (su ubicación actual en la calle Prior Montegudo). El espacio libre dejado por la fuente y los antiguos abrevaderos fue reconfigurado décadas más tarde; en 1977, este mismo rincón monumental pasó a estar presidido por el actual monumento al insigne arquitecto renacentista Andrés de Vandelvira, una célebre escultura labrada por el artista José María Palma Burgos.
Créditos: Archivo Gabriel Delgado Juan / Documentación histórica basada en el estudio de la evolución urbana de Úbeda.
7.4. El Palacio del Marqués de Mancera y el futuro Espacio Joaquín Sabina
Entre los proyectos culturales más significativos para el futuro de la plaza destaca la recuperación del Palacio del Marqués de Mancera.
Las administraciones públicas y diversas instituciones culturales han impulsado la creación de un gran centro de interpretación dedicado a la figura del cantautor ubetense Joaquín Sabina. Este futuro espacio cultural pretende convertirse en un referente nacional para el estudio y difusión de la obra del artista, incorporando exposiciones permanentes, fondos documentales, actividades culturales y espacios multimedia.
La elección del Palacio de Mancera refuerza además la estrategia de reutilización cultural del patrimonio histórico, permitiendo compatibilizar la conservación monumental con nuevos usos ciudadanos y turísticos.
7.5. La restauración del Parador de Turismo Condestable Dávalos
El Palacio del Deán Ortega, sede del Parador Nacional de Turismo desde 1930, ha sido igualmente objeto de diversas actuaciones de conservación a lo largo de su historia reciente.
Las últimas intervenciones, impulsadas por Paradores de Turismo de España, han incluido trabajos de restauración de fachadas, cubiertas, elementos decorativos, drenajes y recuperación de espacios históricos del edificio. Estas obras buscan preservar uno de los primeros establecimientos de la red nacional de Paradores, inaugurado en 1930 y considerado pieza fundamental en el desarrollo turístico de Úbeda. (Cadena SER)
La conservación del antiguo palacio renacentista garantiza la continuidad de su función hotelera sin menoscabo de sus valores históricos y arquitectónicos.
7.6. La reforma de la Plaza Vázquez de Molina en 2010
Coincidiendo con las políticas de estímulo económico desarrolladas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la Plaza Vázquez de Molina fue objeto de una intervención financiada mediante el Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local (Plan E).
Las actuaciones permitieron renovar infraestructuras urbanas, mejorar la accesibilidad peatonal, modernizar redes de abastecimiento y saneamiento, actualizar el alumbrado público y mejorar la integración paisajística del espacio monumental. La intervención se realizó respetando rigurosamente los valores patrimoniales del conjunto histórico declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Estas obras constituyeron la principal actuación urbanística desarrollada en la plaza desde la gran reforma de mediados del siglo XX.
Con este nuevo capítulo el trabajo adquiere una visión completa desde el siglo XVI hasta la actualidad, enlazando la reforma histórica de García Pablos (1950-1956) con las restauraciones contemporáneas de la Basílica de Santa María, la Sacra Capilla del Salvador, el Palacio Vázquez de Molina, el Palacio de Mancera y el Parador de Turismo. Además, sitúa la plaza como un espacio vivo cuya conservación continúa en pleno siglo XXI.
7.7. Los leones heráldicos de la Plaza Vázquez de Molina
Entre los elementos más característicos de la ordenación realizada por Rodolfo García Pablos y Ramiro Moya Blanco durante la década de 1950 destacan los dos leones de piedra situados frente al Palacio Vázquez de Molina.
Estas esculturas fueron concebidas como parte integrante del proyecto de ordenación de la plaza, colocándose sobre pedestales monumentales a ambos lados de la gran lonja que se abre ante la fachada principal del Ayuntamiento. Los leones sostienen el escudo histórico de la ciudad de Úbeda, convirtiéndose desde entonces en uno de los símbolos más reconocibles del recinto monumental.
Su instalación respondía a la voluntad de reforzar el carácter representativo del antiguo Palacio de las Cadenas, actual Ayuntamiento, creando un eje visual acorde con la monumentalidad de la arquitectura diseñada por Andrés de Vandelvira.
En los últimos años diversos estudios técnicos han señalado la necesidad de actuaciones periódicas de conservación debido a la erosión provocada por los agentes atmosféricos y el desgaste natural de la piedra. Entre las futuras intervenciones previstas para el conjunto monumental figura la restauración integral de estos elementos escultóricos, incluyendo tratamientos de limpieza, consolidación y protección superficial que garanticen su conservación a largo plazo.
7.8. La fuente renacentista procedente del Palacio de Francisco de los Cobos
Otro de los elementos más singulares de la plaza es la fuente renacentista situada actualmente junto al antiguo Hogar del Pensionista, hoy Centro de Participación Activa de Personas Mayores.
La pieza procede del desaparecido Palacio de Francisco de los Cobos y fue trasladada a la plaza varios años después de finalizar la reforma urbanística de los años cincuenta. Diversos investigadores consideran que se trata de una obra de notable calidad artística, posiblemente realizada en talleres italianos durante el siglo XVI, circunstancia que la convertiría en una de las fuentes renacentistas más relevantes conservadas en Andalucía.
La fuente presenta un pilón octogonal decorado con motivos de grutescos y elementos vegetales, sobre el que se eleva un vástago central coronado por una taza superior. Entre sus relieves aparecen peces, anfibios y criaturas acuáticas, iconografía característica del repertorio decorativo renacentista.
Durante su traslado y reinstalación fueron necesarias diversas reconstrucciones y recrecidos que modificaron parcialmente su aspecto original. Ello ha llevado a especialistas e historiadores del arte a plantear futuras actuaciones de restauración destinadas a recuperar la lectura histórica de la pieza, mejorar la conservación de los relieves y facilitar su interpretación por parte de visitantes e investigadores.
7.9. Perspectivas futuras para la conservación de la Plaza Vázquez de Molina
La Plaza Vázquez de Molina continúa siendo objeto de estudios y proyectos encaminados a garantizar la conservación de uno de los conjuntos renacentistas más importantes de Europa.
Entre las líneas de actuación previstas o propuestas por distintas administraciones e instituciones destacan:
Restauración y conservación de los leones heráldicos y demás elementos escultóricos de la plaza.
Recuperación integral de la fuente renacentista procedente del Palacio de Francisco de los Cobos.
Continuación de las obras de rehabilitación del Palacio Vázquez de Molina.
Desarrollo definitivo del futuro Espacio Joaquín Sabina en el Palacio del Marqués de Mancera.
Culminación de los proyectos de recuperación de la Sacra Capilla del Salvador y del Hospital de los Honrados Viejos.
Conservación preventiva de pavimentos históricos, empedrados y zonas ajardinadas.
Implantación de nuevas herramientas digitales para la interpretación patrimonial y turística del conjunto.
Mejora de la accesibilidad universal respetando los valores históricos y paisajísticos del recinto.
La protección de la Plaza Vázquez de Molina constituye hoy uno de los principales retos patrimoniales de la ciudad de Úbeda. La combinación entre conservación monumental, investigación histórica, uso ciudadano y actividad turística permitirá garantizar la transmisión de este legado excepcional a las generaciones futuras.
Conclusión
La Plaza Vázquez de Molina constituye mucho más que el principal espacio urbano de Úbeda; representa la síntesis material de más de cinco siglos de historia, arte y transformación patrimonial. Desde su origen como Llano de Santa María, surgido tras la desaparición del antiguo alcázar medieval, hasta su consolidación como uno de los conjuntos renacentistas más sobresalientes de Europa, este recinto ha reflejado la evolución política, social y cultural de la ciudad.
Cada época ha dejado su huella en la configuración de la plaza. El siglo XVI la convirtió en escenario privilegiado del poder civil, religioso y nobiliario gracias a la construcción de la Sacra Capilla del Salvador, el Palacio Vázquez de Molina, el Palacio del Deán Ortega, el Palacio de Mancera y otros edificios que conforman un excepcional conjunto monumental. Durante el siglo XIX, el antiguo Llano del Salvador se transformó en paseo público y espacio de recreo ciudadano, mientras que el siglo XX aportó la decisiva reforma urbanística impulsada por la Dirección General de Arquitectura entre 1949 y 1956, intervención que definió en gran medida la imagen que hoy conocemos.
La declaración de Úbeda y Baeza como Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2003 supuso un nuevo impulso para la conservación del conjunto. Las prolongadas obras de restauración de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares entre 1983 y 2011, las intervenciones desarrolladas en la Sacra Capilla del Salvador, la rehabilitación del Palacio Vázquez de Molina iniciada en 2020, las actuaciones de conservación en el Parador de Turismo Condestable Dávalos y los proyectos previstos para el Palacio del Marqués de Mancera evidencian el compromiso institucional con la preservación de este legado excepcional.
Junto a los grandes monumentos, elementos aparentemente secundarios como la fuente renacentista procedente del Palacio de Francisco de los Cobos, los leones heráldicos situados frente al Ayuntamiento, los empedrados históricos o los jardines incorporados durante las reformas del siglo XX forman parte igualmente de la memoria colectiva y de la identidad visual de la plaza. Su conservación futura constituye una tarea indispensable para mantener la autenticidad del conjunto.
La Plaza Vázquez de Molina no debe entenderse como un monumento estático ni como una obra concluida. Al contrario, su historia demuestra que se trata de un espacio vivo, en permanente transformación, donde cada generación ha contribuido a reinterpretar y enriquecer un legado heredado. Las futuras actuaciones de restauración, investigación y puesta en valor deberán seguir compatibilizando la conservación del patrimonio con las necesidades culturales, sociales y turísticas de una ciudad que ha sabido convertir su historia en uno de sus principales activos.
En definitiva, la Plaza Vázquez de Molina continúa siendo el corazón monumental de Úbeda, un escenario excepcional donde conviven la memoria del pasado, la realidad del presente y los proyectos que garantizarán su conservación para las generaciones venideras.
Bibliografía y fuentes consultadas
ALMANSA MORENO, José Manuel. Los espacios públicos en la Úbeda decimonónica. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, nº 205, 2012.
Almansa Moreno, J. M. (2021). Reconstrucción y restauración monumental en la provincia de Jaén durante el Franquismo. Jaén: Instituto de Estudios Giennenses.
(Es su obra cumbre sobre la materia, donde analiza de forma global las intervenciones de posguerra de la Dirección General de Regiones Devastadas, Arquitectura y Bellas Artes en la provincia).GARCÍA PABLOS, Rodolfo y MOYA BLANCO, Ramiro. Proyecto de ordenación de la Plaza Vázquez de Molina. 1949.
GARCÍA PABLOS, Rodolfo. «La reforma de la Plaza Vázquez de Molina». Revista Vbeda, nº 4.
MARÍN DE TERÁN, Luis. «Las transformaciones urbanas en Úbeda y Baeza durante el siglo XVI». En Úbeda en el siglo XVI. El Olivo, 2002.
MORENO MENDOZA, Arsenio. Úbeda renacentista. Madrid: Electa, 1993.
MORENO MENDOZA, Arsenio. «La Plaza Vázquez de Molina de Úbeda: nuevos datos para el análisis de su configuración urbanística». Espacio, Tiempo y Forma, Serie VII, nº 15, 2002.
PASQUAU, Juan. «Una fuente monumental». Revista Vbeda, nº 8, agosto de 1950.
PONS-SOROLLA Y ARNAU, Francisco. Proyecto de calle de acceso a la Iglesia del Salvador. 1956.
PRIETO-MORENO PARDO, Francisco. Proyectos de restauración de la Capilla del Salvador, Santa María de los Reales Alcázares y Palacio de Mancera.
VAÑÓ SILVESTRE, Rafael. Protección legal de conjuntos histórico-artísticos. Su aplicación a Úbeda y Baeza. Instituto de Estudios Giennenses, 1980.
Archivo Histórico Municipal de Úbeda (Actas Capitulares de 1846 y 1847).
Diario Jaén (diversas noticias entre 1950 y 1965).
Revista Vbeda (diversos números).
Testimonios documentales y recopilaciones históricas locales sobre la Plaza Vázquez de Molina.













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