31 oct 2026

«El místico del sur»: La huella dual de Jacinto Higueras entre la devoción y la escultura pública





 Por Juan Ángel López Barrionuevo

La Sacristía y la Sala Capitular de la Santa Iglesia Catedral de Jaén acogen la magna exposición «Jacinto Higueras. El místico del sur», enmarcada en la conmemoración del sesquicentenario de su nacimiento. Organizada con el respaldo institucional de entidades como la Universidad de Jaén y el Cabildo Catedralicio, esta muestra —tal como recogen medios especializados como Pasión en Jaén y portales de información provincial como Jaén24h— se alza como una cita imprescindible para adentrarse en la maestría de uno de los escultores e imagineros más brillantes de la España contemporánea.




De la pintura al bronce y la madera




Nacido en Santisteban del Puerto el 21 de febrero de 1877 y fallecido en Madrid en 1954, Jacinto Higueras Fuentes sintió desde su infancia una profunda inclinación hacia la pintura. Tras fijar su residencia en Madrid pensionado por la Diputación Provincial de Jaén para estudiar bajo la tutela de Federico Madrazo, el rumbo del artista experimentó un giro definitivo tras el deceso de su maestro. Apadrinado por la familia Segovia, pronto redirigió su vocación hacia la órbita de la estatuaria en el estudio del insigne escultor catalán Agustín Querol.

Su talento precoz le abrió con rapidez las puertas de la élite artística capitalina: un busto de José Senrado y Palacios supuso su carta de presentación, alcanzando la consagración en 1908 al ser galardonado con la primera Medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes por su emblemático «San Juan de Dios». Consolidado en la cúspide artística junto a figuras de la talla de Mariano Benlliure, ingresó en 1948 en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En el solar urbano de Jaén capital dejó una huella monumental indeleble con efigies históricas como las de Bernardo López, Bernabé Soriano o el célebre monumento a Las Batallas, además del sobrecogedor Cristo de la Buena Muerte custodiado en la propia Seo jiennense.



El eje territorial de la muestra conmemorativa

En el marco de la exposición «Jacinto Higueras. El místico del sur» —exhibida en las galerías altas de la S.I. Catedral de Jaén—, las localidades jiennenses de Sabiote, Los Villares y Úbeda articulan un dinámico eje historiográfico y territorial a través del préstamo y la contextualización de piezas capitales en la trayectoria del maestro:

  • Sabiote: Contribuye al discurso retrospectivo mediante el traslado temporal de la efigie de San Ginés de la Jara, patrón del municipio e imagen custodiada en su ermita homónima, cuya relevancia formal enriquece de manera notable el recorrido por la estatuaria hagiográfica del autor.




  • Los Villares: Aporta un testimonio fundamental en la producción de imaginería postbélica con el préstamo excepcional de Nuestro Padre Jesús Nazareno (1954), icono procesional de singular trascendencia devocional dentro del catálogo sacro del maestro santistebeño.



  • Úbeda: Se integra como catalizador historiográfico y geográfico en la comarca de La Loma, sirviendo de nexo ineludible entre el patrimonio renacentista provincial y las dinámicas socioculturales que moldearon el contexto creativo de Higueras y su proyección en el eje monumental Úbeda-Baeza-Jaén.

La vinculación del escultor con la ciudad patrimonial de Úbeda trasciende la mera delimitación geográfica para consolidar un legado escultórico de carácter dual, bifurcado armónicamente entre la imaginería procesional de estirpe pasionista y el monumento público de exaltación civil. Esta doble vertiente —ampliamente sistematizada en los estudios historiográficos de investigadores y cronistas locales como Juan Ángel López Barrionuevo y Ginés Torres— atestigua la versatilidad técnica de Higueras para dialogar simultáneamente con las demandas del fervor cofrade y las exigencias de la memoria edilicia.

Nuestro Padre Jesús Nazareno (1940)

Tal como detalla la memoria devocional de la cofradía y estudios especializados como los del Portal Cofrade Jesús Nazareno Úbeda, la imagen titular custodiada en la Real Iglesia Parroquial de Santa María de los Reales Alcázares vino a sustituir a la primitiva talla del Señor de las Aguas. Ejecutada en madera policromada a tamaño natural, se adscribe a la iconografía más tradicional dotándola de un intenso y sobrio dramatismo característico de la posguerra. Constituye la última gran obra que el autor legó a Úbeda, cuyo boceto original en barro de la cabeza se conserva con mimo en el Museo Jacinto Higueras de su localidad natal, Santisteban del Puerto.




El Monumento al General Leopoldo Saro Marín

Erigido como testimonio de gratitud ciudadana tras su nombramiento como Hijo Adoptivo de Úbeda en reconocimiento a su desempeño militar en la campaña del Rif, el Monumento al General Leopoldo Saro Marín —inaugurado en 1930— constituye un hito sobresaliente de la estatuaria pública de la primera mitad del siglo XX en la localidad. Concebido por el insigne escultor Jacinto Higueras, el conjunto articula un colosal grupo en bronce sobre un basamento pétreo que personifica alegóricamente al Ángel de la Victoria y al Ángel de la Paz, conjugando con maestría los postulados del clasicismo monumental con la sensibilidad conmemorativa de la época.

En el año 2000, el monumento hubo de ser desmontado con motivo de las obras de construcción del aparcamiento subterráneo en la emblemática Plaza de Andalucía. Tras un prolongado periodo de almacenamiento de siete años, la pieza retornó a su emplazamiento en 2007, año en el que fue sometida a una compleja intervención de restauración bajo la dirección técnica del artífice local Alfonso Cobo. Dicha actuación desencadenó un profundo debate en el ámbito de la crítica especializada, entre los colectivos de defensa del patrimonio, en la prensa local (como el periódico Úbeda Información) y en los foros y plataformas digitales de la época (como Úbeda en la Red), cuestionando la idoneidad de los criterios metodológicos aplicados.


El conjunto escultórico presentaba significativas alteraciones estructurales y morfologías alteradas como consecuencia directa de los enfrentamientos bélicos de la Guerra Civil (mutilaciones e impactos balísticos). La intervención acometida planteó una ambivalencia metodológica carente de un criterio unívoco:

  • Conservación selectiva del estrato bélico: La conservación deliberada de ciertos estigmas bélicos como estrato histórico superpuesto generó disparidad de criterios, siendo interpretada por un sector de la crítica como una solución formalmente discordante con la lectura estética global del bien patrimonial.

  • Integración volumétrica y discontinuidad de superficie: Por otro lado, la incorporación de aditamentos y parches volumétricos quebró la uniformidad táctil y cromática original del bronce y la piedra, evidenciando una notable discontinuidad en los tratamientos de superficie.


El punto de mayor fricción analítica recayó sobre la intervención practicada en el denominado Ángel protector (Ángel de la Victoria). La factura primigenia de Higueras, caracterizada por un refinado clasicismo anatómico y un estudiado ritmo en los paños, resultó menoscabada en el proceso de restitución volumétrica. El modelado subsiguiente adoleció de rigor en el vigor anatómico y de fluidez en la modulación de los pliegues, distanciándose de la sintaxis estética proyectada en 1928 y comprometiendo sensiblemente la autenticidad estilística de la obra.


La falta de cohesión en los tratamientos de consolidación se tradujo, a los pocos meses de su reinauguración en mayo de 2007, en una prematura aparición de desprendimientos y patologías superficiales en el elemento protector. Este fenómeno puso de manifiesto una deficiente estabilización material frente a los agentes atmosféricos y antrópicos, evidenciando la ineficacia a medio plazo de las soluciones técnicas adoptadas.

En suma, la hibridación de criterios —oscilando entre la reconstrucción mimética y la conservación arqueológica de los daños bélicos— alejó la intervención de los estándares de rigor filológico e historiográfico exigibles a una obra catalogada de Jacinto Higueras.

A las controversias metodológicas de 2007 se sumó una disfunción de orden constructivo y ambiental que aceleró de forma drástica la degradación material del monumento: su emplazamiento original en el interior de una fuente ornamental provista de una lámina de agua perimetral en la Plaza de Andalucía.

Esta solución arquitectónica mantuvo de manera continuada el basamento y el plano inferior de las esculturas en un régimen de humedad y saturación capilar permanente. Tal como advirtieron de manera reiterada investigadores locales y comisiones de patrimonio, la acción constante del agua y la consiguiente cristalización de sales produjeron procesos severos de descascarillamiento en la piedra y corrosión en los elementos metálicos. La ausencia de un zócalo de aislamiento o de una cota de desplante sobreelevada hizo inexcusable una actuación correctiva de índole estructural.

Como resolución definitiva a esta patología ambiental, el Ayuntamiento de Úbeda ejecutó en 2024 el desmantelamiento integral de la fuente y de la lámina de agua perimetral. Dicha intervención urbanística y conservadora ha permitido aislar físicamente el monumento frente a las filtraciones hídricas y los efectos salinos, saneando el entorno inmediato y garantizando la preservación material y la lectura estética del conjunto escultórico de Jacinto Higueras para el porvenir.

Conclusión

La exposición «Jacinto Higueras. El místico del sur» en la Catedral de Jaén no constituye un mero tributo retrospectivo, sino la articulación definitiva de un discurso historiográfico que reivindica la dimensión monumental y sacra de uno de los escultores más determinantes del siglo XX español. Al situar la Seo jiennense como epicentro articulador de las aportaciones de municipios clave como Sabiote, Los Villares y Úbeda, la muestra trasciende el formato expositivo convencional para ofrecer una relectura integral de su producción.

Asimismo, la cita conmemorativa pone de relieve la imperiosa necesidad de tutelar un patrimonio que dialoga de forma constante con el fervor popular y la memoria civil. A través del itinerario trazado entre las naves catedralicias y las obras dispersas por la provincia —marcado tanto por hitos devocionales como por complejas peripecias conservativas—, la exposición en la Catedral de Jaén reafirma la plena vigencia de Higueras, consagrando su autenticidad estilística y exigiendo un compromiso riguroso en la salvaguarda de su legado material para las generaciones futuras.


Bibliografía recomendada: Jacinto Higueras. El místico del sur

Bloque temático

Obras y documentos clave

Aporte principal al texto

Monografías del artista

• Gutiérrez Burón, J.: Jacinto Higueras: Escultor (1877-1954) (IEG).



• Pérez Villanueva, J.: El escultor Jacinto Higueras (CSIC).



• Catálogo del Museo Jacinto Higueras (Santisteban del Puerto). | Evolución académica, formación con Madrazo y Querol, Medalla de 1908 y conservación de bocetos en barro. | | Imaginería e historia local | • López Barrionuevo, J. Á. y Torres, G.: Estudios sobre patrimonio e imaginería en La Loma y Jaén.



• Memoria histórica: Cofradía de N.P. Jesús Nazareno de Úbeda.



• Publicaciones IEG: Imaginería religiosa de posguerra en Jaén. | Contexto del Nazareno de Úbeda (1940), el Nazareno de Los Villares (1954) y San Ginés de Sabiote. | | Escultura pública y restauración | • Almansa Moreno, J. M.: Urbanismo y escultura pública en Úbeda (UJA).






Prensa y catálogo oficial | • Catálogo oficial UJA / Cabildo: Jacinto Higueras. El místico del sur.



• Hemeroteca: Úbeda Información, Úbeda en la Red, Pasión en Jaén y Jaén24h. | Documentación de la magna exposición catedralicia y debate ciudadano sobre las intervenciones en el monumento. |


19 oct 2026

El patrimonio sacro de Úbeda en la exposición En la Tierra del Santo Rostro (año 2000): arte, devoción e identidad cofrade en torno al Santísimo Cristo de la Humildad


Cristo de la Humildad de Úbeda. Tras Finalizar la Exposicion “En La Tierra del Santo Rostro”.  Diciembre del Año 2000. Dentro del Coro  de La Catedral de Jaén.


 

Resumen

Al cumplirse veintiseis años de los acontecimientos que marcaron la participación del patrimonio sacro ubetense en la exposición En la Tierra del Santo Rostro. Jesucristo a través del arte en la diócesis de Jaén, este estudio conmemorativo recupera la memoria de una de las grandes citas culturales, artísticas y religiosas celebradas con motivo del Jubileo del año 2000 y del Año Jubilar de la Encarnación. La muestra, instalada en las naves de la Santa Iglesia Catedral de Jaén, reunió un destacado conjunto de obras representativas de la riqueza histórico-artística de la diócesis. En este contexto, la presencia de Úbeda adquirió especial relevancia por la diversidad y significación de las piezas aportadas, desde la pintura barroca procedente de sus conventos de clausura hasta la imaginería procesional contemporánea. Entre estas últimas sobresale el Santísimo Cristo de la Humildad, imagen titular de la Real Cofradía del Santísimo Cristo de la Humildad y Nuestra Señora de la Fe, obra de Amadeo Ruiz Olmos, que acudió a la exposición. A través de una aproximación histórico-artística, historiográfica y devocional, el artículo rememora aquella participación y reivindica su significado para la conservación, difusión y reconocimiento del patrimonio sacro de Úbeda, así como para la memoria colectiva de una corporación cuya historia se encuentra estrechamente vinculada a la identidad religiosa y cultural de la ciudad.



Autor: Juan Ángel López Barrionuevo


Fotos del Artículo: Archivo de Juan Ángel López Barrionuevo.




Cristo de la Humildad de Úbeda. En la Exposicion “En La Tierra del Santo Rostro”. Año 2000.





1. Introducción y contexto histórico-teológico






La exposición En la Tierra del Santo Rostro constituyó una propuesta expositiva de carácter catequético, estético y teológico concebida para poner en valor el patrimonio sacro conservado en los municipios, monasterios y parroquias del antiguo Reino de Jaén. Estructurado en diez ámbitos o salas temáticas fundamentadas en pasajes y afirmaciones bíblicas, el discurso museológico articuló una cuidada selección de piezas bajo el hilo conductor de la manifestación de Cristo en la historia y el arte diocesano.




Dentro de este marco conceptual, la representación de la ciudad de Úbeda destacó por su densidad histórico-artística. La ciudad aportó un conjunto heterogéneo de obras —que abarcó desde lienzos barrocos de conventos de clausura hasta destacados grupos de imaginería y retablistica del siglo XX— que permitieron ilustrar diversos pasajes del misterio de la Redención.



2. El discurso expositivo y la representación del patrimonio ubetense








La presencia ubetense se integró de forma transversal en los diferentes ámbitos doctrinarios de la exposición catedralicia:


Misterio Trinitario («Tanto amó Dios al mundo»)
: Se exhibió una versión pictórica de La Santísima Trinidad procedente de Úbeda, pieza que sintetiza el concepto teológico del origen divino del plan de salvación.


Vida pública y despojamiento («Se despojó de su rango»): Se presentó el lienzo del Bautismo del Señor, obra del artista Marcelo Góngora conservada en la Parroquia de Santa María de Úbeda, que ilustra la asunción de la condición humana y la manifestación de la humildad del Redentor.


Pasión y sufrimiento («Cargo con nuestros pecados»): La iconografía de la Pasión quedó representada a través de dos piezas significativas:

_Un Pequeño relieve de Jesús Caído, talla de reducidas dimensiones atribuida al imaginero granadino José de Mora y custodiada en el Museo de los Carmelitas de Úbeda (concebida como réplica devocional de una obra desaparecida durante la Guerra Civil).

_La imagen de La Columna, vinculada a la producción del maestro Francisco Palma Burgos y conservada en la Iglesia de San Isidoro.

_Eucaristía y contemplación conventual («Esto es mi cuerpo»): Procedentes del Monasterio de Santa Clara de Úbeda, se expusieron el lienzo alegórico del Lagar Místico y la notable pintura barroca del Cristo de la Humildad y Paciencia. Esta última obra, estudiada por historiadores como Rafael Mantas Fernández, se atribuye tradicionalmente al pintor barroco jiennense Sebastián Martínez Domedel y permitió contrastar la meditativa visión conventual barroca con la plástica tridimensional del siglo XX.

_Muerte y redención («Conmigo lo hicisteis»): El conjunto escultórico del Santo Entierro, salido de los talleres de Francisco Palma Burgos, se integró en el área dedicada a la dignidad del hombre doliente y el rostro sufriente de Cristo. Parroquia de Santa María de Úbeda




3. Estudio monográfico: El Santísimo Cristo de la Humildad de Úbeda





Cristo de la Humildad de Úbeda. Antes de la inauguración de  la Exposicion “En La Tierra del Santo Rostro”.  Septiembre del Año 2000. Delante de La Capilla de San Miguel de La Catedral de Jaén.



3.1. Contexto institucional e historiográfico




El punto neurálgico de la aportación procesional de Úbeda en el ámbito «Se despojó de su rango» lo constituyó la talla titular de la Real Cofradía del Santísimo Cristo de la Humildad y Nuestra Señora de la Fe. Esta corporación, fundada originalmente en 1913, reorganizada en 1949 y con sede canónica en la Parroquia de San Pablo, representa uno de los baluartes de la Semana Santa ubetense.




3.2. Valoración artística del conjunto escénico



La presencia de esta obra en la Catedral de Jaén permitió apreciar la sinergia de dos figuras fundamentales en la reconstrucción y revitalización del patrimonio cofrade andaluz tras la contienda civil:

La Talla Escultórica (1954): Obra del escultor e imaginero Amadeo Ruiz Olmos, la imagen exenta representa a Cristo en los momentos previos a la Pasión, encarnando el concepto teológico del despojamiento y la humildad divina.


El Trono Procesional (1952): Diseñado y ejecutado por el célebre artista Francisco Palma Burgos, el trono resalta por su monumentalidad, volumen y dinamismo plástico, dotando al conjunto de una singular impronta estilística dentro del neobarroco andaluz.



3.3. Cronograma del traslado y participación en el evento jubilar



De acuerdo con la documentación conservada en el Archivo Histórico de la Cofradía y las crónicas de la época, la participación de la sagrada imagen se articuló según las siguientes fechas clave:




6 de septiembre de 2000: D. Juan José Santisteban Moya, en representación oficial de la cofradía ubetense, efectúa la entrega formal de la Sagrada Imagen en la Catedral de Jaén para su montaje e instalación en el recorrido expositivo.




24 de septiembre de 2000: Inauguración oficial de la exposición En la Tierra del Santo Rostro en el templo catedralicio jiennense.




3 de diciembre de 2000: En la jornada de clausura de la muestra (abierta desde septiembre hasta el primer domingo de diciembre), la Real Cofradía organizó una peregrinación y visita oficial a la seo catedralicia con sus hermanos y devotos, consolidando este traslado como un hito de fe e identidad en los anales de la corporación.


4. Conclusiones




La magna exposición En la Tierra del Santo Rostro no solo supuso un hito en la divulgación del patrimonio diocesano de Jaén durante el Jubileo del año 2000, sino que ofreció un marco académico e historiográfico idóneo para valorar la riqueza sacra de Úbeda.




El diálogo establecido en las naves de la Catedral entre la pintura barroca de clausura —encarnada en las piezas del Monasterio de Santa Clara de Sebastián Martínez Domedel— y la imaginería procesional del siglo XX —representada emblemáticamente por el Cristo de la Humildad de Amadeo Ruiz Olmos — evidenció la continuidad histórica, la profundidad teológica y la constante renovación estética del arte sacro ubetense.




5. Bibliografía consultada





Archivos e instituciones:





Boletín y Archivo Histórico de la Real Cofradía del Santísimo Cristo de la Humildad y Nuestra Señora de la Fe (Úbeda). Revista Anual de la Humildad, fundada en 1995.




Portal Turístico del Ayuntamiento de Úbeda (Reseña histórica de la Parroquia de San Pablo y cofradías).



Catálogos y publicaciones conmemorativas:






Obra colectiva, En la Tierra del Santo Rostro. Jesucristo a través del arte en la diócesis de Jaén, Córdoba, Cajasur, 2000.



Estudios historiográficos y plásticos:





Mantas Fernández, Rafael: Estudios sobre la pintura barroca en Úbeda y el Monasterio de Santa Clara, Dialnet / Publicaciones de Arte Sacro Diocesano.




Investigaciones sobre Imaginería Procesional: La iconografía e iconología religiosa en la obra de Francisco Palma Burgos y Amadeo Ruiz Olmos, ResearchGate / Dialnet.



Documentación audiovisual conmemorativa:


  • Exposición "En la Tierra del Santo Rostro" (Año 2000) / 1ª parte Ver en YouTube.


  • Exposición "En la Tierra del Santo Rostro" (Año 2000) / 2ª parte Ver en YouTube.







16 oct 2026

De la Serliana renacentista al dinamismo barroco: Análisis formal del vano del crucero en la Santísima Trinidad de Úbeda.


 



Juan Ángel López Barrionuevo

Introducción y Contexto Arquitectónico


La ciudad de Úbeda, célebre por su esplendor renacentista impulsado por figuras como Andrés de Vandelvira, alberga también un valioso patrimonio barroco. En la iglesia de la Santísima Trinidad, perteneciente a la orden de los Trinitarios Descalzos, la arquitectura dialoga entre la tradición clasicista del Renacimiento ubetense y la expresividad barroca de los siglos XVII y XVIII. Un ejemplo fascinante de este lenguaje de transición y reinterpretación formal lo constituye el vano monumental o ventana situado en el crucero del templo.


1. La Reinterpretación Barroca del Motivo Serliano


La Serliana Clásica Renacentista


El vano serliano (difundido por Sebastiano Serlio en el siglo XVI) se compone tradicionalmente de tres huecos: un vano central adintelado rematado por un arco de medio punto, flanqueado por dos vanos laterales de menor altura y rematados en dintel recto, sustentados o enmarcados por columnas o pilastras.


La Adaptación en la Santísima Trinidad de Úbeda


En este vano del crucero de la iglesia de la Santísima Trinidad, se observa un ejercicio de reinterpretación y reinterpretación geométrica propio del Barroco:


  • Tripartición e Iluminación: Mantiene la estructura de tres vanos o vano triple (un hueco central más elevado y dos laterales rectangulares más pequeños).


  • Alteración Geométrica: A diferencia de la serliana clásica cuyo vano central se corona con un arco de medio punto perfecto, aquí el dintel central se eleva y se quiebra formando un perfil mixtilíneo u orejón barroco, rematado por molduras adinteladas que rebasan la línea compositiva principal.


  • Articulación de Pilastras: El vano está flanqueado por cuatro pilastras adosadas de orden gigante/corintio con fustes acanalados, que descansan sobre repisas o ménsulas inferiores y sustentan un entablamento quebrado.


2. Análisis Iconográfico, Simbología del Conjunto y Sincretismo Pagano y Budista




Análisis gráfico-icónico: La ventana del crucero de la Santísima Trinidad, Úbeda. La infografía presenta la metamorfosis del vano serliano clásica en el Barroco español y detalla la confluencia de significados religiosos, políticos y culturales en su programa escultórico. Desde el escudo central coronado por el anagrama mariano hasta las famas con trompetas y cornucopias, se evidencia un diálogo entre el clasicismo, la expresividad barroca y un sincretismo cultural que vincula tradiciones occidentales y orientales.



El friso y la cornisa superior del vano están presididos por un sofisticado programa de relieve en piedra que encierra un profundo significado teológico, de propaganda religiosa y de sincretismo cultural:


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                     |    Corona Real/Imperial   |

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                     | Anagrama de María (MARIA)  |

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  | Fama / Ángel     | Escudo con Cruz Trinitaria| Fama / Ángel     |

  | tocando trompeta |   o de la Calatrava       | tocando trompeta |

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1. El Escudo Central: La Cruz

En el centro de la venera o cartela se halla un escudo con una cruz floreteada/patada. Este emblema es característico de las órdenes religiosas (como la Orden de la Santísima Trinidad o las órdenes militares españolas), simbolizando la victoria sobre el pecado y la redención humana.


2. El Anagrama Mariano y la Corona

Inmediatamente sobre el escudo principal se dispone una cartela de menor tamaño con el anagrama entrelazado de María ("MARIA" o "MY"), rematado por una rica Corona Imperial/Real esculpida. Este conjunto simboliza el dogma de la Realeza de María y el amparo de la Virgen sobre la orden y el templo.


3. Las Famas o Ángeles Músicos

A los lados del escudo central se sitúan dos figuras aladas dispuestas en relieve tumbado u horizontal. Ambas figuras sostienen con una mano una trompeta o clarín que llevan a la boca, mientras que con la otra mano sostienen cornucopias o guirnaldas:


  • La Fama Celestina: En la tradición alegórica barroca, la figura de la Fama con trompeta anuncia al mundo la verdad divina, la fe y las virtudes.


  • Anuncio de la Salvación: Dentro de la iconografía del templo, estas figuras proclaman la gloria de Dios y de la Virgen María hacia los cuatro puntos cardinales.


4. Lectura Sincréticocultural: Raíces Paganas y Paralelismos Budistas

En el análisis del arte barroco de los siglos XVII y XVIII, es fundamental reconocer cómo la imaginería cristiana absorbió e integró arquetipos y motivos alegóricos procedentes de la Antigüedad Clásica pagana, así como sus sorprendentes correspondencias en la iconografía del budismo oriental:


Sincretismo Pagano (Alegorías Clásicas):


  • La Fama y la Victoria Alada: Las dos figuras geniecillos o ángeles con trompeta son una derivación directa de la diosa romana Fama (o Pheme en la mitología griega) y de las Victorias aladas (Niké). La Iglesia barroca cristianizó estos genios alados grecorromanos, transformándolos en ángeles o virtudes que ya no proclaman las glorias de los césares o héroes paganos, sino el triunfo de Cristo y la Virgen.


  • Cornucopias y Vegetación: Las guirnaldas y cuernos de la abundancia que acompañan a las figuras hunden sus raíces en el culto pagano a la fertilidad y la abundancia de la Tierra (asociados a Ceres y la imaginería dionisíaca), reinterpretados en el templo cristiano como el fruto espiritual de la Gracia Divina.


Paralelismos y Sincretismo Comparado con el Budismo:


  • Las Apsaras / Gandharvas y las Famas: En la iconografía budista tradicional (presente en relieves de stupas y grutas como las de Ajanta o Dunhuang), es habitual la presencia de seres celestiales alados o flotantes conocidos como Apsaras o Gandharvas (músicos celestiales). Al igual que los ángeles o Famas con trompeta del vano barroco ubetense, estos seres celestiales budistas revolotean alrededor de los símbolos sagrados (como el Budha, la Rueda del Dharma o el árbol Bodhi) sosteniendo instrumentos musicales y guirnaldas florales para proclamar la iluminación y esparcir las bendiciones espirituales al cosmos.


  • Simbología del Loto y las Formas Floreteadas: La cruz floreteada/patada del escudo central muestra remates florales que evocan el despliegue del loto en la tradición budista, donde la flor que emerge del barro simboliza la pureza del espíritu resurgiendo sobre el mundo material.


Conclusión


El vano de la iglesia de la Santísima Trinidad de Úbeda representa un puente estilístico de gran valor. Partiendo del modelo renacentista de la ventana serliana, los maestros barrocos transformaron las líneas serenes y rígidas del clasicismo en una composición dinámica, utilizando molduras quebradas e integrando un denso mensaje propagandístico e iconográfico en la piedra donde convergen la fe cristiana, las alegorías del paganismo grecorromano y los arquetipos universales presentes en tradiciones como el budismo.


Bibliografía Recomendada


  1. Chueca Goitia, Fernando. Historia de la arquitectura española: Edad Antigua y Edad Media / Renacimiento y Barroco. Fundación Dédalo / Dossat.


  1. Muley, José. Arquitectura barroca en el Reino de Jaén: La comarca de La Loma. Universidad de Jaén / Instituto de Estudios Giennenses.


  1. Panofsky, Erwin. Estudios sobre iconología. Alianza Editorial.


  1. Serlio, Sebastiano. Tutte l'opere d'architettura et prospetiva (Tratado de Arquitectura, Libros III y IV). Edición facsímil/crítica.


  1. Sebastián López, Santiago. Iconografía e iconología del arte barroco. Cátedra.



«El místico del sur»: La huella dual de Jacinto Higueras entre la devoción y la escultura pública

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