Autor: Juan Ángel López Barrionuevo
Resumen: El presente estudio examina la evolución diacrónica, morfológica y patrimonial del espacio urbano de la Puerta de Granada (antigua Plaza de la Tenería) y su sector colindante en el conjunto histórico de Úbeda. A partir de fuentes documentales, registros planimétricos e historiografía especializada, se analizan las dinámicas de transformación espacial, las infraestructuras socioeconómicas, el impacto de los procesos de desamortización e industrialización decimonónica, así como una valoración crítica de las intervenciones monumentales acometidas durante el periodo franquista bajo los dogmas de la restauración estilística.
1. Introducción y Delimitación Toponímica
El enclave monumental conocido contemporáneamente como la Puerta de Granada comprende el arco defensivo homónimo y el espacio diáfano adyacente configurado en torno al pilar abrevadero[cite: 1]. Históricamente, este sector recibía la denominación de Plaza de la Tenería, topónimo que evidencia la especialización protoindustrial y artesanal del suelo urbano tras la reorganización espacial posterior a la implantación de las órdenes religiosas en la trama urbana ubetense.
2. Transformaciones Morfológicas y Elementos Desaparecidos
El Arco de San Lorenzo: Situado en la cota superior de la cuesta, el Arco de San Lorenzo constituía una puerta fortificada integrada en el recinto amurallado, cuya función principal era regular el tránsito pecuario y comercial hacia los cordones agrarios y huertas periurbanas. Su presencia documental se constata de forma fehaciente al menos hasta el año 1870.
Evolución Paisajística del Templo de San Lorenzo: La materialidad visual del templo ha sufrido mutaciones significativas por la colonización biológica de yedra (Hedera helix) plantada históricamente por vecinos junto al pozo, alterando los paramentos murarios hasta intervenciones posteriores.
Crecimiento Urbano del Novecientos: La morfología urbana experimentó una mutación estructural a partir de la concesión municipal de 1916 a los hermanos Trillo Gallego sobre una parcela de 493 m² para levantar el alineamiento residencial de la calle, albergando posteriormente usos comerciales y socio-culturales (como el bar "La Cueva Árabe").
3. Infraestructuras Fiscales y Sistemas de Control
La articulación viaria incorporaba equipamientos vinculados al control fiscal de mercancías mediante las denominadas casillas de celadores o fielatos, ratificadas por acuerdo plenario el 16 de octubre de 1931 para la exacción de arbitrios municipales.
4. Dinámicas Industriales y Religiosas
El solar albergó el segundo establecimiento conventual carmelita antes de su traslado a la calle Montiel. Posteriormente, aprovechando los excedentes hídricos del pilar abrevadero, se instaló la Tenería El Ángel, activa hasta 1899 cuando el IV Marqués del Contadero vendió las instalaciones a las Siervas de María, coexistiendo con molinos oleícolas reconvertidos a viviendas a mediados del siglo XX.
5. Infraestructura Viaria, Salubridad y Patología Patrimonial
Ante el régimen de precipitaciones que convertía la zona en un cenagal, las actas capitulares de 1856 decretaron su empedrado. Arqueológicamente, el análisis de los lienzos evidencia patologías severas como la apertura de oquedades erosivas y el expolio sistemático de sillares pétreos para muros particulares, práctica habitual hasta la consolidación de la tutela patrimonial contemporánea.
6. Crítica Historiográfica de la Restauración Monumental durante el Franquismo
A comienzos de la década de 1970, tal como documenta José Manuel Almansa Moreno en su obra Reconstrucción y restauración monumental en la provincia de Jaén durante el Franquismo (2021), el complejo defensivo de la Puerta de Granada y sus inmediaciones en Úbeda presentaban un aspecto deplorable debido a la falta de consolidación de los muros y a la pérdida generalizada de gran cantidad de sillares, lo que dejaba enormes oquedades y provocaba desprendimientos. Esta situación de abandono se veía agravada por la falta de cuidados durante siglos y por su emplazamiento en un nivel bajo respecto a los terrenos colindantes, lo cual, unido a la ausencia de pavimentación adecuada, generaba frecuentes encharcamientos y exigía el saneamiento de la zona debido a la presencia de un abrevadero para el ganado adosado a la muralla (Almansa Moreno, 2021, p. 393).
Para dar respuesta a esta situación crítica, entre los años 1970 y 1975 el arquitecto José Antonio Llopis Solbes, bajo los auspicios institucionales de la Dirección General de Bellas Artes, acometió una profunda intervención material dividida en dos fases sucesivas (Almansa Moreno, 2021, pp. 393-394). Como detalla Almansa Moreno (2021) en su estudio, con el primer proyecto de 1970 se procedió a la limpieza del terreno situado frente a la muralla, a una excavación en zanjas para el recalce por puntos de cimientos empleando hormigón en masa de 250 kilos de cemento, y a labores de desmontaje parcial, picado y saneamiento de muros, además de su impermeabilización (p. 394). Posteriormente, el segundo proyecto desarrollado entre 1973 y 1975 permitió consolidar y restaurar las murallas a ambos lados de la puerta, procediendo a la urbanización del recinto para conseguir un itinerario adecuado enfocado a la contemplación turística del monumento, en consonancia con la tendencia institucional de la época de recuperar entornos monumentales (Almansa Moreno, 2021, p. 394).
Valoración crítica y metodológica:
Si bien estas actuaciones técnicas lograron contener con eficacia el colapso estructural y frenar el peligro de desprendimientos inminentes, su planteamiento metodológico se enmarcó plenamente en los postulados intervencionistas de la restauración monumental expuestos por Almansa Moreno (2021), orientados a recuperar entornos monumentales para la contemplación turística (p. 394) y a construir una imagen del pasado útil a los intereses del régimen franquista (p. 294).
Supeditación al turismo y al pittoresque: Las obras analizadas por Almansa Moreno (2021) priorizaron de forma sistemática la ordenación de un itinerario paisajístico enfocado a la contemplación turística del monumento (p. 394), relegando a un segundo plano el respeto riguroso a la autenticidad material y estratigráfica del bien.
Violación de la autenticidad diacrónica: El uso de aportes de hormigón para rellenar enormes oquedades, sumado a las operaciones de picado y saneamiento, el desmontaje parcial de los lienzos y la alteración de los niveles de coronación, supuso una quiebra en la lectura histórica de la muralla, tal como se examina en Reconstrucción y restauración monumental en la provincia de Jaén durante el Franquismo (Almansa Moreno, 2021, pp. 394, 396).
Negación de la pátina histórica: En lugar de entender el paramento como un documento estratigráfico complejo acumulado a lo largo de los siglos, la intervención operó bajo la premisa de sanear y adecentar el entorno degradado, transformando el vestigio medieval en un soporte domesticado al servicio de la monumentalización oficial del régimen (Almansa Moreno, 2021, pp. 393-394).
Referencia bibliográfica:
Almansa Moreno, J. M. (2021). Reconstrucción y restauración monumental en la provincia de Jaén durante el Franquismo. Instituto de Estudios Giennenses.
Conclusión: La invención del pasado y la mercantilización escenográfica
La secuencia evolutiva de la Puerta de Granada ilustra la mutación forzada de un espacio de densa raigambre artesanal, industrial y pecuaria hacia un artefacto patrimonializado que obedece más a los intereses de la escenografía urbana que a la conservación rigurosa. Lejos de entender el conjunto como un palimpsesto estratigráfico —donde cada huella socioeconómica, desde las tenerías modernas hasta los fielatos del siglo XX, constituye un documento histórico legítimo—, las intervenciones promovidas por la Dirección General de Bellas Artes durante el franquismo operaron bajo una lógica de falsificación monumental e historicismo mimético.
Al ignorar flagrantemente los principios metodológicos internacionales consagrados en la Carta de Venecia de 1964 —que exigían el respeto a los aportes de todas las épocas, la distinción de los añadidos y la renuncia al falso histórico—, los proyectos ejecutados bajo la batuta de Llopis Solbes redujeron la muralla medieval y su entorno a la condición de un decorado cinematográfico de carácter turísticos-monumental. El uso descontextualizado del hormigón, el vaciado de preexistencias y la reconstrucción idealizada de lienzos no buscaban la tutela científica del bien cultural, sino su subordinación a un relato oficial de pátina recuperada y ordenación pintoresquista.
En consecuencia, el estado actual de la Puerta de Granada y sus inmediaciones no representa una recuperación arqueológica fiel, sino el resultado material de una reinvención ideológica del pasado; un recordatorio crítico de cómo la intervención contemporánea, al privilegiar la postal turística frente a la complejidad diacrónica, terminó por violentar la verdadera identidad histórica del territorio ubetense.
Referencias Bibliográficas
Almansa Moreno, J. M. (2021). Reconstrucción y restauración monumental en la provincia de Jaén durante el Franquismo. Instituto de Estudios Giennenses. ISBN: 978-84-92876-80-8. (Nota: La obra original cuenta con esta edición editada por el IEG).
Almansa Moreno, J. M. (2011). Urbanismo y arquitectura en Úbeda (1808-1931). Asociación Cultural Ubetense «Alfredo Cazabán Laguna». ISBN: 978-84-614-7873-6. (Nota: Este título corresponde a la edición monográfica ampliada de su estudio sobre Úbeda en los siglos XIX y XX).
Llopis Solbes, J. A. (1970-1973). Proyectos de restauración de la Puerta de Granada, Puerta del Losal y Miradores de San Lorenzo. Archivo General de la Administración (AGA), Fondo del Ministerio de Cultura. (Nota: Al tratarse de documentación de archivo inédita y fondos documentales públicos, no cuenta con ISBN).
Moya Blanco, R. (1967). Úbeda. Puerta de Granada. Archivo General de la Administración (AGA), Fondo Ministerio de la Vivienda. (Nota: Al tratarse de un expediente y proyecto técnico conservado en archivo estatal, carece de ISBN).






