31 may 2026

Mitos y realidades del expolio artístico en Úbeda: el caso de la Capilla de la Virgen del Amor

 


Foto 1. Altar Histórico de San Blas (1910) – Iglesia de la Santísima Trinidad, Úbeda
Recreación mediante Inteligencia Artificial de la antigua Capilla de San Blas, ubicada originalmente en la nave lateral del Evangelio. El espacio albergaba un retablo barroco con pinturas de santos y la devota imagen central de San Blas con su reliquia, patrimonio completamente destruido en 1936 al inicio de la Guerra Civil Española. En 1987, este enclave histórico fue cedido a la Hermandad de la "Borriquilla" para convertirse en la actual Capilla de Nuestra Señora del Amor, presidida por la imagen obra de José María Palma Burgos.



Juan Ángel López Barrionuevo. 

Cuando la historia se reduce a un eslogan (Foto 2).

Las redes sociales han democratizado la difusión del conocimiento, pero también han multiplicado la circulación de relatos simplificados que, repetidos una y otra vez, terminan sustituyendo a la propia investigación histórica. En Úbeda, uno de los ejemplos más evidentes de este fenómeno puede encontrarse en determinadas publicaciones del grupo "Fotos de Úbeda", donde con frecuencia se comparten imágenes antiguas acompañadas de interpretaciones que reducen episodios complejos de nuestra historia patrimonial a una única explicación ideológica.

Recientemente, la difusión de una fotografía histórica del desaparecido Cristo de la Caída iba acompañada de la afirmación de que la imagen fue destruida durante la Guerra Civil por "salvajes que odiaban todo lo religioso". Se trata de una interpretación tan emocional como insuficiente. Nadie puede negar la destrucción patrimonial que tuvo lugar durante aquellos años de violencia política y social, pero convertir ese episodio en la explicación universal de todas las pérdidas artísticas sufridas por Úbeda constituye una simplificación incompatible con el rigor histórico.

Resulta llamativo que algunos administradores y divulgadores aficionados muestren una enorme sensibilidad hacia los daños producidos en 1936, mientras guardan un silencio absoluto ante otros procesos de expolio, dispersión y destrucción patrimonial ocurridos antes y después de la Guerra Civil. La historia de la Capilla de la Virgen del Amor, en la Iglesia de la Santísima Trinidad, constituye un magnífico ejemplo para desmontar esa visión parcial.


Foto 2. Cronologías de indignación intermitente: Análisis visual de un sesgo historiográfico recurrente, donde la sensibilidad hacia la dispersión patrimonial local posee una ventana de activación exclusiva para el año 1936, permaneciendo convenientemente inmune ante los expolios previos y posteriores.


Una capilla que cuenta una historia incómoda

Las fotografías conservadas de este espacio permiten reconstruir con notable precisión la evolución de uno de los rincones más representativos del templo.

El altar original hacia 1910. (Foto 1).


Nos encontramos, por tanto, ante un conjunto artístico y devocional de notable coherencia, cuya evolución puede reconstruirse gracias a la fotografía histórica y, en la actualidad, mediante el empleo de herramientas de inteligencia artificial, que facilitan el análisis, la interpretación y la recreación virtual de sus elementos originales.

La documentación gráfica más antigua conservada revela un conjunto de gran interés artístico. La capilla estaba presidida por una elegante estructura de carácter clasicista, próxima a los modelos neoclásicos. Dos columnas de orden compuesto sostenían un entablamento coronado por un frontón curvo partido, rematado a su vez por una cruz central, configuración que confería monumentalidad, armonía y equilibrio al espacio litúrgico.

En el interior de la hornacina se desarrollaba una rica decoración de inspiración barroca, compuesta por motivos vegetales y elementos ornamentales que contrastaban con la sobriedad arquitectónica del conjunto exterior. La imagen titular representaba probablemente a un santo vinculado a una orden mendicante, mientras que el frontal del altar exhibía de forma inequívoca el escudo de la Orden Trinitaria, constituyendo un valioso testimonio de la identidad histórica del templo.

En consecuencia, las fotografías antiguas no solo documentan la apariencia original de la capilla, sino que permiten seguir las transformaciones experimentadas por el conjunto a lo largo del tiempo. Su estudio, complementado hoy por técnicas digitales de reconstrucción asistida por inteligencia artificial, abre nuevas posibilidades para comprender y recuperar virtualmente su configuración primitiva.


La adaptación para Nuestra Señora del Amor (Foto 3).



Adaptación para Nuestra Señora del Amor. Décadas más tarde, este espacio fue adaptado para albergar la imagen de la Virgen, modificando la decoración interior de la hornacina y simplificando sus elementos ornamentales. A pesar de la transformación en su función devocional, la estructura arquitectónica principal permaneció intacta: las columnas, el entablamento y el frontón continuaron ocupando su lugar original, logrando así que el conjunto histórico sobreviviera.



Décadas más tarde, el espacio fue adaptado para albergar la imagen de Nuestra Señora del Amor, obra de José María Palma Burgos.

La intervención modificó la decoración interior de la hornacina, simplificando parte de sus elementos ornamentales. Sin embargo, resulta fundamental señalar que toda la estructura arquitectónica principal permaneció intacta. Las columnas, el entablamento y el frontón continuaban ocupando su lugar original.

La transformación afectó a la función devocional del espacio, pero no supuso la destrucción de sus elementos más significativos.

En otras palabras: el conjunto histórico sobrevivió.

El estado actual desde el año 2009. (Foto 4).


Foto 4. Patrimonio mutilado. Estado actual de la Capilla de la Virgen del Amor. La desaparición de la portada neoclásica —una pieza clave de la estética interior de la Trinidad desde finales del siglo XIX hasta su desmontaje en 2009— representa una alteración irreversible de la lectura histórica del templo. Donde antes existía un conjunto arquitectónico completo, hoy el muro queda reducido a una simple hornacina desnudada de su identidad. ¿Evolución o destrucción?




La comparación con fotografías contemporáneas arroja una conclusión mucho más preocupante.

La totalidad de la portada neoclásica desapareció.

Las columnas fueron desmontadas.

El entablamento fue eliminado.

El frontón desapareció.

El conjunto quedó reducido a una simple hornacina de medio punto encastrada en el muro.

La intervención alteró de manera irreversible la lectura histórica de la capilla y eliminó un elemento que había formado parte de la imagen interior de la Trinidad durante más de un siglo.

Y aquí aparece la pregunta incómoda:

¿Quién destruyó realmente este patrimonio?



¡Hosanna al Hijo de Dios! María Santísima del Amor, imagen titular de la Real Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén. Primer plano de la dolorosa de la Trinidad, una de las grandes obras del patrimonio imaginero ubetense tallada/restaurada por J.M. Palma Burgos. 📸 N.H.D. Pedro José Millán Ruiz

El problema de la memoria selectiva



REFLEXIÓN FINAL: Frente a la "amnesia selectiva" de quienes reducen nuestra historia a consignas virales, la documentación es contundente. El expolio de la Trinidad no fue obra de "salvajes" en el 36, sino de decisiones unilaterales décadas después. Defender el patrimonio exige memoria completa e investigación rigurosa, no relatos de Facebook diseñados para confirmar prejuicios. Mirar toda la línea del tiempo es el único camino para la verdad.

Cuando determinados perfiles de redes sociales hablan de patrimonio suelen construir un relato extremadamente sencillo:

Todo lo que desapareció fue culpa de la Guerra Civil.

Todo lo anterior queda olvidado.

Todo lo posterior también.

Pero la realidad histórica es bastante más compleja.

La gran sangría del siglo XIX

Mucho antes de 1936, Úbeda ya había sufrido pérdidas patrimoniales de enorme magnitud.

La Desamortización del siglo XIX provocó el cierre de conventos, la dispersión de bibliotecas, la venta de bienes artísticos y el abandono de numerosos inmuebles religiosos.

Numerosas piezas desaparecieron sin dejar rastro.

Otras fueron vendidas.

Muchas acabaron destruidas por simple abandono.

Sin embargo, este proceso raramente aparece en los discursos simplificados que circulan por internet.

La protección del patrimonio durante la guerra

La investigación histórica desarrollada durante las últimas décadas ha permitido comprender que la realidad de la Guerra Civil fue mucho más compleja de lo que sugieren ciertos relatos militantes.

Junto a episodios de destrucción existieron también importantes esfuerzos de salvaguarda patrimonial impulsados desde organismos especializados. La labor de catalogación, incautación preventiva y protección de obras de arte permitió preservar miles de piezas que, de otro modo, se habrían perdido para siempre.

Las investigaciones del historiador del arte José Antonio Mesa Beltrán han contribuido de manera decisiva a documentar estos procesos en Andalucía Oriental, mostrando cómo tanto las actuaciones de protección como las pérdidas patrimoniales deben analizarse desde la documentación archivística y no desde los tópicos ideológicos.

Las pérdidas de la posguerra y del siglo XX

La historia tampoco terminó en 1939.

Durante décadas se produjeron reformas, sustituciones, ventas, traslados y desmontajes que alteraron significativamente el patrimonio religioso de numerosas localidades españolas.

Muchas actuaciones respondieron a criterios estéticos propios de cada época.

Otras obedecieron a necesidades litúrgicas.

Y algunas supusieron pérdidas patrimoniales cuya valoración crítica continúa abierta hoy en día.

Lo relevante es comprender que la desaparición de bienes históricos no fue un fenómeno exclusivo de la violencia revolucionaria ni de la guerra.


El caso de la Virgen del Amor: una cronología reveladora

La cronología de esta capilla resulta especialmente significativa.

La estructura neoclásica sobrevivió a la Guerra Civil.

Sobrevivió a la inmediata posguerra.

Sobrevivió al desarrollismo.

Sobrevivió a las reformas litúrgicas posteriores al Concilio Vaticano II.

Sobrevivió durante décadas.

Sin embargo, terminó desapareciendo en pleno siglo XXI.

Esta realidad desmonta cualquier intento de atribuir automáticamente toda pérdida patrimonial a los sucesos de 1936.

La evidencia fotográfica demuestra que el elemento histórico permaneció intacto durante generaciones para desaparecer en un contexto democrático y de plena normalidad institucional.

Por ello, la cuestión fundamental ya no es quién destruyó una imagen durante la guerra, sino por qué seguimos ignorando otras pérdidas patrimoniales mucho más recientes, perfectamente documentadas y ejecutadas ante la indiferencia general.

La importancia del rigor documental

El verdadero debate no debería girar en torno a consignas ideológicas ni a enfrentamientos heredados del pasado.

La cuestión esencial es otra: ¿estamos dispuestos a analizar nuestro patrimonio con criterios científicos?

Para ello resulta imprescindible acudir a archivos, inventarios, fotografías históricas, expedientes de restauración y estudios académicos.

En este sentido, las investigaciones del Dr. José Antonio Mesa Beltrán constituyen una referencia obligada para comprender los procesos de destrucción, protección, dispersión y conservación del patrimonio histórico-artístico andaluz durante la Guerra Civil y la posguerra. Su tesis doctoral demuestra que la realidad histórica fue mucho más compleja que los relatos simplificados que todavía circulan en determinados espacios de internet.

Conclusión

La Capilla de la Virgen del Amor es mucho más que un rincón devocional de la Trinidad. Es un caso de estudio que ilustra cómo el patrimonio puede desaparecer por causas muy diversas: guerras, desamortizaciones, reformas arquitectónicas, cambios de sensibilidad estética o decisiones adoptadas décadas después de los conflictos que suelen acaparar toda la atención.

Las fotografías históricas son contundentes. La portada neoclásica no desapareció en 1936. Permaneció en pie durante generaciones y fue eliminada mucho tiempo después.

Por eso conviene desconfiar de quienes reducen toda la historia a un eslogan. La defensa del patrimonio exige memoria completa, no memoria selectiva; investigación rigurosa, no consignas; documentación archivística, no relatos construidos para confirmar prejuicios ideológicos.

Porque el patrimonio histórico no pertenece a una ideología ni a una generación concreta. Pertenece a la sociedad en su conjunto. Y su conservación exige mirar toda la línea del tiempo, no únicamente aquellos episodios que resultan útiles para reforzar un determinado relato.


Bibliografía

  • Álvarez Lopera, José (1982). La política de bienes culturales de la Segunda República Española (1931-1939). Madrid: Ministerio de Cultura.
  • Merlos Romero, María del Mar (2003). «Efectos de la Desamortización de Mendizábal en el patrimonio de la provincia de Jaén». Senda de los Huertos, nº 24.
  • Mesa Beltrán, José Antonio (2024). El patrimonio histórico-artístico de Andalucía Oriental durante la Guerra Civil Española y la posguerra. Tesis doctoral. Universidad de Jaén. Disponible en el Repositorio Institucional RUJA.
  • Mesa Beltrán, José Antonio. Diversos estudios sobre la salvaguarda, gestión y dispersión del patrimonio histórico-artístico de Jaén y Andalucía Oriental durante los siglos XIX y XX.

Nota: La tesis de Mesa Beltrán figura en los repositorios académicos de la Universidad de Jaén con fecha de defensa de 26 de abril de 2024, aunque su difusión y repercusión académica se ha consolidado durante 2025. 


27 may 2026

Evolución arquitectónica y vicisitudes del patrimonio mueble en el segundo tramo de la nave del Evangelio de San Nicolás de Bari (Úbeda)

Una mirada nítida a la historia perdida. A través del lente de George Weise y potenciada por Inteligencia Artificial, esta imagen nos traslada al interior de San Nicolás antes de los sucesos de 1936. La tecnología nos permite hoy observar la vida cotidiana y el esplendor artístico de un patrimonio que el tiempo y el conflicto transformaron para siempre.




Por: Juan Ángel López Barrionuevo

El espacio arquitectónico que hoy alberga al grupo escultórico monumental de la Cofradía de Jesús Resucitado, en la iglesia gótica de San Nicolás de Bari de Úbeda (siglo XIV), constituye un micro-cosmos idóneo para analizar las tensiones historiográficas entre la arquitectura receptáculo y el patrimonio mueble subyacente. A menudo, la fisonomía actual de un templo —dominada por los criterios de la "restauración de pureza"— oblitera estratos devocionales, estéticos e históricos de enorme relevancia. El presente artículo analiza la secuencia cronológica y la estratigrafía mueble de este tramo de la nave del Evangelio, desde su configuración barroca original hasta las intervenciones contemporáneas.

1. El sustrato barroco: La Capilla de Nuestra Señora del Rosario y el Altar de Ánimas (Anterior a 1936)




Comparativa estética: A la izquierda (en el artículo), la toma histórica de Georg Weise muestra la estructura desprovista de color de los altares de San Nicolás de Úbeda. Sobre estas líneas, este retablo análogo nos permite reconstruir mentalmente la policromía y la atmósfera sacra que se perdió definitivamente en 1936.



Hasta el estallido de la Guerra Civil Española en 1936, el segundo tramo de la nave de la epístola no presentaba vinculación alguna con la iconografía de la Resurrección. El espacio respondía a un programa iconográfico de corte contrarreformista, dominado por la estética del barroco tardío y la piedad popular ligada al purgatorio y la devoción mariana.



El Retablo de Nuestra Señora del Rosario

El espacio estaba presidido por el retablo de la Capilla de Nuestra Señora del Rosario, una notable pieza del siglo XVIII tallada en madera y dorada. Tipológicamente, respondía a los cánones del barroco estofado y la ornamentación carnosa, aportando una ruptura cromática y lumínica respecto a la sillería de piedra del templo gótico. Este elemento actuaba como un punto de fuga visual que integraba las naves laterales en el discurso estético de la iglesia.
El Lienzo del Cristo de Burgos y el Altar de las Ánimas

Contiguo a este retablo, a su diestra, se localizaba el altar de las Ánimas, cuyo elemento central era un lienzo monumental del Santísimo Cristo de Burgos. Esta representación, de honda penetración devocional en la Andalucía moderna, completaba el programa del tramo. El asalto, expolio y subsiguiente incendio del templo durante el estío de 1936 supuso la total destrucción de estos bienes muebles, provocando una violenta discontinuidad histórica en el estrato barroco de la parroquia.

2. El fenómeno de los bienes de aluvión: La hornacina de la Santísima Trinidad

Tras la pérdida del patrimonio mueble original, el espacio inició una fase de reconfiguración mediante la asimilación de elementos procedentes de otros cenobios clausurados u secularizados, un fenómeno recurrente tras los procesos desamortizadores del siglo XIX y las destrucciones del XX.

En este tramo se integró la hornacina que originalmente cobijaba el lienzo del Cristo de Burgos en la Iglesia de la Santísima Trinidad de Úbeda. Tras la exclaustración y el desmantelamiento parcial del patrimonio trinitario, este elemento arquitectónico menor fue rescatado e instalado en San Nicolás. Su presencia en la nave del Evangelio no solo sirvió para restituir la advocación perdida en 1936, sino que operó como un valioso testimonio arqueológico de la dispersión de bienes artísticos interparroquiales dentro del casco histórico ubetense.

3. La solución clasicista y la intervención de Francisco Palma Burgos (1840-1957)

La fisonomía del tramo cambió drásticamente a mediados del siglo XX debido a una carambola arquitectónica originada en el Presbiterio del templo.

[Altar Mayor de San Nicolás] --- (Retirada en 1957) ---> [Nave del Evangelio]

Retablo de 1840                    Adaptación y reforma

(Estilo Clásico)                    por Palma Burgos para

                                               el Jesús Resucitado


Altar Mayor de la Iglesia de San Nicolás con su retablo clasicista de 1840, antes de la reforma neogótica de 1957. Foto gentileza del archivo Gabriel Delgado Juan.


Recreación cromática digital del Altar Mayor de la Iglesia de San Nicolás (Úbeda). La imagen permite apreciar los tonos originales del gran retablo clasicista de 1840 antes de su desmantelamiento en la reforma de 1957. Foto base gentileza del archivo Gabriel Delgado Juan.






En 1840, se había erigido un gran retablo de corte clasicista para presidir el Altar Mayor de San Nicolás. Sin embargo, en 1957, el artista malagueño Francisco Palma Burgos proyectó un nuevo retablo neogótico para la Capilla Mayor —intervención que, desafortunadamente, conllevó la ocultación de las pinturas murales bajomedievales del ábside—.

Interior de la Iglesia de San Nicolás de Bari (Úbeda) en 1957. Vista de la nave del Evangelio tras el traslado y modificación del antiguo retablo clasicista del Altar Mayor por el escultor Francisco Palma Burgos, adaptado para albergar el grupo escultórico del Señor Resucitado. Foto gentileza de la Universidad de Sevilla.



Para evitar la destrucción del retablo decimonónico de 1840, se determinó su traslado al segundo tramo de la nave del Evangelio, adyacente a la puerta renacentista de acceso al coro. El propio Palma Burgos intervino directamente sobre la pieza: 

  • Modificó sus proporciones y calles interiores,

  • Adaptó la calle central para transformarla en un gran arco-hornacina capaz de albergar el imponente grupo escultórico de Jesús Resucitado que él mismo había tallado.

  • Consiguió una hibridación única entre la arquitectura neoclásica de la pieza decimonónica y la fuerza expresiva de la escultura procesional de posguerra.
Recreación con IA del antiguo retablo clasicista de 1840 de la Iglesia de San Nicolás de Bari (Úbeda). Trasladado y modificado por Francisco Palma Burgos en 1957 para la nave lateral, la estructura estuvo presidida por el grupo escultórico del Resucitado hasta su retirada en 1998. Actualmente preside, con modificaciones, el altar mayor de la Parroquia de Guarromán (Jaén).



4. Análisis del testimonio gráfico: El documento Weise-Lorite.






El desaparecido esplendor de San Nicolás. Una joya de la fotografía histórica capturada por Georg Weise, donde se aprecia el interior de la iglesia de San Nicolás de Úbeda antes de los sucesos de 1936. La imagen ha servido como base para múltiples estudios de arte medieval.

La morfología de este conjunto híbrido (Retablo de 1840 / Escultura de Palma Burgos) quedó perfectamente registrada antes de su desaparición contemporánea. La historiografía del arte local ha podido recuperar esta fisonomía gracias al vaciado documental realizado por el investigador Pablo Jesús Lorite Cruz en su estudio científico sobre el coro de la parroquia.

Lorite Cruz rescató una fotografía histórica del archivo del historiador y erudito alemán George Weise (publicada en la página 87 de su artículo en Mirabilia Ars). En este documento gráfico se documentan científicamente los siguientes elementos:

  • Estructura arquitectónica: Un retablo clasicista articulado mediante pilastras y un entablamento nítido, flanqueado por óvalos y lienzos de pintura sacra de marcos rectangulares.

  • Criterios de delimitación espacial: Una sobria balaustrada de madera combinada con rejería baja, un recurso de herencia tridentina para segregar el espacio sagrado del deambulatorio de la nave.

  • Atmósfera lumínica: Un exorno que respondía a los usos devocionales preconciliares, donde la cera y la disposición floral tupida se integraban con la arquitectura mueble creando una unidad de estilo indisoluble.


5. La "Restauración de Pureza" de finales del siglo XX (1998-1999)

El actual estado diáfano del tramo obedece a las obras de restauración arquitectónica acometidas entre 1998 y 1999. Esta campaña estuvo sujeta a una honda controversia teórica y vecinal en Úbeda, polarizada entre los defensores de la conservación del estrato histórico acumulado y los partidarios de la recuperación de las líneas arquitectónicas góticas primigenias.




Parámetro

Intervención de 1998-1999

Impacto Patrimonial

Ingeniería Estructural

Consolidación de paramentos, atajado de humedaces freáticas y capilares en los muros del siglo XIV.

Positivo: Garantizó la estabilidad estructural y supervivencia del inmueble gótico.

Patrimonio Mueble

Desmantelamiento y enajenación de los retablos laterales (incluidos el del Resucitado y el colindante del Santísimo Cristo de la Caída).

Negativo: Pérdida de la estratigrafía histórica y descontextualización de los conjuntos devocionales tradicionales.

Estética Interior

Sustitución de estructuras de madera por paños de piedra desnuda y ménsulas exentas de mármol.

Neutral/Debatido: Imposición de un criterio minimalista que ensalza la arquitectura gótica pero despoja al templo de su memoria barroca y decimonónica.

6. Actualización y adecuación museística del Altar del Resucitado

En fechas recientes, la Cofradía de Jesús Resucitado ha implementado diversas fases de mejora en este tramo, asumiendo la actual configuración de "piedra desnuda" pero tratando de revertir la frialdad expositiva derivada de la reforma de 1999.

Estas actuaciones científicas de conservación y dignificación litúrgica han incluido:

Proyecto de Iluminación Artística: Sustitución de las luminarias genéricas por proyectores LED de alta reproducción cromática ($CRI > 95$), con ópticas elípticas focalizadas que minimizan la dispersión lumínica en la piedra gótica y enfatizan los valores plásticos, la volumetría y la policromía de la talla de Palma Burgos.


Dignificación del Soporte: Adecuación litúrgica de las repisas y peanas, integrando elementos textiles y de orfebrería que actúan como un dosel visual, acotando el espacio cultual sin agredir el soporte pétreo subyacente.
Conclusiones

El segundo tramo de la nave del Evangelio de San Nicolás de Bari es un vivo ejemplo de la mutabilidad del espacio eclesiástico. Lo que hoy se presenta al espectador como un sobrio contenedor gótico medieval es, en realidad, un espacio que ha sido sucesivamente barroco, neoclásico, neogótico y, finalmente, desnudado por la modernidad. La memoria del retablo viajero de 1840 y de la hornacina de la Trinidad permanecen hoy de forma intangible, custodiadas por el rigor de las fuentes gráficas y la imponente presencia del Cristo de Francisco Palma Burgos.
Infografía histórica y analítica sobre la evolución del segundo tramo de la nave del Evangelio en la Iglesia de San Nicolás de Bari (Úbeda). El panel detalla la estratigrafía de este espacio devocional a lo largo de los siglos, documentando desde su sustrato barroco original hasta las intervenciones neoclásicas, las reformas de Francisco Palma Burgos y las restauraciones contemporáneas de finales del siglo XX.

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Bibliografía Consultada,

ALMANSA MORENO, José Manuel. Guía artística de Úbeda. Jaén: El Olivo, 2005.


LORITE CRUZ, Pablo Jesús. "La sillería del coro de la parroquia de San Nicolás de Bari de Úbeda". Mirabilia Ars, n.º 5, junio-diciembre de 2016, pp. 80-97. Universitat Autònoma de Barcelona: Institut d’Estudis Medievals. ISSN 1676-5818.

Evaluación de idoneidad e Índices de impacto de la publicación: Dialnet. CIRC (Clasificación D). Latindex (Catálogo: 32 de 36 características cumplidas). MIAR (ICDS: 4.2). Difusión en bases de datos Dulcinea y ERIHPLUS. Historiografía de referencia en Journal Scholar Metrics. (Estudio fundamental para la contextualización de la fotografía del fondo George Weise, p. 87).


ALMANSA MORENO, José Manuel. "Criterios para el análisis de las fases constructivas y el gótico tardío en San Nicolás". En: RODRÍGUEZ MIRANDA, María del Amor (coord.). Úbeda de los hilos de oro: Arte, estética y urbanismo en la Baja Edad Media. Jaén: Universidad de Jaén, 2019.


PASQUAU GUERRERO, Juan. Biografía de Úbeda. Úbeda: Colección histórica local, 1957. (Edición coetánea a las grandes reformas de Palma Burgos en el Altar Mayor y su repercusión en la prensa local de la época).

TORRES NAVARRETE, Ginés de la Jara. Historia de Úbeda en sus documentos. Tomo IV: Iglesias y Conventos. Úbeda: Asociación Cultural Ubetense "Alfredo Cazabán", 2005. (Datos archivísticos relativos a los inventarios de bienes muebles destruidos en 1936 y los traslados decimonónicos desde el convento trinitario).

Mitos y realidades del expolio artístico en Úbeda: el caso de la Capilla de la Virgen del Amor

  Foto 1. Altar Histórico de San Blas (1910) – Iglesia de la Santísima Trinidad, Úbeda Recreación mediante Inteligencia Artificial de la ant...