2 nov 2026

Testigos de la fe: El proceso de beatificación y canonización de San Juan de la Cruz ligado a la Sacra Capilla de El Salvador de Úbeda.





El tribunal eclesiástico de beatificación de San Juan de la Cruz (1627-1730) en la Capilla de las Ánimas de la Sacra Capilla de El Salvador de Úbeda. La imagen recrea el proceso jurídico que tuvo lugar en este espacio monumental. Aunque los restos mortales del místico carmelita reposaban originalmente en el Convento de Carmelitas Descalzos de Úbeda, la formalización de sus virtudes y milagros requería la máxima autoridad. Entre estos muros, teólogos, notarios apostólicos y testigos locales comparecieron bajo juramento ante el crucifijo. En primer plano se aprecia la bula papal de plomo de Clemente X con cordón rojo y oro, cuyo decreto de 25 de enero de 1675 aprobó la beatificación. Estas actas serían la base para la posterior canonización por Benedicto XIII en 1726. Foto: Recreación histórica. con IA

Autor: Juan Ángel López Barrionuevo 

Introducción

La Sacra Capilla del Salvador de Úbeda constituye uno de los ejemplos más excelsos de la arquitectura civil y funeraria del Renacimiento español. Fundada por Francisco de los Cobos, esta monumental estructura no solo destaca por su incontestable valor artístico y patrimonial, sino por haber sido el escenario de acontecimientos cruciales en la trayectoria histórica, jurídica y religiosa de la ciudad. A lo largo de los siglos, sus dependencias —en especial la emblemática Capilla de las Ánimas— han custodiado valiosos tesoros muebles, han servido de sede para procesos eclesiásticos determinantes y han superado graves vicisitudes durante la Guerra Civil Española.

En la actualidad, este denso poso histórico cobra una renovada vigencia. La estrecha vinculación del templo con la memoria de San Juan de la Cruz trasciende las piedras para articular una intensa agenda cultural y mística. En este marco de continuidad histórica, la ciudad de Úbeda conmemora en 2026 el Año Jubilar del universal místico carmelita, articulando un programa de actos, exposiciones y actividades que conectan el legado monumental del Salvador con el III Centenario de su Canonización y el I Centenario de su declaración como Doctor de la Iglesia.


Vista actual de la Capilla de las Ánimas (antigua del Santo Cristo de la Caña), situada en el lado de la Epístola de la Sacra Capilla del Salvador, delimitada por su característica verja de madera moldurada del siglo XVII. Foto de Juan Ángel López Barrionuevo.




Hipótesis digital: Estado histórico  antes de 1936. de la Capilla de las Ánimas según las fuentes de Ruiz Prieto.




Contexto Arquitectónico y la Capilla de las Ánimas


La Sacra Capilla del Salvador de Úbeda, insigne panteón funerario fundado por Francisco de los Cobos, no solo representa una de las cumbres del Renacimiento civil español, sino que alberga en su estructura espacios de profundo significado histórico. Entre ellos se localiza la Capilla de las Ánimas (antiguamente advocada al Santo Cristo de la Caña), situada en el lado de la Epístola a los pies del templo y delimitada por una verja de madera con molduras vegetales del siglo XVII.


Este espacio albergó importantes bienes muebles hoy desaparecidos, como un lienzo de San Francisco atribuido a Tiziano, una Natividad de Pedro de Orrente o un cuadro de Santa Rosalía. Asimismo, conserva restos de pinturas murales relativas a un Calvario y vestigios de decoración vegetal en el intradós de su arco.


El Tribunal Eclesiástico y el Proceso de Canonización según Juan Pasquau Guerrero


En el marco de la vinculación del templo con la memoria del místico carmelita, la historiografía local —a través de las crónicas de Juan Pasquau Guerrero— aporta un testimonio capital sobre la función jurídica desempeñada en el interior de estas dependencias. Tal como reza textualmente su aportación histórica:


…En una de estas capillas se reunió el tribunal eclesiástico que incoó el expediente de canonización de San Juan de la Cruz;....


Este espacio monumental acogió las sesiones solemnes y testificales necesarias para formalizar el proceso de virtudes y milagros que impulsó la elevación a los altares del fraile carmelita, consolidando a la Sacra Capilla como un enclave decisivo en los trámites con la Santa Sede que culminarían en los siglos XVII y XVIII.


Huellas de la contienda en el templo ubetense: recreación digital del aspecto desolado de la Capilla de las Ánimas, reflejando la pérdida de su patrimonio pictórico y ornamental según los estudios de Agustín Palacios.




Vicisitudes y Salvaguarda del Patrimonio durante la Guerra Civil

Integrando los datos documentados por Agustín Palacios Martínez sobre el devenir del monumento durante el conflicto de 1936, la Capilla del Salvador sufrió profundas alteraciones y graves daños materiales, destacando los siguientes hechos clave:


  • Garaje municipal y uso militar: Durante la contienda, la capilla fue habilitada como garaje oficial de vehículos y punto de reunión para los altos mandos del ejército republicano, cuyos generales operaban desde el templo situado frente al entonces Parador Nacional.


  • Profanación y destrucción artística: El asalto inicial comportó que las campanas de la torre fueran precipitadas al suelo (abriendo un profundo foso), los tubos del órgano fuesen arrancados y distribuidos entre los niños como pitos y trompetas, y la sillería del coro en nogal sufriera graves destrozos. Asimismo, los registros de la Causa General constatan la destrucción del retablo de Alonso de Berruguete y la pérdida de imágenes preeminentes como el San Juanito de mármol y las efigies de los Apóstoles del Altar Mayor.


  • Conato de incendio y depósito artístico: A finales del verano de 1936, un conato de incendio provocado por refugiados en el adyacente Palacio de Francisco de los Cobos fue atajado gracias al cortafuegos improvisado por los operarios desde el tejado del templo. Posteriormente, hacia 1938, la sacristía y dependencias interiores fueron habilitadas como depósito oficial de obras de arte bajo la tutela de la Junta Delegada del Tesoro Artístico, salvaguardando bienes procedentes de otros templos ubetenses.


Proyección Cultural y Conmemorativa Contemporánea.


En virtud de este denso sustrato histórico y jurídico, la Sacra Capilla del Salvador se mantiene en la actualidad como un activo escenario devocional y cultural. En estrecha coordinación con el Convento y Museo de San Juan de la Cruz, el templo acoge recitales poéticos, conciertos de polifonía mística y conferencias teológicas consagradas a honrar la figura del universalmente reconocido como «patrono de los poetas en lengua española».



Conclusión

En definitiva, la historia de la Sacra Capilla del Salvador refleja la propia capacidad de Úbeda para salvaguardar su identidad cultural frente a los avatares del tiempo. A pesar de las dolorosas pérdidas patrimoniales sufridas durante el conflicto de 1936, el templo supo resurgir como un espacio de custodia artística, memoria viva y dinamización cultural.

La conmemoración del Año Jubilar en 2026 reafirma la vigencia del pacto entre la arquitectura renacentista ubetense y la trascendencia del legado de San Juan de la Cruz. Desde las primeras sesiones del tribunal eclesiástico reunido en la Capilla de las Ánimas hasta las representaciones teatrales, retiros y exposiciones que hoy llenan la agenda de la ciudad y su comarca, la Sacra Capilla del Salvador se consolida no solo como un monumento de referencia internacional, sino como el epicentro donde el arte, la historia jurídica y la poesía mística siguen encontrándose plenamente vivos.

Bibliografia Consultada.


Angulo Íñiguez, Diego. Los trípticos de El Salvador. Revista Don Lope de Sosa, n.º 206, febrero de 1930.

Campos Ruiz, Miguel. Úbeda. La Sacra Capilla del Salvador. Revista Don Lope de Sosa, n.º 35, noviembre de 1915.

Palacios Martínez, Agustín. El asalto a iglesias y conventos en la Guerra Civil Española en Úbeda, 2015. 

Pasquau Guerrero, Juan. Biografía de Úbeda. Asociación Pablo de Olavide, 1982.

Romero de Torres, Enrique. Catálogo de los Monumentos Históricos y Artísticos de la Provincia de Jaén, Manuscrito, volumen VII, 1913.

Ruiz Prieto, Miguel. Historia de Úbeda; Historia Eclesiástica. Edición digital, Asociación Cultural Ubetense «Alfredo Cazabán Laguna», 2006.

Ruiz Ramos, Francisco Javier. La Sacra Capilla de El Salvador de Úbeda: Estudio Histórico Artístico, Iconográfico e Iconológico. Asociación Cultural Ubetense «Alfredo Cazabán Laguna», 2011.

Ruiz Rivero, Paz. Informe sobre la conveniencia de intervenir en el zócalo que sustenta la reja de la Iglesia de el Salvador de Úbeda. IPHC, 2005.

Ulierte Vázquez, Luz. El retablo en Jaén (1580-1800). Ayuntamiento de Jaén, 1986.


31 oct 2026

«El místico del sur»: La huella dual de Jacinto Higueras entre la devoción y la escultura pública





 Por Juan Ángel López Barrionuevo

La Sacristía y la Sala Capitular de la Santa Iglesia Catedral de Jaén acogen la magna exposición «Jacinto Higueras. El místico del sur», enmarcada en la conmemoración del sesquicentenario de su nacimiento. Organizada con el respaldo institucional de entidades como la Universidad de Jaén y el Cabildo Catedralicio, esta muestra —tal como recogen medios especializados como Pasión en Jaén y portales de información provincial como Jaén24h— se alza como una cita imprescindible para adentrarse en la maestría de uno de los escultores e imagineros más brillantes de la España contemporánea.




De la pintura al bronce y la madera




Nacido en Santisteban del Puerto el 21 de febrero de 1877 y fallecido en Madrid en 1954, Jacinto Higueras Fuentes sintió desde su infancia una profunda inclinación hacia la pintura. Tras fijar su residencia en Madrid pensionado por la Diputación Provincial de Jaén para estudiar bajo la tutela de Federico Madrazo, el rumbo del artista experimentó un giro definitivo tras el deceso de su maestro. Apadrinado por la familia Segovia, pronto redirigió su vocación hacia la órbita de la estatuaria en el estudio del insigne escultor catalán Agustín Querol.

Su talento precoz le abrió con rapidez las puertas de la élite artística capitalina: un busto de José Senrado y Palacios supuso su carta de presentación, alcanzando la consagración en 1908 al ser galardonado con la primera Medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes por su emblemático «San Juan de Dios». Consolidado en la cúspide artística junto a figuras de la talla de Mariano Benlliure, ingresó en 1948 en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En el solar urbano de Jaén capital dejó una huella monumental indeleble con efigies históricas como las de Bernardo López, Bernabé Soriano o el célebre monumento a Las Batallas, además del sobrecogedor Cristo de la Buena Muerte custodiado en la propia Seo jiennense.



El eje territorial de la muestra conmemorativa

En el marco de la exposición «Jacinto Higueras. El místico del sur» —exhibida en las galerías altas de la S.I. Catedral de Jaén—, las localidades jiennenses de Sabiote, Los Villares y Úbeda articulan un dinámico eje historiográfico y territorial a través del préstamo y la contextualización de piezas capitales en la trayectoria del maestro:

  • Sabiote: Contribuye al discurso retrospectivo mediante el traslado temporal de la efigie de San Ginés de la Jara, patrón del municipio e imagen custodiada en su ermita homónima, cuya relevancia formal enriquece de manera notable el recorrido por la estatuaria hagiográfica del autor.




  • Los Villares: Aporta un testimonio fundamental en la producción de imaginería postbélica con el préstamo excepcional de Nuestro Padre Jesús Nazareno (1954), icono procesional de singular trascendencia devocional dentro del catálogo sacro del maestro santistebeño.



  • Úbeda: Se integra como catalizador historiográfico y geográfico en la comarca de La Loma, sirviendo de nexo ineludible entre el patrimonio renacentista provincial y las dinámicas socioculturales que moldearon el contexto creativo de Higueras y su proyección en el eje monumental Úbeda-Baeza-Jaén.

La vinculación del escultor con la ciudad patrimonial de Úbeda trasciende la mera delimitación geográfica para consolidar un legado escultórico de carácter dual, bifurcado armónicamente entre la imaginería procesional de estirpe pasionista y el monumento público de exaltación civil. Esta doble vertiente —ampliamente sistematizada en los estudios historiográficos de investigadores y cronistas locales como Juan Ángel López Barrionuevo y Ginés Torres— atestigua la versatilidad técnica de Higueras para dialogar simultáneamente con las demandas del fervor cofrade y las exigencias de la memoria edilicia.

Nuestro Padre Jesús Nazareno (1940)

Tal como detalla la memoria devocional de la cofradía y estudios especializados como los del Portal Cofrade Jesús Nazareno Úbeda, la imagen titular custodiada en la Real Iglesia Parroquial de Santa María de los Reales Alcázares vino a sustituir a la primitiva talla del Señor de las Aguas. Ejecutada en madera policromada a tamaño natural, se adscribe a la iconografía más tradicional dotándola de un intenso y sobrio dramatismo característico de la posguerra. Constituye la última gran obra que el autor legó a Úbeda, cuyo boceto original en barro de la cabeza se conserva con mimo en el Museo Jacinto Higueras de su localidad natal, Santisteban del Puerto.




El Monumento al General Leopoldo Saro Marín

Erigido como testimonio de gratitud ciudadana tras su nombramiento como Hijo Adoptivo de Úbeda en reconocimiento a su desempeño militar en la campaña del Rif, el Monumento al General Leopoldo Saro Marín —inaugurado en 1930— constituye un hito sobresaliente de la estatuaria pública de la primera mitad del siglo XX en la localidad. Concebido por el insigne escultor Jacinto Higueras, el conjunto articula un colosal grupo en bronce sobre un basamento pétreo que personifica alegóricamente al Ángel de la Victoria y al Ángel de la Paz, conjugando con maestría los postulados del clasicismo monumental con la sensibilidad conmemorativa de la época.

En el año 2000, el monumento hubo de ser desmontado con motivo de las obras de construcción del aparcamiento subterráneo en la emblemática Plaza de Andalucía. Tras un prolongado periodo de almacenamiento de siete años, la pieza retornó a su emplazamiento en 2007, año en el que fue sometida a una compleja intervención de restauración bajo la dirección técnica del artífice local Alfonso Cobo. Dicha actuación desencadenó un profundo debate en el ámbito de la crítica especializada, entre los colectivos de defensa del patrimonio, en la prensa local (como el periódico Úbeda Información) y en los foros y plataformas digitales de la época (como Úbeda en la Red), cuestionando la idoneidad de los criterios metodológicos aplicados.


El conjunto escultórico presentaba significativas alteraciones estructurales y morfologías alteradas como consecuencia directa de los enfrentamientos bélicos de la Guerra Civil (mutilaciones e impactos balísticos). La intervención acometida planteó una ambivalencia metodológica carente de un criterio unívoco:

  • Conservación selectiva del estrato bélico: La conservación deliberada de ciertos estigmas bélicos como estrato histórico superpuesto generó disparidad de criterios, siendo interpretada por un sector de la crítica como una solución formalmente discordante con la lectura estética global del bien patrimonial.

  • Integración volumétrica y discontinuidad de superficie: Por otro lado, la incorporación de aditamentos y parches volumétricos quebró la uniformidad táctil y cromática original del bronce y la piedra, evidenciando una notable discontinuidad en los tratamientos de superficie.


El punto de mayor fricción analítica recayó sobre la intervención practicada en el denominado Ángel protector (Ángel de la Victoria). La factura primigenia de Higueras, caracterizada por un refinado clasicismo anatómico y un estudiado ritmo en los paños, resultó menoscabada en el proceso de restitución volumétrica. El modelado subsiguiente adoleció de rigor en el vigor anatómico y de fluidez en la modulación de los pliegues, distanciándose de la sintaxis estética proyectada en 1928 y comprometiendo sensiblemente la autenticidad estilística de la obra.


La falta de cohesión en los tratamientos de consolidación se tradujo, a los pocos meses de su reinauguración en mayo de 2007, en una prematura aparición de desprendimientos y patologías superficiales en el elemento protector. Este fenómeno puso de manifiesto una deficiente estabilización material frente a los agentes atmosféricos y antrópicos, evidenciando la ineficacia a medio plazo de las soluciones técnicas adoptadas.

En suma, la hibridación de criterios —oscilando entre la reconstrucción mimética y la conservación arqueológica de los daños bélicos— alejó la intervención de los estándares de rigor filológico e historiográfico exigibles a una obra catalogada de Jacinto Higueras.

A las controversias metodológicas de 2007 se sumó una disfunción de orden constructivo y ambiental que aceleró de forma drástica la degradación material del monumento: su emplazamiento original en el interior de una fuente ornamental provista de una lámina de agua perimetral en la Plaza de Andalucía.

Esta solución arquitectónica mantuvo de manera continuada el basamento y el plano inferior de las esculturas en un régimen de humedad y saturación capilar permanente. Tal como advirtieron de manera reiterada investigadores locales y comisiones de patrimonio, la acción constante del agua y la consiguiente cristalización de sales produjeron procesos severos de descascarillamiento en la piedra y corrosión en los elementos metálicos. La ausencia de un zócalo de aislamiento o de una cota de desplante sobreelevada hizo inexcusable una actuación correctiva de índole estructural.

Como resolución definitiva a esta patología ambiental, el Ayuntamiento de Úbeda ejecutó en 2024 el desmantelamiento integral de la fuente y de la lámina de agua perimetral. Dicha intervención urbanística y conservadora ha permitido aislar físicamente el monumento frente a las filtraciones hídricas y los efectos salinos, saneando el entorno inmediato y garantizando la preservación material y la lectura estética del conjunto escultórico de Jacinto Higueras para el porvenir.

Conclusión

La exposición «Jacinto Higueras. El místico del sur» en la Catedral de Jaén no constituye un mero tributo retrospectivo, sino la articulación definitiva de un discurso historiográfico que reivindica la dimensión monumental y sacra de uno de los escultores más determinantes del siglo XX español. Al situar la Seo jiennense como epicentro articulador de las aportaciones de municipios clave como Sabiote, Los Villares y Úbeda, la muestra trasciende el formato expositivo convencional para ofrecer una relectura integral de su producción.

Asimismo, la cita conmemorativa pone de relieve la imperiosa necesidad de tutelar un patrimonio que dialoga de forma constante con el fervor popular y la memoria civil. A través del itinerario trazado entre las naves catedralicias y las obras dispersas por la provincia —marcado tanto por hitos devocionales como por complejas peripecias conservativas—, la exposición en la Catedral de Jaén reafirma la plena vigencia de Higueras, consagrando su autenticidad estilística y exigiendo un compromiso riguroso en la salvaguarda de su legado material para las generaciones futuras.


Bibliografía recomendada: Jacinto Higueras. El místico del sur

Bloque temático

Obras y documentos clave

Aporte principal al texto

Monografías del artista

• Gutiérrez Burón, J.: Jacinto Higueras: Escultor (1877-1954) (IEG).



• Pérez Villanueva, J.: El escultor Jacinto Higueras (CSIC).



• Catálogo del Museo Jacinto Higueras (Santisteban del Puerto). | Evolución académica, formación con Madrazo y Querol, Medalla de 1908 y conservación de bocetos en barro. | | Imaginería e historia local | • López Barrionuevo, J. Á. y Torres, G.: Estudios sobre patrimonio e imaginería en La Loma y Jaén.



• Memoria histórica: Cofradía de N.P. Jesús Nazareno de Úbeda.



• Publicaciones IEG: Imaginería religiosa de posguerra en Jaén. | Contexto del Nazareno de Úbeda (1940), el Nazareno de Los Villares (1954) y San Ginés de Sabiote. | | Escultura pública y restauración | • Almansa Moreno, J. M.: Urbanismo y escultura pública en Úbeda (UJA).






Prensa y catálogo oficial | • Catálogo oficial UJA / Cabildo: Jacinto Higueras. El místico del sur.



• Hemeroteca: Úbeda Información, Úbeda en la Red, Pasión en Jaén y Jaén24h. | Documentación de la magna exposición catedralicia y debate ciudadano sobre las intervenciones en el monumento. |


19 oct 2026

El patrimonio sacro de Úbeda en la exposición En la Tierra del Santo Rostro (año 2000): arte, devoción e identidad cofrade en torno al Santísimo Cristo de la Humildad


Cristo de la Humildad de Úbeda. Tras Finalizar la Exposicion “En La Tierra del Santo Rostro”.  Diciembre del Año 2000. Dentro del Coro  de La Catedral de Jaén.


 

Resumen

Al cumplirse veintiseis años de los acontecimientos que marcaron la participación del patrimonio sacro ubetense en la exposición En la Tierra del Santo Rostro. Jesucristo a través del arte en la diócesis de Jaén, este estudio conmemorativo recupera la memoria de una de las grandes citas culturales, artísticas y religiosas celebradas con motivo del Jubileo del año 2000 y del Año Jubilar de la Encarnación. La muestra, instalada en las naves de la Santa Iglesia Catedral de Jaén, reunió un destacado conjunto de obras representativas de la riqueza histórico-artística de la diócesis. En este contexto, la presencia de Úbeda adquirió especial relevancia por la diversidad y significación de las piezas aportadas, desde la pintura barroca procedente de sus conventos de clausura hasta la imaginería procesional contemporánea. Entre estas últimas sobresale el Santísimo Cristo de la Humildad, imagen titular de la Real Cofradía del Santísimo Cristo de la Humildad y Nuestra Señora de la Fe, obra de Amadeo Ruiz Olmos, que acudió a la exposición. A través de una aproximación histórico-artística, historiográfica y devocional, el artículo rememora aquella participación y reivindica su significado para la conservación, difusión y reconocimiento del patrimonio sacro de Úbeda, así como para la memoria colectiva de una corporación cuya historia se encuentra estrechamente vinculada a la identidad religiosa y cultural de la ciudad.



Autor: Juan Ángel López Barrionuevo


Fotos del Artículo: Archivo de Juan Ángel López Barrionuevo.




Cristo de la Humildad de Úbeda. En la Exposicion “En La Tierra del Santo Rostro”. Año 2000.





1. Introducción y contexto histórico-teológico






La exposición En la Tierra del Santo Rostro constituyó una propuesta expositiva de carácter catequético, estético y teológico concebida para poner en valor el patrimonio sacro conservado en los municipios, monasterios y parroquias del antiguo Reino de Jaén. Estructurado en diez ámbitos o salas temáticas fundamentadas en pasajes y afirmaciones bíblicas, el discurso museológico articuló una cuidada selección de piezas bajo el hilo conductor de la manifestación de Cristo en la historia y el arte diocesano.




Dentro de este marco conceptual, la representación de la ciudad de Úbeda destacó por su densidad histórico-artística. La ciudad aportó un conjunto heterogéneo de obras —que abarcó desde lienzos barrocos de conventos de clausura hasta destacados grupos de imaginería y retablistica del siglo XX— que permitieron ilustrar diversos pasajes del misterio de la Redención.



2. El discurso expositivo y la representación del patrimonio ubetense








La presencia ubetense se integró de forma transversal en los diferentes ámbitos doctrinarios de la exposición catedralicia:


Misterio Trinitario («Tanto amó Dios al mundo»)
: Se exhibió una versión pictórica de La Santísima Trinidad procedente de Úbeda, pieza que sintetiza el concepto teológico del origen divino del plan de salvación.


Vida pública y despojamiento («Se despojó de su rango»): Se presentó el lienzo del Bautismo del Señor, obra del artista Marcelo Góngora conservada en la Parroquia de Santa María de Úbeda, que ilustra la asunción de la condición humana y la manifestación de la humildad del Redentor.


Pasión y sufrimiento («Cargo con nuestros pecados»): La iconografía de la Pasión quedó representada a través de dos piezas significativas:

_Un Pequeño relieve de Jesús Caído, talla de reducidas dimensiones atribuida al imaginero granadino José de Mora y custodiada en el Museo de los Carmelitas de Úbeda (concebida como réplica devocional de una obra desaparecida durante la Guerra Civil).

_La imagen de La Columna, vinculada a la producción del maestro Francisco Palma Burgos y conservada en la Iglesia de San Isidoro.

_Eucaristía y contemplación conventual («Esto es mi cuerpo»): Procedentes del Monasterio de Santa Clara de Úbeda, se expusieron el lienzo alegórico del Lagar Místico y la notable pintura barroca del Cristo de la Humildad y Paciencia. Esta última obra, estudiada por historiadores como Rafael Mantas Fernández, se atribuye tradicionalmente al pintor barroco jiennense Sebastián Martínez Domedel y permitió contrastar la meditativa visión conventual barroca con la plástica tridimensional del siglo XX.

_Muerte y redención («Conmigo lo hicisteis»): El conjunto escultórico del Santo Entierro, salido de los talleres de Francisco Palma Burgos, se integró en el área dedicada a la dignidad del hombre doliente y el rostro sufriente de Cristo. Parroquia de Santa María de Úbeda




3. Estudio monográfico: El Santísimo Cristo de la Humildad de Úbeda





Cristo de la Humildad de Úbeda. Antes de la inauguración de  la Exposicion “En La Tierra del Santo Rostro”.  Septiembre del Año 2000. Delante de La Capilla de San Miguel de La Catedral de Jaén.



3.1. Contexto institucional e historiográfico




El punto neurálgico de la aportación procesional de Úbeda en el ámbito «Se despojó de su rango» lo constituyó la talla titular de la Real Cofradía del Santísimo Cristo de la Humildad y Nuestra Señora de la Fe. Esta corporación, fundada originalmente en 1913, reorganizada en 1949 y con sede canónica en la Parroquia de San Pablo, representa uno de los baluartes de la Semana Santa ubetense.




3.2. Valoración artística del conjunto escénico



La presencia de esta obra en la Catedral de Jaén permitió apreciar la sinergia de dos figuras fundamentales en la reconstrucción y revitalización del patrimonio cofrade andaluz tras la contienda civil:

La Talla Escultórica (1954): Obra del escultor e imaginero Amadeo Ruiz Olmos, la imagen exenta representa a Cristo en los momentos previos a la Pasión, encarnando el concepto teológico del despojamiento y la humildad divina.


El Trono Procesional (1952): Diseñado y ejecutado por el célebre artista Francisco Palma Burgos, el trono resalta por su monumentalidad, volumen y dinamismo plástico, dotando al conjunto de una singular impronta estilística dentro del neobarroco andaluz.



3.3. Cronograma del traslado y participación en el evento jubilar



De acuerdo con la documentación conservada en el Archivo Histórico de la Cofradía y las crónicas de la época, la participación de la sagrada imagen se articuló según las siguientes fechas clave:




6 de septiembre de 2000: D. Juan José Santisteban Moya, en representación oficial de la cofradía ubetense, efectúa la entrega formal de la Sagrada Imagen en la Catedral de Jaén para su montaje e instalación en el recorrido expositivo.




24 de septiembre de 2000: Inauguración oficial de la exposición En la Tierra del Santo Rostro en el templo catedralicio jiennense.




3 de diciembre de 2000: En la jornada de clausura de la muestra (abierta desde septiembre hasta el primer domingo de diciembre), la Real Cofradía organizó una peregrinación y visita oficial a la seo catedralicia con sus hermanos y devotos, consolidando este traslado como un hito de fe e identidad en los anales de la corporación.


4. Conclusiones




La magna exposición En la Tierra del Santo Rostro no solo supuso un hito en la divulgación del patrimonio diocesano de Jaén durante el Jubileo del año 2000, sino que ofreció un marco académico e historiográfico idóneo para valorar la riqueza sacra de Úbeda.




El diálogo establecido en las naves de la Catedral entre la pintura barroca de clausura —encarnada en las piezas del Monasterio de Santa Clara de Sebastián Martínez Domedel— y la imaginería procesional del siglo XX —representada emblemáticamente por el Cristo de la Humildad de Amadeo Ruiz Olmos — evidenció la continuidad histórica, la profundidad teológica y la constante renovación estética del arte sacro ubetense.




5. Bibliografía consultada





Archivos e instituciones:





Boletín y Archivo Histórico de la Real Cofradía del Santísimo Cristo de la Humildad y Nuestra Señora de la Fe (Úbeda). Revista Anual de la Humildad, fundada en 1995.




Portal Turístico del Ayuntamiento de Úbeda (Reseña histórica de la Parroquia de San Pablo y cofradías).



Catálogos y publicaciones conmemorativas:






Obra colectiva, En la Tierra del Santo Rostro. Jesucristo a través del arte en la diócesis de Jaén, Córdoba, Cajasur, 2000.



Estudios historiográficos y plásticos:





Mantas Fernández, Rafael: Estudios sobre la pintura barroca en Úbeda y el Monasterio de Santa Clara, Dialnet / Publicaciones de Arte Sacro Diocesano.




Investigaciones sobre Imaginería Procesional: La iconografía e iconología religiosa en la obra de Francisco Palma Burgos y Amadeo Ruiz Olmos, ResearchGate / Dialnet.



Documentación audiovisual conmemorativa:


  • Exposición "En la Tierra del Santo Rostro" (Año 2000) / 1ª parte Ver en YouTube.


  • Exposición "En la Tierra del Santo Rostro" (Año 2000) / 2ª parte Ver en YouTube.







Testigos de la fe: El proceso de beatificación y canonización de San Juan de la Cruz ligado a la Sacra Capilla de El Salvador de Úbeda.

El tribunal eclesiástico de beatificación de San Juan de la Cruz (1627-1730) en la Capilla de las Ánimas de la Sacra Capilla de El Salvador ...