15 abr 2026

Un mismo centenario para tres símbolos monumentales de Úbeda.

 Un mismo centenario para tres símbolos monumentales de Úbeda. 

Las iglesias de Santa María de los Reales Alcázares, San Pablo y San Nicolás recibieron la catalogación como monumentos arquitectónico-artísticos en 1926

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Un mismo centenario para tres símbolos monumentales de Úbeda., se llama esta obra de investigación donde quiero celebrar como efeméride el centenario de la declaración como Monumentos Arquitectónicos-Artísticos (1926-2026) de tres iglesias fundamentales en Úbeda: Santa María de los Reales Alcázares, San Pablo y San Nicolás. 

En la presente obra, quiero divulgar un enfoque fascinante y muy necesario. Al contrastar el optimismo legislativo de 1926 (bajo la firma del Rey Alfonso XIII) con la vulnerabilidad actual reflejada en la Lista Roja de Hispania Nostra, donde pongo el dedo en la llaga: la protección legal no siempre garantiza la conservación material.

Se Incluyen en esta obra a figuras como Miguel Campos Ruiz o el General Saro  entre otros, donde le doy ese toque humano y local que explica por qué Úbeda se salvó de la piqueta en momentos críticos, mientras que hitos como el Ferrocarril Baeza-Utiel sirven de recordatorio sobre los proyectos inacabados que marcan la identidad de Úbeda y la provincia de Jaén.

Esta efeméride es la excusa perfecta para recordar que el título de la UNESCO de 2003 de Ciudad Patrimonio de la Humanidad, junto a la hermana ciudad de Baeza, no es una meta, sino una responsabilidad continua que empezó formalmente hace un siglo con aquellas primeras declaraciones de monumentos.




17 mar 2026

Articulo de Juan Ángel López Barrionuevo. En Revista Carmelo; Marzo 2026 núm. 24. Santa María de los Reales Alcázares, (1926-2026); 100 años Como Monumento Nacional

Santa María de los Reales Alcázares, (1926-2026); 100 años Como Monumento Nacional.


Juan Ángel López Barrionuevo.



Fotos 1 y 2. Exterior e interior de la Capilla del Canónigo Molina Valenzuela, actual propiedad de la familia Rivas Sabater. , durante el año 1926. Estas fotografías , datada en la década de 1920, pertenece al valioso archivo de Miguel Campos Ruiz, custodiado por Natalio Rivas


Vuelvo este año con mi colaboración literaria en la Revista Anuario Carmelo que edita Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Caída y Nuestra Señora de la Amargura tras la invitación hecha por Luis Fernando Baeza Rojas, Hermano Mayor de la misma.


En esta ocasión, hablaré sobre los 100 años de la declaración de la Basílica de Santa María de Úbeda, como Monumento Nacional y sobre LA OBRA PICTÓRICA DE PEDRO MACHUCA, que tiempo atrás adornaba la actual Capilla del Cristo de la Caída,


Un monumento nacional es el elemento, la construcción o el lugar que representa un gran valor histórico, patrimonial o arquitectónico para un país o una comunidad, y que es protegido por leyes de ese país o comunidad.



España tiene un amplio catálogo de monumentos patrimoniales. Muchos de ellos tiene un “marchamo” que los distingue de los demás, como puede ser Bien de Interés Cultural, por poner un ejemplo o como Bien Patrimonio de la Humanidad, de los que en territorio nacional hay una amplia variedad. Pero dentro de esta categoría está el de Monumento Nacional una figura que sirve para reconocer un determinado tipo de realización arquitectónica, de ingeniería o escultural que por su interés goza de la pertinente protección jurídica.






Foto 3. Santa María fotografi ada en 1879, en la que vemos al Prior Monteagudo.
Una fotografía totalmente inédita y posiblemente la de más valor histórico, que se ha publicado en libros y en Redes Sociales, en la historia de Úbeda. La fachada de la iglesia de Santa María fotografi ada en 1879, antes de construirse las espadañas actuales, que recordemos se terminaron en 1886. Lo que estamos viendo es el anterior campanario que tenía la iglesia.

El propio texto de don Miguel Campos Ruiz confi rma la fecha junto a la fotografía. De izquierda a derecha vemos al seglar Pepico el humilde, el sacerdote don José Esteban y don Alejandro María Monteagudo y Garro, (el famoso Prior Monteagudo), que fue el que mandó levantar las espadañas de Santa María, entre otras importantes actuaciones en el mencionado templo.. Esta fotografía datada a finales de la década de 1870, pertenece al valioso archivo de Miguel Campos Ruiz, custodiado por Natalio Rivas

Actualmente, el registro General de Bienes de Interés Cultural de España incluye más de 13.000 monumentos, pero ¿cuál fue el primero que fue declarado en España como Monumento Nacional? Pues hay que viajar hasta el año 1844, concretamente el 28 de agosto cuando se produjo este hito histórico, durante el reinado de Isabel II. Y un honor que fue concedido a la Catedral de León, debido a su perfecto trazado, su conjunto de vidrieras y por ser unos de los grandes ejemplos del estilo gótico, no sólo en España sino en toda Europa.


En Úbeda, tanto el Hospital de Santiago declarado Monumento Nacional en 1917, como las iglesias de Santa María, San Pablo y San Nicolás declarados en 1926, pertenecen a los monumentos histórico-artísticos de España declarados antes del decreto de 3 de junio de 1931. Ese decreto —aprobado por el Gobierno provisional de la República, antes de celebrarse las elecciones constituyentes, y publicado en la Gaceta de Madrid, n.° 155, de 4 de junio de 1931— fue, hasta dicho momento, la principal actuación para proteger el patrimonio histórico-artístico del país y declaró 789 «monumentos histórico-artísticos pertenecientes al Tesoro Nacional de España», principalmente inmuebles valiosos —en su mayoría religiosos (catedrales, iglesias y colegiatas, ermitas y capillas, conventos y monasterios), militares (castillos y murallas) y civiles (palacios, casas consistoriales y colegios)—, pero también yacimientos y ruinas, algunas cuevas y varios elementos megalíticos.


Hasta ese momento, la declaración de monumentos nacionales había sido tomada de forma aislada, sin una orientación clara sobre el tipo de inmuebles, la época y la importancia artística de los mismos. Muchos de ellos fueron proclamados para adoptar medidas de salvaguarda en edificios cuyo deterioro era evidente. Por ejemplo, la Real Orden de 13 de diciembre de 1912 declaró Monumento nacional las «Antigüedades Emeritenses» —«comprendiendo en tal declaración lo mismo los monumentos (el teatro, los puentes, etc.) ya de la pertenencia del Estado, que los pertenecientes al municipio y los de propiedad particular», que luego fueron detalladas hasta un total de 19 elementos— y la Real Orden de 25 de abril de 1924 declaró como «monumentos arquitectónico-artísticos» 29 cuevas y abrigos con pinturas o grabados rupestres «como medio de preservarlas de su destrucción y atender a su conservación y custodia».


El próximo 8 de mayo del presente año 2026, se cumplirán cien años de la declaración de la Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares, y las Iglesias de San Pablo y de San Nicolás, joyas del gótico y renacimiento andaluz, como Monumentos Nacionales.


En esta ocasión a modo de memoria, voy a hablar un elemento importante patrimonial desaparecido a partir del año 1936, de una de las iglesias declaradas Monumento Nacional, me estoy refiriendo Retablo de la Misa de San Gregorio, obra de Pedro Machuca, de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.



LA OBRA PICTÓRICA DE PEDRO MACHUCA. EN LA BASÍLICA DE SANTA MARÍA DE LOS REALES ALCÁZARES.



Foto 4. Lugar de origen de la Piedad de Pedro de Machuca, Retablo de la Misa de San Gregorio, Capilla del Desaparecido Coro de Santa María. Archivo Gabriel Delgado Juan. Año 1926.


Foto 5. Aspecto de las Capillas del desaparecido Coro, donde se encontraba citado retablo, tras los Acontecimientos de 1936, foto gentileza Rosa G Pasquau. Justo frente a la actual Capilla de la Caída



Ante el inminente regreso a Úbeda de la escultura del San Juanito obra atribuida a Miguel Ángel, esperemos que los Historiadores y Clero de Úbeda, reclamen al Obispado de Jaén, la vuelta de la pintura de La Piedad del siglo XVI, obra de Pedro Machuca, su regreso a la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, ( actualmente en el Museo de la Catedral de Jaén).


Piedad de Pedro Machuca del desaparecido retablo de San Ildefonso de Santa María de Úbeda



La personalidad artística de Pedro Machuca está ligada a la diócesis de Jaén y en especial a su catedral donde se conservan diferentes obras realizadas por el pintor entre 1520 y 1547. Como las pinturas integrantes del retablo de San Pedro de Osma así como las tablas de la Sagrada Familia y de la Piedad de María, de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, conservadas en el museo catedralicio.








La Piedad del antiguo retablo de San Gregorio de Úbeda (h. 1540-45). Santa María de los Reales Alcázares, actualmente en la Catedral de Jaén


Por último, comparto el siguiente trabajo titulado La Piedad del antiguo retablo de San Gregorio de Úbeda (h. 1540-45). Santa María de los Reales Alcázares., cuya autora es María Soledad LÁZARO DAMAS.


...La Piedad del antiguo retablo de San Gregorio de Úbeda (h. 1540-45) El nombre de Pedro Machuca está unido también a una interesantísima versión del tema de la Piedad de María conservada en el Museo catedralicio de Jaén y ubicada originalmente en el retablo de la capilla ubetense de San Gregorio, fundada y edificada por el chantre Pedro de Cuevas, en la iglesia de Santa María de los RR. Alcázares, según se deduce de la información contenida en su testamento conocido, otorgado en 1529 y en el de su sobrino, Bernardo de Cuevas, también chantre de esta colegial, otorgado en 1541. Aunque no se ha documentado el contrato de realización del retablo, existen muchas posibilidades de que fuera este segundo chantre quien lo mandara realizar, a tenor de las noticias insertas en su testamento sobre la dotación de la capilla, haciéndolo realidad en fechas cercanas al otorgamiento del testamento.


El retablo se mantuvo en su emplazamiento original hasta la Guerra Civil, durante la cual fueron desmontadas algunas de sus tablas con objeto de preservarlas de la destrucción y enviadas a Jaén, a los almacenes instalados en esta ciudad.


De forma concreta hasta Jaén llegó una tabla con el tema de la Piedad, procedente de Úbeda, que se identifica con la conservada, y que con posterioridad fue enviada a Valencia. En esta ciudad se conservó y pasó a engrosar los fondos de su catedral hasta que fue reconocida por Fernando Benito Doménech y recuperada para la diócesis de Jaén. De la desaparición de la tabla tras la Guerra se hacia eco Manuel Gómez Moreno al describir el retablo, integrado por una pintura central con la misa de San Gregorio, la Piedad en el ático, figuras individualizadas de cuerpo entero y representativas de los Santos Juanes y cuatro tondos con bustos de dos apóstoles y dos doctores. Con posterioridad también la misa de San Gregorio se perdió, por lo que resulta imposible poder valorar si esta pintura pudo ser realizada por Pedro Machuca en exclusiva o ayudado por su hijo Luis Machuca. Precisamente Gómez Moreno señalaba una particularidad en este retablo como era el generoso uso del oro en ropas y accesorios, corlado encima y esgrafiado a la punta, como en el estofado de las imágenes, detalle que le hizo incluir el retablo entre las últimas realizaciones de Machuca. A nivel de estilo, las apreciaciones del investigador granadino sobre el uso del oro permiten establecer una relación con las pinturas del banco del retablo de San Pedro de Osma e, igualmente, la composición del ático de este retablo ubetense, con una crestería de grutesco a juzgar por las fotografías conservadas, permite establecer otra relación con el retablo catedralicio. Pero frente a las ricas tonalidades doradas de la misa de San Gregorio, no es esa precisamente la nota característica de la Piedad conservada, pues el oro apenas si se utiliza, sino la extremada sobriedad de la que el autor hizo gala tanto en la sabia composición del tema como en la elección del colorido, parco, frío, y convenientemente distribuido para acentuar un paisaje dilatado, amplio, vacío, amenazado por las tinieblas, y equiparable en sus dimensiones y soledad al drama representado en primer término.


Frente al convencionalismo de otras representaciones de este tema, en las que se exprimen al máximo los valores emocionales mediante la cercanía física de María al cuerpo difunto de Cristo, Machuca plantea ante todo la reflexión, la meditación, la soledad y el distanciamiento pues no hay contacto físico entre madre e hijo. Ambos son protagonistas del hecho certero de la muerte y de sus consecuencias que se hacen ostensibles físicamente en la figura exangüe dispuesta en primer término y se adivinan desde el punto de vista anímico en el cuerpo desmadejado de la Virgen, sostenido por el mismo madero que ha servido de patíbulo a Cristo.


El drama se plantea por medio de una pirámide cuya base es el cuerpo difunto y extendido sobre un lienzo blanco, el futuro sudario, con los hombros y cabeza sobre una piedra. La Virgen se dispone en el centro, sentada en el suelo, marcando el vértice. Las huellas del suplicio, del dolor físico, quedan simplificadas al máximo y reducidas a los puntos marcados por los clavos en manos y pies y la herida del costado. No existen huellas de sangre en un cuerpo planteado de forma muy correcta, de volúmenes sugeridos y matizados mediante la gradación de luces y sombras, y ponderado mediante una línea de contorno que lo individualiza plásticamente sobre el fondo. Igual sentido tiene el dibujo de la cabeza en la que destaca la negra cabellera con algunos rizos y se repite un tipo de rostro con pómulos marcados y acentuados luminicamente, al igual que los párpados, detalles repetidos en otros tipos humanos de Machuca.


Similar resolución se utiliza en el caso de la Virgen, envuelta en túnica y manto verde oscuro sobre el que contrasta la claridad del velo y la toca con la que oculta su cabeza, marcadamente desviada en un escorzo para contemplar el rostro del Hijo. Su rostro vuelve a recordar el tipo de perfil redondeado, de ojos rasgados, nariz recta y boca pequeña que Machuca emplea en los rostros femeninos y adolescentes, ligeramente sombreado al inclinarse. Un tipo de rostro cuyos ojos nunca miran al espectador. Cerca del dúo familiar pero en piedras separadas se disponen dos elementos de gran simbolismo, la corona de. espinas y la calavera de Adán. Ambos símbolos trascienden el momento representado para ir más allá y razonar la necesidad de la muerte de Cristo a fin de hacer posible la Redención.


Son objeto para la reflexión, para la meditación, que ya se expresa en la resolución escogida para María. Las fuentes utilizadas por Machuca para esta pintura se han relacionado con su periodo italiano y con una obra de similar planteamiento iconográfico como es la Piedad de Sebastiano del Piombo en Viterbo, realizada hacia 1516-17, y que Machuca pudo conocer antes de su vuelta a España. De ella es tributaria la figura de Cristo, que reproduce el modelo de Sebastiano mas no la figura de la Virgen ni el fondo, sin relación alguna con la citada pintura italiana. Como pronto la pintura debió encargarse con posterioridad a 1529, e incluso bastantes años más tarde, en la década de 1540, en unos momentos en los que la temática de Machuca queda depurada de elementos anecdóticos, triviales incluso, para ponderar las figuras principales mediante su individualización física y anímica y mediante una aclaración de la paleta tonal.


No podría concluirse el comentario de esta bella tabla sin una alusión a su relación con la tabla de San Juan Bautista y San Antonio Abad integrante del pequeño retablo de la Virgen del Pilar del Museo Catedralicio, procedente de la iglesia de Santa María Magdalena, que podría vincularse al taller de los Machuca. De igual manera no puede olvidarse su protagonismo e influencia en el ambiente estético de La Loma de Úbeda. Aunque la Piedad o Quinta Angustia era un tema recurrente en la espiritualidad de la época y, en especial en las capillas funerarias de patronato privado, la Piedad de la capilla de los Chantres debió ejercer una importante atracción en su entorno hasta el punto de ser imitada en una obra escultórica, en uno de los nichos de la capilla de los Benavides en la iglesia conventual de San Francisco de Baeza. Sin duda el comitente no solo apreció la profunda emotividad del tema de la Piedad sino también la actualidad y oportunidad del diseño, demostrando con ello su admiración por la obra de su autor, Pedro Machuca…”.


Finalizo, reivindicando la vuelta a la ciudad de Úbeda de la pintura de la Piedad, de Pedro Machuca. Como ya he dicho anteriormente que remataba el desaparecido retablo de la Misa de San Gregorio, la misma se localizaba en un altar exterior del desaparecido coro de la Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares. Que lo haga al proyectado museo que se piensa realizar desde hace siete años, en dicha Basílica de Santa María, desde donde tiene mayor sentido expositivo y adquiere mayor monumentalidad a la iglesia.




Fotografías:

Natalio Rivas.

Rosa G.Pasquau.

Gabriel Delgado Juan.

Juan Ángel López Barrionuevo


Fuente Bibliográfica:


ALMAGRO GARCÍA, Antonio. Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda. Úbeda: Pablo de OlavideÚbeda, 1989.


LA PIEDAD DE PEDRO MACHUCA DE LA BASÍLICA MENOR DE SANTA MARÏA DE ÚBEDA

https://vbedarecatada-santamaraubeda.blogspot.com/2018/02/la-piedad-de-pedro-machuca-de-la.html?fbclid=IwY2xjawLPpeBleHRuA2FlbQIxMAABHpdUQ7I7XonbnuMV19fBY6c6AdUTY8b73NA2JSS0aGZQL8m2DkASkPd3_740_aem_ifdKMV12vphQ6aKcB46VHw


Revista Códice

https://www.revistacodice.es › codice20 › lazaro_damas

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CODICE N¼ 20 DEF.

https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=525429





9 feb 2026

Úbeda, Obligaciones de las Hermandades de Semana Santa en una ciudad Patrimonio de la Humanidad.

 Juan Ángel López Barrionuevo. 

Operación Teja Promovida por la Cofradía de la Soledad. Año 2012
Un magnifico ejemplo a seguir en  Úbeda en salvaguardar su patrimonio y en cumplimento de esta obligaciones.. 





La condición de Úbeda como Ciudad Patrimonio de la Humanidad (desde el año 2003) implica para sus 19 cofradías una serie de responsabilidades y obligaciones específicas que van más allá del culto religioso.


Obligaciones y Compromisos de las Hermandades

Las hermandades, integradas en la Unión de Cofradías de Semana Santa de Úbeda, actúan como custodios de una parte esencial del patrimonio histórico-artístico de la ciudad



Las cofradías de Úbeda, como poseedoras de bienes en una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, tienen obligaciones legales estrictas para garantizar la integridad de su legado obligación legal, ética y canónica de conservación, mantenimiento y custodia del incalculable patrimonio histórico-artístico que gestionan. Tienen una obligación legal y ética de mantenimiento y conservación de sus sedes canónicas (iglesias, capillas) y de los bienes muebles que albergan, regulada principalmente por la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español (LPHE) y alineada con los principios de conservación preventiva de la UNESCO.



También; Las cofradías y hermandades que tienen su sede canónica en un templo o edificio declarado Bien de Interés Cultural (BIC) asumen obligaciones legales estrictas para su conservación, mantenimiento y custodia, derivadas de la legislación de patrimonio histórico vigente (como la Ley 14/2007 en Andalucía). Aunque la propiedad del inmueble sea de la Iglesia, la cofradía, como poseedora o usufructuaria habitual, asume responsabilidades significativas. 



Igualmente, las cofradías y hermandades, como asociaciones públicas de fieles erigidas canónicamente, tienen una obligación directa y compartida en el mantenimiento, conservación y embellecimiento de su sede canónica (iglesia, parroquia o capilla), especialmente en las zonas directamente vinculadas al culto de sus imágenes titulares.  

Un magnifico ejemplo a seguir en  Úbeda en salvaguardar su patrimonio y en cumplimento de esta obligaciones es La Cofradía de la  Virgen de la Soledad y María Magdalena con la Iglesia de San Millán.  La Cofradía de la Soledad de Úbeda mantiene un compromiso firme desde hace décadas con la conservación de la iglesia de San Millán, su sede canónica, financiando mejoras estructurales y de mantenimiento esenciales. Estas intervenciones incluyen la rehabilitación del tejado, la restauración del torreón y el sostenimiento general del templo ante su situación precaria.

Las mejoras más destacadas impulsadas por esta la cofradía son:
  • Obras en el tejado y torreón: Rehabilitación necesaria del tejado de la iglesia y del torreón del templo, financiadas gracias a eventos culturales y la colaboración ciudadana.
  • Mantenimiento estructural: Intervención continua para mantener las dependencias y la estructura general del templo, mitigando su deterioro.
  • Acondicionamiento y embellecimiento: Acciones de mejora en el interior y exterior para garantizar el culto y la veneración de la imagen titular de la Virgen de la Soledad.
La cofradía sigue comprometida con el patrimonio de San Millán, promoviendo acciones para su conservación, como la reciente organización de eventos benéficos en 2024 para las obras de rehabilitación.
Manto del Santísimo Cristo de la Humildad de Úbeda. Fuente (IAPH)


Otro de los muchos ejemplos a seguir, ha sido  la reciente  restauración de  El manto procesional del Santísimo Cristo de la Humildad de Úbeda (Real Cofradía del Santísimo Cristo de la Humildad y Virgen de la Fe). por  el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) en Sevilla.  El proceso fue busca frenar el deterioro del tejido y los bordados debido al paso del tiempo y su uso procesional, asegurando la preservación de esta pieza histórica de la cofradía para las próximas décadas.


Tras estos ejemplos, continuemos con esta responsabilidad que se fundamenta en los siguientes aspectos:


1. Obligaciones según la Ley del Patrimonio Histórico Español (16/1985)



_Deber de Conservación: La LPHE establece que los propietarios, titulares de derechos reales o poseedores de bienes de interés cultural (BIC) o integrados en el Patrimonio Histórico Español tienen la obligación de conservarlos, mantenerlos y custodiarlos.


_Custodia del Patrimonio: Los cabildos y juntas directivas son responsables de la custodia y conservación de los bienes, efectos y enseres de la hermandad, lo cual se extiende a la capilla o retablo donde reciben culto sus titulares.


    _Mantenimiento de la Sede: Las cofradías suelen asumir tareas de mejora, pintura, limpieza y reparaciones en sus sedes, tales como el mantenimiento de altares, iluminación, o la conservación de los espacios de culto.

    _Colaboración con la Parroquia: Ante necesidades urgentes o daños estructurales en el templo (filtraciones, reparaciones mayores), las cofradías suelen colaborar activamente con el párroco o las autoridades diocesanas, llegando incluso a gestionar alternativas ante cierres temporales del templo.

  • Vínculo Jurídico y Fieles: Al estar vinculadas a una iglesia específica para el ejercicio del culto público, su deber implica preservar este espacio como lugar de culto y devoción. 

En resumen, la cofradía no solo usa la iglesia para sus fines, sino que actúa como entidad corresponsable en el cuidado y financiación de los gastos derivados de la conservación de la sede canónica y su patrimonio artístico. 


2. Directrices de la UNESCO y el Patrimonio Religioso.



Protección del Entorno Monumental: Durante las procesiones por el casco histórico, las hermandades deben cumplir protocolos para evitar daños en los pavimentos, fachadas y monumentos renacentistas. Esto incluye el control del uso de cera y el montaje de estructuras temporales.



Conservación Preventiva y "Patrimonio Vivo": La UNESCO y el ICOMOS abogan por la conservación del patrimonio religioso en uso (como las sedes de cofradías), lo que implica no solo mantener la estructura física, sino también la "tradición inmaterial" (culto, Semana Santa), buscando un equilibrio entre la conservación y la vida de la cofradía.


La protección de la idiosincrasia de la Semana Santa en las Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España se fundamenta en un marco jurídico y asociativo que busca preservar su esencia frente a la masificación turística.
Marcos de Protección y Salvaguarda
  • Declaración Nacional: La Semana Santa está declarada como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial en España según el Real Decreto 384/2017. Esta figura legal obliga a las administraciones a proteger sus valores intangibles y ritos.
  • Asociación Específica: El Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España constituyó en 2023 la Asociación Española de Semana Santa y Ciudades Patrimonio de la Humanidad. Su objetivo es unificar estrategias para defender el valor cultural y social de estas celebraciones frente a retos comunes


Cumplimiento Normativo: Están sujetas tanto al Derecho Canónico como a la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía, que exige licencias específicas para cualquier movimiento o restauración de bienes muebles protegidos



En resumen, Actúan como guardianes del patrimonio religioso y cultural de la ciudad, asegurando que las expresiones de fe no dañen el conjunto monumental renacentista. 

Un mismo centenario para tres símbolos monumentales de Úbeda.

  Un mismo centenario para tres símbolos monumentales de Úbeda.  Las iglesias de Santa María de los Reales Alcázares, San Pablo y San Nicolá...