27 jun 2012

LOGOS, PATHOS, ETHOS

Foto de Angoar. Plaza Vázquez de Molina


El Renacimiento se enseñoreó, para siempre, de la Plaza. Declinó su “tema”, su radical prurito clásico, adoptando todas las desinencias estilísticas en la plural variedad arquitectónica. Así, el Palacio de las Cadenas representa un escueto nominativo de pureza, del más depurado corte greco-romano. Así, El Salvador exalta su fiebre pujante, morosa de reiteraciones, en los linderos casi de un narcisismo barroco. (Si el grecorromano fue el nominativo del Renacimiento, habrá que confirmar al barroco en función –¡oh embriaguez!– de vocativo). Así, el Palacio de Mancera –ablativo– complementa circunstancias de no muy directa, específica filiación; aunque siempre bellas dentro del Renacimiento.

Contemplar el Palacio de las Cadenas, trae aparejada una aquiescencia “lógica” del pensamiento ante la exigencia, teoremática, de la puntual armonía del edificio. Detenerse ante El Salvador propende a una “sugestión” del ánimo. Y... ¿ante el Palacio de Mancera? Una “inspiración”, un carisma, una elevación espiritual, late en este rincón silente de la Plaza que ha enmarcado tantas veces la emoción máxima de Úbeda en la mañana del Viernes Santo...

Inteligencia, Sugestión, Elevación moral; “logos”, “pathos”, “ethos”; Razón, Pasión, Espíritu. He aquí los tres módulos fundamentales en que se asienta la buena historia. El Renacimiento nos los ofrece en las fachadas del Palacio de las Cadenas, del templo de El Salvador, del Palacio del Marqués de Mancera.

(De la Biografía de Úbeda)

VIEJAS FUENTES


Foto Diego Godoy Cejudo

Esta estampa no es de ahora. Ahora el agua está completamente socializada en la ciudad. Es un «servicio». Entre el agua del grifo —procedente de la cañería— y la de la fuente, yo encuentro esa diferencia: la del grifo es ya un agua funcional. ¿Y la de la fuente? El agua de la fuente era, todavía, una gracia...

El agua socializada presta indudables servicios a la humanidad. ¿Cómo negarlo? Está bien, muy bien, civilizar el agua. Civilizar, ¿no es evitar ocios? El agua no puede costearse siempre —por ejemplo— el lujo de llegar al fin... Desde que nos dimos cuenta los hombres de que ella es una «materia prima», nada menos, ¡cómo le hemos hecho la libertad imposible! La hidráulica, la hidroeléctrica, los regadíos... Cada vez se está poniendo más cara, para el agua, la ilusión del mar.

Y es bueno, insistamos, que el hombre haya domesticado el agua, que la haya obligado a entrar, «conducida» disciplinariamente, a sus olivares y a sus haciendas; que la haya humillado hasta introducirla, sin protesta, en el propio hogar. La civilización, a fin de cuentas, no es sino la potenciación del servicio a domicilio. Desde la municipal cañería hasta la televisión, pasando por la nevera, el progreso ha ido salvando los obstáculos de una carrera encaminada a meternos el mundo completo dentro de las cuatro paredes del cuarto de estar.

Bien; pero el hombre tiene que pagar sus necesidades y sus comodidades. No caben ventajas gratuitas para el hombre. Así, a lo largo del épico progreso de la socialización del agua, ha habido que ir renunciando, poco a poco, a la lírica de su canción. Es la soldada que el agua cobra por su servicio. O es, quizá, su venganza...

¡Las canciones del agua! Cierto que todavía canta ella, rumorosa o brava, en los arroyos y en las torrenteras; cierto es que ahila aún su música en las fuentes de la sierra, entre el perfume montaraz del tomillo, del espliego y del cantueso. Pero la ciudad, esclavizada por nosotros, es, a lo más, «agua oculta que llora», que gime en silencio. (Porque, ¿vais a llamar canción al ruido del grifo abierto del lavabo?)

En los pueblos se van suprimiendo las fuentes: esos monumentos, chicos o grandes, que se levantaban al agua cuando ella tenía su prestigio, cuando ofrecía su caño libre como una dádiva; como una gracia , y no como un deber. ¿Recordáis? El pueblo se adensaba alrededor de la torre de la iglesia y, luego, casi en igualdad jerárquica, afirmaban su pujanza las demás instituciones: el Ayuntamiento, la escuela, la casa solariega, la fuente... Porque era eso la fuente: una institución. Ella, entre un realce casi litúrgico a veces de piedras labradas y gárgolas prosopopéyicas, regalaba muchas cosas además del agua. O, con el agua, regalaba muchas cosas. La poesía, siempre vagabunda, iba por las calles del pueblo en busca de sus temas y, de pronto, se acogía al patronazgo de la fuente. Musitaba el agua en la fuente su canción y, en seguida, su música imantaba la frágil risa de las mozas. Y los poemarios y los romanceros pedían metáforas prestadas a la fuente...

Desaparecen, sí, las viejas fuentes de los pueblos. Siempre la Civilización: un poco más de utilidad a cambio de otro poco menos de belleza. No hay derecho a quejarse. Porque el hombre está siempre abocado a preferir: es un animal que elige. Y elegir, ¿no es eliminar? La Civilización, en última instancia, resulta también, hasta cierto punto, un ejercicio ascético. Paradoja...

(ABC, 28 de junio de 1959)

21 may 2012

La Unión de Cofradías actuará en la torre de la iglesia de Santo Domingo


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iglesia Santo Domingo 82
Iglesia de Santo Domingo. ROMÁN

En la junta rectora de hermanos mayores de la Unión de Cofradías celebrada recientemente se abordó una inminente intervención que precisa la torre de la iglesia de Santo Domingo de Úbeda.
El hecho es que los vecinos del entorno pusieron en conocimiento del Ayuntamiento que habían percibido el desprendimiento de cascotes desde la parte más alta, lo cual podía suponer un riesgo y significar la existencia de problemas en la cubierta.
Así, toda vez que el máximo órgano cofrade tiene la cesión del inmueble por parte del Obispado, para llevar allí a cabo su proyecto del futuro museo de Semana Santa, se le requirió que interviniera a la mayor brevedad posible para salvaguardar la seguridad y el mantenimiento de este templo desacralizado y protegido por su valor histórico y arquitectónico.
Unos 5.000 euros
Desde la Unión de Cofradías se encargó un proyecto de intervención que resulta bastante costoso, sobre todo por las dificultades de acceso a la torre y el elevado andamiaje que hay que montar. Se calcula que hacer las reparaciones pertinentes precisará una inversión cercana a los 5.000 euros, que serán aportados por las hermandades de cara a favorecer el proyecto de adecuación de Santo Domingo para montar el Museo de Semana Santa. Actualmente se están viendo opciones para realizar estas obras con carácter de urgencia.

1 may 2012

Malestar por el cobro de la entrada para ver Santa María


 El PA ha solicitado que el acceso a Santa María sea gratuito para los andaluces, libremente y a cualquier hora, pues «han pagado con sus impuestos más de 6 millones de euros para su costosa rehabilitación». El portavoz de esta formación política, Paco Mendieta, dice no entender que el Obispado cobre 4 euros por la entrada al templo y que «haga negocio con el dinero de los ciudadanos».
«El alcalde debe mediar en este asunto, ya que es intolerable que se cobre dinero a los ubetenses por ir a visitar a la patrona de la ciudad», asegura, a la vez que considera «igualmente intolerable que el Obispado intente conseguir dinero gracias a una rehabilitación costosa en la que la Iglesia no aportó ni un sólo euro»

MARTES, 01 DE MAYO DE 2012 23:03 ALBERTO ROMÁN VÍLCHEZ
Desde hoy martes, una empresa se encarga de gestionar la entrada a la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda, una decisión tomada por los responsables del templo que, con esta concesión, pretenden que el monumental edificio permanezca abierto a la visita el mayor tiempo posible, algo que no resultaba fácil por la falta de recursos económicos y humanos. La idea es obtener fondos para compaginar los cultos y los recorridos turísticos, así como para el mantenimiento habitual de la iglesia.
La entidad en cuestión es Palacios y Museos (Aldeasa) que ya gestiona otros importantes centros turísticos y monumentos como el Palau de la Música de Barcelona, el Museo Arqueológico Nacional, la Biblioteca Nacional, las cuevas de Altamira y Nerja, los monasterios de El Escorial y del Valle de los Caídos, el Palacio Real de Madrid o las catedrales de Córdoba, Cuenca, Granada, Málaga, Santiago de Compostela, Sevilla y Toledo.
De esta forma, para entrar en Santa María los adultos deben pagar 4 euros, los pensionistas y jubilados 2,5 y los niños 1,5. Aunque estas tasas no se cobran en una serie de horarios establecidos para cultos y para visita de los fieles a las imágenes que allí se veneran. Además, el acceso a la capilla de la Virgen de Guadalupe durante la estancia de la patrona en Úbeda será gratuito, ya que dispone de una puerta lateral por la que se podrá acceder desde el claustro sin pasar por taquilla. De todo ello dará debida cuenta mañana miércoles el arcipreste de la ciudad, Juan Ignacio Damas, en una rueda de prensa convocada en el mismo templo.
Críticas
La idea del cobro de una entrada para acceder a Santa María no ha gustado entre los ubetenses. Son muchos los ciudadanos y colectivos que critican que, tras casi 30 años de cierre por unas interminables obras de restauración, ahora, después de tanta espera y cuando se ha cumplido un año de su reapertura al culto, haya restricciones en el acceso al emblemático templo.
Desde ciertos sectores no se entiende que haya que pagar una entrada cuando se han invertido muchos millones de euros (más de 6) procedentes del dinero público (sobre todo Junta de Andalucía), y ello porque se quiere convertir el templo en un producto turístico en el que además se han puesto a la venta diferentes artículos. Y se critica que ya no puedan acceder libremente y en el momento que quieran o les sea posible quienes quieran entrar unos minutos a rezarle, por ejemplo, a la Virgen de Guadalupe o a Jesús Nazareno, que cuentan con cientos de fieles. Incluso en internet, a través de las redes sociales, empieza a tomar forma un movimiento en contra de esta decisión que ya está promoviendo una campaña de recogida de firmas.
PA: gratis para los andaluces
Desde el ámbito político también ha habido alguna reacción. El PA ha solicitado que el acceso a Santa María sea gratuito para los andaluces, libremente y a cualquier hora, pues «han pagado con sus impuestos más de 6 millones de euros para su costosa rehabilitación». El portavoz de esta formación política, Paco Mendieta, dice no entender que el Obispado cobre 4 euros por la entrada al templo y que «haga negocio con el dinero de los ciudadanos».
«El alcalde debe mediar en este asunto, ya que es intolerable que se cobre dinero a los ubetenses por ir a visitar a la patrona de la ciudad», asegura, a la vez que considera «igualmente intolerable que el Obispado intente conseguir dinero gracias a una rehabilitación costosa en la que la Iglesia no aportó ni un sólo euro».

14 abr 2012

Patrimonio Recuperado Capilla de El Savador



Tras muchos años (30 años como mínimo) en proyecto y restaurándose las diversas tablas, de nuevo la Sacra Capilla del Salvador volverá a lucir su sillería del coro alto. 

Recientemente. desde el mes de Abril de 2012;  ya se puede ver completado el montaje de un lateral de la Sillería del Coro alto de El Salvador de Úbeda. Foto de arriba sillería en la actualidad; foto de abajo la sillería antes de 1936.
Los precedentes de las sillerías corales la tenemos que buscar en los asientos que se colocaban en los ábsides de las basílicas romanas para el magistrado y los asientos corridos para sus asesores.

En las primitivas iglesias tanto orientales como occidentales, tras la mesa del altar, en el centro, se situaba la cátedra exenta del Obispo, realizada bien en piedra, bien en madera, y detrás de ella, adosados al ábside, los bancos corridos pétreos para los concelebrantes. Ejemplos significativos de estos coros primitivos lo tenemos en la Iglesia de Santa Irene de Constantinopla.



Con el desarrollo de la liturgia, los bancos corridos adosados al ábside entorpecían el normal desarrollo de las ceremonias, lo que dio pie por un lado, a la construcción de ábsides más profundos y por otro, al traslado de las sillerías coral bien a la capilla mayor, bien a la nave central, mermando en este caso el espacio disponible para los fieles.



Con la contrarreforma y tras el concilio de Trento, con el fin de acercar más el pueblo fiel al sacrificio de la misa, se fueron trasladando nuevamente las sillerías corales desde el primer tramo de la nave central al presbiterio, dando lugar como el caso francés a capillas más largas y profundas para acoger a un numero cada vez más elevado de canónigos. Sin embargo en la España de Felipe II se produce el caso contrario, la sillería pasa del presbiterio al primer tramo de la nave central.




La construcción de la tribuna es coetánea a la de la iglesia funeraria. Efectivamente el coro ocupa todo el ancho de la nave de salón de el Salvador y llega desde el hastial hasta la vertical del primer arco fajón de la bóveda del templo. Su ubicación responde al modelo constructivo de los Reyes Católicos. La colocación del coro a los pies del templo constituye una de las tres modalidades de emplazamiento más frecuente en los templos españoles. Si el coro de los pies está en lo alto, es usual disponer de otra sillería en la planta baja del templo, tal como antaño ocurrió en la ubetense capilla funeraria de el Salvador. Los casos de coro a los pies ya en la planta baja son abundantes en nuestro país. Así, tenemos, por ejemplo, los de los monasterio de los Jerónimos de Granada; Santo Tomás de Ávila…



Gracias a los estudios de Martínez Elvira se ha clarificado la autoría de tan magnifica sillería, desgraciadamente desmantelada en la Guerra Civil. Blas de Briñó fue el entallador de tan magna obra, comenzada en 1556. Doble sillería de madera de nogal; muy bien tallados con medallones, grutescos y molduras de excelente ejecución; los quince sitiales altos, en cuyos respaldos separados por balaustres estaban talladas figuras de Santos; Apostolado; Arcángeles San Miguel y San Gabriel. El sitial del Capellán Mayor simbolizaba la Encarnación de la Virgen María. El órgano obra de Javier Fernández del siglo XVIII, ha sido restaurado recientemente.



Desde 1998, la Fundación Casa Ducal Medinaceli, viene desarrollando obras de embellecimiento y mejora en el templo panteón de Francisco de los Cobos.



Entre los proyectos que ya se han desarrollado destaca la mejora del pavimento, restauración de la sacristía, bóveda de la antesacristía y antigua capilla del sagrario y recuperación de los frescos de la cúpula mayor y órgano, obras subvencionadas por el Ministerio de Cultura. Aún queda pendiente pintado y mejora de los muros y bóvedas de la nave y capillas, como la instalación de un Museo de arte Sacro de la Fundación; o la reconstrucción de la sillería alta… 



Recientemente. desde el mes de Abril de 2012;  ya se puede ver completado el montaje de un lateral de la Sillería del Coro alto de El Salvador de Úbeda. (Obra del entallador y ensamblador giennense Blas de Briño, esta sillería fue realizada entre 1556 y 1561 por encargo del Deán Ortega que actuaba en nombre de la viuda de don Francisco de los Cobos, Doña María de Mendoza. Desmontada para salvarla del expolio que la Capilla sufrió durante la Guerra Civil, la mayoría de sus piezas fundamentales, las de que tienen talla figurativa, se han conservado. Tras una paciente restauración de éstas y reconstrucción, con ayuda de fotografías y de la documentación original, de las piezas pérdidas que formaban su estructura,  se ha podido reensamblar en la tribuna del Coro alto, el lateral del Evangelio de esta magnífica sillería renacentista). 

Por ultimo, en cuanto al enlosado de la tribuna del coro alto, hemos de destacar su bello pavimento de cerámica formado por bellos dibujos de lacería mudéjar.

9 mar 2012

Artículo de Juan Ángel L. Barrionuevo para la Revista Columna 2012

Revista La Columna 2012.  número: 17; páginas 33-37.

Debido al fallo de imprenta (Gráficas Minerva), de publicar mi articulo en la citada revista sin incluir mi nombre, me veo obligado a publicarlo en mi blog.

Puerta de La Luna. Foto Roisin.

San Isidoro de Úbeda; Capilla del Cristo de La Columna Capilla del Cristo de La Columna y La Puerta de La Luna.

Juan Ángel López Barrionuevo

Sobre el cerro de Úbeda, del que recibe su nombre, y cercana a la corriente fluvial del Guadalquivir, se levanta la señorial localidad andaluza de Úbeda, de la que Eugenio d’Ors elogiaba:
           
“Aquí se trata de arte. Y de arte de lo mejor, del Renacimiento. Hasta el punto de creernos transportados a Ferrara, a Bréscia, a alguna de aquellas ciudades menores del Norte de Italia, puros santuarios de la universal estética devoción. ¿Dónde hemos visto, inclusive, este elegantísimo detalle de la columna blanca en mármol o alabastro, señalando la coyuntura media de un balcón en un ángulo de la fábrica de áureos sillares? ¿A que opulento señorío nos transporta el palacio de Vela de los Cobos? Pero el viejo monasterio de las Dominicas, hoy Casa del Municipio, no muestra ya prestancia señorial, sino imperial.
           
¿Me atreveré a decir que aquí ni siquiera me importa demasiado que haya desaparecido en las consabidas destrucciones el altar de Berruguete, Donatello y Vandelvira? A escala mayor es la hermosura con que Úbeda regala, a la vez que para nuestros ojos, eclécticos, a nuestra jerárquica razón.”

Iglesia de San Isidoro.


Puerta del Sol Foto Diego Godoy.

Foto de Nicolás Fernández del Castillo


«Es posible que un fuerte construido por los árabes para la defensa del recinto en la parte de Poniente, estuviese situado en el lugar donde se levanta San Isidoro. Probablemente hubo aquí una mezquita. Ya es indudable que, dieciséis años después de la reconquista de Úbeda, existía nuestro templo, cuando gobernaba la diócesis el Obispo Don Pasqual». J. PASQUAU. «Biografía de Úbeda». Pág.- 87.

Llamada también durante siglos – Santisidro - . Debió estar emplazado en una fortaleza extramuros árabe que defendía la ciudad por el Oeste y ser una mezquita, aunque cierto es que se le cita ya como parroquia; siendo destruida más tarde por el saqueo de Pero Gil.

En la actualidad la parte exterior del edificio es gótica, destacando la portada de Mediodía. Ambas fueron construidas por el beneficiario Obispo de Jaén Don Alonso Suárez a principios del siglo XVI.
           
En el lugar que hoy ocupa una espadaña existía una torre que fue restaurada en numerosas ocasiones. En 1755 un terremoto la deteriora y en 1848, ante la amenaza de ruina y por denuncia, es derribada.
           
Según nos afirma Arsenio Moreno, es una iglesia de una sola nave, renacentista, incompleta, en que claramente se aprecia que las dos portadas citadas portadas tardo góticas se representaron tan sólo por necesidades técnicas en lo que pudo haber sido un impresionante templo de tres naves y planta en cruz latina. Es incuestionable que Alonso Barba, en principio, planteó como estructura general del templo fue una réplica de la Catedral de Jaén. Una vez acabada la cabecera y el crucero, la vieja fábrica gótica debía derribarse para continuar el fabuloso proyecto. Esta de una grandiosidad comparable, aunque en menor escala, a la Catedral de Jaén, empleándose estilizadas columnas corintias de fuste entrecortado.

Las capillas que, dobles, cierran los extremos de su crucero, se adornan con representaciones de las Virtudes sujetando cartelas. Sus bóvedas encasetonadas se decoran con protomes humanas y rosetones; en los testeros se abren huecos de iluminación en una composición serliana (una ventana de medio punto flanqueada por dos adinteladas) que, nuevamente, vuelve a recordarnos al templo principal de Jaén.

El crucero se cubre con una cúpula, sobre pechinas con representaciones de los evangelistas tallados en yeso por Carlos Vivero en 1701. La falta de recursos determinó que el templo no se prosiguiera con la suntuosidad con que se concibió. Esa pobreza se acusa en la nave central, cuyas algunas capillas aún se edificaban en 1640[1].

Antigua Capilla del Sagrario o Consultora. “Capilla Cristo de la Columna”.

Conocida también por capilla del Sagrario o del Dulce Jesús, propia de la obra pía del Beaterio de la Plaza de Toledo[2]. A esta Capilla se le conoció también por “Capilla Consultora” o del “Consultor”, por haber sido propia de don Antonio Jacinto de Molina, “El Consultor”, fue consejero en efecto, de la Inquisición de Córdoba en Úbeda en 1646.

Antes de la Guerra Civil, ostentaba una hermosa verja de madera. Poseía además tres altares con sus respectivos retablos barrocos, con bellas esculturas como la Virgen del Olvido, Ntra. Señora de la Paz y Virgen del Carmen. Y cuadros de buena hechura con la representación de San Felipe de Neri y Crucifixión de Cristo[3]. En la citada capilla, cuyo fondo sale del muro Norte de la nave y pilares, se venera en la actualidad al Stmo. Cristo de la Columna y Virgen de la Caridad, ambas imágenes son de Palma Burgos. Su interior muy sencillo en planta y alzado: está formado por dos tramos, el primero se cubre por un sencillo artesonado del siglo XVII y el segundo, correspondiente al testero de la capilla está formado por pilastras adosadas en los ángulos y cúpula de media naranja, sobre pechinas.


En el mes de enero de 1951[4] bajo la presidencia de D. Manuel Torres Orozco, la Junta de Gobierno de la Hermandad de La Columna acometió las obras de reconstrucción de la citada Capilla. Para poder sufragar los cuantiosos gastos generados por estas obras, ejecutadas por el constructor D. Gaspar Fernández Cobo, la Cofradía abrió una suscripción popular.

El artista Francisco Palma Burgos el 14 de febrero del citado año presentó a la Junta Directiva una memoria sobre la ejecución del Altar de la Capilla.[5]



En 1952 continuaban las obras de acondicionamiento de la Capilla. El pintor ubetense Fausto Campos Ramírez raspó las paredes y las empapeló de papel adamascado rojo, limpió el zócalo de mármol y le dio aceite de linaza e incluso pintó imitando a madera y a dorado las molduras. Consta que en el arreglo de la Capilla colaboraron el constructor Santiago González Delgado, Gaspar Fernández Cobo, Juan Alvarado Quesada y el marmolista Cristóbal Olivares Molina. Doña Teresa Díaz, la esposa del Mayordomo Torres Orozco, donó los paños de altar y las telas necesarias para el ornato de la Capilla. En el establecimiento ubetense de Luis G. Salinas adquirimos una alfombra de esparto ubedí adaptada a la misma.

En el año 1953 fue la solemne bendición de la Capilla de nuestro Titular a cargo del P. Vicente L. Peña. Este evento tan deseado tuvo lugar el domingo 22 de febrero a las doce de la mañana. Después la Cofradía en pleno participó en una misa rezada en acción de gracias. El proyecto del retablo y altar para esta imagen no se llegó a realizar hasta el año 2007 por varios hermanos de la cofradía.


La Puerta de La Luna.

El plateresco, es un estilo artístico español que floreció durante el primer tercio del siglo XVI, que se corresponde con la primera fase del renacimiento. Aunque sus principales manifestaciones son arquitectónicas, actualmente se estudia como un estilo ornamental y no como un sistema constructivo o artístico con identidad propia. Durante los últimos años del siglo XV y primeros del XVI la situación política española —ausencia de una burguesía consolidada y escasa aceptación del humanismo—, el auge del gótico final y la fuerza de la tradición mudéjar impidieron la implantación del renacimiento italiano. Tan sólo se introdujeron ciertos elementos ornamentales, que podían incorporarse sin dificultad a edificios de tipología gótica.

El término plateresco fue acuñado en el siglo XVII por el escritor español Ortiz de Zúñiga al comparar la minuciosa decoración de este periodo con el oficio de los plateros y orfebres. Sus elementos característicos son las formas ornamentales de candelieri, grutescos, cresterías, bucráneos y putti (cupidos), las columnas abalaustradas rematadas con capiteles corintios o compuestos decorados de modo fantástico, los arcos de medio punto y también los carpaneles de tradición gótica, los medallones con cabezas clásicas en las enjutas de los arcos,…

La primera aparición en Úbeda de este estilo no se efectuará en la arquitectura civil, sino en la religiosa. Me refiero a los primeros grutescos labrados en el intradós de la ojival puerta de la Luna de San Isidoro, o en la puerta principal isabelina de San Pablo.

La puerta de la Luna de San Isidoro es de un estilo muy sobrio, sigue el modelo de puerta pro plateresca, con arco apuntado con varias arquivoltas, siendo enmarcada por pilarzotes con baquetones, coronándose todo el conjunto por una diminuta cornisa decorada con motivos vegetales y crestería. Con bellas gárgolas a los lados. Sin embargo, es de destacar la presencia de decoración al grutesco entre la cardina gótica, siendo una de las primeras manifestaciones pro renacimiento en la ciudad. Como dato curioso, el que nos sugiere Montes Bardo, acerca de la decoración carnavalesca de las arquivoltas a modo de cetrería. 

La portada Sur de dicho templo, al igual que la anterior, fue mandada ejecutar en 1509 por el Obispo de Jaén, Obispo constructor por excelencia, Alonso Suárez de la Fuente del Sauce. Pertenece al último gótico flamígero y es prácticamente gemela de la erigida por el mismo titular de la diócesis en la parroquia de San Nicolás de Bari[6].

Su estructura es la siguiente: Entre baquetones laterales, portada abocinada de concéntricos arcos ojivales. Arquivoltas y decoración básicamente de cárdinas, rematándose en la clave con florón. Corona miento de crestería con la imagen del Santo Titular en su vértice central.


Como última curiosidad, la ventana que hay a la izquierda de esta puerta tiene una artística reja de hierro forjado cuya coronación ostenta un escudo de armas de la Ciudad, lo que aprueba que el Cabildo ubetense también colaborara económicamente en las dilatadas obras llevadas a cabo en este lugar de oración.[7]


[1]  Desde octubre de 2003, hasta septiembre de 2005, la iglesia permaneció cerrada al culto por obras de restauración.

[2]  Ginés Torres Navarrete. Parroquias. Tomo IV.
[3]  Miguel Ruiz Prieto. Historia de Úbeda. Pág. 100.
[4]   Fuente: Archivo de la Cofradía de la Columna.
[5]  «Estudio Hermosilla, 135. Madrid. Memoria presupuesto que el escultor F. Palma Burgos presenta a la Cofradía de Ntro. Padre Jesús de la Columna de Úbeda.

Se trata de ejecutar un altar para la Imagen Titular en la Iglesia de San Isidoro de Úbeda, con arreglo al proyecto que se adjunta, de composición barroco renacentista y orden corintio. Se compone de tres cuerpos ornamentales a saber; basamento (incluida mesa de Altar y peana de la Imagen) columnas y cornisamento.

Las maderas a emplear serán de primera calidad en pino seco y escogido, para aplicar en las tallas y moldurajes así como en la parte de armar, para evitar deformaciones y alabeos, y nogal de veta escogida y encerado para los paños del basamento.
Las columnas con fuste de mármol del país pulimentado. Las bases y capiteles de madera descansarán sobre pilares interiores y calculados.
Los dorados se trabajarán bruñidos en todas sus partes e impermeabilizados con solución de nitrocelulosa para evitar desperfectos por humedades y manoseos. El plazo de ejecución de esta obra queda señalado en el máximo de tres meses.
El importe a que asciende este presupuesto, totalmente terminado y montado en su Capilla asciende a la suma total de pesetas TREINTA Y OCHO MIL SETECIENTAS, que se descomponen de la siguiente forma: basamento pesetas VEINTISIETE MIL. Columnas y cornisamento: ONCE MIL SETECIENTAS. Las condiciones de pago se tratarán por separado resolviéndola de la manera que más convenga a los intereses de ambas partes.
Este documento puede ser válido en concepto de contrato si así se acuerda.
Úbeda a 14 de febrero de 1951. El escultor F. Palma Burgos»

[6]   Fuente: Úbeda Renacentista ©Arsenio Moreno Mendoza, 1993
[7]  Juan Barranco Delgado. Pág. 267. ESCUDOS HERÁLDICOS DE ÚBEDA.

5 ene 2012

Salvemos La Románica Y Ruinosa Torre De San Millán.


Primitivo aspecto del exterior de San Millán en la década de 1930. Foto de J. A. Soria Arias.
Fundada en el siglo XIII, se conserva de esta época la sobria torre campanario.
En el siglo XVI la iglesia fue remodelada según un proyecto que planteaba la construcción de tres naves, de las que sólo se concluyó la central, conforme al aspecto que presenta en la actualidad.
Todo el templo se caracteriza por su extrema sencillez, siendo visibles numerosos materiales reutilizados de la primitiva construcción.
Tanto las portadas exteriores como la de acceso a la sacristía y una pequeña hornacina junto al altar mayor, todas renacentistas, son los únicos elementos ornamentales que conserva la iglesia.



Úbeda, se conquista algunos años más tarde que Baeza –siete años según Cristóbal Torres Delgado y en 1233 según Juan R. Martínez Elvira-. Una vez tomada la ciudad, su mezquita mayor, situada dentro del alcázar y una vez purificada, se consagra al culto cristiano, a la par que se fundan, bien sobre mezquitas o no, una serie de iglesias parroquiales.

Situada en el barrio y collación del mismo nombre; la iglesia de San Millán obra del siglo XVI; aunque aprovechando los materiales de la primera construcción, su torre, que a merced a su buena arquitectura, de un acento muy románico, fue aprovechada de la iglesia primitiva, se conserva intacta y no ha sufrido ninguna reforma a lo largo del tiempo. El antiguo templo parroquial, el noveno en el orden jerárquico eclesiástico, es de una sencillez extrema.

Para el historiador local, D. Miguel Ruiz Prieto, la Parroquia de San Millán, fue una de las primeras fundaciones cristianas en nuestra ciudad, así parece indicarlo su situación en la parte más baja del pueblo, a extramuros ubicada en el denominado barrio alfarero o barrio de San Millán…
Incluso el señor Ruiz Prieto comenta en su obra, cómo el primer prior que tuvo esta iglesia, tras la reconquista de Úbeda por el Rey Santo, solicitó la fundación en ella, de una Colegiata, un hecho que llevó a la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares a mantener un largo pleito con San Millán, para ver quien se quedaba con los derechos, pleito que ganó finalmente la iglesia de Santa María, según nos relata el también historiador y cronista de las Villas de Sabiote y Torreperogil, D. Ginés Torres Navarrete.

De la antigua fábrica de la iglesia, apenas nada queda, pues el templo tal y como lo contemplamos en la actualidad es el reformado a partir de los siglos XVI y XVII. Apunta el doctor en filosofía y letras, D. Arsenio Moreno Mendoza, que de la actual fábrica, el elemento más primitivo es su torre-campanario de planta cuadrada y enorme grosor, realizada a finales del siglo XIII.

El templo, totalmente remodelado en los siglos antes mencionados, presenta una nave única de salón estilo mudéjar, cubierta con falsa bóveda.1 El proyecto podría haber sido de un templo de tres naves…

Tanto las portadas exteriores como la de acceso a la sacristía y una pequeña hornacina junto al altar mayor, todas renacentistas, son los únicos elementos ornamentales que conserva la iglesia.

Hablemos de la maltrecha torre.

La anchura de la torre es desproporcionada en relación con su profundidad. Los cuatro vanos para cobijar las campanas son muy simples y carecen de ornamentación. El tejado se dispone a cuatro vertientes, la escalera de caracol se sitúa a la derecha y para darle luz se abren en el muro, unas sencillas troneras, mientras en la otra mitad de la torre, la de la izquierda, se intercalan una serie de dependencias añadidas.

El historiador Lázaro Gila Medina nos expone acerca de esta torre: “… nos encontramos ante una torre, donde para su primer cuerpo se aprovechó una construcción anterior –tal vez una torre adelantada de la musulmana muralla-, mientras el segundo fue creado y hecho en época posterior, marcándose la separación entre uno y otro a través de una amplia moldura en formas de caveto...”

Por lo tanto, la torre de San Millán, es el campanario más antiguo y humilde de Úbeda; una original torre que merece ser restaurada y así ponerla en valor y uso para la cultura ubedí.

Desde hace unos días, se cae la cubierta de la torre y se necesitan unos 12.000€ para arreglarla. Esto es solo para materiales. La mano de obra, como siempre, gratuita a cargo de los Hermanos de la Virgen de la Soledad.

La cofradía de la Soledad busca soluciones al torreón de la iglesia de San Millán. La construcción cobra protagonismo por el desprendimiento de unas tejas de esta zona del templo, que se encuentra bastante deteriorada, como ya he indicado.

Bajo mi modesta opinión la Venerable, popular y antiquísima Hermandad Sanmillánera Ntra. Sra. De la Soledad; gran benefactora de este sencillo y humilde templo; podría instalar en las dependencias de la torre, una vez restauradas; un Museo acerca de la Cofradía. Así mismo, las autoridades competentes deberían de restaurar la Torre, antes de que podamos lamentar su desaparición

29 nov 2011

Diez Años De Artículos Literarios Sobre Patrimonio Cultural, Por Mi Afecto A Úbeda.


Debido a una mala vigilancia de nuestro patrimonio, en el pasado siglo, se perdió tan bello edificio, que hoy puede ser admirado en el sevillano barrio de la Santa Cruz, sita en la calle Lope Rueda, 21 en la Casa Palacio de los Pickman.


Y me doy la libertad de dar las gracias al director del  ÚBEDA INFORMACIÓN: Juan Francisco Martínez y a su equipo de redacción; por ayudarme a divulgar y ofertar mi trabajo literario. “LA IMAGEN RELIGIOSA, ARTE Y DEVOCIÓN EN ÚBEDA,...”, libro editado por GRUPO INFORMACIÓN, en el año 2.005;  

Tengo entendido, que un artículo es un texto que presenta la postura personal de un cronista frente a un acontecimiento o un problema actual o de interés general. Mediante estos textos, se pretende muchas veces influenciar la opinión de los lectores. Para lograrlo el escritor emplea testimonios o razones que convenzan al lector, para convencerlo o persuadirlo, acercándolo a su postura, respecto a un hecho o un tema.

Este fatídico año de 2.011 (fatídico por la presente situación de crisis económica, moral y social, que estamos padeciendo), se cumple diez años, que empezó mi sencilla andadura de colaborar, con mi humilde pluma, en la sección Patrimonio de  este semanario local ÚBEDA INFORMACIÓN,…

¿El motivo?… el motivo muy sencillo, por el cariño que le tengo a mi pueblo, o mejor dicho, a mi ciudad, que se llama Úbeda. A esta Úbeda, extendida sobre La Loma, entre el Valle del Guadalquivir al sur, y al norte el Guadalimar, enmarcada en la lejanía por las Sierras de Segura y Cazorla, es, como ya he dicho Úbeda, "asombrosa”. Úbeda diferente según qué ojos y según qué oídos: es la Úbeda "Recatada" de Eugenio D'Ors, que ni estorba ni contradice a la Úbeda espléndida, cortesana y exquisita de un Renacimiento fastuoso de piedra y bronce, de príncipes y artistas. Es la Úbeda que encontró Antonio Machado "reina y gitana"... Es, en fin, Úbeda múltiple y única.

Y me doy la libertad de dar las gracias al director del  ÚBEDA INFORMACIÓN: Juan Francisco Martínez y a su equipo de redacción; por ayudarme a divulgar y ofertar mi trabajo literario. “LA IMAGEN RELIGIOSA, ARTE Y DEVOCIÓN EN ÚBEDA,...”, libro editado por GRUPO INFORMACIÓN, en el año 2.005; 

Antes de terminar, con el actual artículo literario hablaré sobre una lamentable desaparición patrimonial en la ubetense calle Compañía de Úbeda.

Junto al Convento de la Compañía de Jesús; donde hoy se alza la vivienda número 11, -es decir, frente a la bocacalle del Obispo Cuevas- , existía una esplendida y sorprendente fachada plateresca.

Debido a una mala vigilancia de nuestro patrimonio, en el pasado siglo, se perdió tan bello edificio, que hoy puede ser admirado en el sevillano barrio de la Santa Cruz, sita en la calle Lope Rueda, 21 en la Casa Palacio de los Pickman.

Barranco Delgado nos afirma: “…construido en los albores del siglo XVI nos atrevemos a decir que quizás fuese don Pedro de Aranda y Serrano u su esposa doña María de Molina y San Martín, los mismos que fundaron la capilla de los Aranda, situada en el claustro de Santa María…”

También se le ha conocido como Casa de la Teda, y casa del médico de Rayos X, Luís López de Villalta, siendo este último propietario, el que hizo desaparecer la fachada, en los años 1920.

La pérdida de esta casa junto a otras y a la plaza de Aguardentería, ha ocasionado que este rincón ubetense, pierda su identidad, monumentalidad e interés turístico.

“…Golpe a Golpe, piedra a piedra, pocos años después desaparecía del entorno para el que fue creada. Su nueva ubicación, para admirarla es Calle Lope de rueda 21. Sevilla...”

Como última curiosidad, traemos a esta página, el siguiente articulo escrito por Alfredo Cazabán, publicado en el mes de Diciembre de 1917, en la Revista Lope de Sosa.

“…una calleja ubetense con suave declive. Es una calle de los que formaban laberinto de estrechas vías, vecino al ex -convento de Santa Catalina, antigua residencia de los Padres de la Compañía de Jesús. A la izquierda, la línea que corta vetustos edificios, que inclinan sus muros, como los ancianos inclinan sus cuerpos, al peso de los años…”

“…Y en el fondo, como precioso telón de la escena, el más apropiado en pueblo, donde el arte se revela espontáneo, en cada punto de vista, la severa casa del docto medico D. Luís López de Villalta, con su portada románica, su decoración plateresca y su ventanal partido, convertido en achatado balconcillo por las obligadas exigencias de la reforma interior; balconcillo que con esfuerzo y gran cariño a toda lo tradicional e histórico, habrá de restaurar el dueño de un monumento tan lindo…”

De la ruina al decorado cinematográfico: Análisis crítico de la restauración de la Puerta de Granada en Úbeda y su inserción en las políticas monumentales del período histórico (1939-1975)

Figura X. Evolución diacrónica, transformaciones morfológicas y examen crítico de la intervención restauradora en el entorno de la Puerta d...