2 jun 2025

La Iglesia de San Pablo de Úbeda, Curiosidades de su Portada Flamígera en la Lista Roja de Hispania Nostra.

 



La Iglesia de San Pablo de Úbeda, Curiosidades de su Portada Flamígera en la Lista Roja de Hispania Nostra.


Juan Ángel López Barrionuevo
Curiosidad 1.- La Iglesia de San Pablo en La Lista Roja de Hispania Nostra. 

La asociación española Hispania Nostra es la responsable de la creación, en 2006, de la llamada Lista Roja del Patrimonio. A su vez, existen otras dos clasificaciones que se suman a esta última mencionada: Lista Verde y Lista Negra del Patrimonio con multitud de monumentos pertenecientes al territorio español. Lista Roja: vienen incluidos todos los elementos del patrimonio cultural español que presentan un riesgo de desaparición, destrucción o alteración de sus valores. A través de la delimitación de estos peligros, se pretende darlos a conocer y perseguir su consolidación o restauración. Formada por un total de más 1158 bienes. Contando en la actualidad, nuestra ciudad con 10 bienes incluidos. Entidades como la UNESCO o Hispania Nostra se encargan de la evaluación continua del estado de conservación de los bienes culturales para dotarlos de una clasificación que permita, no sólo su difusión, sino también la propuesta inmediata de posibles soluciones con el fin de proteger nuestro patrimonio y, con él, una parte fundamental de lo que somos. ¿El objetivo? Reducir la clasificación a un único color: el verde. Las cofradías de Semana Santa, con sus imágenes, patrimonio religioso y, en algunos casos, sus edificios históricos, pueden ser incluidas en la Lista Roja si se encuentran en riesgo. Hispania Nostra se centra en la conservación de nuestro patrimonio, incluyendo la sensibilización sobre la importancia de preservarlo. La Iglesia de San Pablo de Úbeda, en la Lista Roja de 'Hispania Nostra'. Desde Marzo del año 2025; La portada gótica y fuente renacentista de la Iglesia de San Pablo de Úbeda(1) Ha entrado a formar parte de la Lista Roja del Patrimonio, según detalla la asociación Hispania Nostra, que revisa los equipamientos históricos y culturales más relevantes del país. La iglesia está declarada Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional desde mayo de 1926.

"Todo el conjunto de la fuente se muestra desgastado por los recalos de agua, la descalcificación y por el consiguiente desmoronamiento de la piedra", asevera la asociación. "En la portada gótica se aprecia una rotura en el parteluz, otra en el pináculo izquierdo, además de descalcificación y desmoronamiento de la piedra en varios puntos", añade. Se trata de una iglesia medieval levantada intramuros, cuya construcción data del siglo XIII. Tal y como describe 'Hispania Notra', tuvo "una significativa importancia social y política" tanto por las capillas destinadas para el enterramiento de los nobles como por ser el punto de reunión del concejo en la capilla de los Encajes(2). 

Curiosidad 2.- La Iglesia de San Pablo es Declarada Monumento Nacional, junto a las ubetenses iglesias de Santa María de los Reales Alcázares y San Nicolás de Bari.



Documento Declaración Monumento Nacional 




Un monumento nacional es el elemento, la construcción o el lugar que representa un gran valor histórico, patrimonial o arquitectónico para un país o una comunidad, y que es protegido por leyes de ese país o comunidad. España tiene un amplio catálogo de monumentos patrimoniales. Muchos de ellos tienen un “marchamo” que los distingue de los demás, como puede ser Bien de Interés Cultural, por poner un ejemplo o como Bien Patrimonio de la Humanidad, de los que en territorio nacional hay una amplia variedad. Pero dentro de esta categoría está el de Monumento Nacional una figura que sirve para reconocer un determinado tipo de realización arquitectónica, de ingeniería o escultural que por su interés goza de la pertinente protección jurídica. Actualmente, el registro General de Bienes de Interés Cultural de España incluye más de 13.000 monumentos, pero cuál fue el primero que fue declarado en España como Monumento Nacional? Pues hay que viajar hasta el año 1844, concretamente el 28 de agosto cuando se produjo este hito histórico, durante el reinado de Isabel II. Y un honor que fue concedido a la Catedral de León, debido a su perfecto trazado, su conjunto de vidrieras y por ser unos de los grandes ejemplos del estilo gótico, no sólo en España sino en toda Europa. En Úbeda, tanto el Hospital de Santiago declarado Monumento Nacional en 1917, como las iglesias de Santa María, San Pablo y San Nicolás declarados en 1926, pertenecen a los monumentos histórico-artísticos de España declarados antes del decreto de 3 de junio de 1931. Ese decreto —aprobado por el Gobierno provisional de la República, antes de celebrarse las elecciones constituyentes, y publicado en la Gaceta de Madrid, n.° 155, de 4 de junio de 1931— fue, hasta dicho momento, la principal actuación para proteger el patrimonio histórico-artístico del país y declaró 789 «monumentos histórico-artísticos pertenecientes al Tesoro Nacional de España», principalmente inmuebles valiosos —en su mayoría religiosos (catedrales, iglesias y colegiatas, ermitas y capillas, conventos y monasterios), militares (castillos y murallas) y civiles (palacios, casas consistoriales y colegios)—, pero también yacimientos y ruinas, algunas cuevas y varios elementos megalíticos. Hasta ese momento, la declaración de monumentos nacionales había sido tomada de forma aislada, sin una orientación clara sobre el tipo de inmuebles, la época y la importancia artística de los mismos. Muchos de ellos fueron proclamados para adoptar medidas de salvaguarda en edificios cuyo deterioro era evidente. Por ejemplo, la Real Orden de 13 de diciembre de 1912 declaró Monumento nacional las «Antigüedades Emeritenses» —«comprendiendo en tal declaración lo mismo los monumentos (el teatro, los puentes, etc.) ya de la pertenencia del Estado, que los pertenecientes al municipio y los de propiedad particular», que luego fueron 2 8 de Mayo de 1926 detalladas hasta un total de 19 elementos— y la Real Orden de 25 de abril de 1924 declaró como «monumentos arquitectónico-artísticos» 29 cuevas y abrigos con pinturas o grabados rupestres «como medio de preservarlas de su destrucción y atender a su conservación y custodia». El próximo 8 de mayo del año 2026, se cumplirán cien años de la declaración de las Iglesias de Santa María de los Reales Alcázares, de San Pablo y de San Nicolás, joyas del gótico y renacimiento andaluz (3).


Curiosidad 3.- Arte gótico Isabelino de la   portada Sur de la Iglesia de San Pablo.


Las exclusivas del gótico isabelino se basan fundamentalmente en la parte escultórica o de decoración arquitectónica. Las estructuras no se modifican, básicamente las normas constructivas hasta aquí ejercidas. Es lo decorativo que adquiere una suprema valoración en las edificaciones sujetas al canon isabelino. Puede decirse que el fondo organizado del estilo es completamente gótico conforme a las peculiaridades que presenta en su perfeccionamiento. Sin embargo, las fundaciones personales de los Reyes Católicos, coinciden en unos caracteres arquitectónicos que si bien no revisten en categoría de norma sistemática, aparecen en constantes y diversas obras. En cuanto a los elementos decorativos que entran en su composición preceden principalmente del arte mudéjar o morisco y del gótico francés, germánico y flamenco, cuyas influencias en este arte fueron constantes durante todo el período. Otro elemento ornamental que los artistas que promovieron este estilo captaron ávidamente, fue el que les proporcionaba el contacto con los países tropicales recientemente descubiertos, cuyas manifestaciones artísticas del todo desconocidas de los europeos, les ofrecían esa aportación exótica de estilizaciones vegetales y de figuras salvajes, grata al sentido renovador y en cierta manera sensacionalista de la época. Más tarde, el avance de las corrientes renacentistas con el retorno al arte de la antigüedad clásica, alcanza también al Isabelino, y entre sus elementos decorativos aparecen las formas “platerescas” con que comienza el Renacimiento en España. El origen de la formación del Isabelino, se halla en el personal influjo, inspiración u orientación que los Reyes Católicos ejercen en las abundantes construcciones que se realizan durante su reinado, reflejando la unidad política recién lograda y el triunfo alcanzado sobre los infieles. Lo mudéjar trasciende en la característica de repetición rítmica de un mismo tema. El arte cristiano y el musulmán se fusionan en este estilo por completo y por última vez en la historia del arte. El blasón, se convierte en uno de los temas decorativos usados con mayor profusión. Las fachadas, los lienzos de la pared, se llenan de una prolija ornamentación a veces de un efecto exaltado, dándoles el aspecto de enormes retablos. 
Es multiforme por la confluencia de artistas de poderosa personalidad que a él le aportan su peculiar manera de interpretarlo, variando, no su caudal de formas, pero sí el espíritu con que se aplica Ello se explica que, en contraste con la frondosidad ornamental de ésta fase suntuosa del Isabelino, existe otra modalidad extremada y austera en sencillez usada con más preferencia en edificios de carácter civil en la meseta leonesa- castellana. Reaparece en ellas el arco de medio punto del gótico arcaico y en su ornamentación se observa una sobria aplicación de los temas típicos isabelinos.
Debe apreciarse que el estilo Isabelino se aglutina en la creación de portadas para las fachadas de palacios, iglesias y capillas funerarias, donde se configuran los nuevos elementos que van a caracterizarlo, motivos procedentes de los gustos personales de la Reina que son constantes en esta modalidad. La portada, tiene por un lado un poder comunicativo y significativo, en el sentido de que muestra a través de sus emblemas, heráldico, epigráfico y simbólico, la referencia a los monarcas y representa de esta manera su poderío. La portada significa el poder de la monarquía como de la aristocracia. El grado de importancia, de la portada en el Gótico Isabelino, es que es allí donde va a desenvolverse una singularidad estilística, más significativa que productiva, donde además de ello se configura una tradición artística propia. Son las viejas ciudades de los reinos de Castilla y León cuna del Isabelino. En ellas la obra de los reyes, de los magnates y de los cabildos es abundante. Los arquitectos inspiradores del estilo viven en Toledo, Burgos, Ávila, Salamanca, centros principales de sus trabajos. No será hasta pleno desarrollo del estilo que los arquitectos del norte de la península aparecerán y con ellos las primeras formas platerescas. El arte gótico importado por los reconquistas en tierras andaluzas se halló frente al mahometano de profundo arraigo y latente vitalidad. Las formas puristas no aparecen sino en obras ejecutadas bajo el influyo de los Reyes o por el impulso de nobles y prelados. El influjo de la catedral de Sevilla va a cambiar el escaso panorama gótico de los siglos XIII y XIV y va a servir de modelo para iglesias como Santa María de Carmona y los templos deJerez de la Frontera, Utrera y Arcos de la Frontera. El tardío gótico isabelino se encuentra en las puertas de algunos templos y palacios andaluces algunas de sus mejores obras como las de Jerez, Marchena, Gazules, Puerto de Santa María, Ronda y en el Palacio de Jabalquinto de Baeza. No es hasta el siglo XVI que vuelve a brillar la iglesia de San Pablo de Úbeda en todo su esplendor. Y lo hace bajo el auspicio del obispo constructor por excelencia Alonso Suárez de la Fuente del Sauce (4), . Más de un escudo suyo luce en la fachada del monumento. A pesar de andar ya triunfando el arte renacentista por estos lares, el prelado siente más inclinación por el gótico, y es este estilo el que destaca en todas las obras que patrocina. Esto explica el monumental arco abocinado de la fachada principal de San Pablo, construida en los primeros años del siglo XVI. Así como la escena de la coronación de la Virgen por el Padre Eterno en su tímpano, una iconografía muy popular en el gótico, que además conserva restos de haber estado bellamente policromada (5 ).


Curiosidad 4.- Restauración  de la Iglesia de San Pablo, en la década de 1950.



Fotografía realizada a mediados de los años cuarenta y en ella vemos la reja de estilo renacentista que desde el año 1873 se instaló en la portada principal de San Pablo.

Esta reja venía procedente del Altar Mayor del suprimido convento de las Madres Dominicas de las Cadenas, que se asentaban donde hoy se encuentra el Ayuntamiento actual.

Esta reja fue retirada en 1959 tras la profunda restauración que sufrió este templo por la Dirección General de Bellas Artes.

Actualmente se encuentra en una parroquia de Andújar (Foto Archivo Gabriel Delgado Juan).


Acerca de la restauración, por datos facilitados por el historiador ubetense José Manuel Almansa Moreno, en su libro: Reconstrucción y restauración monumental en la provincia de Jaén durante el Franquismo (6), (páginas253-257), siguiente: “… Arrasado su patrimonio mueble durante la contienda bélica, en la primera memoria redactada por el arquitecto (sin fecha) se nos indica que se habían realizado una serie de obras urgentes en el templo consistentes en la reconstrucción de la cubierta de la torre (pues había sido destruida para establecer un puesto de ametralladoras antiaéreas). De este modo se construiría una nueva armadura de la cubierta, se repararía la veleta y se colocaría un nuevo remate de piedra idéntico al existente anteriormente, con un nuevo tejado de teja árabe corriente en los faldones y vidriada en color blanco y verde en las limas. Tras esta actuación se lleva a cabo la reparación del resto de las cubiertas, las cuales se encontraban deformadas por la descomposición de las maderas.. Sin embargo, las obras se habrían suspendido por la falta de recursos económicos, razón por la cual el arquitecto solicitaría una ayuda económica urgente de 10.000 pesetas, que serían concedidas en octubre de 1941 por el Ministerio de Educación a propuesta del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional El siguiente proyecto de Prieto-Moreno es de 1955 y en él se nos informa que parte de la cubierta del templo se había hundido dos años antes, razón por la cual se había suspendido el culto. Por ello se plantea reconstruir parte de la cubierta dañada para reabrir el templo y evitar que se agraven los daños en el edificio, dejando la reparación global de las cubiertas para más adelante (cuando los medios económicos lo permitieran). En la reconstrucción de la armadura se utilizarían las maderas antiguas, engatillados las tirantes aprovechables con pletinas de hierro con el fin de buscar el mayor ahorro posible. Tras el arreglo de la armadura se procedería a la restauración de la bóveda de yeso. En 1958 ya se habían reparado las cubiertas. 
Con el fin de fijar el monumento en condiciones idóneas para ser visitado y rehabilitar el culto, en este momento se plantea mejorar el pavimento del crucero puesto que éste se encontraba muy deteriorado por la realización de las obras (si bien ya se encontraba en mal estado con anterioridad). Para ello se opta por el sistema de losas de piedra arenisca de la localidad, ya empleado en la pavimentación del presbiterio y frecuente en otros templos de la ciudad. Al año siguiente se continuaría con el solado de la parte central del templo, procediendo a la definitiva reapertura del templo en el mes de noviembre de 1959, tras ocho años de obras (tal y como indica una cartela localizada al interior). La última actuación que lleva a cabo el arquitecto sería la reapertura de la portada de los pies del templo, la conocida como Puerta de los Carpinteros, cegada en 1806 para instalar en este lugar el coro bajo. Con ella se pretendía recuperar uno de los elementos más antiguos del templo, consiguiendo igualmente mejorar la eficacia funcional del templo al facilitar el acceso a los tronos de las cofradías de Semana Santa. 
De este modo se reconstruirán los elementos perdidos de la portada (como serían los frisos laterales de las jambas, conformados por columnas con arcos trilobulados en altorrelieve) que se reintegran volumétricamente a modo de sólido capaz, diferenciándose las partes originales de las nuevas. Tras esto se colocaría una portada de madera decorada con clavos, bisagras y llamadores de hierro forjado, similares a los existentes en la portada principal. De forma paralela también se incluye en el presupuesto la colocación de vidrieras en los tres ventanales de la fachada sur puesto que tenían un maderaje tosco y semidestruido, lo cual restó brillantez a la fachada principal. Además de estas ventanas existe una cuarta que se encontraba tapiada y que se propone abrir, si bien finalmente no se lleva a cabo. Sí se intervendría en el rosetón gótico del crucero sobre el arco toral a base de carpintería metálica y vidrio prensado tipo “catedral”





Varios aspectos de la Portada Sur de la Iglesia de San Pablo, a principios del siglo XX, Archivo Gabriel Delgado Juan.



Según palabras del historiador Ginés Torres Navarrete, nos relata lo siguiente: …en la sesión permanente del Ayuntamiento 25 de septiembre 1940, dan cuenta de la solicitud de ayuda del párroco para reparar los tejados. Acuerdan dirigirse a la Dirección General de Regiones Devastadas pidiendo colaboración ante la falta de fondos municipales… …También por falta de obras San Pablo hubo de cerrar sus puertas en 1951. Se inicia una restauración en profundidad abriéndose de nuevo al culto el 23 de noviembre de 1959, siendo párroco accidental Fray Manuel María de San José, Carmelita de la Residencia de Úbeda… Durante estas obras la parroquia se trasladó a la Iglesia de San Miguel de los P.P. Carmelitas (7).
 

Para finalizar, os traigo la siguiente fotografía, de la bendición en San Pablo, de la anterior imagen del Cristo de la Humildad, obra de Juan Cristóbal. La misma fue bendecida el 23 de abril de 1950. Meses después la iglesia es cerrada al culto, por obras. En la misma instantánea, podemos comprobar que a espaldas de la imagen del Ecce Homo,  uno de los retablos del siglo XVIII, de estilo neoclásico, desaparecido posteriormente como ya he indicado anteriormente.





Notas; 

 (1). La iglesia de San Pablo es un templo medieval del siglo XIII, levantado dentro de los muros de la ciudad de Úbeda en la provincia de Jaén.  Se encuentra situada en la antiquísima Plaza del Mercado llamada Plaza Primero de Mayo. En esta Plaza hasta el siglo XV se reunía en ella el Concejo de la ciudad y los nobles.

Construida sobre una mezquita, la iglesia fue destruida durante las luchas de sucesión del reino de Castilla. Así, su construcción actual es posterior a 1368.  Fernando III le devolvió el culto cristiano, así como a todas las que consideró necesario.

Arquitectónicamente tiene varias fases constructivas con el deseo de hacerla más grandiosa o por necesidad. Unas afectan a las partes más importantes de la Iglesia y otras a las menos importantes. Es en la cabecera del templo donde mejor se pueden distinguir las distintas fases.

La primera de las construcciones, se hizo justo después de la conquista. El templo es de planta basilical con tres naves, tres ábsides con presbiterio y una puerta a los pies. Las naves tienen cubierta de madera. Se conserva en el exterior, la portada de poniente y algunos canecillos reutilizados en la cabecera.

La segunda construcción  en 1368 fue para subsanar desperfectos, bastantes profundos, motivados por las luchas entre Pedro I, legítimo soberano de Castilla y su hermano bastardo Enrique de Trastámara al que Úbeda apoyaba. Fue incendiado posteriormente como casi todos los de la ciudad. Se  forma un crucero y se modifica el ábside central, en 1380, suprimiendo los laterales. Es de estilo  gótico, pero en él se advierten elementos reutilizados de la primera construcción.

Más tarde, entre los siglos  XV y XVI se construyeron varias capillas funerarias en el muro norte con una nueva puerta de acceso a la Iglesia. Son edificadas las del lado Sur abriendo una portada grande que da acceso a la plaza  del Mercado entre 1520 y 1522 llamada la de los Carpinteros que fue tapiada en 1806 para colocar el coro y se construye la torre encima del ábside lateral izquierdo. En la actualidad por esa puerta se puede acceder al templo. En su tímpano el Padre Eterno corona a María sujeta por cuatro ángeles, en el parteluz bajo el dosel está la imagen de San Pablo, que es el titular de la Iglesia.

Durante el siglo XVII se cambian los pies del lado del mediodía, construyéndose la sacristía y la cubierta de la cabecera, por encima del nivel de la nave, se accede a ella por una escalera de tres gradas. En el siglo XVIII se reparan tejados, se igualan las naves central e izquierda y se sustituyen las cubiertas de madera por las bóvedas barrocas que hay en la actualidad. Ya durante el siglo XX, en los años 60 es restaurada por la Dirección General de Bellas Artes.

Es un bonito edificio de estilo gótico, aunque con añadidos posteriores. La portada principal, de 1511 que se encuentra situada en la nave lateral, es de estilo gótico flamígero.

En el exterior, en la zona del ábside se construyó en el año 1591 una  fuente pública con el escudo de la Villa junto a otros dos, del Alcalde  Mayor y la casa de Austria, gracias a  Juan de Gaviria, corregidor de la Villa.

En el año 1926 la iglesia es declarada Monumento Histórico Artístico, por lo tanto catalogada como Bien de Interés Cultural. 

(2) Fuente: https://lacontradejaen.eldiario.es/

(3)  Fuente; Monumentos españoles: catálogo de los declarados histórico-artísticos 1844-1953. Tomo IV. . Materia Catálogos, Monumentos; Idioma Castellano; Unidad Proponente Instituto del Patrimonio Histórico Español EAN 9788474834031; ISBN 978-84-7483-403-1; Páginas 570 Fecha publicación 01-01-1987.

(4) Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, «obispo edificador» de Jaén

Al obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, figura controvertida por su papel en la Inquisición, se le conoce en Jaén como "el obispo edificador" debido a las numerosas obras arquitectónicas que mandó construir en la provincia, entre ellas, la catedral de Jaén.


Alonso Suárez de la Fuente del Sauce nació en la provincia de Ávila, en el año 1450, mientras en Castilla reinaba Juan II, de la dinastía Trastámara, y recibió una destacada formación intelectual.


Alonso Suárez de la Fuente del Sauce nació a mediados del siglo xv, en el corazón de la Moraña abulense, prácticamente en el triángulo formado por Fontiveros, Madrigal y Arévalo, en Fuente el Sauz.

Los historiadores no han podido precisar hasta ahora la fecha de su nacimiento. Sus padres fueron Pedro Sanz Suárez y Catalina Suárez, “ambos de rancia nobleza”.


Según las leyes vigentes de hoy, su nombre y apellidos serían Alonso Sanz Suárez, pero entonces no era así. También era frecuente ponerse como apellido el nombre del pueblo donde se nacía. Esto es lo que hizo Alonso Suárez quien eligió para primer apellido “Suárez” y para segundo “de la Fuente del Sauce”. Esta decisión fue motivada en buena parte por el aprecio que él tenía de su pueblo. Señal también de esta estima fue que, “al ser nombrado obispo de Mondoñedo (20 de marzo de 1493), tomó como motivo heráldico de su escudo de armas un fuente, y en el centro de ella un sauce llorón, cuyas ramas se inclinan nostálgicamente hacia la tierra, con un deje de tristeza y pesadumbre”.


Poco más se sabe de él antes de ser nombrado obispo de Mondoñedo en 1493. Desde aquí, en 1496, fue trasladado al obispado de Lugo. Tres años después, fue electo para la diócesis de Málaga, restaurada poco antes, pero no llegó a tomar posesión por haber sido promovido a ella el obispo de Jaén, Diego Deza. Fue entonces cuando don Alonso pasó a la diócesis de Jaén, para la que fue presentado el 7 de febrero de 1500. Siendo obispo de Mondoñedo aún, la gran reina Isabel la Católica le nombró inquisidor General, uno de los cuatro existentes. Estando ya en Jaén, fue nombrado presidente del Consejo del Reino por Felipe el Hermoso, esposo de Juana la Loca, hasta que se encargó de la Regencia de Castilla, por muerte de don Felipe, el Rey Fernando el Católico. También fue comisario general de la Santa Cruzada.

El lugar donde quedó más marcada la huella de su gran personalidad es Jaén, diócesis que gobernó durante veinte años. Son tres las dimensiones más significativas de ella: sus edificaciones, su estilo pastoral, recogido y expresado en las Constituciones Sinodales, y su vida ejemplar.


Por lo que se refiere a las edificaciones, dice Montijano: “Vemos el escudo del obispo en los numerosos edificios que él construyó o se construyeron en su tiempo, alentados y patrocinados por Don Alonso.

Ejemplos de ellos: el puente sobre el Guadalquivir, llamado Puente del Obispo, la iglesia de San Andrés de Baeza, la de San Pablo de Úbeda, la de Sabiote, la portada gótica de San Ildefonso de Jaén, etc.”.

Y añade: “Entre las muchas edificaciones de Don Alonso de Suárez, que también lo han hecho merecedor del mote de Don Alonso ‘el edificador’, merece especial mención la construcción del puente que lleva su nombre, entre las ciudades Jaén y Baeza [...]”. En la entrada del puente, en dirección Jaén-Baeza, hay una inscripción, en caracteres góticos, que dice: “Esta puente se le llama del Obispo. Hizo la toda a su costa Don Alonso de la Fuente el Sauce, obispo que fue de Mondoñedo y después de Lugo y el año 1500 de Jaén. Y dejó el paso libre de ella. Y es libre a todos, sin pagar tributo alguno. Comenzada el año mil y quinientos y cinco, y acabada año de mil y quinientos diez y ocho. Y concede a los que por ella pasaran y rezaren un Ave-María, cuarenta días de Perdón”.


En 1511 convocó el Sínodo Diocesano. Este Sínodo de Alonso Suárez es, ciertamente, un modelo de vigilancia pastoral, de sabiduría y de prudencia en el gobierno de la Diócesis. En sus Constituciones, se ve plasmada la reciedumbre de don Alonso, la severidad prudente de su gobierno pastoral, en una época difícil, por haber terminado ya la Reconquista, y con ella la situación anómala de muchos pueblos de nuestra diócesis, fronterizos con el reino nazarita, había que restablecer la disciplina eclesiástica en clérigos y seglares, secundando la obra admirable de reforma, iniciada y desarrollada bajo los auspicios de la reina Isabel, por el gran Cardenal Cisneros.

Después de una vida fecunda en virtudes y obras de apostolado, falleció el obispo jiennense el 5 de noviembre de 1520. A este obispo se lo conoce también por el insólito mote de “el obispo insepulto”. La razón es un pleito entre los herederos del obispo y el Cabildo Catedralicio de Jaén acerca del “derecho de patronato” sobre la capilla mayor de la catedral, pero finalmente el cuerpo momificado de don Alonso recibió cristiana sepultura en la Capilla del Santo Rostro de la Catedral de Jaén el día 13 de mayo del año 2000.

Mandó construir una grandiosa capilla al lado sur de la iglesia parroquial de pueblo natal, Fuente el Sauz. En la parte alta de ella hay la siguiente inscripción: “Esta capilla mandó hacer el Ilmo. Dn. Alonso Suárez obispo de Jaén, Presidente del Consejo, Inquisidor Mayor, hizo merced de ella al magnífico Caballero Dn. Alonso Suárez su sobrino, y a Dña. Catalina, su mujer, y a los que de ellos sucedieron. Acabose año 1595, se reedificó año 1780”. A pesar de la fecha de terminación de la capilla que se consigna, parece que lo más importante de ella debió de hacerse antes de morir don Alonso.


(5) https://vbedarecatada.blogspot.com/2010/11/ubeda-un-buen-ejemplo-de-arte-isabelino.html

(6)  Reconstrucción y restauración monumental en la provincia de Jaén durante el Franquismo

Almansa Moreno, José Manuel,  UJA -2021

tit=Tomo%20VI:%20%DAbeda%20cristiana&bbase=giutomo6&direc=tomo6/&pag=



13 ene 2025

Introducción a las Obras de Mejora de la Iglesia de San Isidoro, durante el siglo XX.

Altar Mayor de San Isidoro, en la década de 1950. Foto Archivo José Luis Latorre Bonachera


 El próximo día 10 de septiembre del año 2025, se cumplen 20 años de la reapertura de la Iglesia de San Isidoro, al culto, tras sufrir dicho templo más de dos años de sus últimas obras de restauración realizadas por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que consistieron en la eliminación de humedades de la fábrica y reparación de las cubiertas de la misma.

Estas no han sido las únicas obras realizadas en estos últimos 50 años, cabe recordar que en el año 1972, siendo párroco de San Isidoro Antonio Ruiz Sánchez, se realizaron la reparación de cubiertas, eliminación del cuerpo adosado a los pies de la nave, y restauración de la escalera.

Así en la siguiente fotografía nos muestra el claro Bajo de San Isidoro, por donde parten las cofradías de San Isidro, Nuestro Señor en la Columna y la Virgen de las Angustias. Está realizada esta fotografía a mediados de los años cuarenta, del siglo XX. En la instantánea si se fijan verán cómo al lado de la fachada de la iglesia se encontraba una edificación hoy desaparecida, donde hoy podemos ver un pequeño jardín donde en el año 1987 se instaló un busto del escultor D. Francisco Palma Burgos, realizado por su hermano José María en el año 1976. También comprobamos por la imagen como todo este entorno se hallaba empedrado.



Por Juan Manuel Almansa Moreno, en su trabajo, Reconstrucción y restauración monumental en la provincia de Jaén durante el Franquismo, acerca de la Iglesia de San Isidoro, sabemos lo siguiente: "...Debido a su gran feligresía, durante todo el siglo XIX son constantes las referencias a las intervenciones destinadas a asegurar el correcto mantenimiento del templo. La gran mayoría de referencias documentales que tenemos se centran en su torre, la cual fue una de las más esbeltas de la ciudad (construida en 1634 por el maestro Cristóbal del Pozo). Ésta sufrió numerosos daños a raíz del terremoto de Lisboa de 1755, y a pesar que se hicieron reparaciones en la misma, éstas no fueron suficientes puesto que el estado de ruina de la torre en 1862 es total y finalmente el cabildo se ve obligado a demolerla, construyéndose en su lugar una espadaña de tres vanos (ALMANSA MORENO, J. M. «Las iglesias parroquiales…», pp. 324-326.)

Un siglo más tarde se vuelve a intervenir en este lugar, concretamente en el bloque prismático dispuesto a los pies de la nave del templo y que envolvía la escalera de acceso a la espadaña (LLOPIS SOLBES, José Antonio. Proyecto de restauración de las cubiertas de San Isidoro. Úbeda (Jaén). Junio 1972. AGA, Fondo Ministerio de Cultura, Expedientes de Restauración de Monumentos (03) 115.000, caja 26/00224).

En 1972 se aprecia que toda una esquina había cedido, produciendo algunas grietas que amenazaban ruina y que suponían un gran riesgo para la vía pública. Estudiado sobre el terreno el problema, se llega a la conclusión de que se trataba de un cuerpo adosado y sin valor, sin ninguna traba, por lo que se plantea prescindir de él y restaurar la escalera, dejando a la vista el cilindro que la contiene y rematándola en cúpula.

Esta actuación iría acompañada por una reparación de las cubiertas de la nave principal, que fueron levantadas totalmente para sustituir los pares y la tablazón, retejando nuevamente. Las cubiertas laterales presentaban un mejor estado de conservación y tan sólo se habían producido pequeñas goteras al interior; por tal motivo se procede a un repaso general de las cubiertas, canalones y bajantes..."



Detalle del Altar Mayor, de San Isidoro, años antes de la década de 1970.


Por último hablaremos, sobre un bien del mueble que conserva la iglesia de San Isidoro, y adorna  los muros de su fábrica, las  reproducciones de las  catorce estaciones del  Vía Crucis. De estilo neogótico, se componen de relieves realizados en madera policromada, datan de mediados del siglo XX, realizados en Olot (Gerona), fueron donados a esta iglesia, por el párroco de la misma Valentín Peñas Méndez.

El vía crucis es una devoción cristiana que se realiza durante la Cuaresma y el Viernes Santo. Consiste en meditar sobre los momentos vividos por Jesús desde su prendimiento hasta su crucifixión, sepultura y posterior resurrección. También se le conoce como “estaciones de la cruz” o “vía dolorosa”.

El vía crucis se compone de catorce estaciones que representan diferentes episodios de la Pasión de Cristo. Cada estación se representa con una imagen o una escultura que se encuentra en las iglesias y otros lugares de culto. La expresión latina "Vía Crucis" significa "camino de la Cruz", es decir, el que recorrió Cristo durante su Pasión, desde el Pretorio de Pilatos hasta el Calvario. Dicha expresión se utiliza también de modo habitual para designar una forma de oración acompañada de meditación sobre los acontecimientos ocurridos en ese camino de Cristo, al que se añaden el hecho de su muerte en la cruz, el descendimiento de la misma y su sepultura. Junto a diversas oraciones, en general de penitencia y arrepentimiento, se van intercalando catorce meditaciones, que se llaman «estaciones», porque los que hacen este ejercicio de piedad se «estacionan» o detienen unos momentos para meditar en cada uno de los siguientes acontecimientos o escenas.


Los precedentes del Vía Crucis datan de los primeros siglos del cristianismo, de la piadosa compasión con que los cristianos primitivos veneraban los pasos de la Vía Dolorosa. La española Silvia Eteria, peregrinó a Tierra Santa en el siglo IV. Y en su Peregrinatio describe el ejercicio piadoso de los cristianos de Jerusalén, recorriendo durante la Semana Santa el camino del Calvario.

La mayoría de estas «estaciones» han sido tomadas del Evangelio, otras las ha deducido o añadido la tradición piadosa del pueblo cristiano con una sana lógica.

Las escenas o «estaciones» directamente descritas en los Evangelios son las siguientes en la iglesia de San Isidoro:



Primera estación: Jesús es condenado a muerte. Primer pilar del Crucero. Lado del Evangelio. núm. 1 en el plano.

Segunda estación: Jesús carga la cruz. Crucero, Capilla de la Virgen de las Angustias. núm. 2 en el plano. Lado del Evangelio.

Tercera estación: Jesús cae por primera vez. Pies del Crucero. núm. 3 en el plano. Lado del Evangelio.

Primera estación: Jesús es condenado a muerte. Primer pilar del Crucero. Lado del Evangelio. núm. 1 en el plano.

Cuarta estación: Jesús encuentra a su madre. Capilla del Descendimiento. núm. 4 en el plano. Lado del Evangelio.


Quinta estación: Simón el Cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz. núm. 5 en el plano. Lado del Evangelio.


Sexta estación: Verónica limpia el rostro de Jesús. núm. 6 en el plano. Lado del Evangelio.


Séptima estación: Jesús cae por segunda vez. núm. 7 en el plano. Lado del Evangelio.


Octava estación: Jesús consuela a las mujeres que lloran por él. núm. 8 en el plano. Lado de la Epístola.


Novena estación: Jesús cae por tercera vez. núm. 9 en el plano. Lado de la Epístola.


Décima estación: Jesús es despojado de sus vestiduras. núm. 10  en el plano. Lado de la Epístola.


Undécima estación: Jesús es clavado en la cruz. núm. 11 en el plano. Lado de la Epístola.

Quinta estación: Simón el Cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz. núm. 5 en el plano. Lado del Evangelio.



Duodécima estación: Jesús muere en la cruz. núm. 12 en el plano. Lado de la Epístola.


Decimotercera estación: Jesús es bajado de la cruz y puesto en los brazos de María.núm. 13 en el plano. Lado de la Epístola.


Decimocuarta estación: Jesús es sepultado. Primer Pilar del Crucero. Lado de la Epístola. núm. 14  en el plano. Lado de la Epístola.




Juan Ángel López Barrionuevo.

Fotos Archivo Jose Manuel Almansa Moreno

Bibliografía Consultada: 

https://www.es.catholic.net/op/articulos/56373/cat/657/que-es-el-via-crucis-como-se-reza.html#modal

Reconstrucción y restauración monumental en la provincia de Jaén durante el Franquismo; Edición Digital Año 2021. Jose Manuel Almansa Moreno.

https://el-coro-de-los-grillos.blogspot.com/2016/08/ubeda-iglesia-de-san-isidoro.htmlFotografías 






1 oct 2024

Introducción a las Mejoras en la Iglesia De La Santísima Trinidad de Úbeda.

 Introducción a las Mejoras en la Iglesia De La Santísima Trinidad de Úbeda.



Juan Ángel López Barrionuevo.

Como todo sabemos «La Expiración» de Úbeda fue fundada el 25 de abril de 1604, en el antiguo Convento de la Santísima Trinidad. A lo largo de la historia, y desde los mismos comienzos de la Orden, en las Casas de la Santísima Trinidad los fieles laicos se han unido a los religiosos para compartir la misión redentora y misericordiosa. Se llamaron "Cofradías de la Santísima Trinidad" y siempre han sido consideradas una parte importante de la Familia Trinitaria y del Patrimonio de la Orden.


Tras las desamortizaciones y exclaustraciones del siglo XIX, muchas de esas cofradías trinitarias permanecieron en las iglesias y casas trinitarias como fieles custodios de la presencia trinitaria. Algunas de ellas, la mayoría, se convirtieron en hermandades de penitencia, en torno a alguna de las devociones tradicionales de la Orden o de la Casa, y así han perdurado hasta nuestros días. Como es el caso, de nuestra Cofradía ubetense de la Expiración (1) 


La ubetense iglesia del antiguo Convento de la Santísima Trinidad, es uno de los escasos ejemplos de arquitectura barroca en Úbeda, cuya singularidad estriba en la utilización de un planteamiento formal y decorativo novedoso, incluso a nivel provincial, en unos momentos en que los modelos renacentistas continúan estando muy presentes en la arquitectura de la ciudad. La actual iglesia data del siglo XVIII, y sustituye a un anterior templo, destruido por un fuerte seísmo, que asoló la población de Úbeda, en el citado siglo.



Foto del Interior de la Iglesia de la Trinidad. Fuente Vbeda Recatada



En el interior, de planta rectangular de tres naves, destaca la profusión de estucos y yeserías decorando la nave central y la cúpula del crucero. Al exterior, la ornamentación se concentra en ambas portadas, organizadas a base de grandes molduras y líneas quebradas de gran relieve. De ambas portadas, sobresale el grupo escultórico de la representación de la Santísima Trinidad. A los pies del templo aparece una tribuna, en donde destaca la aparición de la estrella de David combinada con la cruz de los Trinitarios.


Hay que tener en cuenta que en Úbeda la presencia del Renacimiento y de la arquitectura de Andrés de Vandelvira será tan fuerte que los modelos arquitectónicos de esta época se utilizarán en la tradición constructiva local hasta el siglo XVIII.


De forma que, durante el siglo XVIII, los murcianos maestros de obras Pedro del Rio y Tomás Jiménez, introducen el estilo barroco en Úbeda, en la reedificación de la iglesia conventual de la Santísima Trinidad, que sigue esquemas de un barroco puro -y que en opinión de los especialistas recuerda a las iglesias madrileñas del XVII- constituye, cuanto menos, un novedoso y singular ejemplo en la ciudad, creándose así una escuela durante el siglo XVIII.



Foto del Retablo desaparecido de la Iglesia de la Trinidad. Fuente José Luis Latorre Bonachera


La Iglesia Santísima Trinidad de Úbeda, es uno de los pocos ejemplares barrocos del Patrimonio de Úbeda, debido al auge durante el Renacimiento de edificios y palacios con impronta del famoso arquitecto Andrés de Vandelvira, como ya he expresado. Según nos dice el Historiador José Manuel Almansa Moreno en su trabajo de investigación, DE YESOS Y PINTURAS. ORNAMENTACIÓN EN LA ARQUITECTURA RELIGIOSA DE LA COMARCA JIENNENSE DE LA LOMA (JÁEN): 


“… una de las intervenciones más destacables realizadas en la iglesia de la Trinidad es la realizada en el siglo XVIII, cuando se realiza la capilla mayor y el crucero, de gran exuberancia ornamental y que creará escuela en la ciudad. Así, el 17 de noviembre de 1729 se contrata a Tomás Jiménez, maestro de obras de cantería y albañilería, vecino de la ciudad de Murcia estante en Úbeda...”

  “…. La bóveda del crucero presenta forma de media naranja, dividida en ocho concavidades a modo de lunetos por la presencia de pilastras de orden compuesto, con fuste ornamentado con racimos de flores frutos; los lunetos triangulares se ornamentan con molduras irregulares, que acogen tondos con pinturas de santos mártires trinitarios. La linterna presenta ocho ventanas. Rematándose con un cupulín decorado con motivos vegetales. Toda la bóveda está sostenida por cuatro grandes pechinas, ornamentadas con molduras irregulares y exuberante ornamentación vegetal, mostrando en el centro una moldura octogonal (donde se alojan óleos con santos trinitarios), sostenidos por un querube y rematados por una corona real, igualmente complementada con decoración vegetal…”.



Foto Iglesia de San Lorenzo. Fuente José Manuel Almansa

“…Sea como fuere, el modelo de cubierta ejecutado del convento trinitario tuvo gran éxito en la ciudad y enseguida vemos la rápida difusión en la arquitectura de la zona, tal y como se aprecian en los restos de la ermita de Madre de Dios del Campo y en la capilla mayor de la mencionada iglesia de San Lorenzo…”



Foto Desaparecida Cúpula Madre de Dios del Campo. Fuente Pablo Jesús Lorite




“…Aún hoy en día se conservan restos del arranque de la cúpula, así como de dos pechinas, una de las cuales mantiene la decoración completa (que mantiene la tendencia de la Trinidad, apreciándose una mayor ornamentación de querubines y figuras fitoformes entre la rocalla) …”


Con la siguiente descripción de  la mencionada  cúpula de la  ubetense Iglesia de la Trinidad, por el mencionado historiador Almansa Moreno, nos hacemos la idea de cómo era la cúpula que en su día cubría el Altar Mayor de la Ermita de Madre de Dios del Campo,  recientemente reconstruida, tras convertirse la citada ermita, en complejo hostelero, y gracias a una fotografía descubierta por Pablo Jesús Lorite Cruz en su magnífico trabajo La desaparecida cúpula barroca del santuario de Madre de Dios del Campo de Úbeda según la fotografía histórica de Manuel Torres Molina y sus dos hermanas en la Trinidad Calzada y la parroquia de San Lorenzo, sabemos cómo era la citada cúpula;.


Hoy en día, la Barroca Iglesia de la Santísima Trinidad, está falta de artísticos altares, ya que su rico patrimonio fue devastado por la barbarie humana, en los aciagos acontecimientos de la Guerra Civil de 1936. Como ya he dicho, tras la guerra civil que asoló España entre 1936-1939, el patrimonio artístico de Úbeda, quedó mermado notablemente por la barbarie y la incultura de quienes, nos retrotrajeron a los periodos más oscuros de nuestra historia en los que en base a una idea otra era arrasada.


Por Agustín Palacios Martínez sabemos en su trabajo inédito: EL ASALTO A IGLESIAS Y CONVENTOS EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA EN ÚBEDA; lo siguiente sobre el asalto a la iglesia de la Trinidad: ...,

 "...IGLESIA DE LA TRINIDAD-GARAJE-CUARTEL; Fue esta la última iglesia en ser asaltada, se hizo cuando ya había pasado el furor de los asaltos, pero quedaba en cuenta hacerlo más tarde. El motivo del asalto tardía se debió a que los milicianos y tubas que hacían estos asaltos tenían miedo de que los frailes tuviesen instadas allí trampas-bomba o artilugios que les pudiesen ocasionar bajas en el asalto, el motivo de esto es que entre los religiosos de la iglesia se hallaba uno que era un experto en la electricidad y electrónica de aquel momento e incluso llego en aquellos tiempos anteriores a la guerra a hacer sonar las campanas sin necesidad de que un monaguillo tirase de ellas con la cuerda. Todo esto era conocido por los asaltantes y por ello tenían respeto a la hora de atacar, aunque al final se decidieron a hacerlo...".

"...Y También es Fernando Sánchez quien nos cuenta el asalto a la Trinidad: << Un día de agosto, cuando la vida del pueblo parecía discurrir por cauces diferentes a los acontecimientos anteriores, la puerta de la iglesia de la Trinidad se abría de par en par y una cuadrilla de hombres armados con hachas y ordenadamente procedieron a destruir todo lo que en su interior había de madera como altares, bancos, confesionarios incluidos y ¡cómo no ¡Santos e imágenes! En las rampas que dan acceso a la entrada de ese referido tempo iban depositando todo lo que ordenadamente iban destruyendo. Desde mi trabajo en frente podía ver el ir y venir que tenían esos hombres en su destructivo afán. En ese templo no quedó ni el cancel, pues todo se destruyó ordenadamente…>>

Las dependencias sirvieron de cuartel y la iglesia también de garaje con la del Salvador, al acabar la guerra, el interior presentaba un aspecto horrible. ---"Bibliografía: Relatos y vivencias. Fernando Sánchez Cortes…”

El elemento de bien de mueble perdido más importante, fue el retablo del altar mayor trinitario. Miguel Ruiz Prieto, los describía de la siguiente manera: “…es amplio y elevado; su altar es grandioso, de excelente construcción, hecho en 1764, según se consigna en un medallón que hay encima del tabernáculo, sobre el que se abre un nicho que ocupa una imagen de la Inmaculada Concepción. Sobre este nicho, hay otro con una buena imagen del Santo Rey conquistador y fundador de este convento y la Santísima Trinidad. Su lado derecho está adornado con las efigies de San Juan de Mata y San Jacinto, y en el izquierdo se veneran las efigies de San Félix de Valois, rey de Francia. Todo el conjunto es de estilo barroco…”. En la actualidad, la desnudez del testero del altar mayor, discrepa el conjunto barroco de la fábrica. Desde 1963, la monumental imagen del Cristo de la Expiración, obra de Juan Luis Vasallo, adorna la escasez artística del altar mayor.

Otros elementos patrimoniales, perdidos en el siglo XX, durante tiempos de la Dictadura Franquista en la iglesia, fueron el monumental pavimento a base de losas de cerámica a cuerda seca y lápidas sepulcrales de antiguos enterramientos trinitarios. Dicho pavimento que fue sustituido en 1963 por el actual de mármol, fue costeado por la Cofradía de la Expiración y la Parroquia de San Nicolás.

Junto a la iglesia se encuentra el convento, que fue de la orden de los Padres Redentores Calzados y del cual se conservan dos claustros. El mayor fue levantado a finales del siglo XVI, y el segundo claustro del que se conservan dos laterales, uno del siglo XVI y otro de comienzos del XIX. En 1967 se demuele un tercer claustro del convento para la construcción de la Oficina de Correos y Telégrafos, obra de Alejandro de la Sota Martínez, arquitecto al que se deben varias oficinas de correos en España. En la actualidad el convento es sede de un centro público de Enseñanza General Básica. 

De 1981 a 1984 se realizan diversas reparaciones en las cubiertas y bóvedas, bajo proyecto del arquitecto Andrés Perea (2).




Fotos del interior de la Iglesia de la Trinidad, durante su restauración en 1981. Fuente Archivo Gabriel Delgado Juan

En el año 1963, el escultor Ramón Cuadra Moreno, realiza un dosel de terciopelo rojo con remate de madera sobredorada, para albergar en su centro al Cristo de la Expiración y tabernáculo de madera sobredorada. En el año 1981, este dosel junto a otros retablos de la iglesia, desaparece en dicha restauración que se llevó a cabo en la iglesia, excepto el tabernáculo que es llevado a la Capilla del Deán Ortega de la Iglesia de San Nicolás. Desde el mes de noviembre de 2005 hasta marzo de 2009, la iglesia permanecerá cerrada al culto, por motivo de obras de mejora y restauración que se desarrollaron en el interior (3). 

Patrimonio perdido, en la restauración de los años 2.008-2.009; en el lado del Evangelio, empezando por los pies, se alza la capilla De la Virgen del Amor. Esta Capilla, antaño era el altar de San Blas, cuya imagen desaparecida en 1936, era de bastante mérito. Desde 1987, es la capilla de la Virgen del Amor, la misma pertenece a la Hermandad Ubetense, de la Entrada de Jesús en Jerusalén y Nuestra Señora del Amor.



Foto Estado actual en de los escudos de Jalón de Tejada y Gutiérrez. Fuente Caballeros 24

La imagen titular la Cofradía, es obra realizada por José María Palma Burgos. La portada de piedra de la Capilla, de estilo grecorromano, es obra realizada en los talleres de los Hermanos Cuadra Moreno, desaparece, en la restauración de 2.009 (¿restauración? o mejor dicho, lavado de cara), llevada a cabo, en el interior de la iglesia trinitaria, han desaparecido, dicha portada, junto a otros elementos, como la policromía de la bóveda de la Capilla de la Virgen de los Dolores o dos escudos heráldicos pertenecientes a la antigua capilla de Nuestra Señora de los Remedios, según Juan Barranco Delgado: 

…esta capilla fue conocida como de los Remedios hasta 1641. A partir de esa fecha su patronato correspondió a don Simón Gutiérrez Azcue del Castillo quien la puso bajo la advocación de San Simón de Rojas. Un nieto de don Simón Gutiérrez llamado don Alonso Gutiérrez y Contreras, fundador del palacio conocido hoy por el del Marqués del Contadero, embelleció este altar y puso los dos escudos que adornan su portada, … Que mención cabe decir, que los Caballeros 24, denunciaron en las páginas del desaparecido Semanario Úbeda Información, la misteriosa desaparición de ambos escudos (4).




Fotos Fuente Archivo Diego Godoy Cejudo

Por último, cabe mentar que años después con el actual párroco de la Iglesia de San Nicolás D. Alfonso Garzón Vera, se realizan importantes mejoras en la Iglesia de la Trinidad como:

- La rehabilitación y la puesta en valor de la cripta del siglo XVI de la iglesia Trinitaria, la misma se ha habilitado con nichos-columbarios para los que decidan descansar para la eternidad en el corazón de este templo ubetense, siendo este espacio inaugurado en el verano del año 2019.

- En el año 2016, se desarrollaron una serie de trabajos en el exterior de la iglesia de la Santísima Trinidad de Úbeda, cuyo objetivo fue consolidar algunos puntos de la fachada, la torre y las cubiertas para garantizar la seguridad. Las obras, fueron encargadas por el Obispado como titular y responsable del edificio, corrieron a cargo de la empresa ubetense de restauración y conservación de bienes culturales Ubedarte, que dirige Manuel Martos Leiva.

- Nueva casa de Hermandad para la Real Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén, Tras distintas gestiones por parte de la Junta de Gobierno de esta Cofradía en estrecha colaboración con el párroco D. Alfonso Garzón Vera, la Cofradía llego a un acuerdo con el Obispado para la cesión de las dependencias que se encuentran situadas en la nave lateral alta de la Iglesia de la Santísima Trinidad, lindando con la calle Corredera de San Fernando. Tras realizarse los informes técnicos pertinentes para habilitarlas como nueva Casa de Hermandad para usos y actividades propias de esta Cofradía y posteriormente restauradas dichas dependencias, esta nueva Casa de Hermandad de la citada cofradía fue inaugurada en marzo del año 2017

-La Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima de los Dolores vuelve a tener una imagen de San Juan para su veneración junto a la de su titular mariana, en su capilla de la iglesia de la Santísima Trinidad. La hermandad amplía así su patrimonio con el objetivo de recuperar la devoción por el evangelista. Dicha talla Obra de las hermanas Moreno, (María Esther y Laura Moreno Obra), fue presentada y bendecida el 20 de marzo del año 2021 primer día del septenario de dicha cofradía. (Por las crónicas y libros de historia es sabido que, junto a la imagen del Cristo de la Expiración, en su capilla, se veneraban también las de la Virgen de los Dolores y San Juan ya en la segunda mitad del siglo XVII. «Tiene el altar una antiquísima imagen de Christo Señor Nuestro en el paso de su Espiración, de estatura humana y de mucha devoción, junto con las efigies de Nuestra Señora y de San Juan Evangelista, que salen en procesión el Viernes Santo». Tal cual aparece citado en el tomo II del libro 'La Semana Santa en Úbeda' que firma Juan Ramón Martínez Elvira).

En enero del año 2024, se bendice en el templo ubetense de la Santísima Trinidad una imagen inspirada en la Virgen de la Cabeza, obra de Pedro Millán, con esta nueva imagen se ve ampliado el patrimonio ligado al patrimonio de la iglesia de la Trinidad y a la religiosidad popular en Úbeda con una de las devociones más arraigadas en la provincia de Jaén

Y, por último, en la Semana Santa de 2024, una novedad muy importante que queremos destacar como es la realización de un dosel para el altar mayor de la Iglesia ubetense de la Trinidad, en el que se apoya la imagen del Santísimo Cristo de la Expiración, cuyo diseño y realización se ha hecho teniendo en cuenta el que en los años sesenta del siglo XX, hizo Ramón Cuadra y que estuvo en el altar hasta el año 1981. Ha sido realizado y montado por la empresa Gómez y Morillo S.L. y Carpintera el Gonce S.L. además de por los miembros de la Junta Directiva. El dosel, en terciopelo granate eucarístico y con un marco de madera dorada con pan de oro, está rematado por una bambalina con el escudo de la cofradía bordado en el centro. En él resalta aún con más belleza la impresionante imagen de Vasallo y ya se quedará de forma permanente en el altar mayor de la Iglesia de la Trinidad.

Úbeda 1 Octubre de 2024- Juan Ángel López Barrionuevo

Bibliografía consultada: 

EL ASALTO A IGLESIAS Y CONVENTOS EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA EN ÚBEDA. Agustin Palacios Martínez. Trabajo inédito

José Manuel Almansa Moreno DE YESOS Y PINTURAS. ORNAMENTACIÓN EN LA ARQUITECTURA RELIGIOSA DE LA COMARCA JIENNENSE DE LA LOMA (JÁEN). UJA- "2015.

La desaparecida cúpula barroca del santuario de Madre de Dios del Campo de Úbeda según la fotografía histórica de Manuel Torres Molina y sus dos hermanas en la Trinidad Calzada y la parroquia de San Lorenzo. Pablo Jesús Lorite Cruz. Revista Argentaria. mayo 2023.

https://www.garridomartinez.com/arquitectura/reparacion-en-iglesia-de-la-trinidad-en-ubeda/

https://ubeda.ideal.es/ubeda/noticias/201304/15/obras-en-la-fachada-y-la-torre-de-la-iglesia-de-la-santisima-trinidad.html


https://www.garridomartinez.com/arquitectura/reparacion-en-iglesia-de-la-trinidad-en-ubeda/


https://ubeda.ideal.es/ubeda/noticias/201304/15/obras-en-la-fachada-y-la-torre-de-la-iglesia-de-la-santisima-trinidad.html

1 Estas hermandades nacieron en iglesias o casas de la Santísima Trinidad, tanto de la rama calzada como descalza de la Orden, durante la presencia de religiosos trinitarios y unidas a su actividad misericordioso-redentora. Debido a los avatares políticos del siglo XIX los trinitarios tuvieron que dejar esas casas, pero las hermandades mantuvieron la presencia trinitaria y el carisma hasta nuestros días.

2   En esta intervención la cubierta de la nave central se hizo nueva a base de vigas de hierro, y a la de las dos naves laterales, aunque no se construyó nueva, sí se le echó una torta de hormigón como refuerzo sobre los palos antiguos.

3. En esta intervención realizada por la empresa Arquitectura Muralla, Ramón Gutiérrez; en la iglesia de la Trinidad y promovida por el Obispado, ha sido relativamente sencilla en cuanto a que ha incluido labores de limpieza, pintura, mantenimiento y algo de albañilería. Pero ha tomado importancia y ha resultado de bastante envergadura debido a las dimensiones del edificio y a su valor arquitectónico e histórico. 

Por motivos técnicos y económicos, la actuación comenzó con cierto retraso y después de llevar el templo cerrado al culto durante un tiempo. Pero una vez salvados los escollos, en un primer momento se acometió la parte más urgente del proyecto, que era la referente a la reparación y limpieza del tejado y de todas las cubiertas, que estaban bastante dañadas debido al deterioro que produce con el paso del tie mpo la abundante presencia de palomas. El hecho es que existía una gran suciedad y muchas humedades que incluso llegaban a ser visibles en la fachada, por encima de la portada que da a la calle Corredera de San Fernando. Todo esto ya se subsanó de forma íntegra, e incluso se limpió la parte de la fachada en la que habían aparecido unas grandes manchas blancas debido a la humedad, la cal y el salitre. Fuente Ideal Úbeda

4. La pasada Navidad, nuestro colectivo ha querido hacer su pequeña aportación social enfocada al patrimonio cultural y monumental. Recordemos que en el año 2012 encaminamos nuestros gestos solidarios hacia otra vertiente más humanitaria haciendo llegar alimentos no perecederos a Caritas. Del mismo modo colaboramos en la restauración de la torre de San Millán con la “Operación Teja”, tanto a nivel personal como de manera colectiva. Llevábamos un tie mpo detrás de dos escudos que “habían desaparecido” de la iglesia de la Trinidad; uno correspondía al linaje de los Gutiérrez y el otro a la dinastía Jalón de Tejada. Después de haber sido rescatados por el actual párroco de San Nicolás, Juan Villar, de un lugar de la torre donde estaban arrumbados, fue éste quien implicó a nuestro colectivo para que se pusiera manos a la obra y adecentara los mismos, sin intervenir en ninguna restauración, solamente en el proceso de eliminar la cal que tenían incrustada y agrupar algunas de sus piezas que estaban desprendidas. Una vez aseados fueron fijados sobre unos tableros forrados en color azul royal y enmarcados con una sencilla moldura de madera en color nogal. Posteriormente encargamos unas pequeñas placas donde figuran los nombres de quien corresponden los mencionados escudos de armas. Acabado el trabajo fueron entregados al párroco que los ha hecho colgar en una de las paredes de la Trinidad, de donde nunca debieron desaparecer y donde hoy se pueden contemplar ya remozados, aunque han quedado a mucha altura ya se está pensando bajarlos un poco. En justicia he mos de decir que, aunque el coste del material empleado ha sido sufragado por los “Caballeros Veinticuatro”, quien ha estado implicado plenamente en esta tarea ha sido el caballero Heráldico, con la colaboración del caballero Mercader. Después de este aseado trabajo y con poco coste para la iglesia, el párroco está sopesando otro encargo de este tipo en el que sabe que puede contar con nuestra ayuda. Como hemos dicho, la pasada Navidad 2012 nuestro pequeño aporte (dado que somos un colectivo que no dispone de ningún ingreso) ha estado destinado a la labor cultural-patrimonial, por lo que también quisimos sumarnos y solidarizarnos con la “Operación metro cuadrado” que se puso en marcha para la restauración y adecentamiento del tejado de la iglesia de San Pablo. Ahí también hicimos llegar nuestro pequeño granito de arena. Cuando acometemos estas “e mpresas” siempre nos hacemos la pregunta de si podíamos hacer más, seguro que sí, pero no damos más de sí.


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