23 oct 2012

Verde de Esperanza Sobre San Lorenzo Vbeda;

Iglesia vetusta y bella,/ llamada de san Lorenzo,/de Úbeda joya preciada/de siglos que precedieron./Tú eres icono de un barrio/de grandeza y abolengo./Tú eres de todos querida,/¡ porque perteneces al pueblo¡Este templo tan antiguo,/ se ha de levantar de nuevo... escrito por Pedro Pablo Vico Robles
Verde de Esperanza, esperemos ver pronto andamios en San Lorenzo. :)smile :)smile :)smile :)

 smileULTIMA HORA: Técnicos de Cultura de la Junta de Andalucía, de Conservación del Arzobispado y del área Urbanismo han visitado San Lorenzo para analizar su estado. Lo han hecho en el marco de las relaciones cordiales entre todas las partes para garantizar su mantenimiento y conservación. Se espera que las conversaciones lleguen a buen puerto…. Ampliaremos….. Informa: Alberto Román.

15 oct 2012

Obras para reparar el adoquinado de la plaza de San Lorenzo y primer encuentro Sectorial de la plataforma ciudadana “Salvemos San Lorenzo ”de Úbeda con IPDEU.



Intervención sobre el adoquinado de la plaza de San Lorenzo. ROMÁN

Obras para reparar el adoquinado de la plaza de San Lorenzo y su entorno

El Ayuntamiento de Úbeda, a través de su área de Mantenimiento, está interviniendo en la plaza de San Lorenzo de Úbeda y en sus alrededores para reparar un buen número de baches surgidos al despegarse algunas piezas del adoquinado. Cuando una de estas piedras se desprende, poco a poco y debido al tránsito de vehículos, lo van haciendo las que están alrededor, con lo cual se genera un socavón considerable.
El concejal de Mantenimiento, José Antonio Jiménez, manifestó que estos trabajos venían siendo demandados desde hace tiempo por los vecinos del lugar, y ahora se ha podido empezar con la intención de actuar en todo el entorno, como es el caso de la calle Hortelanos.
Además explicó que se trata de un trabajo muy entretenido y meticuloso que se llevará muchas horas de los dos operarios designados para ello puesto que hay que colocar los adoquines adecuadamente para que no se vuelvan a despegar.
Al respecto, lamentó que pocos años después de la remodelación integral de la plaza de San Lorenzo (siendo responsable de Urbanismo el PA) haya que estar haciendo este tipo de reparaciones, y ello porque «en su momento las cosas no se hicieron bien». Finalmente, comentó que estos trabajos forman parte de la línea de actuación que el área de Mantenimiento viene llevando a cabo en el casco histórico ubetense.
Estando en la plaza de San Lorenzo, y preguntado por la iglesia del mismo nombre, declaró que el equipo de gobierno está preocupado por su conservación y que desde Urbanismo se han hecho las gestiones necesarias para que sus responsables realicen las obras precisas para salvaguardar el templo. Y dijo que se está en contacto con el Obispado para intentar buscar una salida definitiva.


Rueda de Prensa 15/10/2012

El pasado miércoles I.P.deU mantuvo un primer encuentro Sectorial con la plataforma ciudadana “Salvemos San Lorenzo ”de Úbeda, en la cual nos trasladaron sus inquietudes respecto al abandono que sufre este inmueble solicitándonos que desde el ámbito Municipal se promuevan cuantas acciones sean necesarias para que, al amparo de la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía.
 
Se garantice el cumplimiento de la misma en lo que concerniente a la Iglesia de San Lorenzo.

 
A si mismo se tome en consideración la existencia de un acuerdo máxime en el parlamento de Andalucía y con el propósito de salvaguardar y poner en valor la Iglesia de San Lorenzo y todo ello con carácter de urgencia.


A modo de conclusión la Portavoz Luisa Leiva a manifestado que I.P.deU va a formalizar la presentación de una moción sobre este asunto, que será elevado al Pleno de este mes de Octubre en el Excelentísimo Ayuntamiento de Úbeda, en aras de promover el consenso con el resto de los grupos Municipales

8 oct 2012

La Unión de Cofradías interviene de urgencia en la torre de Santo Domingo

La Unión de Cofradías de Semana Santa ya está interviniendo en la torre de la iglesia de Santo
Domingo de Úbeda. En días pasados se procedió a la instalación de todo el andamiaje y esta
semana se comenzará a trabajar en las cubiertas, que presentan algunas deficiencias. (Foto Alberto Roman)
La Unión de Cofradías interviene de urgencia en la torre de Santo Domingo
Escrito por Alberto Román Vílchez
Lunes, 08 de Octubre de 2012 11:41

La Unión de Cofradías de Semana Santa ya está interviniendo en la torre de la iglesia de Santo
Domingo de Úbeda. En días pasados se procedió a la instalación de todo el andamiaje y esta
semana se comenzará a trabajar en las cubiertas, que presentan algunas deficiencias.
Esta actuación se produce después de que a mediados del mes de mayo la junta rectora de
hermanos mayores del máximo órgano cofrade abordada la necesidad de una serie de obras
urgentes en el templo a requerimiento del Ayuntamiento. El hecho es que los vecinos del
entorno pusieron entonces en conocimiento del Consistorio que habían percibido el
desprendimiento de tejas y cascotes desde la parte más alta, lo cual podía suponer un riesgo y
significar la existencia de problemas en la cubierta.
Así, toda vez que la Unión de Cofradías tiene la cesión del inmueble por parte del Obispado de
Jaén, para llevar allí a cabo su proyecto del futuro museo de Semana Santa, se le requirió que
La Unión de Cofradías interviene de urgencia en la torre de Santo Domingo interviniera a la mayor brevedad posible para salvaguardar la seguridad y el mantenimiento de
este templo desacralizado y protegido por su valor histórico y arquitectónico.
 
Proyecto
 
Desde el máximo órgano cofrade se encargó a un arquitecto un proyecto de intervención que
resulta bastante costoso, sobre todo por las dificultades de acceso a la torre y el elevado
andamiaje instalado, el cual también se ha colocado por la parte del patio para poder así
trabajar en todas las caras. Se trata de una estructura homologada cuyo montaje no ha sido
fácil.
 
En principio se calculó que hacer las reparaciones pertinentes precisará una inversión cercana
a los 5.000 euros, aunque aún hay que hacer algunos ajustes presupuestarios y esperar por su
aparecieran algunas actuaciones imprevistas. De todo ello se encargará la empresa ubetense
Asyrep.
 
El dinero será aportado por las hermandades de cara a favorecer el proyecto de adecuación de
Santo Domingo para montar el Museo de Semana Santa, planteado a medio o largo plazo.
Mientras tanto se quiere que el espacio pueda tener otros usos puntuales y acoger diversas
actividades de tipo cultural o relacionadas con las cofradías. Sin ir más lejos, en días pasados
Santo Domingo se utilizó para algunas actuaciones de la programación infantil de feria, por
petición expresa del Ayuntamiento, y en unos meses albergará el ya tradicional Belén de
grandes dimensiones que promueve la Unión.

16 sept 2012

Juan Angel Lopez Barrionuevo. Entrevista Baeza-Úbeda Actualidad

Baeza-Úbeda Actualidad
De cómo ha llegado al grado de deterioro que presenta la iglesia de San Lorenzo nos lo cuenta un experto en la materia:

¿Cuál es la situación de la iglesia?
 
Actual trastero de otras iglesias.
Posibles riesgos de hundimiento, en muchas partes de la fábrica de la iglesia.
Además si no se restaura pronto puede que se pierda, la bóveda barroca  de yesería, del altar mayor. La estructura de su tejado se resquebraja, lo cual puede ser motivo de su inminente desplome, desplome que difícilmente podría soportar la cúpula de estuco.
 
Posible pérdida del artesonado renacentista de casetones de la sacristía, a causa de las goteras de la cubierta. Grandes grietas, desplomes y humedades en los muros del templo.  Espadaña, en peligro de derrumbe a causa de la hiedra seca, que la cubre.
 
¿Cómo se ha llegado a ella?
 
 
Antes de 1936 tenía culto dominical, en la guerra civil los bienes ornamentales del templo como retablos e imágenes, fueron profanados y destruídos. Al finalizar, la contienda no se volvió abrir al culto, y la iglesia fue utilizada como vivienda de gitanos y pobres, lugar de inspiración para pintores, taller de ebanistería, de talla e imaginería, almacén de hermandades de Semana Santa y hasta hace uno años taller de restauración. Hoy no tiene ni un uso y está olvidada, arruinada y abandonada.
Desde su desmantelamiento hace más de setenta y cinco años, muy pocos se han preocupado de ella como Asociaciones de Vecinos y Cofradías de Semana Santa, (según nos relata Manuel Madrid Delgado.
...en 1990 la Cofradía de Jesús Nazareno acarició lo que pudo haber sido la salvación definitiva de la iglesia: la conversión de San Lorenzo en capilla de Jesús, asumiendo la cofradía la restauración integral de la iglesia, entonces todavía regularmente conservada. Pero aquello no pudo ser porque en el camino se cruzó el obispo García Aracil, de infausta memoria. Dada la magnitud de su esfuerzo, razonablemente pedían los hermanos de Jesús que la cesión de San Lorenzo fuese “mientras existiese la cofradía”; pero el obispado –al que mucho no le importaba la salvación de San Lorenzo– ofreció una cesión nada más que para veinticinco años. Y después se vería si San Lorenzo continuaba en manos de la cofradía de Jesús o si ésta se encontraba con sus enseres en la calle y el obispado disponía a su antojo de San Lorenzo. La avaricia del obispado tronchó el deseo de la cofradía de Jesús y la salvación de San Lorenzo...
), en pocas ocasiones, se ha rehabilitado sus tejados, y limpiado su interior, etc, etc,
 
¿Culpables?
Principal culpable, su propietario, el Obispado del Santo Reino.Su legítimo dueño debe proceder a su reparación o, de lo contrario, se deberán aplicar las normas impuestas por la LPHE/1985, como a todos los ciudadanos se obliga en tales casos.
La actual corporación regentada por el Alcalde Pepe Robles, aún no se ha pronunciado sobre San Lorenzo, ni si quiera mostró su apoyo a la plataforma Salvemos San Lorenzo.
¿Hay más edificios en Úbeda en este estado?
 
Hay muchos ejemplos, tenemos por  ejemplo la torre de Iglesia de San Millán, humedades en la iglesia de San Pedro, erosiones  y posible perdida de la talla en piedra de la fachada principal de El Salvador, la Vieja Cárcel o desprendimientos el algunas partes de la muralla de Úbeda.
 
¿Cuál es el papel de la Iglesia y de las administraciones en esta situación?
Debido, que a la Iglesia Católica de España no le afecta los recortes del gobierno de Mariano Rajoy, en este caso el obispado es la única institución que debe de afrontar con los gastos para su restauración, opino yo pero como con la iglesia hemos topado.
Las administraciónes publicas tanto local, autonómica o central, debido a la actual situal económica, veo muy dificil que aporten económica algo para la restauración.
 
Puedes añadir cualquier cosa que creas interesante.
 
 
La iglesia de San Lorenzo es uno de los edificios ubetenses incluidos en la denominada 'Lista roja del patrimonio', una base de datos creada por la asociación sin ánimo de lucro Hispania Nostra que aspira a recoger aquellos elementos patrimoniales de España que se encuentran sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores.
 
 
 
El listado se actualiza periódicamente y está compuesto por fichas enviadas por usuarios que incluyen una breve descripción de cada elemento patrimonial, su historia y su estado actual. Hispania Nostra estudia minuciosamente cada solicitud de ingreso, aprobándose si los expertos de la asociación consideran que hay riesgo cierto de que el patrimonio en cuestión resulte seriamente dañado o desaparezca a corto plazo.

9 sept 2012

“La singularidad de la iglesia de San Lorenzo era su alta espadaña sin campanas, pero cubierta de hiedra”

“La singularidad de la iglesia de San Lorenzo era su alta espadaña sin campanas, pero cubierta de hiedra”. / FOTO: RICARDO MARTÍN 

Viniendo a Úbeda desde el sur, desde la carretera vieja de Granada que atravesaba la sierra de Mágina, la iglesia de San Lorenzo se distingue con dificultad del lienzo de la muralla almohade del que forma parte. Por encima de la ladera de huertas, la muralla es un mirador sobre el que se asientan las casas blancas que miran al valle del Guadalquivir. La iglesia se construyó aprovechando como contrafuertes uno de sus torreones, y está hecha con bloques de la misma piedra, la arenisca rubia que brilla al sol y se repite tanto en las otras iglesias y en los palacios de la ciudad, y también en los dinteles de muchas casas campesinas. En las fachadas de los palacios la piedra está desnuda y muy labrada, algunas veces con cariátides de una extraordinaria elegancia, obra de un escultor francés que trabajó en la ciudad en el siglo XVI, y que recuerdo haber leído que tuvo conflictos con la Inquisición, quizás porque sus figuras se parecen más a divinidades clásicas que a santos católicos. En las casas campesinas la cal cubre todo el espacio de las fachadas, dejando solo al descubierto la piedra de los dinteles de las puertas y los marcos de las ventanas. Me gusta la elegancia sobria de la cal y la piedra, que favorece la impresión de una sola trama urbana, en la que los monumentos no son islas separadas de los lugares de la vida común, sino espacios empapados y habitados por ella. Cuando yo era niño muchas más casas que ahora se apoyaban en la muralla, como nuevos organismos que aprovechan una ruina o un tronco caído para medrar en ellos. Palacios con patios de columnas de mármol eran populosas casas de vecinos. En una torre intacta de la muralla un agricultor conocido de mis padres tenía su almacén de grano.
Caserones medio abandonados e iglesias cerradas desataban las imaginaciones de los niños. Antes de que la restauraran y en parte la inventaran para convertirla en escuela de Artes y Oficios, la Casa de las Torres era como un castillo lóbrego de cuento, con ventanucos estrechos de los llegaba un frío de cripta, con un portalón viejo con llamadores enormes y clavos oxidados, con gárgolas ennegrecidas por la humedad y los líquenes, caras de bocas redondas y abiertas asomadas a los aleros y mirando hacia abajo, como si quisieran infundirnos miedo.
La singularidad de la iglesia de San Lorenzo era su alta espadaña sin campanas, pero cubierta de hiedra. La hiedra disolvía las diferencias entre la obra humana y los reinos de la naturaleza. Trepaba hasta lo más alto del campanario con un verdor lujuriante de jardín vertical. El misterio de la iglesia era que estaba cerrada. Había una señora mayor a la que llamaban la Campanera, y que vivía en una casita blanca encaramada al filo de la muralla, pero que yo recuerde en la iglesia no quedaban campanas. A veces encontrábamos entornada la puerta y veíamos en su interior grandes bloques de sombra como de un almacén, cristos y santos de madera tallada apoyados contra las paredes, quizás también planchas de madera olorosas y polvo de serrín de una carpintería.
La iglesia estaba cerrada desde los tiempos de la guerra, cuando fue asaltada y expoliada. Desde entonces no había vuelto a salir la procesión del señor del Consuelo. Debía de ser una procesión modesta, a la escala de la iglesia y de las calles empedradas y las plazuelas por las que se pasearía la figura del santo, una procesión gremial en la que participaban los hortelanos que vivían en ellas. Junto al costado de la iglesia bajaba una calle estrecha hacia todos los caminos de las huertas cercanas y de los olivares. Los cascos de los caballos, los mulos y los burros, las pezuñas de las vacas, repicaban duramente sobre el empedrado. Años después, cuando la mayor parte de los vecinos antiguos habían muerto o se habían marchado, instaló su estudio delante de la iglesia de San Lorenzo el pintor y escultor salvadoreño Mauricio Jiménez Larios. Viniendo desde tan lejos, descubrió que su lugar en el mundo sería ese rincón del que tantos se habían ido, nos habíamos ido.

Nada es más desolador que ver desalentarse a un hombre entusiasta y razonable. Tras años de buenas palabras y dilaciones políticas estuvo claro que el centro no iba a salir, y la iglesia siguió cerrada, su decrepitud cada vez más visible por comparación la pujanza de la hiedra en la espadaña (Ricardo Martín anduvo por allí y le hizo fotos muy hermosas). Las autoridades en España suelen ser temibles cuando no remedian nada, pero a veces más temibles todavía cuando deciden remediar algo. A algún talento municipal o episcopal se le ocurrió que la hiedra ponía en peligro la estabilidad de la espadaña. Secaron la hiedra y entonces descubrieron que ahora es cuando la espadaña está de verdad en peligro, porque eran justo sus tallos y sus raíces los que la sostenían.Mauricio tuvo el proyecto de establecer en la iglesia un centro cultural. Sabía que estando abandonada corría el peligro de la ruina. Yo le propuse que fuera un centro dedicado a recoger la memoria popular del barrio de San Lorenzo: los oficios, los linajes de los hortelanos, las artesanías diversas de los hombres y las mujeres, el patrimonio oral de los relatos y las canciones, el de la memoria de la guerra y de la posguerra.
Ahora la iglesia de San Lorenzo está tan deteriorada que puede derrumbarse, y el Obispado de Jaén, al que pertenece, prefiere no hacer nada, y las numerosas autoridades locales, provinciales y regionales parecen tener otras prioridades. Al fin y al cabo es una iglesia sin mucha importancia en un barrio antiguo de gente trabajadora en el que ya hay muchas casas vacías. El escritor Jerónimo Maesso publicó un artículo denunciando ese abandono: algún paisano iracundo le ha respondido que no hace ninguna falta proteger una iglesia cuando hay tanta gente necesitada. Parece que a esas personas justicieras no se les ocurre que para una ciudad como Úbeda, como tantas de España, preservar el patrimonio no es un gasto superfluo, una blandura sentimental, sino una inversión que puede rendir beneficios y crear prosperidad durante generaciones, y además hacer más grata la vida de todos. Una de las fuentes más seguras de trabajo y riqueza, inagotable a poco que se cuide, no contaminante, es un patrimonio histórico bien gestionado, que incluye no sólo los monumentos que antes salían en las postales, sino el entorno en el que cobran su pleno sentido: lugares en los que se puede vivir y a los que llegarán esos viajeros que no arman bronca y que están dispuestos a pagar un buen hotel, un buen restaurante, un café civilizado, servicios de alta calidad que crean puestos de trabajo cualificados.
No es ese el camino elegido. Se hundirá San Lorenzo, como se han hundido o se han destruido tantos edificios, tantas vistas singulares de esa ciudad, y es posible que en el solar, convenientemente recalificado, construyan un bloque de viviendas con reflejos de falso mármol, tejadillos típicos, barandas de escayola, con vistas al valle del Guadalquivir. Me niego a creer que sea siempre eso lo que nos merecemos.

11 ago 2012

Multiplicadas lágrimas de San Lorenzo en una noche reivindicativa

SÁBADO, 11 DE AGOSTO DE 2012 16:38 JAVIER CARRO

También debemos de comentar, que este no ha sido la única manifestación por S Lorenzo. En la anterior legislatura con Marcelino Sanchez de Alcalde, se destinó dinero a reforzar sus cimientos sobre las murallas con el plan E, tan criticado. 
Y ahora no se cita. También en 1999 y en 2003 y en 2007 se denunció su abandono(por la Asociación Amigos de San Lorenzo, Plaza Vieja o Caballeros 24), como edificio patrimonial de primer nivel de Ubeda.


La amenaza del deterioro irreversible que desde hace años viene padeciendo la iglesia de San Lorenzo desembocó anoche, coincidiendo con las fiestas del barrio, en un acto reivindicativo preñado de buenas intenciones, todas ellas orbitando en torno a una causa común: la salvación de un templo que resiste a duras penas la crudeza de la desprotección.
Se trató de una cita cuyo germen nació en las redes sociales, que se ha multiplicado con la recogida de más de un millar de firmas y que congregó, pasadas las diez de la noche, a alrededor de un centenar de personas que demostraron su compromiso y preocupación por el patrimonio universal de que dispone la ciudad de Úbeda.
Un tímido reguero de ciudadanos iniciaba la concentración ataviados con amarillas camisetas reclamantes, amarillas camisetas que bajo el lema 'Salvemos San Lorenzo' expusieron de manera gráfica el sentir de un pueblo que se niega a la desaparición de su legado arquitectónico. Un símbolo, en definitiva, que se vio enriquecido con la colocación de velas que, sobre un círculo central a pie de calle, iluminaron esperanzadamente las expectativas puestas en un deseo que no termina de hacerse realidad y cuya materialización queda nuevamente en manos de los responsables: Obispado y administraciones.
Manifiestos
Así lo expuso esta plataforma ciudadana en la lectura de sus manifiestos, expresando abiertamente la necesidad de que se activen los mecanismos pertinentes para garantizar la rehabilitación de esta iglesia, pidiendo al Obispado de Jaén, titular del inmueble, que asuma su responsabilidad dentro de los grandes padecimientos que presenta el edificio que, además, registra un peligro inminente de derrumbe.
De igual modo solicitan al Ayuntamiento y a la Junta de Andalucía que formalicen su cometido en este aspecto promoviendo el cumplimiento de la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía en pos de garantizar la correcta conservación del patrimonio histórico y monumental de la ciudad. Aunque se considera que lo ideal es que exista un acuerdo entre ambas partes para buscar la mejor solución y, de camino, implicar a otras administraciones e instituciones.
sanlorenzosoles
Así lucía la iglesia en el día de ayer. JAVIER CARRO
Expectativas

En cuanto al fruto de estas protestas, el portavoz del colectivo, Francisco Javier Ruiz Ramos, tiene claro que la coyuntura económica que viene padeciendo el país no es síntoma de buen augurio. "Se trata de una iglesia que siempre ha estado desatendida, independientemente de que la época fuera de vacas gordas o flacas, por eso este momento es tan bueno como cualquier otro", argumenta Ruiz Ramos. A pesar de esto, confía en llevar a cabo una serie de reuniones con los responsables implicados en todo este asunto a fin de poner encima de la mesa el ideario ubetense. Un ideario que igualmente se encargó de situar sobre la piedra de la iglesia una corona de flores propia de difuntos, aludiendo de esta forma a las diversas muertes que el inmueble ha venido soportando a lo largo del tiempo, capaces, como es el caso, de incluirlo en la denominada 'Lista roja del patrimonio', una base de datos creada por la asociación sin ánimo de lucro Hispania Nostra que aspira a recoger aquellos elementos patrimoniales de España que se encuentran sometidos a riesgos de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores.
Adhesiones
Por el momento, se ha contado con el apoyo del grupo parlamentario de Izquierda Unida, a través del representante jiennense Juan Serrano que, presente en la concentración, ha entregado ante el Parlamento Andaluz una proposición no de ley con la que se hace eco de esta problemática a través de un texto que persigue poner en marcha con carácter de urgencia todos las maniobras preceptivas «para reclamar y exigir la garantía de salvaguarda y puesta en valor» del templo tal y como establece la mencionada Ley de Patrimonio.
Las adhesiones de la plana política de la ciudad fueron concretadas en esa noche destinada a la salvación de San Lorenzo; representantes de Iniciativa Popular Ubetense, Izquierda Unida, Partido Andalucista, UPyD y Redabitable hicieron acto de presencia. También se cuenta con el apoyo de los departamentos de Historia del Arte de las universidades de Sevilla y Jaén, además del aliento de artistas e intelectuales que guardan algún tipo de relación con Úbeda, como es el caso del músico Paco Ortega, o de asociaciones como Plaza Vieja.
Aproximadamente a las once de la noche finalizaba el acto con un interrogante mantenido por uno de los promotores del movimiento generado, además de ubetense comprometido con el patrimonio local, Juan Ángel López Barrionuevo: "¿Dónde estaba el alcalde?".

6 ago 2012

¡Dios mío por qué me has abandonado...! Exclamó la Iglesia de San Lorenzo de Úbeda.

Foto de Javier Cacho Sanz  Úbeda Iglesia de San Lorenzo




¡Dios mío por qué me has abandonado...! Exclamó la Iglesia de San Lorenzo de Úbeda.

Juan Ángel López Barrionuevo.

No conseguiré entender por que un número considerable de iglesias y ermitas de nuestros pueblos y ciudades han sido abandonadas de la mano de unos (la iglesia ) y de otros (las instituciones). Alguien me puede decir que es un problema estrictamente eclesial, y puede tener razón, pero ante la desidia y su ineficacia, está el Estado que con sus instituciones competentes debe salvaguardar estos monumentos sencillos, muchos, y de valor, otros. Son en su mayoría pequeñas iglesias de fábrica sencilla, espadaña y ábside de sillar labrado y el resto de mampostería. Algunas con elementos decorativos en su puertas de acceso, vanos y ábside, quizás reaprovechados de otras más antiguas. Su valor sentimental, puede en algunos casos primar al arquitectónico. Nos encontramos estos casos, principalmente, en pueblos abandonados, en los escasamente poblados, o en ciudades con un rico patrimonio arquitectónico . 

Para conservar estos edificios solamente habría que haber mantenido y mantener en buenas condiciones su tejados, en la mayoría de los casos. Con seguir que estas singulares edificaciones sigan en pie, es enriquecer el patrimonio de nuestros pueblos y país. Visitar estas Iglesias, aún con sus paredes desnudas pero erguidas, reconfortaría al viajero y al lugareño.

Otro grave problema que se suma al abandono y mantenimiento del rico legado patrimonial de nuestro país, es la actual crisis económica que pone en serio riesgo la conservación del citado patrimonio artístico e histórico.Las causas naturales como la humedad y económica como la falta de fondos para financiar las labores de mantenimiento están provocando que más de 400 construcciones del Patrimonio español corran el riesgo de empeorar su conservación e, incluso, desaparecer.

Pero esto no quita que poblaciones como Úbeda, con un rico legado monumental, que se han movilizado los propios vecinos creando una plataforma a través de las redes sociales, para recuperar su olvidada iglesia de San Lorenzo. Labor encomiable, digan de aplaudir e imitar, ante la pasividad de las instituciones de ambos estados, el religioso y el laico.

Los ciudadanos de Úbeda, somos privilegiados al tener la suerte de vivir en una ciudad con un rico patrimonio histórico-artístico, que nos dejaron nuestros antepasados y que debemos mimar para que llegue en perfectas condiciones a las futuras generaciones. Y por esta causa se ha creado la plataforma ciudadana, a través de la redes sociales, llamada Salvemos San Lorenzo.

Desde el 3 de Julio de 2003, y tras el nombramiento de de Úbeda y Baeza como Patrimonio de la Humanidad; los ciudadanos sobre todo los amantes de las tradiciones de ambas ciudades, sentimos la bella tarea de dar verdadero ejemplo en el cuidado y mantenimiento de las mismas y quienes nos visiten, puedan dar fe de que este titulo hace honor a estas dos ciudades.Ahora luchamos, por la recuperación y puesta en valor de la iglesia de San Lorenzo.

San Lorenzo, es un bello ejemplo del renacimiento ubetense,  es además la historia de muchos años de Úbeda, y es un claro ejemplo de abandono y ruina, del que presenta el conjunto histórico de la ciudad de los cerros, entre otros de sus muchos elementos patrimoniales, como la Torre de la Iglesia de San Millán, La Iglesia de San Pedro y Madre de Dios del Campo, en cuanto a bienes religiosos y si nos referimos a los bienes civiles, un elemento patrimonial importante y abandonado es el Palacio de Francisco de los Cobos.

No sé porqué, la abandonada iglesia de San Lorenzo tiene un aliciente extra y atrayente en el amplio abanico de patrimonio religioso que podemos encontrar en Úbeda, este templo, que un buen día perdió su condición sacra y en los que el olor a incienso se tornó en olor a humedad y moho, y en los que la sensación de paz y calma que un día transmitieran a sus feligreses se transformó en desasosiego e incertidumbre para los pocos que se adentran en ella, retratando los ecos de rezos y plegarias de antaño.

Y mientras tanto, la ubetense Iglesia de San Lorenzo exclama,.. ¡Dios mío por qué me has abandonado...!

2 ago 2012

San Lorenzo Úbeda: OPINIÓN: A este lado de la Iglesia de San Lorenzo

Desaparecida cajonera de la Sacristía de la Iglesia de San Lorenzo.
Esta fue trasladada a finales del siglo XIX, a la iglesia de San Pedro; dónde fue destruida en los avatares de 1936. Fototeca Universidad de Sevilla.


Si a un niño de pocos años se le lleva a una iglesia en ruinas y se le dice que ésta fue incendiada y destruida durante una guerra por un grupo de desalmados, tal relato y tal imagen se grabarán sin duda en su memoria para el resto de su vida.
Ocurrió hace muchos años cuando unos cuantos alumnos del colegio Salesianos de Úbeda fuimos conducidos en excursión por nuestro cura-profesor a la iglesia de Madre de Dios. Y se nos llevó hasta allí para concienciarnos de la insensatez humana comprobándolo con nuestros propios ojos y repudiar para siempre tal horror y tal crimen contra Dios y contra lo más sagrado en la tierra; su Casa.
Y, efectivamente, aquella imagen de un lugar santo destruido por el desprecio al sentido común de un grupo de descerebrados embravecidos, dispuestos a imponer su justicia sumarísima ante un lugar no vigilado e indefenso, creado especialmente para la oración y la introspección espiritual, y que tuvieron en sus manos la opción de destruirlo o no; aquella imagen de sabotaje brutal y resentido, pero sobre todo de sinrazón, cobardía y barbarie quedó grabada para siempre en nuestra memoria. Era lo más cerca que íbamos a estar tal vez de una guerra de las de verdad.
Seguro que ninguno de aquellos alumnos que aquel día descubrimos la iglesia derruida y abandonada de Madre de Dios hemos podido olvidar semejante aberración, y seguimos pensando aún que se necesita ser muy ignorante, estúpido e irracional para hacer o permitir hacer una cosa así.
Y me pregunto: ¿veremos también dentro de unos años la Iglesia de San Lorenzo destruida, abandonada y olvidada por causa, en este caso, de la desidia y la despreocupación, pero también por la insensatez de ciertos responsables que tienen en su mano evitar que una cosa así ocurra, y que con seguridad están convencidos de no ser de modo alguno otra pandilla de descerebrados?
Aunque, pensándolo un poco más, se me ocurre que tal vez, señores responsables, lo que les está llevando a ustedes a permitir la ruina o desaparición final de esta entrañable iglesia, que es de Úbeda y por tanto de todos los ubetenses aunque sólo sea de un modo sentimental, sean intereses de carácter especulativo con el terreno que ocupa. Pero no. Esto no quiero ni pensarlo.
La milicia ultraortodoxa de los Talibán, cuyo régimen gobernaba Afganistán en 2001, dinamitó en los primeros días del mes de marzo la cabeza de la mayor estatua de Buda del mundo, tallada en la roca de una montaña en la provincia de Bamiyán. Para destruir la cabeza de la estatua, de 55 metros de altura, los talibanes utilizaron misiles antiaéreos, tanques y dinamita. Curiosamente, después de haber asesinado también a miles de personas, de someter a las mujeres afganas a tratos y violencias pre-medievales o de facilitar apoyo y protección a uno de los asesinos más buscados de la historia como lo era Osama Bin Laden, quizá una de las razones por las que más se ha odiado a dichas milicias Talibán es precisamente por haber destruido aquel grupo de estatuas que había sobrevivido 1.500 años a la erosión y a otras agresiones naturales como el terremoto de 1998 que mató a más de 4.000 personas.
Cuando los últimos componentes del maltrecho gobierno de la II República Española comprendieron que las tropas rebeldes acabarían bombardeando Madrid si sus generales lo consideraban necesario, para tomar la ciudad y ganar de una vez aquella costosa guerra, no dudaron en poner a salvo la mayor cantidad de patrimonio bajo su custodia, trasladando con urgencia piezas relevantes del Museo del Prado hasta la ciudad de Valencia o protegiendo con ladrillo, entre otros elementos emblemáticos de la ciudad, la fuente de la Diosa Cibeles. Si esto no se hubiese hecho así, si ese histórico patrimonio de los españoles y, en el caso de los cuadros, del mundo entero, se hubiese malogrado por los bombardeos asesinos e irresponsables de unos y el posible desinterés de otros en protegerlo, el pueblo español y una muy amplia parte de la humanidad jamás se lo habría perdonado a aquel gobierno ya vencido. Y el ganador, el causante verdadero de semejante destrozo, se habría visto obligado a mentir o disimular su irresponsabilidad durante cuarenta años y culpar a 'los otros' ante tal desastre y ante tal vergüenza.
Dentro de unos años la Iglesia de San Lorenzo será también una ruina o habrá desaparecido, si es que los responsables de su mantenimiento no lo impiden. Y no tengo nada claro por qué razón dichos responsables están permitiendo que esto esté ya ocurriendo. En cualquier caso, yo les pregunto a ustedes señores responsables, sean ustedes religiosos o efímeros concejales municipales, o ambas cosas: si ahora dejan caer la Iglesia de San Lorenzo por pura indolencia o, aún más sonrojante, por razones lucrativas, porque si la quieren salvar la salvarán, ¿a quién van a estar señalando mentirosamente durante el resto de sus vidas para desviar su culpa? ¿sobre quién cargarán la responsabilidad, que es sólo de ustedes, ante tal desastre y ante semejante vergüenza? Háganse un favor señores responsables y no continúen del lado equivocado. Pónganse aquí con nosotros, a este lado de la Iglesia de San Lorenzo, y unamos esfuerzos y entusiasmo para que no se nos caiga este hermoso pedazo de nuestra historia.
Porque analicen. Si son ustedes religiosos: reconocerán que los dineros con que históricamente han construido ustedes sus templos y lugares de oración; o sea, iglesias, conventos, monasterios, santuarios, catedrales, basílicas, hospicios, capillas, colegiatas, parroquias, obispados, ermitas, etc. provenían de limosnas y donaciones, unas veces de aristócratas con problemas de conciencia, otras de ricachones sin conciencia alguna de tales problemas, otras de reyes muy católicos o de gobernadores de comunión diaria y lista negra en el bolsillo del traje o de generalísimos vigías de occidente. Pero las más de las veces, señores responsables religiosos, esas dádivas venían del pueblo raso que con su sacrificio, su convicción y su buena voluntad les han alegrado a ustedes las cestas los domingos durante siglos, con lo poco que tuviesen, o les han encendido millones de velas con la esperanza de que mediasen ustedes con el Altísimo o su corte de santos, beatos, beatas y religiosas, para que entre todos calmasen su angustia, el dolor de sus miserias y el desgarro de sus pérdidas, que hiciesen lo posible para evitar esas pérdidas o que hiciesen realidad sus anhelos y salvaciones, como así les vienen prometiendo ustedes desde hace dos mil años y pico. Creo que les deben a esa gente la restauración de esta iglesia que en realidad han pagado ellos, aunque luego intenten cobrarles de nuevo por visitarla. En realidad lo que les propongo es un negocio seguro. Ya saben ustedes de qué hablo.
Y si son ustedes ediles municipales: recuerden que ni el dinero que manejan ni el patrimonio que se encuentra bajo su cargo y protección son de su propiedad. Ambas cosas nos pertenecen en realidad a nosotros, a los sufridos ciudadanos contribuyentes. Y ambas cosas les han sido entregadas, o mejor dicho les han sido cedidas, por nosotros a su gestión, precisamente para eso; para que las gestionen, pero correctamente. En bien de todos. No para que se olviden de ninguna de ellas o que las hagan suyas. No para que las mangoneen y no para que las estropeen ni las dejen caer por falta de cuidado e interés. No para que nos tengamos que avergonzar ante generaciones sucesivas de 'tan irreparable pérdida' ni para que algún avispado especulador se haga con el permiso correspondiente y decida construir en su lugar un bloque de pisos prefabricados, y no, porque los ubetenses queremos mantener esa edificación que forma parte del paisaje de nuestras infancias y nuestras vidas y les ordenamos a ustedes que lleven a cabo las gestiones oportunas para detener y rectificar el ya palpable deterioro. Así que cumplan con el encargo que se les hace y empleen ese dinero que les hemos cedido en cuidar de nuestra ciudad, de su patrimonio y de la calidad de vida de sus auténticos propietarios que somos todos nosotros, los ubetenses. Y si no saben hacerlo o no quieren hacerlo, díganlo claramente y les buscaremos unos sustitutos. Porque ni siquiera sus cargos les pertenecen; se los hemos proporcionado nosotros para que trabajen desde ellos por el bien de nuestra ciudad. No nos hagan perder el tiempo ni pongan en riesgo nuestro valioso patrimonio porque, encima, no sólo es nuestro; también lo es de nuestros hijos, de nuestros nietos y de muchas otras personas de otras ciudades e incluso de otros países y de otros tiempos que prefieren siempre una iglesia restaurada, aunque ni siquiera sean creyentes, a un feo edificio de pisos con el que sólo se beneficiarían los de siempre. O sea, ustedes. Unos cuantos.
Jerónimo Maesso es compositor, pianista y autor de ballets.

1 ago 2012

OPINIÓN: Lágrimas por San Lorenzo


OPINIÓN: Lágrimas por San Lorenzo



Nadie dijo que fuese a resultar fácil; nadie dijo que una lucha, por pequeña que pudiera parecer, no fuese tediosa; nadie dijo que este, precisamente este momento, fuese el más indicado para poner encima de la mesa la Iglesia de San Lorenzo y su ruina... Ese es el problema, que nadie o casi nadie ha dicho nada, o casi nada, en mucho tiempo.
El caso es que, entre tantas preocupaciones y quebraderos de cabeza que tenemos todos, unas voces se han alzado en este sentido gritando «¡¡ya está bien!!». Ya está bien de tanta dejadez, de tanta incompetencia, de tanta vena flemática que crece y crece ante tanto desatino sin atinar.
Es fácil tomar unas cañas con unos amigos o ponerse frente al teclado de un ordenador para jugar a políticos o a jueces, emitiendo elementos de juicio y valor que pretenden sentar cátedra y, lo que es más jocoso y grotesco aún, dictando sentencias con las que el mismo Séneca podría parecer un mero aprendiz.
Algunas causas pueden parecer más o menos justas, más o menos apropiadas o banales al plantearse en determinados momentos o coyunturas, o incluso de mayor o menor interés para un individuo o para una colectividad, sobre todo, si no nos va la vida en ello o tienen su repercusión sobre nuestros esquilmados bolsillos. Pero nadie puede negar que el tesón de aquellos que gritan por una causa razonable no posee menos valor que el que calla y otorga.
Quienes hemos alzado la voz a favor de la Iglesia de San Lorenzo ahora, no pretendemos nada más que llamar la atención sobre un problema importante que presenta desde hace mucho tiempo este edificio y que, aunque se piense que no es prioritario en el momento actual, muchas personas, amantes de la cultura, pensamos que sí lo es.
Estamos en un mundo estigmatizado por el poder económico. términos o expresiones tales como mercado, prima de riesgo, inflación, déficit... han cobrado en los últimos tiempos un protagonismo inusitado que relega a un plano ínfimo algo tan sumamente importante como los valores (y no me estoy refiriendo con esta palabra a los bursátiles). Hablo de valores con mayúscula, algo inherente al ser humano, algo que muchas veces nosotros mismos nos encargamos de amordazar, de ahogar, en deferencia a la falsa creencia que lo económico es lo realmente importante y lo que prima. ¡Qué error más grande!
Cuando una persona pierde su identidad no es de extrañar que pierda también su alma. Queda vacía, hueca, carente de todo sentido y de toda esperanza. Nuestro patrimonio es parte de nuestra identidad, nuestra cultura ¿entendemos lo que significa esto?. Si dejamos que se pierda, si dejamos que se desmorone bajo la débil excusa que nos aporta el no mover ni tan siquiera un músculo en su defensa, nos estamos condenando a una especie de ostracismo del que difícilmente podremos salir. Pero aún más grave resulta el hecho de no permitir disfrutar, a quienes nos sucederán, de un legado que afortunadamente hoy nosotros estamos en disposición de recuperar.
La Iglesia de San Lorenzo de Úbeda no es únicamente un inmueble con unas características y unos elementos artísticos más o menos plausibles; es un símbolo. Un símbolo de todo aquello que hemos perdido, de aquello que ya no podremos recuperar, un símbolo de esa identidad que nos define como personas y como integrantes de una colectividad que ha de sentirse afortunada por vivir su día a día en una ciudad como Úbeda. Es también un símbolo que nos alerta de todas esas heridas que hemos de curar, de esas magulladuras que no sanarán por sí solas si no es gracias a una intervención oportuna. Esto es un deber de todos y debe de convertirse en un compromiso real. Es también símbolo de una lucha continuada, a lo largo de distintas generaciones de ubetenses, por el deseo de que sus puertas vuelvan a abrirse.
Todos hemos de cerrar filas en torno a San Lorenzo y todos debemos pedir su restauración y puesta en valor, luchar porque no desaparezca, porque si así sucediese, si San Lorenzo muriese, una parte de cada ciudadano de Úbeda, de cada ubetense, moriría con él.
Es hora de colaborar para no tener que verter Lágrimas por San Lorenzo. Es hora de hacer algo por nosotros mismos y gritar juntos: ¡Salvemos San Lorenzo!
Francisco Javier Ruiz Ramos es historiador del arte.

De la ruina al decorado cinematográfico: Análisis crítico de la restauración de la Puerta de Granada en Úbeda y su inserción en las políticas monumentales del período histórico (1939-1975)

Figura X. Evolución diacrónica, transformaciones morfológicas y examen crítico de la intervención restauradora en el entorno de la Puerta d...