Resumen
1. Introducción y Orígenes Fundacionales
2. Descripción Estructural y Arquitectónica de la Iglesia
- Los paramentos, machones y bóvedas: La iglesia contaba con una sólida estructura de muros y contrafuertes (machones). Las crónicas y actas capitulares del siglo XIX detallan que los arcos de la iglesia volteaban sobre machones principales —como el primer machón sobre el que se apoyaban las bóvedas, que en 1849 presentaba un desplome de dos pulgadas—. Las cubiertas combinaban tramos abovedados con techumbres de madera en las naves, destacando la techumbre de la nave frente a la solidez de la Capilla Mayor y una media naranja que resistió mejor el paso del tiempo. La pared principal de la iglesia orientada al mediodía contaba con una gran abertura fruto del asiento original de la obra, la cual se mantuvo estable durante decenios sin registrar alteraciones graves.
Estudio analítico y transversal de la portada renacentista del desaparecido Convento de San Andrés de Úbeda (Siglo XVI). Esta lámina desglosa el complejo programa iconográfico y arquitectónico de la monumental obra de sillería que constituía el acceso principal al templo dominico —la única gran estructura que logró salvarse de la demolición total del complejo monástico, siendo rescatada y trasplantada en 1956 a la calle del Toril
El análisis visual pone de relieve el sincretismo artístico y cultural que define el edificio, estructurado en tres niveles que dialogan entre el dogma y la estética:
El Nivel Superior (El Triunfo de la Ortodoxia): Centrado en la hornacina avenerada que cobija la escultura de bulto redondo del apóstol San Andrés portando la cruz decussata, reflejando el fervor contrarreformista, la purificación bautismal y el martirio por la fe
. El Nivel Intermedio (El Humanismo Clásico): Compuesto por un friso horizontal de clara raigambre grecorromana adornado con paneles de cabezas clásicas, putti y guirnaldas vegetales entrelazadas que simbolizan la virtud y la abundancia cristianizada
. El Nivel Inferior y los Soportes (El Enigma Geométrico): Integrado por capiteles y jambas que incorporan medallones con patrones de radios concéntricos, evocando una sutil abstracción geométrica y oriental que contrasta armónicamente con el canon clásico pagano y la rigurosidad del dogma cristiano originario del cenobio fundado bajo el mecenazgo de doña Beatriz Pacheco de Benavides
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- Las Portadas:
- La puerta principal o portada secundaria de acceso: Situada de forma que su arco amenazaba ruina a principios de la década de 1842, lo que motivó su derribo parcial por el valor material de sus artísticos sillares. Estaba orientada de modo que la primera capilla a mano izquierda al entrar era la de San Blas.
- La segunda y principal portada: Una monumental obra de sillería que constituía el acceso principal al templo, la cual corrió mejor suerte al ser rescatada y trasplantada en 1956 a la calle del Toril (actual de San Juan de la Cruz), durante la construcción de un nuevo edificio escolar.
- Primera fotografía: Vista general de la segunda y principal portada del desaparecido Convento de San Andrés de Úbeda, rescatada y trasplantada en 1956 a la calle del Toril
. La imagen ha sido procesada con IA para recrear visualmente el aspecto original de la monumental obra de sillería, incluyendo la reconstrucción de la desaparecida escultura de San Andrés en su hornacina superior. - Segunda fotografía: Primer plano de la portada principal del antiguo cenobio dominico ubetense
. Mediante técnicas de IA, se ha mejorado y reconstruido digitalmente la hornacina superior con la escultura de bulto redondo del apóstol San Andrés y sus atributos, permitiendo apreciar el detalle del friso clásico y el arco de acceso.
- El Coro: Situado en alto a los pies de la iglesia, contaba con una arquitectura espaciosa donde los hermanos coristas entonaban salmos y que, tras la exclaustración, fue adaptado efímeramente como escuela pública de niños.
3. Las Capillas Interiores y su Configuración
Recreación infográfica y volumétrica del antiguo convento de San Andrés de Úbeda. El conjunto muestra, de manera integral, la fachada principal de sillería pétrea con su portada renacentista (desmontada en 1956) y la torre campanario (Fig. 1); la planimetría cenital y axonométrica que detalla la distribución de la nave principal, el claustro alto y las capillas nobiliarias más destacadas, como la Capilla Mayor, la de Jesús Nazareno —con su claraboya de comunicación— y la de San Blas (Fig. 2); y, finalmente, un corte transversal en sección que revela la organización espacial interior a base de arcos fajones, bóvedas y los suntuosos retablos de madera financiados por los patronatos y cofradías locales (Fig. 3).
- La Capilla Mayor: Situada en el presbiterio principal, fue patronato de doña Beatriz Pacheco de Benavides. Tras diversos pleitos en la Real Chancillería de Granada, los derechos pasaron a la familia de don Luis de Valencia y, posteriormente, al canónigo de la Colegiata don Francisco Ruiz Alférez.
- Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno: Cedida por los dominicos a los cofrades el 3 de marzo de 1578. Estaba ubicada en el cuerpo de la iglesia. En 1769, ante la necesidad de mayor decencia cultual, los cofrades acordaron con el tallista Juan Guardia la construcción de un retablo de madera que ocupaba todo el frente de la capilla. Esta reforma incluyó desmontar el adorno antiguo de yeso, arreglar el camarín, abrir una claraboya con rejón de hierro y red de alambre conectada con el claustro alto (a imitación de la capilla de San Vicente), ensanchar la ventana para ganar iluminación, ampliar la mesa del altar y ochavar la grada por la entrada de la capilla de San Vicente.
- Capilla de Nuestra Señora del Rosario: Una de las más suntuosas, levantada originalmente en 1644 por don Francisco de San Martín y Arredondo y su esposa doña Catalina de Salazar, y ampliada posteriormente en 1652 con un espacioso y bello camarín para la imagen. Su capilla contaba con titularidad de patronazgo de figuras como don Francisco de Guzmán.
- Capilla de San Blas: Descrita en los protocolos notariales como «la primera a mano izquierda como se entra por la puerta principal». En 1681 doña María Salido de Baeza fundó en ella una capellanía colativa dotada de una finca de viñedos y bodega en la Cañada del Sotillo. Estructuralmente, disponía de un orificio en la pared protegido con una puerta, rejilla de hierro y un sistema de tres llaves y candados (para el Prior, el patrono y el capellán más antiguo) destinado a custodiar los documentos fundacionales y censos.
- Otras capillas menores: El templo albergaba asimismo las capillas de Santo Domingo de Guzmán (donde se custodiaba un diente del santo en relicario de plata y un Lignum Crucis), el altar y retablo de San Vicente Ferrer (dotado con limosnas y legados testamentarios en 1769), la capilla de San Juan de Letrán (situada frente a la puerta del Mercado), la Capilla de Guarda, la Capilla de San Jacinto y el altar de Nuestra Señora de las Nieves.
4. El Claustro y las Dependencias Conventuales
- El Claustro y el Confesonario Singular: El claustro constituía el eje de distribución del convento. En él se encontraba un elemento arquitectónico singular: un confesonario situado al pie de una escalera que comunicaba directamente una de las capillas de la iglesia con el claustro. Este espacio estuvo rodeado de una profunda leyenda local en torno a 1670, cuando se oyeron golpes nocturnos que condujeron al hallazgo de un tesoro oculto destinado a sufragar misas por un alma en Purgatorio, tras lo cual el confesonario fue definitivamente tapiado con yeso y ladrillo.
- La Celda Prioral y Zonas de Servicio: Gracias a los legados de benefactores como el canónigo Francisco Ruiz Alférez, a finales del siglo XVII se proyectó la construcción de un cuerpo alto y bajo destinado a celda prioral, extendiéndose desde el lienzo del refectorio hasta la puerta de la celda previa. Asimismo, el convento disponía de infraestructuras económicas anejas, como un molino aceitero propio alimentado por el caudal de agua concedido por el Concejo municipal y vinculado a sus explotaciones agrícolas, destacando el cortijo de "La Oya de Marco" en Torreperogil.
5. Historia, Declive y Transformación del Inmueble
- Exclaustraciones y Abandono: Con los convulsos acontecimientos políticos del siglo XIX, el convento sufrió sucesivas exclaustraciones (1808, 1814, 1820) hasta la exclaustración definitiva de 1835 bajo el priorato de Fray Pedro de Bujalance, momento en el que la comunidad abandonó el edificio portando únicamente lo puesto.
- Degradación y Usos Inadecuados: Tras quedar sin culto, el edificio sufrió un abandono sistemático. En 1842 el Ayuntamiento ordenó derribar el arco de una de las puertas por amenaza de ruina. El templo llegó a ser empleado indebidamente como establo para caballerías y cerdos, así como vivienda precaria para numerosas familias.
- La Intervención de 1847 y el Derribo del Convento: Aunque en 1847 se planeó la demolición total, la intervención del prócer ubetense don Ramón Messia y Aranda y la posterior cesión real de la reina Isabel II al municipio para "objetos de utilidad pública" frenaron la piqueta en la iglesia. No obstante, el resto del convento fue derribado y sus materiales vendidos por 45.000 reales para financiar la reforma y pavimentación de la Plaza del Mercado.
- De Pósito y Alhóndiga a la Catástrofe de 1855: La iglesia fue adaptada temporalmente como mercado-alhóndiga para pescados y granos, y se proyectó un pósito municipal. Sin embargo, el deterioro estructural acumulado pasó factura: en 1849 se suspendieron las obras por el desplome de un muro y, finalmente, el 27 de marzo de 1855 se produjo la catástrofe con el desplome generalizado de una gran parte del edificio de San Andrés sobre las familias que lo habitaban, provocando varios heridos graves y la muerte de una anciana y un niño pequeño, a pesar de los heroicos rescates de los albañiles y la milicia nacional.
- Usos Contemporáneos del Solar: En las décadas siguientes, el solar y sus restos reestructurados sirvieron como Cuartel de la Remonta militar (desde 1840 hasta el siglo XX) y, posteriormente, como la Casa del Pueblo del PSOE durante la Segunda República (1931). En 1958, tras la cesión al Ministerio de Educación Nacional, se construyó un nuevo edificio sobrio destinado a la Escuela de Maestría Industrial, cuyas instalaciones fueron adaptadas en 1986 para albergar el actual Instituto de Educación Secundaria "Francisco de los Cobos".
Conclusión
Bibliografía Consultada
- Ruiz Prieto, D. Miguel. Historia de Úbeda, Tomo II (Capítulo II, Sección IV, páginas 139 a 141).
- Torres Navarrete, Ginés de la Jara. Historia de Úbeda en sus documentos, Tomo III.
- Archivos Históricos Municipales y Protocolos Notariales de Úbeda (referencias a capellanías, testamentos y actas capitulares del siglo XIX).
- Documentación institucional y memoria histórica del IES Francisco de los Cobos de Úbeda.











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