Juan Ángel López Barrionuevo.
1. Introducción
La puesta en valor del patrimonio histórico-artístico exige hoy en día un ejercicio de investigación científica patrimonial que trascienda la mera catalogación monumental y se adentre en los discursos visuales ocultos de los edificios históricos. Frente a la rigidez de los grandes ciclos hagiográficos oficiales, la divulgación cultural contemporánea busca descifrar aquellos lenguajes marginales que, instalados en los espacios liminares de la arquitectura, conectan al espectador con la mentalidad, los miedos y las creencias de la sociedad que los erigió. Actualmente gracias a los magníficos libros que escribió el profesor don Joaquín Montes Bardo, sobre la simbología de las escenas y figuras de la Sacra Capilla de El Salvador y del Hospital de Santiago sabemos lo que todo ello representa, pero aún queda por averiguar más cosas. Por ejemplo las iglesias de San Isidoro, San Nicolás y claustro de Santa María, tienen figuras o escenas que representan algo y que debido al mucho tiempo transcurrido desde su construcción el significado se ha perdido pero el mensaje aún queda. Solo hace falta investigar a nivel nacional para a ver si su significado se desvelara.
He podido ver en las jambas de la portada gótica de la Iglesia de San Nicolás de Bari de Úbeda (siglo XVI), cuya construcción y patronazgo artístico se vinculan al impulso eclesiástico y a figuras de encomienda como el obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, que entre las delicadas cardinas de las archivoltas se encuentran talladas figuras de humanos y de animales, de las cuales aporta las fotografías de las menos deterioradas (fotografías cedidas por Juan Gabriel Barranco Delgado). Asimismo, este análisis se extiende al claustro de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, integrando de forma resumida la investigación local de Juan Ángel López Barrionuevo, quien desde su plataforma de divulgación patrimonial ha estudiado la pervivencia de los rituales del Risus Paschalis y la escenografía carnavalesca en los capiteles claustrales. Este artículo de investigación adopta un enfoque divulgativo y patrimonial para rescatar estas representaciones, prestando especial atención a su sustrato pagano, la corporalidad y sus subtextos eróticos.
Sincretismo y simbolismo en la portada gótica de la Iglesia de San Nicolás de Úbeda. Esta infografía detalla la lectura iconográfica del programa visual de sus jambas, arquivoltas y espacios claustrales, donde conviven la ortodoxia cristiana, los cultos agrarios paganos y la filosofía oriental a través de siete claves temáticas:
1. Dinamismo corporal e infantil: Relaciona los coros dionisíacos y la infancia como pulsión vital con la inocencia edénica cristiana y la pureza infantil libre de ego del budismo.
2. Tipologías pastoriles y divinidades campestres: Contrasta las deidades rústicas y séquitos de Pan con el arquetipo del Buen Pastor y la figura del maestro espiritual compasivo.
3. Transgresión arbórea y ahorcamiento: Yuxtapone los sacrificios chamánicos vinculados a Odín, la advertencia moral cristiana sobre Judas y la poda del ego para alcanzar la liberación budista.
4. Cosecha, simiente y lucha: Analiza la alcachofa como símbolo de fecundidad junto al concepto cristiano de lucha contra la carne y el conflicto mental de opuestos en el budismo.
5. Jinetes y bestias: Representa la dominación de los instintos ctónicos, el gobierno de la razón frente a las pasiones y el control de las energías reactivas de la mente.
6. El dosel y la revelación áulica: Explora la epifanía mistérica pagana, el velo del templo que se rasga y el descorrido del velo de la ilusión hacia la vacuidad luminosa.
7. Bestiario agrario y sacrificio: Vincula las ofrendas propiciatorias a divinidades telúricas con el pesebre de la Natividad y la compasión universal hacia los seres sintientes.
Un recorrido visual que demuestra cómo convergen la fe, la naturaleza y la sabiduría trascendiendo culturas y tiempos.
2. Metodología de Análisis Visual
Siguiendo la premisa de que "aún queda por averiguar más cosas" y que "debido al mucho tiempo transcurrido desde su construcción el significado se ha perdido pero el mensaje aún queda", este estudio parte del registro fotográfico sistemático y la observación paciente por ordenador de las piezas menos deterioradas de los relieves arquitectónicos de los templos ubetenses, complementado con la revisión historiográfica de los capiteles claustrales.
3. Catálogo de Motivos Escultóricos y Lectura Simbólica (con hincapié en el enfoque pagano, corporal y erótico)
El análisis detallado de las tallas insertas entre la frondosidad vegetal de las jambas, arquivoltas y los espacios claustrales revela un discurso donde lo profano dialoga de manera ambivalente con lo sagrado, conectando directamente con supervivencias de cultos agrarios y mitologías paganas:
Dinamismo Corporal e Infantil (Foto 1): "Así en la primera foto se ven dos niños que parecen que bailan." La cercanía física y el abrazo entrelazado evocan los coros dionisiacos y las danzas rituales de la antigüedad clásica vinculadas a los cultos de la fertilidad de la tierra, donde la infancia representa la pulsión vital desinhibida.
Tipologías Pastoriles y Divinidades Campestres (Fotos 2 y 3): "En otras dos imágenes vemos al parecer a pastorcitos con su cayado." Estas figuras conectan directamente con la iconografía de deidades rústicas de raíz pagana (como los séquitos de Pan o los genios de la naturaleza), encargados de proteger el rebaño y la fertilidad del ganado.
Transgresión Arbórea y el Ahorcamiento como Rito de Paso (Fotos 4, 5 y 6): Secuencia de gran crudeza plástica donde "hay un hombre encaramado a un árbol" (Foto 4), seguido por "otro personaje subido a un árbol con una cuerda al cuello" (Foto 5), hasta culminar en la escena donde "se ve un hombre con una cuerda en la mano y un hombre ahorcado de una rama pues véase que no le llegan los pies al suelo" (Foto 6). En clave pagana, los cultos arbóreos y los sacrificios suspendidos o de inversión simulan los antiguos ritos agrarios de muerte y renacimiento de la vegetación, transformados aquí en advertencias morales cristianas.
Cosecha, Simiente y Lucha (Foto 7): Relieve dual que muestra a "un señor con un haz de hojas al parecer de alcachofa y debajo una escena en la que luchan dos hombres esta es de difícil interpretación por lo deteriorada que está." La alcachofa es un antiguo símbolo pagano de la fecundidad, la abundancia y la fuerza vital de la tierra por su estructura de capas; la lucha inferior alude al caos y a la discordia primordial de los elementos naturales.
Jinetes y Bestias (Foto 8): Representación de "un hombre cabalgando sobre una bestia", motivo clásico heredado de la mitología y las procesiones rituales donde el ser humano domina o es arrastrado por los instintos animalescos de la naturaleza.
El Dosel y la Revelación Áulica (Foto 9): "A continuación vemos la escena mejor tallada de la portada, pues en ella se ve un dosel cuyas cortinas las abren dos niños y al fondo se ve una cabeza con corona real." Esta apertura de cortinas posee un fuerte componente teatral de epifanía pagana, donde se desvela la divinidad o el poder oculto del cosmos.
Bestiario Agrario y Sacrificio (Foto 10): En San Nicolás, la presencia de "una vaca y una ¿mula?" atadas remite tanto a la realidad rural como a las antiguas ofrendas y animales consagrados a los dioses en los altares agrícolas.
La Maternidad Limina
La Maternidad Liminar y la Diosa Madre (Foto 11), Capilla del Dean Ortega:
La representación de la maternidad liminar en las estancias de coronación de la Capilla del Dean Ortega —que evoca a una matrona en el trance del alumbramiento— trasciende la mera función ornamental para constituirse en un testimonio iconográfico del umbral ontológico donde confluyen la teología cristiana de la encarnación, la cosmología de las Grandes Madres paganas y la soteriología budista del nacimiento como vehículo de compasión.
Perspectiva Cristiana: El Misterio de la Encarnación y el Dolor Redentor
Desde una exégesis cristiana, la escena encarna el dogma central de la kenosis y la asunción de la carne: Dios haciéndose hombre a través del cuerpo sufriente y parturiento. Si bien la iconografía mariana oficial suele eludir el realismo físico del parto en pro de la virginidad perpetua, la inclusión de este relieve conecta directamente con la teología de la participación humana en el misterio pascual. El dolor del alumbramiento, comprendido tradicionalmente bajo el prisma veterotestamentario de la maldición adánica («parirás con dolor»), se transfigura aquí en un canal de la economía de la salvación. La parturienta no es solo Eva, sino la prefiguración de la Iglesia y de la propia Virgen María como Sedes Sapientiae, donde el vientre materno se convierte en el primer altar que acoge el Verbo encarnado para sacarlo a la luz del mundo.
Perspectiva Pagana: La Teofanía Ctónica y la Diosa Madre
En sintonía con los sustratos politeístas y los cultos mistéricos mediterráneos, la figura remite inequívocamente a la arquetípica Magna Mater, a las divinidades ctónicas de la fecundidad (como Gea, Deméter o las representaciones de la Potnia Theron) y a las figuraciones neolíticas de la Diosa Madre. Para el pensamiento arcaico, el parto es un acto de magia cósmica y de comunión directa con los ciclos de la tierra. La mujer parturienta actúa como sacerdotisa y canal de la energía vital primigenia; el umbral del nacimiento es un espacio liminar sagrado donde se franquea la frontera entre el no-ser y el ser. Este sincretismo subterráneo en el arte sacro sugiere la pervivencia de un sustrato mistérico donde la fertilidad biológica y la regeneración espiritual son caras de una misma moneda telúrica.
Perspectiva Budista: El Nacimiento como Vínculo Kármico y Vía de Compasión
Bajo el marco de la filosofía budista, la escena evoca el simbolismo del nacimiento (Jati) no como un acontecimiento meramente biológico, sino como el nudo central de la cadena de la originación dependiente (Pratītyasamutpāda), que inevitablemente enlaza la existencia con el ciclo del samsara. Sin embargo, contemplada desde la perspectiva del Mahayana, la figura de la madre que da a luz resuena profundamente con la compasión (karuna) y con el nacimiento de los Bodhisattvas. Así como el nacimiento del propio Buda histórico —brotando del costado de la reina Māyā— marca la irrupción de la vía de la liberación en el mundo fenoménico, este trance físico refleja el dolor inherente a la condición condicionada (dukkha), pero también la apertura compasiva hacia la posibilidad de despertar en medio del sufrimiento de la carne.
Arquitectura, Sátira y Corporalidad: Simbolismo Erótico y Pagano en la Portada de San Nicolás y el Claustro de Santa María de Úbeda. fotos 12 y 13.
El Risus Paschalis en el Claustro de Santa María de los Reales Alcázares
A partir de las investigaciones de Juan Ángel López Barrionuevo sobre la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, los capiteles de su claustro albergan representaciones de carácter procaz, grotesco y satírico asociadas al Risus Paschalis. Estas esculturas documentan cómo la teología y la cultura medievales permitían la inversión carnavalesca, la burla y la expresión desinhibida de la corporalidad y la sexualidad en el propio corazón del espacio sagrado durante las celebraciones litúrgicas de la Pascua.
La tradición del Risus Paschalis (la risa pascual) era una antigua costumbre medieval en la que los sacerdotes, durante la misa de Pascua, permitían o fomentaban la ruptura de la solemnidad mediante la broma y la sátira para celebrar la victoria de la vida sobre la muerte. En este contexto claustral, la inclusión de estas figuras grotescas funcionaba como una licencia de los canteros o como un recordatorio de la condición terrenal en contraste con lo sagrado.
Los Símbolos Eróticos y Paganos en la Portada de San Nicolás
Por otra parte, el repertorio de iconografía erótica e irreverente encuentra un contrapunto clave en la portada de la iglesia de San Nicolás de Úbeda. En este templo, las tallas y capiteles exponen una abigarrada muestra de la corporalidad y el sustrato pagano que pervivía camuflado en los marginalia de la piedra.
Así, en los relieves de esta portada se aprecia una escena explícitamente irreverente y lujuriosa: en un capitel, una mujer interactúa de forma libidinosa con un hombre al que le falta la cabeza; justo al lado, en el capitel contiguo, se observa un rostro con una marcada expresión de irritación y desaprobación, configurando un diálogo visual a modo de reproche o censura de lo que ocurre en el relieve vecino.
Este repertorio escultórico —presente también en otros templos de la península y de la arquitectura europea— incluye una gran diversidad de motivos:
Escenas de carácter sexual explícito, auto-prácticas y exhibicionismo.
Parejas en actitudes íntimas asociadas a la serpiente de la lujuria.
Representaciones del ciclo vital, como la mujer dando a luz.
Referencias a enfermedades y azotes de la época, como la afección física vinculada al Fuego Sacro (ergotismo).
Interpretaciones Historiográficas: Del Control Moral al Exvoto Sanador
Frente a las lecturas tradicionales que explican estas figuras como un mero estímulo demográfico para la procreación o como un exemplum disuasorio para aterrorizar al feligrés con el pecado, un análisis más profundo revela motivaciones de carácter suplicatorio.
La presencia de escenas como el alumbramiento —entendido como un don providencial— o las referencias a males físicos graves sugieren que estas tallas actuaban como súplicas visuales o exvotos pétreos. A través de ellas se imploraba la intervención divina frente a las epidemias, se pedía un desenlace feliz en los partos y se canalizaban las tensiones de una sociedad marcada por la zozobra y las crisis demográficas.
El Enfoque Pagano y el Subtexto Erótico en la Tradición Constructiva
La presencia de cuerpos en tensión, posturas desinhibidas y elementos vegetales de fuerte carga simbólica (como las hojas de alcachofa) en los templos ubetenses no responde a una casualidad decorativa.
En la mentalidad de los talleres artísticos de los siglos medievales y renacentistas, bajo prelados como el obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, el sustrato pagano pervivía reinterpretado por el cristianismo. El erotismo velado y la corporalidad explícita servían para canalizar las fuerzas de la naturaleza, el desenfreno dionisíaco y los cultos agrarios antiguos, transformados iconográficamente en la representación de las tentaciones terrenales que debían ser superadas al cruzar el umbral del templo sagrado.
4. Conclusiones
Rigor Metodológico, Patrimonio Liminar y Salvaguarda del Pasado Ubetense
La exhaustiva lectura iconográfica de los relieves de la portada gótica de la Iglesia de San Nicolás de Bari y del claustro de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares pone de manifiesto que los denominados marginalia arquitectónicos no responden a un ejercicio puramente ornamental. Lejos de constituir un mero desahogo decorativo o un capricho exótico de los talleres renacentistas bajo el mecenazgo del obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, este repertorio escultórico conforma un elocuente discurso visual de carácter sincrético. En él conviven, de manera dialéctica, las supervivencias de los cultos agrarios y mistéricos de raíz pagana, la transgresión carnavalesca del Risus Paschalis, la corporalidad desinhibida y un profundo sustrato erótico y votivo. La pervivencia de estas formas —desde las danzas dionisiacas infantiles y los sacrificios arbóreos hasta la cruda representación de la maternidad liminar o las tensiones de la carne— demuestra cómo la mentalidad de la sociedad ubetense de los siglos medievales y modernos integró el miedo, la fertilidad, la zozobra demográfica y la transgresión bajo el amparo y umbral del espacio sagrado.
Sin embargo, la puesta en valor de este rico patrimonio histórico-artístico trasciende el mero análisis descriptivo de las piezas para instalarse en una profunda reflexión epistemológica sobre la praxis historiográfica actual. Como se ha evidenciado a lo largo de este estudio, el desciframiento de los discursos visuales ocultos exige un ejercicio riguroso de investigación científica patrimonial que rechaza frontalmente la superficialidad, la inmediatez de la opinión y la validación algorítmica imperante en los entornos digitales.
Frente a las derivas contemporáneas que reducen el estudio del pasado local al efímero ruido de las redes sociales, al sectarismo o a la apropiación partidista impulsada por pseudoinvestigadores y clientelismos digitales, este trabajo reivindica la primacía de la fuente documental, el contraste empírico y la metodología científica. La historia monumental y simbólica de Úbeda pertenece a la ciencia archivística y al rigor académico, no al relato improvisado de quienes confunden la divulgación cultural con el exclusivismo o la hegemonía sectaria. Salvaguardar el pasado ubetense exige, por tanto, un doble compromiso: por un lado, rescatar del olvido los lenguajes marginales que vertebran la memoria colectiva de sus edificios históricos; por otro, blindar el conocimiento histórico frente a la banalización contemporánea, garantizando que la investigación patrimonial conserve su estatus crítico, autónomo y estrictamente académico.
5. Bibliografía Consultada
Fuentes Bibliográficas e Historiográficas
- Montes Bardo, Joaquín. La Sacra Capilla de El Salvador de Úbeda: arte, mentalidad y culto. UNED / Universidad de Granada, 1993 (edición de referencia).Universidad de La Rioja
- Montes Bardo, Joaquín. El Hospital de Santiago en Úbeda: arte, mentalidad y culto. UNED. Centro Asociado Andrés de Vandelvira, 1995.Universidad de La Rioja
López Barrionuevo, Juan Ángel. "Risus Paschalis en Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda". Úbeda Recatada: Blog de investigación patrimonial, 2020. Disponible en: https://vbedarecatada-santamaraubeda.blogspot.com/2020/05/risus-paschalis-en-santa-maria-de-los.html.
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